El jardin de los tres colores

Radioblog en colaboración con Onda Cero Sagunto.
Puedes escucharlo más abajo.
Fue en primavera. El jardinero se sorprendió de ver como en su jardin florecían flores de diferentes clases pero todas, absolutamente todas, solamente de tres colores. El jardinero había visto jardines de todo tipo pero nunca de tres colores así que decidió anotar como crecía cada flor y cuando florecía... en qué color lo hacía. Siempre de uno de los tres colores.
Extrañamente al funcionamiento normal de las estaciones cuando la primavera estaba en pleno auge apareció de pronto el invierno. Todo quedó casi sin luz. Todo quedó en medio del frio. El jardinero nunca había visto un invierno tras la primavera y decidió anotar como se marchitaba cada flor de alguno de los tres colores. La guadaña del frio se cebó especialmente en el color violeta aunque todas las flores acabaron por dejar de brillar y marchitarse un poco. El invierno fue tan duro que el jardinero pensó que había durado cuarenta años y cuarenta noches.
El jardinero fue haciéndose mayor y fue su hijo el que acabó ocupándose del jardin. El nuevo jardinero conoció apenas de niño el jardin de los tres colores así que al volver la primavera no le sorprendió ver qué el jardin solamente tenía flores de dos colores. El antiguo jardinero era tan mayor que apenas acertaba a mirar el jardin y llorar. Y siempre señalaba un libro de color violeta que había en la estanteria. El libro de la memoria. El nuevo jardinero asumió con normalidad que el invierno marchitaba algunas flores. El invierno es así. Siempre lo ha sido. Y lo será. No se fijó que todas las flores del mismo color se habían marchitado y que el jardin de los tres colores ahora solamente tenía dos colores. Pensó que la culpa sin duda seria de la falta de diligencia de su padre y que si alguien se enteraba, él mismo se quedaría sin trabajo ya que lo había aprendido todo de su padre. Escondió el libro de la memoria y explicó a toda su familia que estaba prohibido leerlo, que el pasado no es bueno recordarlo y que siempre hay que mirar al libro del futuro. Aunque tenga solo dos colores.
Un día el nieto del viejo jardinero volvió del colegio. Alguien le había hablado de un jardin de tres colores y pensó que como su abuelo había sido jardinero y su padre jardinero alguien le podría contar más cosas de aquel legendario jardin. Su padre no quiso contestarle, pero mientras jugaba a Robin Hood en el desvan encontró un libro de color violeta. En la tapa ponía "Libro de la memoria: El jardin de los tres colores".
Sabía que estaba prohibido leerlo. Aún así, empezó por la página 1....

Mis iaios me regalaron sus libros de la memoria. Mi iaia Carolina padeció Alzheimer. Mi iaia Pepa hoy no me recuerda. Pero yo no pienso perder la memoria.

copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com