El libro del día

Melissa un día miró bajo su cama y descubrió que otra cosa bien distinta habría sido la vida para ambos, de haber sabido a tiempo que era más facil sortear las grandes catástrofes matrimoniales que las miserias minúsculas de cada día.

Olga un día quisó saber como era un árbol y alguien le dijo a su joven corazón, que escuchara un canto a la libertad y a la vida, y un homenaje a la dignidad de nuestra lucha.

José Manuel miraba constantemente aquel reloj que en lugar marcar la hora un día le dijo que los que lo sentían con claridad eran los niños, pues para ellos nadie tenía tiempo. Pero el tiempo es vida, y la vida reside en el corazón. Y cuanto más ahorraba de esto la gente, menos tenía.

Aurora quiso un día buscó en el baúl de los recuerdos y encontró una voz que le decía: Puedo escribir los versos más tristes esta noche.Pensar que no la tengo, Sentir que la he perdido.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,mi alma no se contenta con haberla perdido. Aunque este sea el último dolor que ella me causa, y estos sean los últimos versos que yo le escribo.

Luis miraba y miraba aquella bola de cristal que adiviniaba el futuro y al fin consiguió leer que La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado.

Paco miró por la mirilla de aquella puerta a ver si descubría el futuro y entonces vio claramente el miedo. Soy espía y tengo miedo. Tengo miedo de Dios, porque en su nombre he hecho cosas terribles.Pero no, no le echaré la culpa a Él de mis miserias, porque no es suya, sino mía y de mí señora.

Sandra caminaba por las calles blancas de su pueblo cuando escuchó desde dentro de una de las casas: Ahora todos huimos, aunque ya nadie nos juzgue. Sólo la indolencia de nuestro olvido

Maribel un día abrí por fin aquella puerta y descubrió un mundo nuevo lleno de palabras negras sobre fondo blanco. Y desde ese día nunca más entendió como aquella puerta pudo estar cerrada tanto tiempo.

Y todo porque bajo aquella cama, dentro de aquel arbol, en aquel reloj, en aquel baúl, en aquella bola de cristal, tras aquella mirilla, en aquellas calles y tras aquella puerta.... había un libro.

Feliz día del libro!!!!

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