Jordania Día 4

Me acabo de dar cuenta que nos acompaña permanentemente un policia turístico. No sé si es habitual es cosa de los viajes de empresa. No he notado inseguridad en ninguna parte. También es cierto que no nos han llevado más allá del escaparate de la tienda.
El guía habla de la teoría de Jordanos primero para la sanidad. Aquí la sanidad es universal para los ciudadanos jordanos pero habla de que no se le puede facilitar a los inmigrantes. Si lo que quería era demostrar que no somos tan diferentes esta vez lo ha conseguido. Esta semana ha muerto un senegales que fue atendido de tubercolosis en Mallorca pero no siguió el tratamiento (por coste?). La gente muere sin atención sanitaria y lo peor pueden contraer enfermedades y contagiarlas a quienes sí que tenemos sanidad universal. El efecto llamada no es la sanidad sino el trabajo. Si hay trabajo y manera de sobrevivir la gente acude. La sanidad es un aliciente pero no un motivo.
Durante la ocupación turca la enseñanza se prohibió. En aquella época el acceso a la formación era el acceso al conocimiento. Hoy en día no. Además necesitamos el acceso a la información. Transparencia. Probablemente sea el mayor cambio que produce Internet. Ya tengo formación ahora quiero comprobar que no me mienten. Porque yo sé que me mienten.
Mahmud relata un cuento para dormirnos en el viaje. Sus historias configuran un hilo narrativo constante donde se mezclan opiniones, verdades, mitos... Nos cuenta las mentiras sobre Palestina que inventa el aparato mediático yanki. Nos cuenta historias de sus dirigentes que se enriquecen - el alcalde de Amman- con sobornos o "regalos". Quizá aquí no sean trajes. El capitalismo parte de la idea de que el hombre es un lobo para el hombre. Pero ya no nos dirigen lobos. Ahora nos dirigen hienas. Se rien en nuestra cara y esperan nuestros despojos.
Viajar auténticamente es como hacer el amor con el país que visitas, penetrar dentro de su cuerpo hasta notar su abrazo con la piernas. Nosotros hacemos una caricia, un beso. Te quedas con ganas de más.
Aquí la tradición es un negocio. Como en todas partes. Oigo una conversación sobre primeras veces. Alguién explica que ya ha subido en camello y que como experiencia ya tiene suficiente. Me recuerda mi pequeña obsesión con las primeras veces. Como las portadas de los libros las primeras veces son una invitación al resto de veces. Yo no he subido en camello. No tiene sentido mientras no resulte algo natural. Subir a  un camello como subir al Dragon Khan no tiene sentido. En todo caso, me viene a la mente lo infantil de casi todo. La mayor parte de la excursión sube en camello de la misma manera que subiría a la noria de Londres. Es lúdico, puede que divertido. Yo sigo buscando mis fotos originales, me escondo y dibujo. También como los niños.
Veo a las parejas haciéndose fotos con el paisaje de fondo. Creo que afean el paisaje. El paisaje es bonito si ocupa el todo. La mezcla humana tiene sentido metida en el paisaje. O se fotografia gente o se fotografia paisaje o gente que tiene relación con el paisaje. El choque sin vínculo entre nosotros y el paisaje no me parece digno de una fotografía. Ya veremos qué hago si el día que tenga pareja "ella" me pide que le haga fotos ante un paisaje.
Miro a las parejas haciéndose fotos en pleno esplendor en la arena y me pregunto si la misma foto tendrá sentido el año que viene y cuántas parejas habrán roto para el próximo viaje y partiran las fotos por la mitad. Aunque ahora ya no se pueda. Quizá ahora se pixele.
El mayor problema de Jordania es conseguir agua. Les sobra petroleo pero no tienen agua. Lo que devuelve a Maslow al centro del debate. El problema del agua será el problema central en el futuro. No tendremos agua para todos. Aunque para entonces yo ya no tendré sed. Los humanos somos gente extraña. Caminamos hacia el precipicio empujandonos unos a otros. Nadie quiere parar.
Hay una pareja que me llama la atención. Ella es guapa pero además es bastante pija. Siempre que los veo él le está haciendo fotos a ella. Se sabe cuando una pareja es desequilibrada por las fotos. Ella sale mirando a cámara. Él sale mirándola a ella o besándola. Creo que es una princesa sin espejo que ha encontrado un espejo. Disfruta posando. Se gusta. Y a él le gusta que le regale dejar mirarla. Quizá se haya convertido en un genio de la lámpara. Cada vez que ella lo frota él le concede cualquier deseo.
Viajo insertado entre comerciales y me doy cuenta de la composición de su ADN. Son optimistas. Piensan que mañana todo saldrá bien. Yo tengo tendencias pesimistas. Creo que mañana puede salir mal. Lo ideal sería ser optisimista. No saber realmente lo que puede pasar mañana.
Hemos venido a hacer la travesía del desierto. Voy en un 4x4 de pie, siento el aire en la cara. Miro a Carlos. También él se siente como un niño en la feria. Solo que tenemos 40 años y estamos haciendo el viaje de fin de carrera que nunca pudimos. Seguimos la travesía del desierto. Nos llevan a la tienda prometida: el oasis del souvenir.
Comemos en unas jaimas en mitad del desierto. El viaje es irrepetible.


Jordania Día 3

Visitamos Petra. Lo único que sé de Petra es que sale en Indiana Jones y que es una ciudad esculpida en la roca. Entramos y confirmo lo segundo. El guía nos explica las diferentes esculturas sobre la piedra. Son una especie de altares para dioses diversos. Los dioses se creaban según la economía iba evolucionando. Más o menos como ahora.
Este viaje empieza a ser un tumulto de sensaciones. El calor es asfixiante. Y entramos en un desfiladero. El sonido de los cascos de los caballos suena en estéreo  El desfiladero es tipo Ikea. Un camino único de entrada o de salida. Como el pensamiento único actual. Rodeado de montañas infranqueables con sus vigilantes invisibles.
El guía nos cuenta las hazañas de los primeros intermediarios. En esta época una civilización basada en el comercio es una civilización admirada. Los sacerdotes fueron los primeros intermediarios del marketing religioso. Fueron excelentes publicistas. Vendían algo que cualquiera podía coger. Afirmaban que existía un dios omnisciente y omnipresente pero monopolizaban su comunicación. Algo así como te vigila pero soy el único que habla con él. Curioso. Fueron los primeros corruptos que aceptaron regalos para hablar con el jefe, los primeros traficantes de influencia que conseguían eternidades y vanidades de un dios que no existía.
Las religiones son los primeros sistemas penales. La fuerza la ejercía el hombre en nombre de dios. El juicio también. Dios era una coartada y una excusa para regir la vida de los hombres.
Petra sabemos que es Petra gracias a un dibujante: David Roberts. Todo requiere un buen vendedor. Hay yacimientos cercanos igual de ricos pero nadie va. Todo país turístico requiere  una buena película. Lo que sale en la tele es más verdad que lo que permanece oculto. Visitar lo que alguién ya ha visto y dice que es bonito es más fácil que explorar.
El tal Roberts fue un contador de historias dibujadas pero historias. Alguién que necesita contar cosas como yo.
Comemos en un resturante de mil estrellas por la noche. Son las cosas de los ricos. Creo que parte de este viaje consiste en desvelar lo que podríamos conseguir con demasiada suerte y el mismo trabajo.
Después de comer subimos al monasterio. Son 900 escalones. Siempre el intento de llegar más alto supone estar más cerca de Dios. Ese dios da la sensación de ser el hombre del tiempo en una época donde la lluvia o el sol marcaban el presente.
La vista es espléndida. No encuentro las fronteras que vi en los mapas. Tan artificiales como que una parte parece sacada de un estornudo al tirar las lineas.
El descenso nos enfrenta a la reflexión sobre quién vive atrapado entre estos muros. Los hijos de los burros que suben y bajan, los hijos de los beduinos que suben y bajan.
Cenamos en un lugar especial, de esos donde solamente acuden los ricos. Quizá ni así seria posible. Nos han cerrado uno de los altares de Petra para cenar. Nos apagan las luces del autobus y bajamos a ciegas. Entonces se enciende un foco a lo alto de una roca. Suena una flauta. Llegamos a la mesas. Cenamos al aire libre. Nos recibe un espectáculo de luces sobre la portada de una especie de altar o nicho de cementerio de alguien que fue rico y venerado. Nadie cae que la escenografia ha situado el símbolo de la marca de coches en el lugar presidencial del altar. Veneramos a nuevos dioses. Veneramos en todo caso.
Comparto días con comerciales. El comercial tiene ADN propio. Al menos lo tenía, ahora intentan también robotizarlos como a mis compañeros en banca. Constituyen protocolos para todo. Comerciales teledirigidos. Les intentan robar la espontaneidad pero no podrán. Son gente especial.
Hablamos de parejas, solteros y amigos. El cansancio parece querer tamizar lo auténtico, separar lo superfluo de esta noche. El viento levanta la arena y deja lo que más pesa. Hace algo de frío pero la hoguera de la conversación nos mantiene de buen humor.
Hoy somos turistas, fuimos viajeros, quizá un día lleguemos a visitantes.
Hoy he hecho la mejor foto del viaje. Era una niña. La niña más bonita que recuerdo. Se movía como una gata entre la gente. No decía nada pero se dejaba acariciar el pelo. Le hice dos fotos furtivas sin saber que una vez vista la cámara se quedaría fija como una modelo. Me ha regalado la sonrisa más tímida y la mirada más bonita. De esos momentos que valen la pena. La cogería y la metería en la maleta. Le daría una vida en España, que fuera lo que quisiera ser. Pero supongo que ella querría ser lo que es y estar donde está.

Jordania Día 2

Nos cuentan Jordania como quien cuenta cuentos mágicos. Da la sensación de ser la cuna del mundo porque todo lo que te cuentan lo has leido o te lo han contado. La historia y la Biblia se cruzan y entrecruzan constantemente en un juego de simbologías y ciencias.
Las murallas de Jericó no eran murallas. La Biblia es una gran obra literaria de explicación pedagógica. Quizá Jesucristo sea uno de los filosofos menos estudiados.
El guía nos cuenta que realmente hay gente que jura en Arameo. Pocos pero los hay. Nos cuenta que en realidad Dios es Ala, Jahve, que las religiones del libro beben todas del mismo rio.
Nos cuenta cómo metieron a los judíos en esta tierra. Por casualidad, nadie los quería en ninguna otra parte y pensaron que si había una tierra sin pueblo (Palestina) seria bueno para un pueblo sin tierra. En realidad solamente Inglaterra se sintió en disposición de ofrecer una parte de su imperio. Y así dejaron caer Israel en pleno proceso de amortización ideológica del exterminio nazi. Recuerdo unos cúantos exterminios (indios en América del Norte y del Sur o el de Staling en la URSS) con mucho menos marqueting. El mundo se siente culpable por los desmanes que mejor se han llevado al cine. Los otros no son tan presentes.
Las explicaciones de cada viaje hablan constantemente de guerras. La historia de la humanidad es una constante guerra por el dominio y el sometimiento. Era la manera de progresar económicamente la economia de guerra y la posterior explotación de los territorios invadidos. Todas la grandes civilizaciones han crecido sobre una mano de obra barata o gratuita. Incluso los actuales Estados Unidos deben su vertiginoso crecimiento a la esclavitud. Alejandro Magno o Hitler son conocidos por sus victorias atroces. Consiguieron ser inmortales justo antes de que alguien consiguiera matarlos.
La gente se hace fotos con el policia que nos sigue. En un viaje todo es peculiar, todo se convierte en un souvenir. No dejo de pensar en turistas ingleses haciéndose fotos con la Guardia Civil y me parece ridículo. Lo ridículo forma parte de cada viaje supongo.
Trato de captar el alma por escrito, el color con la cámara y el olor con el recuerdo de cada país que visito. Jordania huele a especias e incienso.
No atiendo todo el tiempo. Me molestan los viajes de Trivial. Me parece contradictorio el escaso interés por cualquier libro de historia en España y el excesivo interés a las explicaciones de un guía turístico. Atiendo a ratos. Cuando me apetece. Miro a todas partes, intentando escapar de la burbuja turística, controlando los pocos regalos de vida cotidiana de los lugares por los que pasamos.
Todos las civilizaciones cuentan con personajes eternos. Queremos ser inmortales aunque sea en el recuerdo. Desde las primeras construcciones fúnebres pensamos eso. Necesitamos crear otra vida porque ésta no nos parece suficiente. Suficientemente bonita o suficientemente larga. En todo caso no nos parece suficiente. Luchamos contra el tiempo. Y perdemos.
Hay un Caná falso donde no se celebraron las bodas. Todo se convierte en un gran parque temático. Incluso la Biblia.
Entiendo la expresión ignorancia enciclopédica. Ignoro lo que aparece en las enciclopedias. Me enseñaron a memorizar ahora intento aprender.
Suenan gaitas en un Teatro Romano. Solamente el turismo puede hacer eso coherente. El sonido es bueno. Montan una coreografia. Son el resultado de la ocupación inglesa. Ocupados orgullosos de una ocupación. Quizá piensen que les aportó algo. De donde yo vengo los ocupantes suelen ser invisibles. Nadie los ve.
Suena la llamada al rezo como sonaba el pito de las dos. Tiene una cadencia parecida. El guía nos sigue explicando que la relación entre los religioso y lo pagano. La astronomía parece el origen de todo. Siete días, doce meses, 24 horas. Las fiestas religiosas van con las fases de la luna. De ahí mi teoría Dios siempre fue la naturaleza. La falta de respeto ambiental es una rebelión contra Dios que los religiosos no han entendido.
En todas las épocas ha habido una lucha por mantener la desigualdad. La desigualdad conviene a quienes ocupan las partes alta de la sociedad. La derecha y la izquierda han existido siempre. Los conservadores luchan por mantener el estatus por más desigual e injusto que sea. La esencia de la izquierda es la transformación. Por eso me enfrento tanto a los conservadores de izquierda.
En cuanto pueden se encienden  un cigarro. Aquí se puede fumar en todas partes. No ha tenido ningún efecto pedagógico. No entienden que su humo nos mata a los demás, quizá unos segundos de vida pero nos mata. En un hotel, en un restaturante, en un pub, en una ruina histórica, les da igual. En España cumplen la norma pero no han entendido su finalidad. Está claro que son enfermos pero yo no voy contagiando mis enfermedades a los demás a propósito.
Surgen las primeras explicaciones incontenibles. El burka o el pañuelo, parecen en este país el fruto de una conviccción. Las hay que lo llevan y las hay que no. Es un país de mujeres bellas. Quizá algo bajitas de estatura pero bellas. Contrasta el pañuelo tradicional con la competición por las gafas de sol más fashion. Les gusta hacerse fotos con mújeres occidentales. Con nostros viaja una chica de ojos impactantes azules. Las niñas le piden hacerse foto con ella.
Sin embargo, somos atendidos siempre por hombres.
La gastronomia me resulta próxima y sencilla. Como bien en los lugares donde la gastronomia se basa en la proximidad. Me gusta la comida de la escasez.
El guía se empeña en que volvamos con algunas cosas claras, árabe o islámico, semita o judío. Nadie recordara nada. Al Qaeda será todo lo que lleve turbante.
Nos habla de un sistema electoral complejo que surge a la sombra de un reinado. Una pantomima más menos disimulada que la española. Es un sistema etnocrático dividido por segmentos étnicos o de género.
El sistema lingüístico es cada vez más dual. Me pregunto cuánto tiempo aguantaran los carácteres árabes ante la invasión del capital teniendo en cuenta que el 30% del PIB en Jordania viene del turismo.
No hay ferrocarril. El automóvil diesel está prohibido. Otro país basado en el petroleo de bajo coste. Ya veremos qué hacemos con estos paises cuando el petroleo se acabe y multiplique su precio. De momento el capitalismo les ofrece el coste de transporte más barato, lo que unido a mano de obra barata les permite ser lo que quieran ser. Ficticiamente porque el planeta sufre pero la economia es una ficción y el dinero otra.
Me gusta examinar el papel ideológico de los guías. El nuestro es muy monárquico Jordano. La única explicación que encuentro es que les ha preservado de la situación de todos sus vecinos, el conflicto constante. En el fondo es la misma idea del Juancarlismo: su papel en la transición y en el 23F nos preservo de un conflicto abierto. No somos tan diferentes. Habla de la primavera árabe con un tono parecido al de los perroflautas en España. Los conservadores son así. Les da miedo cualquier cambio. De hecho habla de Al Jazzera como alentadora de ese proceso de primaveras. Lo mismo que dice Intereconomia de los medios de izquierda. Conocía la otra parte de Al Jazzeera, la del contrapoder Yanki. Los extremos se tocan. Los conservadores árabes también critican Al Jazzeera.
El mundo ha venido al mundo a divertirse. Por eso los mitos y las leyendas siempre se recuerdan más que los análisis profundos. Son más divertidos.
Salimos a tomar una copa. Aquí bailan los hombres. No veo mujeres que salgan por la noche. Suena el nuevo himno mundial. El Gagnam Style. Un día fue la Macarena. Estamos en un bar metido en una caverna.


Jordania Dia 1

Sin duda los viajes son un momento de amistades sobrevenidas, de conversaciones rodeadas de gente y de apariencias que dicen la verdad. El traslado es una zona de intercambio donde reside la diferencia entre la recepción y la bienvenida. El traslado es una zona franca de historias metidas en una maleta que se abre con un ¿y tu? El tren conducía una princesa prometida hacia su futuro con el encanto lógico de cualquier tren imparable hacia su destino.

Volamos. En mi cine particular escojo The Artist. No me apetece hacer esfuerzos de comprensión. The Artist es una película sobre lo extemporáneo  Todo aquello que sucede en un momento fuera de lugar, quizá antes pero no demasiado pronto o quizá después pero no demasiado tarde. El duende impuntual hace tiempo que me contó los secretos de la vida. La película navega entre una escalera por la que circulan dos personajes. Cualquier relato que valga la pena contar tendrá una bonita historia de amor dentro. Dos personajes que suben y bajan descoordinadamente hasta que escriben un compás parecido. Una película sobre la aparición del sonido en el cine. Un cambio de era como el que vivimos hoy en día en el que no nos damos cuenta de que aunque gritemos nadie nos escucha. Vivimos una era ideológica sin sonido. Política muda y en blanco y negro. Espero que pronto lleguen los colores y el sonido. Ver una película durante un viaje es como ponerte la escafandra del Geyperman buzo que viaja en un submarino. Es un viaje doble de 40.000 leguas.
Tengo suerte, de las películas apenas recuerdo su sabor y su olor, casi nunca su argumento. Si pudiera verme de lejos seguramente tomaría decisiones más acertadas por eso la única pareja que toleraría sería una que no me tolerara.
Miro al pasillo. Cada viajero mira una película diferente y no puedo evitar pensar que eso es lo que sucede en el mundo, en cualquier mundo. Cada uno miramos una película diferente, lo que configura una mezcla de interacciones y un haz de miradas divergentes.
No deja de ser curioso que un sindicalista viaje con un premio comercial. Es como comerse en puré la zanahoria que un día rechazaste.
Mi nueva libreta de viajes tiene lineas. Así estoy más centrado, no me tuerzo. Me gusta mucho mi nueva libreta de viajes.
En realidad da la sensación de que estemos haciendo el viaje de fin de carrera que nunca hicimos. Cuando yo tenía miedo a la siguiente comida. Cuando mi vida se escribía en un tablón de notas.
Con lo tecnológico que soy viajo con un lápiz y una libreta. Todo pensado. El secreto está en los matices. Puedo borrar sin tachar. Puedo escribir boca arriba o contra una pared.
Escucho U2. Siempre que escucho U2 me acuerdo de Juanjo. Era de Valencia y tenía el pelo largo como Bono. Todas las niñas estaban locas por él. Supongo que eso suponía subirse a un pedestal al que yo miraba desde la invisibilidad o quizá la transparencia. Admiraba lo que no tenía, especialmente lo que no me atrevía.
Al final del día descubrí en un Dutty free un frasco de lágrimas escondidas de esos que te roban las huellas del camino, de los que no dejan ni las cenizas del fuego, de los que hacen desaparecer la cicatriz de una herida... de los que no dejan ni rastro de aquello que nunca existió. O quizá sí.
Pongo la tele. Todo parece Bollywood.

Viajar

Cuando ustedes escuchen esto yo estaré camino de Jordania en busca de Simbad el Marino. El mundo se ha hecho tan feo que nos roban la agenda de la belleza. Nos cuentan malas noticias como Scherezade intentaba captar el interés del Rey en Las mil y una noches. Y nos contaminan de cuentos feos. Como si la Ratita presumida en realidad fuera una golfa o La Bella Durmiente tuviera insomnio. Todavía quedan cuentos bonitos aunque haya poca gente dispuesta a contarlos.

Sé que estaré cerca de Siria donde se libra "el invierno árabe" y muere mucha más gente que en otros lugares sin salir en la tele y sin que les dediquemos ni siquiera un segundo de silencio. Pero no me robaran la agenda. Me voy con mi libreta. Siempre llevo cámara y libreta cuando viajo porque hay cosas que no se pueden fotografiar. Es cuando una palabra dice más que mil imágenes.
Estando de viaje no me pueden robar mi agenda porque no la tengo. La dejo en casa. Y así les puedo hablar de otra de mis pasiones. Viajar.

Descubrí el placer de viajar muy tarde por culpa del trastorno alimentario que hizo que tuviera miedo a casi todo menos a lo que nunca tuve miedo. Y ahora no soporto estar sin viajar demasiado tiempo. Viajar me permite compartir tiempo de calidad. El tiempo tiene densidad. Ustedes ya lo habrán notado. Hay tiempo sólido que se queda para siempre, hay tiempo líquido que vuelve a nuestra mente cuando lo deseamos y hay tiempo gasesoso que se evapora ante nuestros ojos.
El viaje es lo que permite saber que hay otras maneras de hacer las cosas. Maneras mejores y maneras peores o maneras simplemente diferentes. Y por eso te obligas a recordar que hay pensamientos múltiples y no únicos como nos quieren hacer creer. Siempre hay otras elecciones posibles. Viajando uno sabe que lo que uno da por sentado otro lo da por dormido. La interacción colectiva, los cuentos que somos capaces de contarnos unos a otros, determinan nuestra riqueza y lo que somos capaces de hacer. Si aquí la corrupción es una vegetación que crece es porque hay tierra fértil. Nos contamos historias de Ali Babá y los Cuarenta Ladrones como si fueran el cuento definitivo. Y nos quedamos profundamente dormidos tras escucharlo en lugar de levantarnos y gritar.

Viajar nos permite compartir ese tiempo de calidad con gente de calidad, con padres, amigos o esa persona especial que todavía nos hace brillar los ojos. Hacemos fotos. Capturamos los instantes como si coleccionáramos recuerdos. Y al volver nuestra memoria escoge recordar lo que no podemos olvidar.
Viajar me permite convertirme en otra persona. Normalmente vuelvo a ser niño. Vuelvo a ser tímido y callado. Lo miro todo como entonces. Aprendiendo desde la sorpresa que puedo ser otra persona, que fui otra persona. Me voy de vacaciones de mi mismo. Me convierto en un personaje que nadie conoce en un persona que desconozco. Soy capaz de mirarme en el espejo de mi sombra.
El viaje es divertido porque la anormalidad es una normalidad breve. Y lo bonito si breve es dos veces bonito. Un viaje es los errores que se cometen mientras se viaja. Un viaje es las veces que nos perdemos. Un viaje es la decepción de un lugar demasiado caro. Un viaje es un encuentro inesperado de un lugar perdido que nadie más encuentra. Un viaje es lo que pasa mientras viajamos. Como la vida es lo que pasa mientras vivimos.

Estaré en Jordania. Cuando vuelva ya les enseño las fotos por aquí por la radio.

Las horas negras ¿Qué le pasará a mi banco?

En un post anterior analizaba el proceso que ha desencadenado en la situación actual. Ahora convendría analizar el presente para saber en qué encerronas nos estamos metiendo para el futuro y cuál es el futuro de los profesionales del mundo financiero.
Para hacerlo usaremos algunas de las claves del presente con proyección de futuro.

  • La trivialización profesional. El profesional de banca ha vaciado sus funciones. En estos momentos es un mero contactador. Como contactador es un contactador caro ya que en otros sectores los contactadores son mucho más baratos. Sin valor añadido es difícil justificar sueldos altos de ahí también -en parte- la constante devaluación salarial y las salidas de personal. El valor añadido del profesional de banca es su valor relacional y su criterio de riesgo. El valor relacional se ha reducido con la especialización (los mejores clientes están en Banca Privada o Banca de Empresas) y el criterio de riesgo es innecesario con la no concesión. Eso conduce a la ubicación de nuevos profesionales con el valor añadido amputado. Estos profesionales podrán adaptarse o no a la nueva situación de recuperación del mercado de crédito de toda la vida. En todo caso, habrá errores de inexperiencia e incluso de capacidad. Un apartado importante a estudiar desde la perspectiva de género seria la coincidencia temporal entre el acceso masivo de la mujer a los cargos de dirección y su inmediato desprestigio y vaciado profesional tal y como ha ocurrido en otros segmentos profesionales en el pasado. No es objeto del análisis de hoy. 
  • La parabanca. Desaparecida la banca tradicional de captación de dinero y concesión de crédito, la banca abandona el nudo de enlace de concesión y asignación de recursos a los más capaces. Cierra el emprendimiento sin asumir su papel decisorio a la hora de valorar la capacidad de los emprendedores. El emprendimiento surgirá alejado de la banca con lo que eso supone en términos psicológicos y conceptuales. Sería un umbral máximo de exclusión financiera. Los mejores aprenden a sobrevivir al margen de lo financiero o con menos alimento financiero. Cuidado. En este sentido para la situación actual la metáfora más sencilla es la parafarmacia. Una farmacia que no puede vender medicamentos. Ahora la banca es eso. Una banca que no puede vender préstamos es una parabanca. Puede subsistir a corto plazo pero necesita volver a ser lo que fue. Se puede vivir de cremas hidratantes financieras un tiempo pero no todo el tiempo. 
  • Las horas negras. Las horas negras son las horas extraordinarias no declaradas, ni remuneraadas ni reconocidas. Independientemente de la estafa de empleo y de impuestos que suponen se hacen casi imprescindibles para sobrevivir como profesional. Un sistema de banca basado en la parabanca y la contactación exige una dedicación temporal sin densidad. La extensión horaria es imprescindible para conseguir algún resultado. Una comisión de apertura de un 1% (baja) de un préstamo de 100.000 euros (normalito) genera 1.000 euros de comisión y unas pocas horas de trabajo (productividad alta). Para conseguir 1.000 euros de comisión en seguros hay que dedicar muchísimas horas (productividad baja pero prolongación de jornada segura). De seguir así las plantillas ahora jóvenes llegaran a mayores con bajas médicas considerables de carácter psicosocial y muscular. Sin descanso no hay rendimientos a largo plazo. Aunque para entonces una reforma laboral permitirá una rotación laboral ajustada a las necesidades de alguna mente pensante de RRHH. El mejor termómetro actual son los deseos de acogida de bajas voluntarias en amplias capas de profesionales del sector. La silla del banco quema. Está bien pagada pero la temperatura es altísima hoy mismo. 
  • La burocratización. El movimiento pendular del descontrol es el control absoluto. Las entidades se han burocratizado. Para dar un paso hay que dar diez o quince pasos laterales en sentidos contrapuestos y entonces dar un al frente. La lentitud genera rendimientos decrecientes. Es cavar tu propia tumba. Es imposible asumir una fase de crecimiento con lentitud. El darwinismo corporativo tiene como base que sobrevive el más rápido. 
  • La retribución variable seguirá marcando la consecución de objetivos socialmente tóxicos de otro tipo de productos nuevos en el futuro como los contratos de asesoramiento -la nueva banca- que no sean convenientemente bien explicados. 
  • La gestión del talento. El presente siempre obliga a proyectar el futuro con bases actuales. La planificación no suele tener en cuenta evoluciones posibles sino que siempre marca lineas rectas de situación actual. Para manejar un tipo de banca se están buscando cargos intermedios de gestión de obediencia. El modelo de atomización cerebral de banco de los noventa, horizontalización + autonomnia + atención de proximidad desaparecerá en base a un elemento central de diseño + distancia + atención de especialidad. Se ha desdeñado un modelo por una coyuntura y para eso se estanca el pensamiento corporativo de manera que cada célula siga en una casilla sin contacto con el resto. Solamente una visión cenital es capaz de controlar todo el panal. Si ese elemento central falla el error sí que será sistémico. Los mecanismos de control de gestión del poder desaparecerán  En las Cajas los mecanismos existían aunque fueran mal ejercidos. En un sistema de banca estricto no habrá mecanismos de control internos. Los externos serán las bolsas internacionales. En los bancos los cargos intermedios se les exige más disciplina de aportaciones, más obediencia que pensamiento y más coordinación que liderazgo. Lo interno sigue patinando. 
  • Exclusión financiera. Tendrá dos variantes. La exclusión financiera territorial. Los territorios sin rentabilidad (pueblos pequeños o poblaciones alejadas) no resultaran rentables en cuanto a costes de instalación así que irán desapareciendo. Amplias capas de población tendrán que desplazarse para recibir servicios financieros de calidad. La otra exclusión financiera será personal. Un porcentaje entre el 5% y el 10% de la población no podrá asumir los costes de los servicios financieros y deberá acudir a sistemas de otro tipo (prestamistas, manejo de efectivo con sus riesgos... ). 
  • Oligopolio. Esto es más un riesgo de la sociedad que un riesgo profesional. Los profesionales de un oligopolio tienen menos problemas. Precios semipactados y mercado controlado permiten cierta serenidad en el trabajo como demuestran los sectores de energía o telecomunicaciones. Ahora bien, desde un punto de vista social esto generará inflación de costes de servicios financieros y un seguro apostamiento de las entidades como francotirador- lobby económico de primera magnitud. 
  • La vigilancia seguramente mejorará. Es una de las pocas lecciones que debería fácilmente sacarse de la actual situación. Ni el Banco de España ni las entidades de calificación han resultado ni resultan entes útiles para vigilar. Tampoco los mecanismos actuales parecen suficientes a pesar de que la tecnología permite más que nunca un Gran Hermano bancario. 
  • La desconfianza. Los desmanes actuales se han basado en la confianza. La cultura financiera en España era escasa en los ochenta y noventa. La acumulación de dinero de las ventas de terrenos y casas hizo que determinadas personas se encontraran con dinero y sin cultura de inversión. La banca aprovechó la circunstancia para vender lo que le interesaba. Esta situación ha invertido la cultura del ladrillo y ha dejado paso al ahorro del ladrillo. Acudir a un banco supone asumir una situación de desconfianza. Vencer esa desconfianza va a ser un reto difícil de conseguir a pesar de la estructural falta de memoria habitual en España. Construir un negocio rentable desde la desconfianza es dificil si no cuenta con los mimbres adecuados que son... 
  • La redefinición de la banca tradicional. Los pilares de la banca de siempre son la discreción, la confianza y la prudencia. Lo realmente difícil va a ser redefinir que es la discreción en un mundo dominado por la transparencia y la sobreinformación de todo tipo (buena y mala), la confianza -que ya hemos tratado- y la prudencia en un mundo donde sin riesgo no hay beneficio. 
  • La interacción social. La dinerarización de la economia hace dificil que los bancos estrechen la mano de las sociedades a las que sirven. La Obra Social de las antiguas Cajas será difícilmente entendida por accionistas que desean ver que sus acciones generan beneficio directo y no indirecto. La única posibilidad es el canal de la Reputación Social Corporativa que es un mecanismo básico de generación de confianza social. La rotación laboral de empleados dispersos geográficamente y en movimiento constante no ayudará ni a la integración social ni tampoco a la generación de confianza. Parece poco probable que se recupere el arraigo aunque quizá sería el camino más adecuado. 

Un economista es alguien capaz de explicarte el pasado. Un consultor-auditor es alguien capaz de interpretar el presente. Un filósofo es alguien capaz de discernir los futuros posibles. Yo no soy un filósofo ni mucho menos. Mi visión es de luces cortas pero quizá habría que dar más filosofía en las universidades y menos econometría. 

La antorcha olímpica de El Puerto ya está en marcha

De todos es conocido el proyecto de capitalidad del municipio defendido por los segregacionistas. Este proyecto de capitalidad incluiría estar a la altura de otras grandes capitales y por tanto aspirar a las Olimpiadas de 2024. Para preparar adecuadamente la candidatura se estarían preparando las primeras instalaciones. Sin duda la más simbólica de todas es la antorcha olímpica. Para ello ya se ha hablado con Saggas que tiene su chimenea encendida sin parar desde hace dos semanas.
También los segregacionistas esperan presentar un proyecto con deportes autóctonos y la promoción de la lengua porteña. Como deportes aparecerían pruebas como los "110 metros con chirimbolos" y el "Lanzamiento de escoria" o los "1500 braza en piscina de alquitran".
Se trabaja también en el Menera Arena como instalación de referencia y la Gerencia como Villa Olímpica.

Labrador y Mora serán la imagen de Sagunto en la promoción turística

Bajo el eslogan "Un pueblo de cracks gente con esencia" Sagunto promocionará su imagen en el mundo con dos auténticas referencias a nivel de toda España.
José Labrador, uno de los protagonistas de Gandia Shore y Rafa Mora, uno de los protagonistas en general, serán los dos iconos que promocionarán a Sagunto en las estaciones de Renfe de toda la provincia.
Bajo las fotografias de ambos apareceran las frases más míticas de cada uno, eso sí, adaptadas a la intención de acercar Sagunto a los turistas. Así, bajo la foto de Labrador aparecerían frases como "Mi cuerpo es mío pero mi playa es de todas" en referencia a la frase que se refería a su miembro viril o ""Ciudades hay muchas pero no se llaman Sagunto" en referencia a la ya legendaria frase de "Tios hay muchos pero no se llaman Labrador".
Los publicistas han escogido también algunas frases de Rafa Mora para ponerlas bajo su foto sin camiseta y las han adaptado a la imagen que se quiere transmitir de la ciudad. Así la frase "¿Quién es el más guapo aquí"" ha sido transformada "¿Cuál es el pueblo más guapo de aquí?" y la frase "Yo soy así y esta es mi personalidad" ha sido adaptada a "Yo soy de aquí y esta es mi ciudad".

El próximo pleno tendrá un único punto del orden del dia y 57 mociones

La convocatoria del próximo pleno incluye un único punto del orden del día: la aprobación del acta de la reunión anterior. Los deseos de gobierno y oposición parecen haberse hecho realidad. Por un lado el equipo de gobierno consigue en este pleno que nada pase por la autorización del máximo órgano municipal y por otra la oposición consigue colar todas las mociones que se les ocurra.
Desde el Ayuntamiento se defienden de las críticas de algunos colectivos de vecinos que decían que los Plenos estaban algo descafeinados y sin contenidos diciendo que no es cierto ya que con las mociones se trataran asuntos tan importantes como el concierto económico y la financiación autonómica, la guerra de Siria, la limpieza en las calles del Puerto, la sucesión de Rubalcaba y las primeras prospecciones de convertir Marte en un planeta habitable.

Forbes publica una lista de los 40 corruptos más ricos de España que se irá actualiizando

La revista Forbes conocida por la publicación de la lista de los hombres más ricos del mundo amplia sus horizontes ante la brillante situación española. A partir del próximo número publicará una lista con los cuarenta corruptos más ricos de España que se irá actualizando semana a semana para poder atender todas las nuevas imputaciones. La lista tendrá un Top Ten que se actualizará en la web minuto a minuto con los nuevos sobornos, malversaciones y cohechos impropios que se vayan conociendo y se cifrará un porcentaje respecto a las necesidades de capital para mantener los servicios de sanidad y educación.
Para Forbes está claro que España ha perfeccionado mucho la técnica del capitalismo, son capaces de robar a unas personas con el consentimiento electoral reiterado de estas y prácticamente su aclamación. Es una buena práctica a exportar al resto del mundo, mucho debe aprender todavía el norte de Europa.

El PP de Sagunto hará las ruedas de prensa por Skype

La moda de Rajoy de hacer comparecencias sin preguntas por un circuito cerrado de televisión está creando escuela. Dirigentes del PP local fueron vistos en un chino comprando una webcam. Morvedrelly Mirror ha podido saber que se trata de instalarla en el ordenador Pentium II que tienen en el local para poder hacer las ruedas de prensa y comunicados a traves de Skype sin preguntas.
Fuentes indignas de toda mención apuntan que "este sistema seria mucho más cómodo para todos para los periodistas que no tienen que desplazarse y para nosotros más que no tenemos que contestar preguntas".


Fernández renunciará a más cosas en respuesta a la renuncia de Castelló a ser candidato

Las reacciones a la salida de Castelló como presidente del PP local y su renuncia a ser candidato del PP en las próximas elecciones no se han hecho esperar. Tras la abdicación del trono popular y la sucesión de Muniesa el que ha sido su principal adversario ha respondido con contundencia. Fernández ha dicho que si Castelló se atreve a dimitir de Alcalde él dimitirá de más cosas. El dirigente de Compromís ha lanzado esta clara advertencia y estaría haciendo una lista de todas las posibles cosas a las que podría renunciar lo que incluiría la renuncia a ser criticador oficial de Alcaldia, cargo que habría quedado por el momento sin una función clara y que podría verse afectado por los recortes en la función pública.

La burbuja de la austeridad

Decía el fallecido José Luis Sampedro que el dinero lo ha cautivado todo. Decía Iñaki Gabilondo el jueves que el problema fue el dinero libre y sin control, sin reglas. La burbuja del crédito se basó en ambas ideas.

Una burbuja en sentido muy amplio es la hipérbole de un sólo vector económico. En aquel caso fue el crédito pero ahora es la austeridad. Ese decantamiento por un sólo elemento que acaba por condicionar todos los demás es ahora la austeridad y la reducción del gasto público. Eso no es una fórmula técnica, es una fórmula ideológica. El dinero no se crea ni se destruye únicamente se transporta. Menos gasto público más gasto privado. Aquí o en otra parte (China, Rusia... ) El capital se mueve como le da la gana mientras usted se está quieto o peor "parado".

Pinchar la burbuja de la austeridad no será fácil porque se alimenta del principio de solución única, técnica y mágica en el que nos metieron en los noventa. La única opción por tanto es romper el pensamiento único dando refuerzos a los pensamientos alternativos buscando una nueva interacción ideológica en la que cada ideología tenga que esforzarse por vencer. Ahora el pensamiento único apisona sin esfuerzo cualquier otra cosa.

Serán los países del sur los que salven Europa. Al menos su alma. Básicamente porque el austericidio nos obliga a buscar formulas nuevas. Alemania se financia gratis así que tiene poco interés en resolver la ecuación.

En España el austericidio y el pensamiento único están representados por el bipartidismo. La herencia ideológica del fascismo español se unió con el pensamiento expansivo, desigualitario en injusto para crear un amplio frente de derechas sumergido bajo unas siglas concretas.
La socialdemocracia entró en coma profundo en los noventa comprando en el supermercado de las recetas liberales de crecimiento eterno.
El comunismo se oxidó al caerle encima un muro.
No creo que el futuro surja de una revolución vertiginosa ni de una mirada indolente. Creo que surgirá de una nueva interacción ideológica. En la derecha el humanismo, la democracia cristiana, debería reaccionar ante el polvorín inmoral en el que está sentada. En la izquierda la única alternativa viable e inmediata la veo en el ecosocialismo.
Generar ilusión en base a un programa económico que situe el eje en lo humano y su entorno. Devolver el poder a la gente.
Los sindicatos alemanes han lanzado una propuesta de inversión en Green Economy ambiciosa. Un Plan Marshall de reconstrucción de un planeta destrozado tras la II Guerra Ambiental. Es una idea.
¿La comentamos?

Que nos pille pie

Confieso que llevo un tiempo pensando si seguir o no haciendo radioblogs. Por momentos tengo la sensación de repetirme y tengo que hacer un esfuerzo mental para no hacerlo porque la realidad es tan intensamente provocadora que se te come las ganas de hablar de lo que a uno le gustaría. Hoy podría hablar de si los votantes del PP dejan o no dejan de comer para pagar sus hipotecas o si las donaciones empresariales pueden o no pueden ser a título particular. En fin, supongo que a veces tengo ganas de tener vacaciones de mi mismo. Momentos en los que me resulto insoportable.

Puede que haya tenido algo que ver la muerte de Jose Luis Sampedro y también la conferencia de Iñaki Gabilondo de ayer en el salón de actos de mi cole. Ambas sensaciones son la misma sensación; la insignificancia. ¿Qué les puedo contar yo que no hayan dicho con más acierto y más convicción alguno de los dos y poca gente les haya hecho caso? Yo solamente soy un chaval que le gusta escribir. Y ahora ya ni siquiera soy un chaval.

Sin embargo, ambas sensaciones son también la misma sensación. El mensaje de ambos es el mismo, luchar y resistir más allá de la existencia de un concepto de victoria momentánea o de derrota eterna. Vivimos una época en que se acaba algo y empieza algo. Algo que nos supera individualmente y qué no sabemos lo que será. Solamente sabemos que será lo que nosotros queramos que sea.

Podría decirles que me gustaría ser Gabilondo -espectador privilegiado de la realidad- pero no es verdad porque dejaría de ser yo y eso tiene demasiados inconvenientes para mi futuro. Yo soy un insignificante pero comparto la lucha histórica del humanismo y la resistencia del pensamiento crítico.

No les engañaré. Empecé a escribir por mi, por una extraña necesidad de interactuar con el mundo, una terapia imprescindible de quién no acaba de entender casi nada de lo que sucede a su alrededor. Y desde el primer día supe que comprometerse es meterse en un compromiso. Eso tiene costes. Hay gente que no me conoce más que por los artículos y que me viste con ropas de ideas o siglas que yo nunca he comprado. Me asocia con sus antítesis o sus tesis.

Ayer despejé mis dudas. Gabilondo estuvo directo, elegante, descarnado pero tierno, tan honesto como aquel que aspira a representarse a uno mismo, comprometido y metido en un compromiso.
La gente se acercó ayer buscando respuestas porque solamente somos capaces de elaborar preguntas. Ayer mucha gente se acercaba buscando un gurú de la receta mágica. La derecha sociológica espera la quietud y la izquierda sociológica espera una revolución. La nada o un proceso vertiginoso.
Pero Sampedro y Gabilondo coinciden en que la realidad es algo que se nos escapa y sin embargo algo que tenemos muy cerca.

Trabajar desde la insignificancia, luchar, resistir, defender la obviedad, insistir, insistir, insistir, pensar, seguir pensando, compartir el pensamiento y el conocimiento, recuperar el futuro.

Pero sobre todo, compartir una ilusión, una esperanza, de que la suma de las insignificancias suponga una importancia. El pasado está lleno de futuros que no pudieron ser. Cada uno desde su supervivencia, desde su pequeña parcelita de mundo, desde su pasión.

Creo que ese es el secreto para seguir haciendo un mundo mejor, perseguir nuestra pasión, estudiar lo que nos apasiona, trabajar en lo que nos apasiona, dedicar el ocio a lo que nos apasiona. Unos esperan una revolución otros simplemente esperan. Pero esto no pasará, tenemos que hacer que nos pase. Pero pase lo que pase... que nos pille de pie. Ni tumbados, ni sentados ni arrodillados. Que nos pille de pie.


Violencia

Hace poco que empecé a editar el documental que tengo pendiente sobre el cierre de la Fàbrica. Me he quedado justo en la noticia en la que un trabajador recibe un disparo de bala de la polícia. Al enterarse de la noticia medio pueblo acudió a la comisaria donde se quemaron algunas furgonetas de la policia y se acorraló el edificio. Recuerdo bien ir al día siguiente al colegio y ver las furgonetas quemadas en la calle. Eso fue hace treinta años.

Hace veinte años Guillem Agulló un adolescente se fue de acampada a Montanejos y nunca volvió. Fue asesinado por un nazi de una cuchillada. En la últimas elecciones su asesino se presentó a las elecciones municipales en una lista en Chiva. Yo estaba en la universidad. Era un poco mayor que él.

En estos veinte años las sedes y los dirigentes nacionalistas valencianos han tenido artefactos explosivos, pintadas, lanzamientos de piedras a la cabeza y amenazas verbales de diversa índole. Es lo que conozco porque yo lo he vivido. Nunca fue portada. Nadie le prestó atención. Parecía que a la gente le daba un poco igual.

Esta semana se habla mucho de los escraches como intimidación desbordada. Se les ha llamado proetarras. Se debate ampliamente sobre si es un método adecuado o no. También un dirigente del PP ha dicho que le reventará la cabeza al perroflauta que ose acercarse a él o a su familia ejerciendo el derecho a la legítima defensa.

Finalmente, el alcalde de Burjassot ha recibido amenazas de muerte y una denuncia de un grupo de ultraderecha por no permitir que ocuparan la via pública con panfletos de su ideologia. También les han dicho que los van a matar a Mónica Oltra, Enric Morera y Josep Maria Pañella.

No sé si ustedes lo han notado pero el nivel de violencia sube. Incluso Standard and Poors se ha dado cuenta de que España está al borde del estallido social.

No he hecho mención del terrorismo de ETA de todos conocido por su intensidad sanguinaria y su nivel de organización. Me he referido a reacciones más o menos individuales o no planificadas. A la violencia ideológica más cotidiana.

Todos en algún momento hemos sentido un arrebato de rabia. Yo mismo trato de contenerme a veces incluso cuando tengo que escribir o debatir. Trato de contenerme porque nunca se construyó nada inteligente exclusivamente desde la rabia. La violencia surge de la desesperación y la desesperanza. De tener la sensación de que es el último reducto que te queda. La catarsis de tu dolor. Debatir sobre qué nivel de violencia es aceptable es un debate inaceptable. Si las instituciones funcionaran democráticamente serían permeables y atacarían el problema de origen directamente. Si se solucionan los problemas, si se maneja la esperanza y se atenúa el dolor, la violencia desaparece.
Mientras tanto debatir, estigmatizar y mandar a la polícia generará una espiral creciente de víctima verdugo. Los buenos políticos evitan escraches antes de que nazcan.

Buen fin de semana.


Despedid@s

Esta semana han llegado las notificaciones de despido en el Banco de Valencia. Más de un centenar de emplead@s han sido despedidos.
Todos tenían miedo. Un miedo que les paralizaba. Sus jefes les metieron en una balsa de supervivencia. En una patera laboral en la que necesariamente alguién se ahogaría. Han traficado con su miedo.
Esta semana le llegaron las cartas y yo vi despedid@s donde había despidos. Por primera vez no solamente puse nombre y apellidos sino vidas tras una lista de despidos. Mujeres embarazadas, parejas jóvenes que son despedidos los dos, hombres con una edad que difícilmente les permitirá encontrar otro trabajo, personas de mi generación con 18 años de servicio a la entidad. Dramas personales, historias de vida que pagan una factura de un producto que nunca pidieron.
Mientras tanto sus jefes, los que les obligaron a colocar las subordinadas por la supervivencia de la entidad, los que decidieron asumir el aval de Jaume Matas, los que entraron a financiar el nuevo Mestalla, los que ofrecían financiación integral a los promotores sin que ellos pusieran un euro, esos están en casa tranquilamente, con indemnizaciones millonarias o inmersos en un proceso judicial que seguramente acabará en vía muerta porque pueden pagarse muy buenos abogados.
No les digo nada nuevo. Es la metáfora de una sociedad enferma. Si no encontramos a los responsables y los machacamos, las siguientes generaciones de jefes tóxicos entenderán que nunca pasa nada. Debemos castigarles. Y debemos ir nosotros, los pequeños, olvidándonos del miedo que han conseguido meternos en el cuerpo. Obedecer siempre no consigue nada. Desobedecer siempre tampoco. Se trata de pensar un poco, saber cuándo y cómo. Pero no podemos quedarnos mirando.
Pero ahora sobre todo, hay que construir una esperanza para cada despedido y despedida. Necesitamos alternativas serias, posibles e inmediatas. Y sobre eso debe reflexionar la izquierda. Abandonar la protesta y empezar a generar ilusión.



Declaran la Cuarta República porque la tercera nacería viciada

Diversas entidades republicanas de la comarca ya preparan la celebración del 14 de abril. Como primera intención manejan la declaración ya de la IV República Española en lugar de la tercera que sería la que históricamente tocaría.
Para los republicanos del Camp de Morvedre la tercera república nacería viciada y sería un atraso por la contaminación capitalista de todo el proceso. Para uno de sus portavoces "nos vemos obligados a saltarnos una república para conseguir que la cuarta nos salga más pura e ideal. Entre los partidarios de la Tercera República vemos ya demasiada gente normal y ya nos habíamos acostumbrado a ser los de siempre en estas cosas".


"La vida es fútbol" Calderón el del Betis.

Creo que tampoco hemos hablado ustedes y yo de fútbol  Tanto tiempo de relación furtiva sin conocernos y no les he confesado mis pasiones.
En el Secreto de tus ojos  uno de los diálogos dice que un tipo puede cambiar de todo... de todo menos de pasión. Nunca puede cambiar su equipo de fútbol.

Yo soy del Valencia. Y no de cualquier Valencia. Soy del Valencia de Arturo Tuzón. Aquel presidente de los años ochenta que cogió al equipo en segunda división y lo ascendió a base de una austeridad inteligente (que la hay). Alguien me dijo al oido el otro día que a la izquierda le roban los conceptos. El de austeridad nos lo han reventado para siempre. Siendo "siempre" el largo plazo de Keynes.

Soy del Valencia. De aquel Valencia. De un Valencia consciente de sus límites y sus potencialidades, realistamente ambicioso. Nunca quise tener el mejor estadio del mundo. Y acudí a cada ampliación de capital con la esperanza de que el Valencia nunca fuera de nadie que no fuera un yo colectivo.

Poca gente sabe que tengo el título de entrenador de fútbol aunque si saludo a alguien por la calle lo más probable es que nos conozcamos por haber compartido un campo de juego o incluso un vestuario. En un campo de fútbol pasé los mejores momentos de mi vida y tuve mi primer flechazo. Me enamoré de aquella luz que tocaba el cielo. Un foco que iluminaba las estrellas. Esa fue mi sensación la primera vez que entré a Mestalla.

El fútbol fue lo único que me ayudó durante muchos años a saltar los límites de mis manías alimentarias y mis timideces de adolescente. Dentro de un campo de futbol era yo mismo. Ni tímido ni recatado. Era yo.

Y allí aprendí que la vida es fútbol. O eso me ha parecido siempre.

No sé si a Pau le gustará el fútbol, el baloncesto o la natación o el atletismo. Sé que hará algo porque controlo muy bien su cuerpo para lo pequeño que es. Pero si se decide por el fútbol quizá aprenda algunas cosas buenas y otras malas.

Aprenderá que hay que entrenar mucho y continuamente para jugar bien. Y que hay que sacrificarse por el éxito. Aprenderá que debes cumplir tu misión particular y ayudar que los demás cumplan la suya por el bien del equipo. Que nadie sustituye a un equipo completo. Que hay quién tiene una mirada diferente, el entrenador, que se ocupa de cosas colectivas y usa una visión panorámica desde donde ve más cosas que tú. Que la mejor disciplina es creer en lo que se hace. Que la austeridad defensiva nunca nos hará ganar un partido sino solamente perder o como mucho empatar. Y que el fútbol es un deporte que inventó Inglaterra para que siempre ganara Alemania.

Yo era un mal central. Lento y espigado. Pero dentro de un campo llegué a leer ese deporte, sus reglas no escritas, sus automatismos y su magía.

Mis entrenadores marcaron mi vida tanto como mis maestros. Recuerdo especialmente a Fernando Navarro -fallecido en accidente laboral- que señaló mi mayor defecto, la pereza. La pereza que limitaba mi ambición. Y tenía razón Fernando pero es que mi cuerpo nunca ha acompañado las órdenes de mi mente.

Después me dijo una frase que todavía resuena en mi cabeza. Jugábamos un sábado por la tarde. El Valencia también jugaba un rato después. Yo tenía el pase para ir nada más acabar nuestro partido. Pero Fernando me obligó a volver en el autobús con el resto del equipo porque no nos habíamos esforzado como él quería, sentía y sabía que podíamos hacerlo.

En el autobús yo estaba enfadado. Él también. Se sentó conmigo y me dijo: Carlos, el fútbol... se juega o se mira.

Como la vida Fernando, como la vida... ni más ni menos.



El pueblo que nunca se rindió

En el año 1982 el Naranjito colmaba de alegría las expectativas de un país que quería hacerse mayor con su recién estrenada chaqueta democrática. El PSOE vencía con una abrumadora mayoría absoluta las elecciones generales y se disponía a intentar meter a España en la modernidad bajo aquel eslogan de "Por el cambio". Los jóvenes de la comarca uniformaban las calles con camisetas rojas salidas casi del miedo por un golpe de estado fallido y unas carpetas verdes que les habían dado en la Caja del pueblo.


España siempre tuvo peajes para su futuro. El camino de la modernidad tendría que pasar por el aro de la OTAN años después pero de momento la europeización de la vieja España pasaba por la entrada en el aquel entonces Mercado Común. El germen de aquel mercado común siempre fue el carbón y el acero. Y aquel peaje del camino lo tenía que pagar alguien.

La autonomía valenciana perdía su virginidad, entrenada a sobrellevar luchas de galgos y podencos, el master de los colores en las banderas y los periódicos que actuaban de académicos de una lengua sin nombre y sin patria. Un joven Lerma que nunca supo encontrar su sitio entre el mineral de las manos de los saguntinos de la época que hoy reniegan de serlo.

La sidergúrgica en el Mediterraneo se quedó huerfana de padre y madre. Su peculiar  ubicación y su desencaje en su entorno económico más cercano y más acostumbrado a la naranja que al acero respiraba cierta incomprensión.

El otro lado de la balanza estaba en Euskadi, una nación fuerte con un problema de encaje constitucional, un entorno que abrazaba a la siderúrgica como enseña propia y una fuerza política con energía de sobra para plantar cara a un gobierno central que hacía funambulismo reformista. También Asturias que sin la fuerza política de Euskadi tenía también largos tentáculos en Madrid.

En Febrero de 1983 del presidente de Altos Hornos del Mediterraneo, Jose María de Lucía mandaba cerrar el humo de las chimeneas. La Fábrica no era eficiente. La eficiencia siempre fue la mejor coartada para la tristeza. El Ministro de Industria, Carlos Solchaga, respaldaba la decisión. El Gobierno Socialista tenía claro que no había suficiente demanda propia para absorber la oferta de acero español. Había que cerrar los Altos Hornos de Sagunto.

La soledad de aquel Comité de Empresa que viajó a la sede del INI y se manifestó en solitario, en una inmensa plaza, recogidos y abrazados, pancarta y megáfono en mano fue la semilla de uno de los árboles más bonitos que nunca creció en este pueblo.

Pronto el resto de trabajadores se enfundó tras los Acuerdos del 81. En poco tiempo todo el mundo dominaba el Informe Kawasaki como si lo hubiera escrito él. Se atrincheraron tras su valentía y plantaron cara. Plantaron cara a la Muerte de un Pueblo.

Cuatro mil empleados en su mayoría hombres en una época en que las mujeres todavía no habían accedido masivamente al mercado laboral eran muchas familias. Y ellas fueron las siguientes en subirse al vagón de mineral que siguió escribiendo aquella historia. Fueron ellas las que se levantaron en armas mientras sus maridos continuaban dentro de aquella Fábrica haciéndola subsistir.

Y en pocos meses fueron sus hijos e hijas, en los colegios y en los Institutos los que se unieron a la lucha. En Julio una manifestación de niños salía del Puerto a cortar la carretera 340 a la altura de Sagunto y volvía al Fornàs donde sus padres les esperaban en asamblea y se levantaban en pie aplaudiendo para recibirles.

Aquel pueblo se subió en autobuses para ir adonde hiciera falta, se encerró en sus casas durante horas visualizando aquella dolorosa muerte que querían evitar. Aquel pueblo hizo 14 huelgas generales en un año montando una barricada de compromiso y esperanza. Aquel pueblo fue capaz de recoger más de medio millón de firmas para evitar un cierre de una empresa. Defendió con argumentos y con rebeldía lo que pensaba que era justo y necesario, sensato y futuro. Aquel pueblo buscó la complicidad de quién quisiera escuchar una lucha obrera de las de siempre con soldados rasos sindicales que lideraban desde el megáfono. Pancartas hechas con sábanas de casa, consignas de los ochenta y un único souvenir de cada viaje, las pelotas de goma de la policia. Huelgas de hambre de futuro, encierros en un Ayuntamiento dimitido en pleno pero no plenamente dimitido.

Y en ese enjambre un periodismo que todavía creía en las gestas y cuyo trofeo más preciado todavía era una objetividad inconclusa mecía en debates continuos y abrazos escritos a un pueblo que no se rendía.

El fuego de los neumáticos se encendía con la llama del corazón de los trabajadores. La Fábrica se tenía en pie con su ilusión. Y la lucha continuaba con su insumisión colectiva ante las constantes órdenes del mayor de los tiranos, el mercado y su competitividad. La Cuarta Planta era el escudo protector de la vieja factoria pero parecía invisible.

Miles de David no consiguieron vencer al Goliath conceptual que constituía la amalgama de factores que convertían a aquel pueblo en un grito contra una almohada política que prefería acallar aquellas voces.

Años después alguien paseaba por el Horno Alto y pensó si todo aquello valió la pena. Pensó si valió la pena una lucha ejemplar, quizá de las últimas luchas de brazos cogidos y mirada directa, donde toda la familia tenía algo que decir. Pensó si vale la pena luchar después de saber que perdiste.

Las luchas por la supervivencia son intensas, duras, porque la vida deja marcas y arañazos. Y así nos hicimos las heridas que hoy observamos como cicatrices.

Quizá no ganamos la guerra pero vencimos muchas batallas.
Quizá no conseguimos la victoria pero conseguimos escoger nuestra derrota.

Pero oiga usted, venga de donde venga, nosotros seguimos siendo un pueblo que quizá perdió pero nunca se rindió.



Las fotos de Feijoo

La aparición de unas fotos de hace veinte años donde aparece el actual presidente de la Xunta con un narcotraficante que cumple actualmente condena ha generado debate en nuestra tertuliocracia.
El primer debate es periodístico. Saber si es relevante para la opinión pública conocer cuales son los amigos de nuestros dirigentes. Evidentemente el caso es muy atractivo porque bordea todos los límites por la distancia temporal especialmente. En el debate de superficie me parece relevante saber con quién se relacionan los políticos. Creo que es un trabajo periodístico desvelar la realidad oculta. En el debate medio creo que no debe dimitir alguien exclusivamente por tener "malas compañías".
Pero el que me interesa es el debate de fondo. Nos hemos acostumbrado ya a centrar el debate tertuliocrático en torno a la exigencia de dimisión. Y ya existe un acuerdo más o menos amplio de tertulias de todo tipo que cifra ese momento en la "imputación" habiendo discusiones respecto a la "apertura del juicio oral". Me resulta irrelevante. La confusión entre política y justicia es absurda. Un político debe dimitir mucho antes de cometer un delito. En el momento en que comete una "falta de ética o un comportamiento ejemplarizante negativo". Así funciona en nuestro alrededor más inmediato y así debería funcionar así si no fuéramos un país de piratas. Y la exigencia ciudadana en forma de voto debería ser el juicio oral definitivo. Lástima que no sea así en este país que prefiere votar canallas.
Por eso el día que Camps empezó a cumplir su condena política me resultó indiferente que le declararan "no culpable". Yo le oí como hablaba por teléfono y lo que decía. Así que me interesaba más su marcha a casa que su entrada en la cárcel.

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