Casas que no son casas, cines que no hacen cine, comarcas que no existen

Alguna vez ya hemos hablados ustedes y yo de esta tormenta mediática permanente en la que vivimos donde el arbol y el bosque andan todo el día peleados, donde lo urgente esconde lo importante y la actualidad se pone rabiosa cada dos por tres. Esta semana hemos acabado teniendo dificultades para saber si se pedía cadena perpetua para los pueblos que querían un cementerio nuclear o no se dejaba empadronarse a los extranjeros que pegaban codazos sin mirar. Incluso hemos llegado a pensar que a Ricardo Costa le podrían caer de cuatro a doce partidos de suspensión. 
No es fácil aclararse hoy en día. Ni ser periodista tampoco. Es dificil marcar la delgada linea que separa entre hacer periodismo y vender audiencias. Y la situación económica y laboral no ayuda. 
Aún así, esta semana han vuelto a hacer su trabajo de manera excelente para hacernos llegar lo que los actores públicos han representado en esta tragicomedia semanal que es la comarca del Camp de Morvedre. 
Tuvimos semana de reivindicaciones extrañas. Porque ¿no les parece extraño reclamar que la Casa del Pueblo sea del pueblo? A veces los mayores descubrimientos estuvieron siempre delante de nosotros. Quizá siempre tuvimos el mapa de nuestros mayores tesoros y no lo supimos interpretar. Como la Casa Amarilla, que quizá por ese amarillo apagado que tiene no reluzca de importancia. A ver si entre todos la teñimos de un amarillo Gerencia y conseguimos ponerla en valor. Ella nació ahí, creció ahí. A pesar de que el desarrollismo copó la primera linea de playa, siguió ahi, escondida, bajo su palmera. Nadie entiende como llegó hasta esta playa. Es como un mensaje en una botella de un naufragio patrimonial de la Ciudad Factoria. 

Tambien nos manifestamos para pedir que un cine reabra sin saber si será como cine y sin recordar que seguramente la mejor manifestación para mantener un cine abierto es ver películas dentro de él. 
Por reinvidicar fuimos tan originales que convocamos un almuerzo reinvindicativo. ¿No me digan que no es original? Una costumbre tan arraigadamente funcionarial convertida en una nueva manera de defender tus derechos. Nos preguntamos, apelando al sentido del chiste fácil, si quizá eso no sería una huelga de celo. Y nos alegraremos si el almuerzo sirve para que algunas personas decidan no tragar con todo. 

Tras la inversiones espejo llegaron las decisiones columpio. No porque quien las tome se columpie más o menos, sino porque van y vienen. Primero quisimos llenar de sonidos el Auditori y ahora queremos insonorizarlo Tenemos Patronatos de deportes de ida y vuelta, que van como las olimpiadas,.. cada cuatro años.... Será eso una ¿Colimpiada? 
Este fin de semana tienen ustedes grandes oportunidades de ser lo que ustedes quieran. Esta tarde pueden ser Nomadas del viento en el Casal Jove si ustedes lo desean. Esta noche pueden convertirse en auténticos brokers en la Casa de Cultura. Y mañana tienen la oportunidad de hacer una de esas cosas que se deben hacer en la vida. Plantar un árbol. Y que además les deje ver el bosque. Después les quedará todo el domingo para escribir un libro. Y seguro que encuentran algun momento tambien para lo otro. Como mínimo.... para intentarlo. Ustedes y yo ya nos entendemos ¿verdad?

copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com