India. Dia 5

Aquí hemos visto de todo. Chicas con velo, sin velo, con tacones, sin tacones, con burka, pintadas, sin pintar, sucías, limpias... y menciono las chicas porque es donde más noto la diferencia. La condición de heterosexual seguro que influye en esa percepción selectiva pero no pretendo hacer ningún tratado de sociologia, solamente pretendo mostrar la increible diversidad de un país enorme que se debe gestionar políticamente. Esto conduce a dos ideas contradictorias y complementarias. La primera es que la dificultad de cohesionar  una sociedad es infinitamente superior aqui respecto a España y se hace. La segunda es que la grandeza de un país no se mide por su tamaño territorial. Lo digo por aquellos antisecesionistas españoles que quieren un burro grande, ande o no ande.
Nos hemos despertado sobresaltados. Habíamos quedado con el conductor para empezar a las ocho y alguien ha tocado a la puerta a las seis. Por suerte, el guía del Taj Mahal pensó que era mejor ir al amanecer. Menos calor, menos gente, mejor luz. Lo que ocurre es que los del Homestay no nos han avisado. Así que hemos salido sin desayunar a toda leche. Pero ha sido lo mejor que nos ha pasado. El Taj Mahal no decepciona en cuanto a belleza. Es un monumento precioso por fuera. Por dentro no tiene demasiado sentido. Fotográficamente es magnífico. En las fotos ya hago una descripción lo más bonita que puedo. Aquí contaré las historias que estan pegadas a esas paredes. En el Taj Mahal -como en la India en general- todo está en venta. También está en venta las ideas y la creatividad. En el Taj Mahal te cobran incluso por los ángulos de las fotos y los tiros de cámara. Un hombre nos ha indicado algunos ángulos nuevos lo que nos ha costado unas rupias.
La historia del Taj Mahal tiene su cosa. Es cierto que es una demostración de amor pero el romanticismo no es tan exacto. De momento es una demostración de amor a la tercera esposa. Eso sí, todos dicen que "la más guapa". Aquí, como en todas partes, los hombres hacen las mayores locuras por amor. Supongo que las nuestras son visibles. Si se visibilizaran las cosas que han hecho las mujeres por amor seguro que saldrían cosas preciosas. Además de esto, quiso construir un segundo Taj Mahal en marmol negro pero en ese momento uno de sus hijos tras matar a alguno de sus hermanos para conseguir el trono decidió que había perdido el juicio y lo encerró en una prisión con una ventana desde donde podía ver el Taj Mahal.
Es la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Se trajo un arquitecto de Iran y seguro que el presupuesto se les fue de las manos. Al menos, el responsable del malgasto fue a la cárcel (modo cínico off).
Nuestro guía tiene un español estudiado. Solamente sabe español de libros y turistas. Como yo el inglés vamos. Nos hemos encontrado varias personas aquí. El español les gusta como sonoridad. Vamos.. que les pone un poquito. Y para más demostración los europeos blancos somos las atracción de aquí. Nos miran como si fuéramos actores o algo así. Y la verdad es que mola un poco (modo vanidoso off). Hasta te piden fotos por la calle tanto para hacer tú como para hacerte a ti.
Me ha gustado una frase sobre los políticos. En Jordania dijeron lo mismo. En España vivimos una situación parecida lo que quiere decir que en honradez estamos más cerca del segundo mundo que del primero. Aquí me han dicho que los políticos son como el Taj Mahal, muy blancos por fuera y oscuros por dentro.
Bill Clinton escribió que hay dos tipos de personas en el mundo: los que han estado en el Taj Mahal y los que no. Así que he cambiado de lado del mundo. Lo cierto es que no deja de ser una parádoja porque realmente la India está claro en qué lado del mundo está todavía.
La sensación de estar perdido es constante. La India es un claxón constante. Un país que pide paso y adelante por cualquier parte. Creo que colonizar culturalmente un país de mil doscientos millones de personas es un error. Por un lado el planeta no aguantará y como eso sucederá nuestro nivel de vida necesariamente bajará porque las migraciones harán que los sueldos de las clases bajas desciendan y la desigualdad aumente. Estas semanas atrás he leido cosas de Latouche y decrecimiento y creo que han sido la mejor guía turística para entender la India.
Tras muchas horas de coche porque la carretera era de un nivel parecido a las de Ecuador pero esta vez sin 4x4 hemos llegado a Orcha. Antes hemos parado en el que sin duda es el peor bar, el más sucio bar en el que he comido nunca. Pero era lo que había. Allí nos han preparado un algo típico indio que no sabría definir pero he comido varias veces. Un plato eran lentejas seguro. El otro lleva algo parecido a tofu con salsa. Y las ensaladas son de tomate, pepino y cebolla. Todo ello picante salvo que digas algo en contrario. He hecho varias fotos del bar pero no han salido demasiado bien.
En Orcha habíamos cogido una habitación en lo que se suponía un Resort con piscina. Barato como siempre. Yo pensaba que habíamos encontrado la ganga del siglo. Al llegar hemos descubierto que la habitación se podría consdierar una tienda de campaña de lujo. El aire acondicionado no se puede nivelar y ha hecho un frío tal en toda la noche que con una manta no podíamos casi cubrir.
Estamos en una zona más rural y más tranquila. La gente no te agobía por la calle salvo por las miradas de admiración o atracción o extrañeza según se mire.
El atrevimiento del bar del almuerzo nos ha catapultado a nuestra primera salida nocturna, entendiendo por noche cuando ya no está el sol. Hemos buscado una especie de terraza bar y nos hemos comido algo de cocina italiana a la receta india. Macarrones y pizza.
Mañana visitaremos los templos. Por fuera parecen interesantes. Al menos rompen con las estructuras a las que estoy acostumbrado.

copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com