El lenguaje de género en la comunicación ideológica


Como comunicador ideológico me toca afrontar el enfoque de género en la comunicación. He leído sobre el tema las dos posiciones antagónicas. La primera vendría a decir que se debe hacer un esfuerzo extraordinario por cuidar todas las expresiones para que no resulten excluyentes en cuanto a género. La segunda dice que el castellano es como es y que el masculino incluye al femenino cuando se usa el plural por ejemplo.
Lo primero que creo que debería tenerse en cuenta es el tipo de lenguaje en el que nos movemos. Por ejemplo, en el lenguaje administrativo no me cabe la menor duda de que debería ser obligatorio el uso de formas inclusivas en cuánto al género de manera precisa y exhaustiva ya que ambas cosas son perfiles del lenguaje administrativo.
El otro extremo seria el lenguaje publicitario donde el margen de tiempo para meter el máximo de mensajes es muy estrecho. También la segmentación de público target obliga a afinar el género. En este caso dificilmente el enfoque de género inclusivo puede ganar la batalla.
Podríamos analizar lenguaje a lenguaje sus necesidades y características pero lo realmente interesante es la perspectiva de género en el lenguaje ideológico o persuasivo.

El principal problema del enfoque de género en situaciones de comunicación persuasiva es que, bajo mi punto de vista, la comunicación persuasiva trabaja a nivel emocional y subconsciente. Así por ejemplo, la creación de marcos (Lakoff, No pienses en  un elefante) es muy relevante que el marco no encuentre ningún obstáculo para fluir hasta la amígdala emocional. Si encuentra un obstáculo visual (l@s emplead@s) actuará el nivel racional y habremos perdido fuerza con lo que nuestro objetivo quedará diluido bajo una cortina de género.

La creación de marco consiste en la interpelación de todo un campo semántico y un imaginario individual o colectivo cuando escuchamos determinadas palabras. Así, al escuchar la palabra "integración de oficinas" en lugar de "cierre de oficinas" amabilizamos el concepto. Con "integración" lo asociamos a una suma de esfuerzos sin obstáculos aparentes (rompecabezas que cuadra o puzzle que se acaba) mientras que cierre nos invita a una consideración más severa y dura (imaginamos una puerta cerrada). La creación de marcos es de las cuestiones más importante en comunicación persuasiva actual (no es "crisis" sino "desaceleración", no es "privatización" sino "externalización").  Por ejemplo, los sindicalistas tenemos un problema grave con la palabra "liberados" que se debería reformular hacia "dedicación completa" o algo así.

El otro problema fundamental del enfoque de género es la hipotética y posible pérdida de fuerza conceptual también en la creación de marcos. No dice lo mismo "la plantilla" que "los trabajadores y las trabajadoras" pero repetir constantemente "los trabajadores y las trabajadoras" perjudica al mensaje persuasivo porque lo convierte en farragoso y reiterativo lo que en un discurso público es pecado mortal. En otros casos, la búsqueda de un neutro valioso en género ("esto afectará a todo el mundo en la empresa o a cualquier persona en cualquier lugar")" puede aportar peso ideológico al discurso.

Por lo tanto creo que un comunicador ideológico debe afrontar las dos situaciones en equilibrio con dos puntos de partida.


  • Considerar el texto como una unidad conceptual. Por tanto, en principio yo rechazaría el estudio minucioso de cada palabra y cada expresión si existe enfoque de género para pasar a un análisis del texto como unidad conceptual en su conjunto. El conjunto debe ser resultar armónico y equilibrado y debe quedar clara la voluntad de inclusión de los dos géneros. Por ejemplo, si el titular marca una inclusión clara y con peso no creo que el cuerpo de la noticia tenga que hacerse de forma tan minuciosa ya que se ve arrastrado por el titular. 
  • Considerar como prioridad la emisión de un mensaje persuasivo sin obstáculos y sin pérdidas de fuerza emocional en la creación de marco. Para ellos habrá que definir si la finalidad es oral o escrita, si es una comunicación simplemente informativa o tiene finalidad persuasiva y valorativa, si es una story telling, un discurso público o una hoja sindical, una nota de prensa o un tweet de  Twitter. 

Por ejemplo, podrá ser preferible decir "la lucha de la clase obrera" que "la lucha de los trabajadores y las trabajadoras" buscando un neutro valioso. Sin embargo, decir "la plantilla sufre las consecuencias de las decisiones empresariales" pierde valor en creación de marco respecto a "los trabajadores sufren las consecuencias de las decisiones empresariales" dado que la "palabra" trabajador" es constructora de marco referencial mientras la palabra "plantilla" no lo es.

Creo que siguiendo esos dos caminos inclusión y persuasión es más lógico abordar el tema y permite mayor flexibilidad para un comunicador ideológico.





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