Cristiano está triste

Cristiano Ronaldo está triste. Pero no se preocupen. No es por dinero. Se trata de otras cosas porque siendo guapo, rico y gran jugador de futbol el dinero ya no preocupa. La pirámide de Maslow se ha convertido en un miserable castillo de arena en la playa en manos de Cristiano Ronaldo.

Cristiano no se siente reconocido por la afición. Mientras tanto las protestas sociales, los gritos de la calle enorgullecen a un presidente del Gobierno que solamente escucha los jaleos de un "que se jodan" y los aplausos a los recortes. A Rajoy, sin embargo, le da igual el reconocimiento.

Cristiano no se siente cercano al grupo de futbolistas españoles del Madrid. Mientras tanto un gupo de jóvenes españoles en Bunyol tira por un puente a un chico africano que vendía CD y DVD. La caida fue de seis metros. El chico está con graves heridas. Fue en la época de la tomatina mientras las cámaras miraban otro rojo que no era el de la sangre.

Cristiano no consigue ganarle a Messi en el Balón de Oro ni a Inhiesta en el Trofeo al mejor jugador europeo. Mientras tanto más de cinco millones de personas no encuentran trabajo en España. Y se mantiene la ayuda de 420 euros de subsistencia pero se endurecen las medidas para que no haya fraudes.
Cristiano no tiene buen rollo en el vestuario. Mientras tanto los antidisturbios golpean estudiantes, mineros o indignados según las órdenes del Sherif de turno.

Cristiano quiere cobrar 16 millones limpios. Mientras tanto el IVA del teatro, de la peluqueria, de casi todo... nos lo suben al común de los mortales. Y las retenciones del IRPF también.

Cristiano está triste y todos nos hemos enterado. Lo que demuestra que la felicidad no depende del dinero que uno tenga sino de la dignidad que uno tenga. Se suceden extensos análisis sobre la tristeza de Cristiano. Muchos minutos de televisión. Una televisión que estarán viendo ahora mismo los jóvenes que tiraron al chico africano por un puente, los manifestantes, los miembros del gobierno, los parados y las paradas, Andrea Fabra y Mariano Rajoy. Todos miraremos la tele y nos preguntaremos por qué está triste Cristiano Ronaldo. Y será su tristeza el paño de lágrimas de la nuestra.

Yo también estoy triste Cristiano. Y tampoco es por dinero. Ni porque no me den un trofeo. Ni porque no coreen mi nombre. Ni porque haya buen rollo en mi trabajo. Yo estoy triste porque tu tristeza es la almohada que ahoga los gritos de la gente que todavía se rebela, que todavía grita, que todavía piensa, que todavía lucha por conseguir un mundo donde la tristeza importante no lleve un escudo en el pecho.


copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com