El cuento de la mala leche


 
Seguro que usted conoce el cuento de la lechera. Es un cuento circular que se repite hasta el infinito de crecimiento exponencial donde se mezclan deseos con realidades. Pero seguro que nadie les ha contado el cuento de la mala leche. Es el cuento de la lechera al revés. Yo se lo contaré.

Usted construye el cuento de la lechera con la narrativa del crédito fácil. Le pone unas tapas de expectativa de futuro brillante. Y se lo cuenta a niños que quieren creer que es posible. Entonces se rompe el cántaro de tanto ir a la fuente. Y usted deja actuar la teoría del shock ante los niños que esperaban las perdices para comer. Les dice que vendrá el lobo del desempleo si no se bajan los sueldos. Los niños acabamos por tener mucho miedo al lobo y nos escondemos en nuestras casas como indignados de sofá. El lobo del desempleo viene igualmente porque hace falta una masa de trabajo que aunque enfurecida tenga miedo y compite entre ella por unos salarios bajos. Usted construye el mismo guión económico de siempre. La aldea sigue intentando vivir a base de salarios bajos y competencia en costes. Los reyes del castillo de la aldea son ahora más ricos porque usted es más pobre. Y además los piratas han saqueado el baúl donde guardábamos las joyas. Con salarios más bajos y ricos igual de ricos pasan dos cosas. Los ricos pueden invertir con más rendimientos y los ricos de fuera vendrán atraídos por lo baratos que resultamos.
Como usted sigue acojonado por la falta de empleo, aceptará de buen grado cualquier incentivo a la inversión creadora de empleo y cualquier iniciativa por contaminante o degradante de dignidad que sea (Zona Franca o Eurovegas) porque usted necesita empleo para vivir. También aceptará cualquier condición. Incluso buscará culpables en su bando (sindicalistas acomodados) y les exigirá que cedan a cambio de cualquier empleo.
Entonces le parecerá bien que se quiten cotizaciones sociales, le parecerá bien que se cobre a tiempo parcial y se trabaje a tiempo total, le parecerá bien que un joven de 35 años pueda tener un contrato en prácticas. Todo lo parecerá bien, porque así alguien un día vendrá y le podrá contar otra vez el cuento de la lechera. Si usted trabaja más, ganará más y podrá comprarse esto.. yo le ayudaré.
El cuento de la mala leche se cuenta cada década. Tras el cierre de la Fábrica o tras la intervención de Banesto. Es cíclico. Y parece que nos guste. Porque nos quedamos dormidos profundamente.

copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com