Vamos a remontar la lucha de clases

Cada vez es más perceptible que los elementos psicológicos colectivos actúan sobre la economía. Si alguna vez estuvimos en una crisis financiera ha pasado a la historia, estamos ante una crisis de demanda. Una crisis de consumo cuyos elementos psicológicos son determinantes. No han hecho creer que alguna vez vivimos por encima de nuestras posibilidades de manera individual hasta conseguir que vivamos por debajo de nuestras necesidades de manera colectiva. Nunca tuvimos un problema de deuda pública y elementos de confianza han convertido en un problema la deuda hasta convertir los intereses en la principal partida de los presupuestos menos sociales de la historia.
En nuestra mente están las posibilidades de romper con sus mentiras. Un empresario americano -Warren Buffet- dijo aquello de que "la lucha de clases sigue existiendo y de momento va ganando la mía". Pues vamos a remontar. El sistema capitalista se basa en la explotación humana pero también en una clase media con capacidad de consumo suficiente para mantener la actividad económica. Y por ahora hay un 1% más rico que antes y un 99% más pobre.
Podemos romper con sus normas volviendo a nuestros origenes. Este verano tuve la suerte de visitar Ecuador y Cuba. Dos países teóricamente en vías de desarrollo. Allí aprendí que puedo vivir con unas cortinas más feas, con las paredes peor pintadas, con una tele peor, con un coche de gama baja pero es completamente imposible sobrevivir como país con una mala sanidad y una mala educación. Puedo vivir con menos cosas a cambio de vivir con mejores cosas. No podemos tirar a la basura toda la juventud que está en casa o fuera de casa esperando a que el país se arregle. Debemos dejar de competir entre nosotros -las hormigas- por las migajas que se les caen a los ricos y levantar la voz contra los zánganos.
Esta semana volvíamos a ser vergonzosa noticia por Parc Sagunt. Volvemos a pasar vergüenza por el dinero que han desviado en colaboración. En el Ayuntamiento de Sagunto han aparecido facturas de dietas de una ONG donde el 40% era alcohol. Seguramente sería el vino mientras se arreglaban lo suyo y después si acaso "lo de los negratas".
Esto no puede seguir así. Hay que forzar urgentemente una regeneración democrática, forzar un referéndum  una nueva constitución, una nueva correlación de fuerzas políticas alejadas del despotismo democrático, alejadas del bipartidismo, con más colores, más necesidad de pactabilidad, más transparencia y más posibilidades de vigilancia e intervención ciudadana. Y digo forzar porque los dos partidos que se turnan en el poder no lo haran de manera voluntaria. Protegen sus intereses.

Yo me declaro mediterráneo de corazón e islandés de vocación. Independentista del pensamiento libre y soberanista de la gente corriente.

En la economía cada vez son más importantes las cuestiones psicológicas. Cómo nos sentimos y cómo nos hacen sentir determinan parámetros como la confianza de los consumidores y la propensión a invertir. Nos pueden ganar en los despachos pero no podemos perder en nuestras mentes.
Y cumpliendo la ley de Godwin les diré que en los campos de concentración nazis aquellos que tenían más posibilidades de sobrevivir eran los que pensaban en los nuevos retos de futuro que tenían y los que mantenían su dignidad interior cuando pasaban por una puerta donde decían "el trabajo os hará libres". Como decían en Canción Triste de Hill Street "tengan cuidado ahí afuera". Hoy, la mayoría de los psicopatas llevan traje y corbata. No dominan el ingles pero son traductores de la jerga del engaño.

Ten cuidado ahí afuera. Desconfia de aquellos que te enseñan listas de nombres, fórmulas y fechas, Y que siempre repiten modelos de cultura que son la triste herencia que aborreces. No aprendas sólo cosas piensa en ellas. 


El nadismo

En la última época he asistidos a muchas manifestaciones, movilizaciones,  huelgas... a cada cual más multitudinaria. Se han ido añadiendo colectivos. Hasta los polis se mueven.Y mis felicitaciones a los estudiantes y  los padres y madres de alumnos por la movilización de esta semana. Incluso en el Camp de Morvedre tenemos una Plataforma de Parados que no son muchos pero tienen todo mi ánimo porque los parados nunca se tienen que quedar quietos. Cada vez hay más gente en la calle. Ya no tengo aquella angustia reivindicativa del pasotismo. La gente se mueve y lo hace de manera muy amplia.

Ahora me preocupa el nadismo activo. Sigue habiendo gente que defiende la nada. Son los neonadies. Me preocupan mucho porque los nadistas tienen una cierta facilidad para caer en el discurso fácil de la extrema derecha. De un entorno de desconcierto y desorientación sobre la salida de una situación de dificultad un buen demagogo es capaz de construir un imperio.

Frente a los nadistas hay mucha gente que sigue en la calle y ya en las encuestas que trata de esconder el Consell está más que claro que el bipartidismo se acabó. Básicamente porque los dos (PP y PSOE) siguen arrodillados ante el poder de las corporaciones que gestiona la siempre aburrida Alemania. A las dos divas del alterne político se les desmonta la paraeta hacia una diversidad política que mi optimismo ideológicopatológico desea que se desarrolle sin revanchismos (eso va por Izquierda Unida) y con alternativas (eso va por Compromís).
Las movilizaciones siguen. Hay una huelga general convocada para Noviembre. Ya saben que yo soy escéptico sobre la utilidad de las huelgas generales. Por varios motivos. Las huelgas ya no son generales. La falta de pedagogía ideológica desde la transición nos ha llevado a pensar que la huelga es una cosa de asalariados y dentro de los asalariados los que puedan hacerla. Dejar caer todo el peso de la reivindicación sobre los asalariados mientras enormes colectivos de gente se quedan "mirando" no es una buena idea. Además, desde el tema que domino -el mediático- las huelgas generales ya tienen un discurso, una narrativa, completamente previsible que los medios -empresas de comunicación- dominan perfectamente porque pueden anticiparla como si fuera el guión de una película. Hay muchos métodos para generar confusión durante una huelga y que nadie sepa nada en claro. Por eso hay que buscar otros mecanismos de transgresión y desobediencia pacífica. Además los asalariados -los que quedan todavía- tienen mucho miedo y poco dinero. Y la huelga incide justo ahí. Yo la haré con la convicción de usar cada instrumento a mi alcance para mantener mi dignidad. Además la haré porque puedo hacerla y quiero hacerla. Ojalá todo el mundo tenga la misma libertad para decidir que yo.
Mientras tanto los nadistas seguirán durmiendo el sueño de los injustos. Pensando que nada sirve para nada, justificando su propia profecía autocumplida de proteger a su propia sombra.
Seguiré leyendo sus argumentos que conducen a la nada. No hacer nada y esperar que pase algo. Bonita teoría  Asalariados que no creen en nada. Autónomos que solamente creen en sí mismo y la nada alrededor. Empresarios que navegan en el mercado pensando que nada les afecta. Son los neonadie. Aquellos que piensan que la democracia es no votar cada cuatro años. Y siguen ahí. Callados. Cargándose de nada.

La historia de la maleta que quería ser diferente

Desde pequeña siempre quiso ser diferente. No le gustaban los viajes organizados sino los rincones escondidos. Así que les eligió a ellos para irse de viaje. Eran un grupo de amigos curiosos por naturaleza, filósofos de barrio, amantes a la antigua de esos que todavía mandan flores al rechazo. Sin embargo el señor de los cielos le dijo que no encajaba en su trampa mortal para maletas y tuvo que viajar en la bodega hasta... 

Día 1. 
Las cámaras están permanentemente grabando. Usted se encuentra en un aeropuerto posterior al 11S. El día que vendimos nuestra antigua libertad por aquella seguridad último modelo. Decidimos viajar en clase camarada tapándonos la nariz para soportar el mal olor de explotación laboral de un avión con el combustible justo para llevarnos hasta nuestro destino. Viajamos más pasajeros de los billetes que portamos. Espero que no se den cuenta. Este año decidí darle la razón a quienes piensan que siempre estoy en las nubes. Bordeamos la costa mientras recuerdo la habilidad de Cristopher Noland para pintar los sueños. Ya no tengo miedo a la siguiente comida. Si tu "yo" es lo que te dices a ti mismo haz el favor de decirte cosas bonitas... pero sobre todo perdónate. Sigo apuntando cosas en mi primera libreta de viajes. Un precioso regalo de cumpleaños. Aterrizamos. 
Viajar a Italia es como irse de casa para llegar a casa. Hasta la lógica de los escaparates es la misma. El capitalismo está basado en el deseo. Como la historia. Por eso subsiste. Espero que Alemania abandone pronto nuestro sometimiento. Nunca tuvieron demasiado gusto para nada que tuviera que ver con lo útilmente inservible. Italia tiene un gusto exquisito... y un sabor también. 
Nuestro Bed and Breakfast es una casa de muchas habitaciones y techos altos. Decorada en blanco como a mi me gusta. Por la ventana entra una luz inconfudiblemente mediterranea. Suena el móvil. El móvil es un amigo que te recuerda de donde vienes, quien eres y especialmente quién te quiere. Sueño en azul Europa. 

Día 2
Cada vez que te levantas en la noche el suelo cruje como el de un barco pirata. Siempre quise protagonizar Rebelión a bordo, cuando Marlon Brando era insultantemente guapo. Me gustan las películas. 
Está claro que sigo siendo un nacionalista. Mi patria es el Mediterraneo. Mi himno el sonido de sus olas. Y mi bandera es la luz del sol. 
Visitamos una iglesia grecoortodoxa. La disposición es completamente diferente a las católicas. La Iglesía católica ha marcado todas las liturgias y rituales laicos que todavía practicamos. Desde los colegios hasta las revoluciones. 
Descubro que alguien puede ser de profesión gallego. Las ciudades son más bonitas cuando se llenan de mujeres bellas. Es divertido idealizarlas. Subirlas a un pedestal. Convertirlas en diosas de tu propio Olimpo. Luchar por ellas. Enamorarte durante tres eternos segundos. Subirte a una nube hipnotizado. Con los años aprendes a apreciar la belleza del gusto por la elegancia. El norte de cada país suele aportar un toque de distinción frente al sur más animal y salvaje. A mi me va lo sutil . y eso casi siempre es artificial. 
El viaje en grupo enriquece a todos sus miembros. Yo siempre aprendo cosas que nunca podría estudiar. 
Trieste recibe la America's Cup... aquella que venía a España cuando éramos ricos. Los grandes eventos son como las prostitutas; dan placer solamente a quien les proporciona dinero. 
El grupo ha aprendido a convivir con la libreta como si fuera una cámara más. Al fin y al cabo solamente escribo fotos. 
Nos dejamos de barbarismos y nos fijamos en el marqueting de la supervivencia que vende objetos de e-bay sobre una sábana. No podemos superar la sensación de ciudad acabada en pocas horas. 

Dia 3. 
Lo malo de viajar en Low Cost es que en las fotos siempre sales con la misma chaqueta. El dueño del BB tiene toda la saga Rocky. Italianos y españoles estamos unidos por una especie de cordón umbilical de lo cutre.
Siempre pensé que iria a Venecia con pareja. Ahora sé que volveré a Venecia solamente con pareja. La segunda vez que visitas una ciudad puedes olvidarte de lo rabiosamente turístico. Ya pusiste una cruz y eso te permite escaparte y huir de la gente. A primera vista Venecia es un laberinto comercial emergido del agua donde las camareras son modelos de baja costura. La Plaza de San Marcos es un juego de Lemmings a punto de suicidarse con tal de obtener el premio de una fotografia hecha millones de veces. En el parque temático de los canales el reto es encontrar belleza entra tanta gente. Por eso probablemente acudimos cada vez con mejores cámaras, para intentar recordar lo que nos fue imposible ver. 
Hago muchas fotos. Y siempre pienso que la sonrisa y la palabra están sobrevaloradas mientras el deseo y el silencio se pierden en la oscuridad. Venecia parece más bonita cuando la luz se desvanece. Es una ciudad de digestión lenta. Creo que volveré. 

Día 4. 
Compartimos taxi. Compartir es el juego del futuro. Y pronto llegamos a Ljubjana. Eslovenia es un país pequeño de apenas dos millones de habitantes. Uno de esos paises que en España no se entienden porque todo tiene que ser grande y glorioso. Nada más llegar me doy cuenta de que Ljubjiana no es ciudad que se observe. Es una ciudad que se escucha. Se oye el ruido del agua en las fuentes, el sonido de las pisadas de quienes pasean por su calle más céntrica. Se oyen las campanas de varias iglesias en una melodía ininterrumpida por ningún coche. 
Sigo haciendo fotos de esas que podría hacer en cualquier parte pero suceden siempre en un lugar concreto. Y así nos sorprende la noche. La noche es una promesa de algo que solamente ocurre en tu memoria. Salimos perdiendo y acabamos perdidos. Lo bueno de tener un buen círculo de amigos es que ningún de ellos tiene aristas. 

Día 5. 
Me despierta una tertulia de filosofía de barra. Los atajos de anoche nos llevaron por caminos con railes. Decidimos buscar un museo curioso y la curiosidad nos lleva a descubrir un espacio diferente que se alimenta de colores y convivencia. Mis amigos han desarrollado un gusto por lo genuino. Entendiendo genuino por aquello que permanece latente y escondido. Aquello que simplemente es desvelado. Un nuevo mito de la virginidad turístico. Cenamos en un bar propio de la Eslovenia comunista disfrutando de la estética de lo cutre, intentando olvidar lo cutre que es gran parte de la estética. 

Dia 6. 
El día de regreso. Los minutos de la basura de cada viaje. La dignidad de un país se puede ver en los lavabos de sus bares. Eslovenia tiene lavabos limpios, con papel y jabón y dos posibilidades de estirar de la cadena para ahorrar agua. Lástima que mi cuerpo no siempre acompaña a mi cabeza. Se cansa mucho antes. Buscamos una solución para un problema. Como en la vida lo importante en un viaje es tener un nuevo reto. 
Y antes de que el Doctor Gallego saque el bisturí y diseccione esta historia le diré que sigo reivindicando la épica de lo cotidiano porque entre lo extraordinario y lo ordinario hay muchas diferencias pero la principal es... la manera de contarlo. 


Lo consiguió. Consiguió ser diferente. Volvió llena de recuerdos y con dos ruedas de cordura menos. Quisieron homogeneizarla pero ella se salió con la suya. Y consiguió ser una maleta diferente. 



Competir o cooperar

Creo que ya deberíamos ser conscientes de que vivimos un cambio de era desde la sociedad postindustrial a la sociedad informacional. Ese cambio de era no sabemos si generará un cambio de modelo productivo aunque algo ya se intuye. El capitalismo pasó por una fase social durante el siglo XX y ahora nos impone un modelo de intercambio injusto, inhumano e insostenible basado en la competencia y la explotación humana y del planeta.
Respecto a lo que nos depara el futuro solamente puedo mostrar deseos. En el 2008 pensé que alguien reflexionaria al ver salir a la gente con cajas de Lehman Brothers y siguiendo las palabras de Sarkozy "alguien refundaria el capitalismo". Sin embargo, ha sucedido todo lo contrario. Hemos profundizado en la desigualdad, la injusticia y la insostenibilidad. Y la cuenta atrás del planeta y de la gente no para. La mayoría silenciosa grita de manera ensordecedora que vamos a chocar y al conductor le da exactamente igual porque saltará antes del choque y tiene un buen paracaídas preparado.
Entre esos deseos de un nuevo sistema económico superador del actual está la desaparición de la competencia por la cooperación. No hay más que pasar unos días en un país en vías de desarrollo para saber que la gente todavía coopera y comparte. Y ese debería ser nuestro futuro si queremos realmente un futuro.
En las sociedades occidentales ya surgen algunos mecanismos de cooperación -la mejor parte de la crisis-. Les sugiero que investiguen algunos.
En nuestra comarca la EcoXarxa Morvedre les invita a utilizar el trueque y el intercambio de servicios gratuitos con moneda social. Ustedes pueden entrar en páginas como Bla bla car de manera que quien vaya a hacer algún trayecto y vaya sólo en el coche pueda compartirlo con otras personas. Un autostop mejorado que permite hacer un doble o triple favor: al conductor, al conducido y al medio ambiente. Si usted es "emprendedor" sepa que puede compartir su lugar de trabajo porque seguramente pasará fuera muchas horas y no necesita un local para usted solo sino que puede compartir la sala de reuniones por ejemplo. Ya hay espacios de coworking. Para salir de vacaciones o hacer escapadas hace años que existe el intercambio de casas pero ahora con páginas como Couchsurfing se nos deberían ir todos los miedos a dejar una habitación a alguien. Ya no son desconocid@s sino personas con referencias y puntuaciones que nos permiten coger puntos para hacer nosotros lo mismo en casa de otras personas.
La industria cultural sigue obsesionada con los mal llamados derechos de autor -porque el autor le llega poquísimo- y compartir mediante Creative Common las licencias renueva el espíritu renacentista de la sinergia y el aprendizaje mutuo.
El Puerto de Sagunto siempre ha sido un lugar de referencia para todas estas vanguardias ideológicas. Por eso me extraña que no haya surgido ya una cooperativa de consumo. A mi la vida no me da para meterme en más líos pero yo estaría encantado de poder comprar en un sitio donde sepa que pago un sobrecoste ético a cambio de comer verdura con sabor a verdura y fruta con sabor a fruta. Incluso ropa sin haber explotado a ningún niño.
El futuro debe alejarnos de la competencia. Ya está bien de esa cultura hobbesiana que nos convierte en enemigos. El futuro debería acercarnos y comprender que la felicidad es un fenómeno conjunto y colectivo. Que si nos ayudamos será más fácil que si nos machacamos los unos a los otros.

Un vecino queda atrapado en su casa de Camí Real durante cinco días

Un vecino de Sagunto se ha quedado atrapado durante una semana en su casa de Camí Real sin poder salir de su portal. El primer intento de salir de su casa fue el día 6 de Octubre pero se encontró con los Moros y Cristianos y al no poder desplazarse volvió a casa. Al día siguiente optó por volver a intentarlo pero se encontró con el Mercado Medieval que se lo impidió de nuevo. A duras penas consiguió llegar pidiendo cosas a los vecinos hasta el día 9 donde hizo su último intento encontrándose con las celebraciones del 9 d'Octubre. Entonces sí, una llamada a los bomberos consiguió que el vecino pudiera llegar hasta un centro hospitalario donde fue atendido de heridas de diversa consideración.

5 de Octubre de 2012

Yo nací tal día como hoy hace cuarenta años. Crecí en un pueblo de trabajadores lleno de descampados y calles a medio asfaltar, con cristales rotos encima de las paredes como el Ecuador que he visto hace menos de una semana. A los seis años me aprobaron una constitución que no es mía, una constitución que yo no voté y me han impuesto con la fuerza de los votos en una especie de despotismo democrático que paralizó el tiempo en la transición política. Ya no creo en esta constitución como método de mejor convivencia y necesito la mía una en la que yo pueda decidir algo en lugar de simplemente estudiarlo o sufrirlo. 
A los doce años mi familia se enfrentaba a una reconversión industrial fruto de la "necesidad de reformas estructurales" en la siderúrgica y así forjé en mi ADN la lucha de los humildes. Vi el dolor de las pelotas de goma de los antidisturbios en las carnes de mis padres en Madrid y vi cómo quemaba una furgoneta de policía a menos de tres metros de mi. Y el domingo volveré a salir a la calle como hace menos de dos semanas mi cuñado que es delegado sindical en LA FÁBRICA volvió a ir a Madrid a defender sus derechos. 
En los años ochenta fui al Instituto Camp de Morvedre. Los dos últimos años con doble turno que hizo que mis amigos estudiaran por la tarde y yo por la mañana. Se hizo un doble turno porque había muchos más alumnos que aulas. Esta semana me enteré de que no habrá dinero para las clases de refuerzo de los alumnos con dificultades. Si eres de esos niños y eres pobre eres torpe y si tienes dinero simplemente tendrás un profe de repaso en casa. 
En los noventa acudí a la Universidad a las clases en valenciano de la Facultad de Derecho. A los dos meses estaba encerrado en mi facultad para exigir que nos dieran Derecho Romano en valenciano. Esta semana me entero de que solamente el 2% de las clases de las universidades se dan íntegramente en valenciano. Estudié con becas del Ministerio que justifiqué año a año con mis notas mientras mi compañero de "pupitre" en lugar de ser presidente de Telefónica tenía que trabajar en el taller de su padre por las mañanas y estudiar por las tardes. 
Allí me hice objetor de conciencia porque yo no quería ser militar desde pequeño porque a mi abuelo le obligaron a participar en una guerra sin pedirle permiso y después le obligaron a estar tres años más en el ejército. Pasó seis años de su vida perdidos. Yo no quise perder ni un minuto. 
No pude hacer Erasmus porque Erasmus vendría después. Y parece ser que ya no hay dinero. Los jóvenes de ahora tendrán que irse al extranjero cuando acaben... pero a buscar trabajo. 
Y entonces encontré trabajo en una de las mejores empresas de España. Empecé con un contrato basura fruto de una reforma laboral en el año 97 cobrando 540 euros al mes de los que había que descontar el transporte hasta Castellón. Tuve nueve meses de prueba y los superé sin saber muy bien cómo. 
En banca tardé poco en encontrar a "los míos" y rápidamente acabé de delegado sindical. La banca es un mundo tan conservador y cínico que convierte a cualquiera en un idealista Che Guevara. Y entre tanto decidí que tener una visión colectiva sería un ejercicio mental maravilloso y dediqué todo el tiempo que pude a pensar municipalmente, valencianamente y europeamente. 
Llegué al mercado inmobiliario cuando la burbuja todavía era solamente agua. 
Les cuento mi vida como si del guión de Forrest Gump se tratara. Porque hoy es mi cuarenta cumpleaños y tengo derecho a mi minuto de gloria pero especialmente porque me gustaría poder votar una constitución, me gustaría que nadie más tuviera un contrato basura, me gustaría que mi sobrino estudiara con beca en un colegio digno y en valenciano, y que pudiera ir de Erasmus, me gustaría que hubiera más pensamiento colectivo y que Arcelor no tenga la posibilidad de descolgarse de ningún convenio. Y me gustaría que la banca fuera más ética y social. 
Me gustarían tantas cosas que debo haberme convertido en un pijo ácrata. Eso sí... de cuarenta años. 
Y todavía tengo suerte, parece ser que las canas... a los hombres.. nos hacen más interesantes... y yo estoy en proceso de interés creciente... 

Fa vint anys que no tinc vint anys


Probablemente porque nunca los tuviste. Te hiciste mayor cuando eras joven y después quisiste ser joven cuando ya eras mayor. Recordando que el día que murió Carles nació Carles. Tiraste el reloj de arena al mar. Y de todo el parque de atracciones de la vida te subiste una y otra vez a la montaña rusa. Decidiste que la vida es lo que uno se atreve a hacer mientras está vivo. Te escondiste en tu laberinto  interior para poder chocar contra tus paredes mentales. Quisiste ser alguien y te convertiste en ti mismo, escondido bajo la lápida de un director muerto, mirándote en la fotografía de un mago pero metido en la camisa de fuerza de Houdini.

Viajero incansable de rincones y escondites bajo la bandera del pirata de los sueños. Buscaste en cada alma tu propio espejo. El perfume de la ternura, el abrazo de unas piernas, las alas de un ángel blanco a lomos de un caballo negro. Te pegaste cabezazos contra las puertas de aquel psiquiátrico para cuerdos hasta que entendiste tu locura. Oyendo himnos de las hogueras de tus propias vanidades a golpe de graves. Buscando felicidad de laboratorio,  destruyendo tus propias ideas. Aprendiste a bailar la melodía de las mentiras con pequeños pasos verdaderos.

Para no ser religioso fuiste demasiado fervoroso, creyendo en religiones ateas, sin un Diós que las venere. Rebelde sin causa a la búsqueda de la causa perfecta. Creíste en muchas cosas antes de creer en ti mismo. Esperando recibir una herencia colectiva que te hizo descuidar tu patrimonio. Convertido en escalador de pequeñas colinas tuviste miedo de enfrentarte a las cimas de las montañas. Sin saber que nunca fueron gigantes sino molinos.

Jugaste una partida contra el tiempo con aquellas fichas blancas y rojas que te permitían matar veinte y contar solamente una. Y quisiste robar la manecilla de las horas al reloj de la iglesia más cercana para intentar matar las campanadas de medianoche. Cuando zarpaba el barco y te bebías de un trago el miedo. Olvidando recoger tantos zapatos que ya ningún cuento terminaba con perdices. Enamorándote de espejos cóncavos que reflejaban hadas,  princesas y alguna bruja malvada. Podando el árbol de la ingenuidad. Viajando a islas desiertas llenas de esperanza.

El problema de Peter Pan fue conocer a Wendy y a Campanilla al mismo tiempo. Hasta que un día el maniquí cambió el plástico por la piel. Y tuviste miedo de decepcionar a una idea. Oíste los latidos del niño de hielo y sentiste que podrías recoger flores en su vientre. La perdiste por miedo a perderla. Volviste a la caverna por si alguien te podría explicar que las sombras eran reales. Te quedaste dormido y al despertar seguías soñando. Sin poder moverte. Quieto. Mirando hacia el futuro con miedo del pasado. Besando bellas durmientes que nunca despertaban. Luchando con espadas sacadas de la roca de la justicia en un nuevo mundo surgido del terremoto de las ideas en el que los tiburones sonríen antes de devorarte.
Queriendo cambiar el mundo, el mundo acabó por cambiarte. Pero acabaste siendo más de lo que esperabas y menos de lo que soñaste. Mecido en los columpios de una cierta comodidad inesperada. A merced de las olas de la duda, chocando con los acantilados del deseo, a la deriva en un mar sin brújula. Interpretando una melodía que escribiste de niño con la letra de los silbidos del llanero solitario. Cantando al viento una canción que siempre fue para ella. 


Hoy cumples cuarenta y nunca pensaste que los niños de cuarenta tuvieran tu aspecto.
Felicidades Carlos. Felicidades Carles.

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