Yo no celebro la Hispanidad

Yo no celebro la Hispanidad. Y no lo hago por muchas razones. Todo en este día resulta muy evidente a pesar de la naturalidad con la que nos quieren colar las cosas. En primer lugar porque se ha hecho coincidir con el Día de las Fuerzas Armadas. El día de la Nación es el día de su ejército para recordarnos siempre que la "fuerza y la violencia" fue una de sus bases y fundamentos. España es una mientras su ejército cuida de ella.

En segundo lugar porque la Hispanidad es la celebración de un imperio que inundó de muerte el continente americano. Es un genocidio escondido y poco cinematografiado pero organizado desde el saqueo del histórico reino de Castilla. Y desde mi condición de embajador de Intag no puedo dejar de tener un recuerdo para la resistencia indígena.

Quizá lo normal sería que el 12 de Octubre no fuera el día de las Fuerzas Armadas (yo sigo siendo objetor de conciencia hasta que muera) y quizá lo normal sería que se llamara el Día de España y no el día de la Hispanidad. Pero ambas cosas no son casuales.

Vicent Flor (Noves Glòries a Espanya) ha conseguido lúcidamente demostrar como un paradigma político de una parte consigue ser el dominante en una sociedad compleja. De esta manera la parte fagocita el todo y se convierte en el sistema de pensamiento que orilla al resto de versiones. En España ha sucedido algo así con el "castillanismo".
El castillanismo es una forma de entender España desde la meseta. El castillanismo podría haber sido solamente una parte del españolismo pero pronto se convirtió en hegemónico y le ha dado un barniz y un acabado cutre y rancio. El españolismo podría estar teñido de progreso, inquietud, modernidad, esfuerzo como lo ha intentado estar en ciertos periodos de la historia. Sin embargo, la peor versión de la parodia del Quijote es la que ha inundado con apariencia de veracidad única todo el españolismo. El castillanismo es una versión hidalga e imperial del españolismo. Pero se han convertido todo en uno. Es quijotesca porque añora el imperio perdido y porque confunde gigantes con molinos.
Dificilmente los españolistas-castillanistas-hispanistas se bajaran del burro de su "gloria española". Desde su arrogancia mesetaria con franquicias por toda la península han convertido a los "otros españoles" en inferiores. Esa inferioridad se presenta oculta en cápsulas de presuntas manipulaciones culturales. Para ellos en España hay una sola cultura, la castellana, y una sola versión de la historia, la castellana. El resto son culturas inferiores y versiones sesgadas.

España tiene un problema y no es Catalunya sino la falta de humildad de quien piensa que un día tuvo un imperio venido a menos. La Hispanidad no es la españolidad. Se puede ser español de otra manera. No seré yo quien diga eso de "ni frontera ni bandera", las identidades colectivas son importantes y se construyen desde la cohesión social (no la desigualdad) y la voluntad de convivencia. Y la Hispanidad no recoge ninguno de los dos valores.

Pregúntate que pasaría si el Día de España fuera el Día de la  Constitución, si ese día en el acto central institucional se leyeran textos en todas las lenguas oficiales, si no hubiera demostraciones de violencia bélica sino celebraciones culturales y de convivencia, si ese día se ejerciera algún tipo de recuerdo de memoria histórica y reconocimiento a los que lucharon por la democracia en España en todas las épocas. Todo sería diferente.
Hay otras Españas posibles que son bastante menos hispánicas. 

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