Las crónicas de Intag. Día 16

Esta mañana he estado hablando con mis padres por teléfono y me ha surgido una reflexión. No me gustaría que quedará una sensación paternalista o meramente asistencialista. Por un lado porque Ecuador tiene instrumentos suficientes para defenderse solito con cada vez menos ayuda. Y en especial porque no quiero visualizar un proceso de victimización de "pobrecitos los de Intag" que no tienen cómo vivir. Lo primero es que en Intag no he detectado sufrimiento ni infelicidad. Ellos ya son felices así. La cuestión es que es imprescindible hacer un movimiento porque la amenaza minera sigue vigente y eso genera graves riesgos para la zona (entendiendo zona como todo el planeta). El movimiento es incluir una alternativa sostenible a la extracción del cobre de manera industrial. En el documental que preparo se explican bastante bien los motivos. En definitiva, no se pueden quedar como están porque cuanto más aislamiento y pobreza más indefensión. Por tanto, el próximo paso es el acceso al futuro. Y eso es el ecoturismo.

Por otro lado no me gustaría que quedara una imagen de Vacaciones en el Mar. No he perdido mi capacidad crítica. Simplemente el rol de voluntario me ha hecho distraer algunos otros aspectos que como turista en Ecuador como pais me hubieran afectado más.

A nivel económico sus plantaciones no generan excedente ni casi intercambio comercial. La agricultura de subsistencia es una norma generalizada pese a los intentos de personas destacadas de la zona.  Sin excedente no hay ahorro. Sin ahorro no hay crédito. Sin crédito no hay inversión. Y sin inversión no hay crecimiento.
También se aferran a su pedazo de tierra instalando su casa justo al lado. Lo que genera enormes costes operativos de movilidad a diferencia de una mínima agrupación en núcleos de población. Se agrupan en pequeñas comunidades pero luego hay una dispersión sistemática de casas por todas partes. Esto es un problema para intercambiar cualquier cosa.. en especial el conocimiento. Si tardas una hora y media andando en llegar al cole... mucho te tiene que gustar el cole para seguir hasta el final. Me cuentan por ejemplo que hay comunidades que pueden estar aisladas semanas enteras sin que pase nada. En España el mundo rural padece también de este tipo de historias pero aquí están maximizadas.

Siguen una rutina de vida que no es viable en el futuro. Saben que deben cambiarla y hacen esfuerzos para tendrán que ir más rápido. Conozco el capital y están sentados encima de una mina de cobre.
La primera amenaza minera fue japonesa. La segunda amenaza fue canadiense. Luchar contra un enemigo externo es relativamente sencillo. El efecto invasión genera cohesión interna a pesar de que hay familias enfrentadas por la oposición a la minería. Pero la amenaza actual es ecuatoriana. La empresa nacional de minas. Y esto son palabras mayores cuando se saque a pasear el patriotismo y las necesidades de crecimiento de Ecuador. Ya veremos si resisten y cómo resisten. Su única oportunidad es haber consolidado una red ecoturística mínimamente sólida y haber visibilizado la riqueza natural a nivel internacional. Pueden hacerlo pero tienen un problema de ritmos que es general en Ecuador. Todo va muy despacio.

Relato algunos de estos inconvenientes que son debilidades para el país si quiere hacer una apuesta turística. No quiero elevar anécdotas a categorías pero en fin... para un urbanita como yo.. pues son pequeñas cosas que cantan mucho. 
Me tocó ducharme con agua fría tres o cuatro veces. Un día apareció una araña de buenas dimensiones en mi ducha. Es cierto que estábamos en la montaña. Lo extraño eran las dimensiones de la araña.  Solamente he visto una escobilla de water en todo el tiempo que llevo aquí. Incluidos hoteles y cabañas. La conducción es temeraria. No hay más accidentes por puro milagro. He subido a más autobuses en marcha que parados. No tienen ningún tipo de visión comercial. Por ejemplo, acudo a un bar. Y pido por favor que me pongan un poco de pan tostado de hamburguesa fuera del menú que había pedido porque ya no aguantaba más sin pan (aquí solamente se come pan en el desayuno y es dulce). Y me dice que no me lo vende. Me sugiere que vaya a la panaderia de la otra calle y vuelva con mi pan y me lo coma. Le habría pagado un dolar más lo que en una cena que costaba 3 dólares es bastante dinero. Otro tema es la variedad en la restauración. Todo el tiempo comen arroz y carne (en su mayoría pollo). Todo frito. La presencia de las verduras es testimonial. Y la pasta ni olerla. No he conseguido comer unos macarrones en tres semanas. Yo he perdido peso.
No he visto ni una sola instalación para ocio. Es una ciudad de 200 mil habitantes. Supongo que habrá pero estoy en el centro y no veo. Sé que estan haciendo un centro comercial con cines pero ni una biblioteca, ni un cine, ni un teatro. Ni siquiera una terraza he visto donde poder tomar algo que no sea comida stricto sensu. Si no estás trabajando poca cosa hay más que hacer.
En las piscinas de Nangulvi solamente una era azul. No hacía buen día para bañarme pero tampoco sé si lo hubiera hecho. Vale que son naturales del agua de la montaña pero de color verde?
La seguridad laboral es inexistente. Ni arnes ni protección para los viandantes. Lo que caiga ha caido. Y si es un trabajador pues oiga... no pasa nada. Mi compañero Llavata me dijo una vez que los sindicatos haríamos más papel en China que en España ahora mismo. Y creo que aquí es verdad. Debería crearse un voluntariado sindical para venir aquí a montarla. Las dificultades que he tenido para explicar lo que es un delegado sindical en un país donde presuntamente gobierna una izquierda moderada (el típico PSOE que hay en cada país). Ojo.. en España también tengo dificultades para explicar lo que es... pero al menos... saben que existe para criticarme.

En fin... anécdotas aparte, hoy hemos ido a la búsqueda del souvenir perfecto a Otavalo. Le he comprado un regalito a Pau que es el niño de mis ojos. Ya tengo ganas de verlo. También me consuela que no somo el único país del mundo que tiene un aeropuerto sin aviones. En Ibarra al alcalde se le ocurrió hacer uno también que está vallado y cerrado. Y he hecho fotos al cielo de Ecuador. El cielo más bonito que he visto nunca. Por eso quizá.. vuelva al hotel mirando más hacia arriba y hacia el futuro que hacia abajo y hacia el presente.

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