Las sonrisa de los tiburones

El sonido de las gaviotas debió hacerte sospechar. La playa estaba desierta. Amanecía. Solamente se oía al fondo el ruido de las olas chocando contra las piedras. Un sonido repetitivo, imparable. Te levantas y el sol te deslumbra. No sabes dónde estás. Al fondo ves un edificio alto. Vacío. No parece haber nadie en ninguna parte. Te escuece la pierna. Tienes sangre. Una herida. Aunque parece casi curada. Habrá sido el agua del mar. Te levantas. Ahora recuerdas. Estuviste en el sumergible más silencioso del mundo, jugando al mismo juego al que jugaron tus padres. El mundo ya no tiembla ante el sonido de las consignas. En la superficie ya solamente viven los nimios porque ya nadie cree en la gloria.
De todos aquellos instantes solamente recuerdas mirar por la ventana y ver su sonrisa. Cuando navegabas rumbo a la historia, hacia el sol cálido de La Habana, sumido en el futuro, navegando en silencio para no ser detectado por ningún sonar.
Han vuelto a ganar. Hemos vuelto a perder. No quiero volver a ver, la sonrisa de los tiburones.

copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com