¿Por qué todos los españoles tienen nombres cubanos?

La semana pasada no hubo radioblog... No sé si Palmira les explicó la razón ya que además de periodista es una chica muy prudente y discreta. Estaba en Cuba de vacaciones. Me fui una semana a la isla para conocer de primera mano un montón de cosa que no quería conocer de segunda mano.
Como sé que las vacaciones de los sindicalistas despiertan gran interés periodístico les puedo contar que no me gasté su dinero sino el mío. Y que no fui a hoteles de cinco estrellas sino a casas de cubanos que te acogen como si fueras alguien de su familia de toda la vida. A veces casi mejor que si fueras de su familia. Tampoco comí langosta aunque me lo podía permitir a cinco euros de precio. Comí arroz, patatas y tomates. Unos tomates espectaculares por cierto, fruto de la tierra, la paciencia y algo de agua.
También fui a la playa, una de esas de color turquesa pero como soy del Puerto y crecí un poco salvaje me la encontré llena de algas por un temporal. Nada paradisiaco pero todo muy real. Lo que yo quería.
Es curioso que en aquella playa me puse muy rojo por el sol, así que he venido más rojo de lo que me fui.
A lo que íbamos, en aquella playa conversamos con el Señor Valdivia. El señor Valdivia se dedica a parchear neumáticos -costumbre extraña que aquí ya no se lleva pudiendo cambiarlos cada cierto tiempo- Se había casado cinco veces -detalle morboso para mantener la audiencia- y nos preguntó como nos llamábamos. Yo le dije mi nombre en castellano para no dar muchas explicaciones. Y me sorprendió su respuesta. Le pareció curioso que todos los españoles tuvieramos nombres cubanos.
Él no pensó en la historia, ni en que la circunstancia fuera al revés, pensó con su ombligo, el de una isla aislada.
Con esa reflexión me indigesté hasta llegar a casa. Allí pusimos las noticias. Las noticias de tu país vistas desde otro país parecen de otro país. Hablaban de una revuelta minera en España y daban abundante información sobre la cumbre de Rio en el XX aniversario de la Cumbre sobre Desarrollo Sostenible.
Los estereotipos funcionan porque en algún momento fueron verdad. Quizá en todo momento fueron verdad. Llego a España y me encuento un culebrón de infidelidad y blanqueo de dinero entre una tonadillera, un alcalde en una ciudad inmobiliaria y su ex mujer. Les encuentro a ustedes felices porque su equipo nacional ha llegado a la final de un campeonato local de futbol.
Y me pregunto si habré vuelto siendo cubano... porque sigo pensando en la cumbre de Rio y en los mineros.
En fin... ya se me pasará.... cuando es la final de la Eurocopa? Espero que no saquen a Torres...

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