Productividad



En estos últimos tres años hemos aprendido más de economía que en los treinta anteriores. Conceptos que antes eran lejanos ahora se han convertido en nuestra sobremesa y nuestro rezo antes de ir a dormir.

Uno de esos conceptos es la productividad. En España la productividad se utiliza para todo especialmente para recortar. La productividad se ha convertido en una excusa para todo. Por ejemplo, al no poder aumentar nuestra productividad para ser competitivos se ha optado por bajar los salarios. En lugar de mejorar la ratio de eficacia simplemente reducimos el coste y ya está.

Yo sigo intentando adaptarme al ritmo europeo después de mi paso por Cuba. Una de las cosas que más me llamaba la atención era la productividad. En Cuba vivía permanentemente pendiente de las diferencias de productividad. El bloqueo comercial de los yankis hace que a Cuba entren pocos productos. Así que entran pocos ordenadores y cualquier cosa que a ustedes se les ocurra se sigue haciendo a mano. Por ejemplo, para comprar los billetes del autobús alguien les apuntara en una lista a mano y les dará unos billetes escritos a mano. También pude ver como varias personas cortaban la hierba de la mediana de la autopistas con guadañas a falta de máquinas sencillitas que usted y yo compraríamos en cualquier mediana superficie.
Con esa actitud de etnocentrismo occidental -en España lo haríamos más rápido- me volví a España sin decir nada a nadie.

A mitad de junio quise pedir un vado para mi casa. Así que acudí a la página web del Ayuntamiento para saber cómo y qué pedían. En la web hay un pdf colgado con toda la normativa al respecto con lo que tardas aproximadamente veinte minutos en encontrar los requisitos de concesión tras la navegación previa por unas entradas de google. A nadie se le ha ocurrido poner simplemente los requisitos en algún sitio o un apartado de preguntas frecuentes.
Con mi documentación me voy al PROP donde un amable y diligente funcionario me explica que es mejor que vuelva en julio porque al estar a finales de junio me van a cobrar el segundo trimestre entero . Lo que agradezco al funcionario no sin antes recordar que en mi banco se liquidan los intereses diariamente sin mayor problema y me resulta difícil  entender que un Ayuntamiento de 60 millones de presupuesto tenga que liquidar por trimestres. 
Así que vuelvo a la carga a principios de julio y repasando los requisitos me falta un papel. Los guiris dicen que en España siempre falta un papel así que no me pongo nervioso. Repaso la normativa. Resulta que el Ayuntamiento me pide varias cosas. Entre ellas me piden un certificado de estar al dia en las deudas con el Ayuntamiento. No les digo más. El Ayuntamiento me pide que le certifique una cosa ellos ya saben y me certifican. También me pide un título de propiedad de mi casa. No pasaría nada si no fuera por el hecho de que puntualmente cada año me cobra el IBI como propietario de mi casa.
Entonces me dan un recibo para pagar las tasas. Tengo que ir a un banco. Los bancos están cerrados para pago de tasas con lo que acudo a Internet en mi casa. Entonces recuerdo que para pagar las tasas deportivas me permiten el pago con tarjeta. La piscina por ejemplo se paga con tarjeta ¿Por qué el vado no?

Así es la productividad en España. El funcionario ha actuado con la diligencia debida, un ordenador ha tramitado la orden con la rapidez deseada pero nadie se ha parado a pensar en que el procedimiento ha hecho que este señor funcionario y yo nos veamos cuatro veces en mi horario laboral porque no tengo otra opción. Este señor ha perdido tiempo. Yo he perdido tiempo porque nadie ha pensado que todo se podria haber resuelto en la primera visita liquidando diariamente, pagando por una plataforma virtual en el propio PROP y si el Ayuntamiento fuera capaz de cruzar sus propios datos.

¿Sobran funcionarios o falta gente que piense? Menos mal que me callé la boca en Cuba y no me puse a dar lecciones a nadie.

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