¿Para qué sirve una huelga?

De todos los rugidos de la caverna mediática, de todos los aullidos de los lobos de arriba me quedo con tres.
El primero es la legitimidad de una convocatoria de huelga. Y les otorgaré una parte de razón. Ante una reforma social integral las hormigas -los de abajo- deberíamos tener instrumentos de defensa adecuados a un ataque global con armas de intoxicación masiva como el actual. La huelga general es un instrumento parcial de defensa de derechos laborales  proque solamente la pueden convocar los representantes de los asalariados. Debería existir una manera de convocar una Huelga Integral o Huelga Social de todas las hormigas para enfrentarnos a la sinvergüenceria de las cigarras. Pero no lo tenemos. Solamente tenemos la huelga. Alguien podrá pensar y debatir sobre si hay sindicatos buenos o malos, sobre a quien representan y sobre si existen incoherencias en sus comportamientos. Yo les digo que esta huelga no hay ni un solo sindicato que no la convoque. Nacionalistas, estatalistas, gremiales, profesionales, mayoritarios y minoritarios. Todo el mundo tiene claro que estamos ante el mayor ataque a los derechos de los trabajadores desde que los trabajadores tienen derechos en España.
El segundo rugido de los tiburones de arriba es la libertad. La libertad para decidir si se hace huelga o no. Lo cierto es que las amenazas a los trabajadores empezaron hace unas semanas. "El que haga huelga que no vuelva por aquí es una de las frases que más se escucha hoy en las empresas". Cualquiera que trabaje lo sabe. En los casos más sútiles es "decir si se va a hacer huelga para hacer previsiones de personal". Tomar nota, vamos. Los traficantes de miedo hacen su negocio. Los colaboracionistas esquiroles se encargan de repartir bien la mercancía. Y a la caverna le preocupa la libertad de acudir al trabajo.
Pero la mayor sonrisa de los tiburones es la de que las huelgas no sirven para nada y no solucionan nada.
Yo naci y vivo en un pueblo donde las huelgas se hacían para que no muriera más gente en la Fábrica. Yo nací y vivo en un pueblo donde las libertades democráticas se ganaban en la calle con huelgas. Yo nací y vivo en un pueblo que se enfrentó a su muerte en el año 1984 con varias huelgas. Incluso una en la que nadie salió a la calle para mostrar un pueblo completamente desierto.
Los derechos de las mújeres se ganaron con huelgas. Las vacaciones, las pensiones, las bajas médicas, todo se ganó con huelgas. La huelga nos permite permanecer unidos, coordinados y organizados para decirle al poder que no se ejerza contra nosotros.
Pero la huelga es en definitiva un ejercicio individual colectivizado de dignidad. La dignidad de mirar a los ojos a tus hijos años después y decirles que hiciste lo que debías. La dignidad de no retroceder en la búsqueda de una felicidad dentro del horario de trabajo y fuera de él. La dignidad de una sociedad donde los de abajo controlen a los de arriba.
Yo ya les he intentado explicar de qué sirve hacer una huelga. Todavía espero que alguien me explique de qué sirve no hacer nada.


copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com