Nos tienen donde querían

El PIB ha crecido un 0,1%. El paro bajó en agosto en 31 personas. La crisis parece que no irá a peor por tanto, es decir, que nos encontramos en el peor momento de la crisis, en la cresta de la ola. La tempestad arrecia.
¿Qué pasará ahora? 
Ya nos tienen donde querían. Nos tienen con una tasa de desempleo del 26% dispuestos a aceptar las mismas profesiones, los mismos trabajos de hace diez años, con peores condiciones y salarios más bajos. Las madres y los padres tienen miedo de que sus hijos emigren lejos. Los hijos tienen miedo del futuro. Nos tienen donde querían. Sumisos y dóciles cambiando a cinco euros los cromos de Bale. Nos tienen sentados y absurdos mirando como pasa el AVE.
Somos un experimento para toda Europa, quizá para el mundo porque somos el recorte sumiso. El país más grande de Europa que ha sido sometido. Los españoles sin duda somos más muelles para el nuevo Conde Duque de Alemania. 
Nos tienen donde querían, competitivos en pobreza, buscadores de piratas que asalten nuestros tesoros, vendiendo lo nuestro para comprar lo suyo. Refugiados en la economía sumergida o en la economía familiar. 
Nos tienen donde querían, miedosos del futuro y culpables por el pasado, ausentes del presente. Obesos de consumo para mantener la comodidad a cambio de perder el bienestar. Trabajando para tener y no para ser.
Nos tienen donde querían. Mirando como nos robaron el pasado sobre a sobre, asumiendo que en una corruptocracia queremos que nos gobiernen los nuestros, nuestros corruptos. Recibiendo a Mr Gates, americanos os recibimos con alegría. Un país en liquidación con rebajas en todos los sectores. En el escaparate una relaxing cup y en la trastienda la gente buscando en contenedores. Fin de la cita.
Nos tienen donde querían, indefensos y desorientados, cautivos y desarmados. Sin referencias y a la deriva. Un país de parados y un país de quietos. Un país inactivo con líderes cuya misión es la simple sumisión. 
Creen que nos tienen dominados, que todo seguirá igual que siempre. Business as usual. Hipnotizados por los fuegos artificiales de revoluciones twiteadas. Tiranizados por una papeleta y una urna. Sacudidos despóticamente por mayorías absolutistas. 

El drenaje de la crisis es lo que queda tras un montón de lluvía ideológica. Y lo que más me jode es que todos nos hayamos desnudado por exigencias del guión, que no hayan caido lágrimas en la lluvía, que no haya visto cosas que vosotros no creeríais. Que el miedo siga en mi bando. Que ellos no tengan miedo. Que la mayoría silenciosa nunca grite. Que sigan creyendo que manejan los hilos. Y que mecen la cuna. 
Que sigan creyendo que dominan el mundo. 

copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com