Tortura democrática

La Constitución se queda fuera de la oficina


Siempre me parece mágico que las cosas pasen de una determinada manera y no de otra. Resulta curioso que haya sido en una entidad llamada Liberbank donde se ha producido el ataque más directo y más claro a las libertades individuales dentro de la empresa. La Dirección de Liberbank ha intervenido los correos electrónicos de todos sus empleados para  investigar la posible filtración de un contrato con el marido de Cospedal por el que cobraba por su cara bonita 7.000 euros al mes.
La personalidad jurídica tienen elementos patológicos como la falta de empatía (los beneficios hacia dentro justifican perjuicios hacia fuera), la incapacidad para sentirse culpable o la imposibilidad de mantener relaciones duraderas (rotación de directivos por ejemplo). Solamente hay dos maneras de controlar esas desviaciones que lleva cada empresa en su ADN: el control público y el control interno sindical.

Uno de los problemas más serios que se vive en las empresas es la diferencia asimétrica de las relaciones. Una lección de Derecho Laboral debería ser obligatorio antes de firmar un contrato: la empresa está en una posición de alevosía (abuso de superioridad) respecto al empleado. Ayer me preguntaba un compañero por qué un sindicato no puede hacer nada frente a un despido injusto. Su pensamiento parte de una idea más equilibrada de la relación laboral que no es cierta. Es mentira. Y además le recordé que la mayor parte de los despidos son injustos y sindicalmente solamente puedes ir a magistratura y pedir amparo judicial para defenderte del abuso de las empresas. Estas cosas hace años que no se explican al entrar a trabajar.

La cuestión es que es preocupante la indefensión del trabajador cuando entra por la puerta de la oficina. Básicamente porque la Constitución Española se queda ahí; en la puerta. Las empresas (también financieras) tienen la posibilidad de:

  • Violar tu intimidad leyendo tu correo electrónico. Sin embargo, el teléfono es inviolable. Cada nueva tecnología hay que domesticarla. Es increíble que todavía puedan controlar el contenido de mis correos corporativos mientras en la vida real solamente un juez puede intervenir mis comunicaciones. 
  • Derecho a la vida y a la salud. Se transgrede en casi todas las empresas. El trabajo genera muchos problemas de salud. Y la vida se acorta en muchos trabajos. El financiero está robando al menos dos horas al día de vida a la media de sus empleados. 
  • Igualdad. El derecho a la igualdad se transgrede por mecanismos más sutiles. Exigiendo dedicación exclusiva eliminas todas aquellas personas en situación de debilidad o en etapas vitales diferentes. 
  • Derecho al trabajo. El despido injusto es una transgresión del derecho al trabajo pero también hay mecanismos intermedios. La transgresión del derecho al descanso es sistemática hoy en día en centros públicos y privados. La ubicación o creación de funciones indignas también lo es. 
  • Principio de legalidad y sometimiento a las leyes. Las leyes se incumplen y especialmente se bordean. Leyes financieras y tributarias, leyes de todo tipo que la empresa estira. El tema de las preferentes y las cláusulas suelo y la multitud de sanciones recibidas por grandes corporaciones lo confirman. 
  • Presunción de inocencia. En procesos penales la carga de la prueba corre de parte de la acusación sin embargo la empresa puede investigar internamente presumiendo la culpabilidad y acusar en base a indicios en las auditorias. 

Todo eso entra dentro de las posibilidades de una empresa de cualquier tipo. No solamente su irresponsabilidad patrimonial (SL o SA) sino también su irresponsabilidad social se debe corregir mediante controles externos y públicos y controles externos y sindicales. Porque dentro de la empresa estás en un infierno legal que viene a ser lo contrario de un paraiso fiscal. 

La espiral nacionalista en Catalunya


Hay gente que dice no ser nacionalista. Les creo. Lo que no creo es que no tengan un vector identitario. No creo que no sean "nacionales" de una nación. Otra cosa es que lo ejerzan de manera consciente y deliberada. Los "nacionalistas" inconscientes son con mucha diferencia los más peligrosos.

El fin de semana pasado estuve en Barcelona y he vuelto muy sorprendido. Me he movido más o menos cerca del "nacionalismo" durante muchos años y creo que soy un buen observador de la vida cotidiana. He vuelto sorprendido de Catalunya y de su fervor independentista. Sorprendido porque el movimiento independentista ha pasado de ser parcial y militante a ser transversal e institucional. Los libros que se venden en las librerías (si hay negocio hay público) tienen multitud de títulos con una referencia: la independencia de Catalunya. Hay libros de historia que supongo que redefiniran el relato histórico de Catalunya en la clave que ahora se ha convertido en el paradigma dominante: el expolio y el desprecio que vienen de "los otros". Sorprende también la presencia de senyeres en los balcones. Son muchas y lo que más me sorprende es que sea en ámbitos urbanos. Para un valenciano eso siempre es sorprendente. Nuestro cap i casal es más un pueblo grande y ensanchado que una capital.

Además el ascenso en las encuestas de Ciutadans parece marcar claramente que la "zona de rechazo" del independentismo prefiere abordarlo de manera tangencial y no a través del PP. Prefieren ser no independentistas pero se adhieren a una formula catalana de no ser independentista. Muy curioso.

La construcción de "nosotros" y un "ellos" es básica para un movimiento comunitarista como el nacionalismo. Y en Catalunya eso se empieza a ver claramente. La construcción de un "nosotros" nuevo y redefinido. La historia se estira hasta que llegue al punto que se cree conveniente. Tengo un cierto afecto por la causa "nacionalista" pero incluso para mi lo de Catalunya me parece que se puede ir de las manos. En Catalunya hay una verdadera "causa nacional". Un ejemplo, el menú del restaurante de un museo conmemora la efemérides de la invasión de Barcelona por los borbones con nombres "bélicos" para los platos y un titular central en letras grandes que dice "A la guerra". No me parece que repartir cientos de menús a modo de mantel en este momento sea una buena idea. Quizá me esté haciendo mayor y tenga más miedo a determinadas cosas.

La construcción del "ellos" no hace falta que la diseñe nadie. Ya la hacen los gobernantes mesetarios de aquella Castilla de toda la vida que sigue viva. Para construir una espiral hacen falta dos partes en competición. Alguien podría decir que Madrid se está quieto y no compite pero estarse quieto es también una forma de movimiento cuando todo se mueve alrededor. Si siguen creyendo que el mejor desprecio es el no aprecio pues me parece muy bien para cuando te divorcias pero no para arreglar el mundo. España se tiene que tomar más en serio a Catalunya. No hacer nada es hacer algo. El que piense que no haciendo nada no pasará nada está equivocado.

Volví de Barcelona sorprendido y un poco preocupado. Siempre he defendido que la realidad catalana se explicaba mal fuera de Catalunya pero no sé... lo que he visto me ha preocupado porque hay mucha ilusión y muchas expectativas y canalizar una frustración de alguna de las partes va a ser un plato muy dificil de digerir. Pero demasiado fácil de cocinar.

Echarle la culpa al otro es un deporte de riesgo.


Legislar y mentir

El fenómeno migratorio se ha dado la vuelta. Es curioso ver como el discurso más popular discurre entre nuestros hijos van a otros países a labrarse un futuro mientras los que vienen aquí vienen a quitarnos el trabajo. Diferencias de formación hay. Es evidente. Pero moverse a otro país es siempre una cuestión de necesidad y de expectativas. Te mueves de un país y por necesidad y vas a otro concreto por expectativas.
Durante años hubo un continuo debate sobre la laxitud o dureza de la legislación sobre inmigración. Legislar ese fenómeno con la intensidad que fuera era mentir. Mentir porque la gente se mueve para sobrevivir y va a los lugares donde piensa que es más fácil prosperar. El famoso "efecto llamada" eran sueldos elevados en sectores de baja cualificación, el efecto llamada era ganar mucho dinero en la construcción. Y ahora con legislación dura o blanca ya no viene nadie porque aquí no hay nada que ofrecer.
También recordaran los amplios debates sobre la necesidad de agua para los valencianos. Se escogió a los agricultores como rehenes de una estrategia más amplia. Hacía falta más agua para sembrar de campos de golf esta tierra y todas las industrias que atraídas por esa prosperidad iban a venir. Legislaban y mentían porque ahora con regulaciones laxas o rígidas no hay actividad económica que sustente esa necesidad. Querían crear leyes que propiciaron los beneficios (obras públicas y obra privada) de sus amiguetes.
Legislan y mienten. Crean ficciones donde hay realidades y crean realidades donde hay ficciones. Mienten. 

La demodura

A principios de los setenta la dictadura fascista que gobernaba España había sido tomada por "los técnicos" y la represión era más disimulada aunque vigilante. Aquel periodo de la historia política de España se bautizó como "la dictablanda" por ese carácter de dictadura venida a menos.

Si utilizamos una regla de tres el actual período político desde el advenimiento de la mayoría absolutista del PP se podría calificar de "demodura".

Llama la atención la fijación de un determinado concepto de la democracia de la derecha económica y social realmente existente. La muerte de Blas Piñar nos recuerda que los que no creían en la democracia ahora deben tener una concepción de la democracia que no pudieron evitar. Esta concepción incluye tics autoritarios pero legitimados por las urnas. Y parte del axioma siguiente: la democracia es votar cada cuatro años. Una vez votado hay que soportar cualquier cosa por tiránica que sea hasta las próximas elecciones. Lógicamente esto se predica con mucha intensidad cuando los que ganan son los suyos. Para delimitar mentalmente el relato y que cale se intercalan ideas secundarias. Por ejemplo, el triunfo en los tribunales de la paralización de la privatización de hospitales en Madrid se interpreta como una corrección al partido mayoritario que puede "imponer" su modelo incluso por encima de -al parecer- la legalidad. Bajo esta idea subyace la sumisión de todos los poderes al ejecutivo-legislativo.

Otra idea del modelo absolutista de "demodura" es que si tienes mayoria absoluta puedes tener a todo el mundo en contra y seguir contra viento, marea, tempestad y piratas de lo público. Así sucede en varias modificaciones legislativas como la Ley de Regimen Local, la Ley de Educación y la Ley del Aborto. Bajo esta intención subyace la falta de necesidad de consensuar nada con nadie por el hecho de que las urnas han dictado una sentencia.
Este sometimiento de todo a las urnas y al gobierno de turno incluye a todos los demás poderes. En el ámbito judicial cuando el órgano es colegiado se cuestiona su capacidad para intervenir en decisiones políticas con respeto a la Constitución que marca un determinado modelo de sociedad. Cuando el órgano jurisdiccional es unipersonal directamente se inhabilita o se hace desaparecer la molestia.
Más allá de eso incluso el poder mediático también se controla. No es una novedad decir que hay medios controlados y afines al gobierno pero sí lo es que si algún elemento se descontrola sea "fusilado" ante los ojos de todos como ha pasado con el director de El Mundo pero también mucho antes con periodistas de cadenas públicas centrales y autonómicas.
Y como no tienen fin a la hora de intentar controlarlo todo también quieren controlar la calle. La democracia tiránica, la demodura, no entiende la protesta callejera. Para ello no dudan en usar reformas legislativas represivas de libertades individuales y colectivas y también mecanismos de "terrorismo mediático" con el que pretenden tintar de disturbio lo que es una rebelión en toda regla. La demodura no entiende la existencia de sociedad civil articulada y organizada que se pueda oponer a medidas injustas e inhumanas del gobierno.
Pues ya tenemos éxitos de varias modalidades de lucha en contra de la represión de la "demodura" de Rajoy. Cuando la gente se une, la causa es justa y el movimiento es organizado se puede. Cuando se tiene razón se puede.
La demodura es una democracia low cost. Una democracia de perfil bajo. Una democracia minimizada y escuchimizada. Una democracia pobre. Una democracia jibarizada. Tan pequeña que está justo al lado de la "dictablanda". Se diferencian sustancialmente cada cuatro años durante doce horas. Y decidido entre todos quien será el dictador todo vuelve a su cauce.

El primo de riesgo


Hay un cuento de Quim Monzó que me hizo pensar en su momento. Se trata de un pueblo que vive tranquilamente trabajando, paseando, hablando y esas cosas. La gente es tranquilamente feliz y viven su día a día con dedicación y sencillez. Un buen día llegan al pueblo noticias de que el pais ha entrado en guerra. La gente atemorizada por los medios permanece en sus casas, hace acopio de víveres, construye refugios, deja de trabajar. Sin embargo, allí no pasaba nada. No había un tiro. No había una bomba. No había ni siquiera alguien que pudiera llamarse enemigo. Todo seguía igual. 
Pasado el tiempo llegó la noticia de que la guerra había acabado. Entonces los habitantes de aquel pueblo volvieron a su vida normal, y salieron a trabajar, a pasear, etc. 

Supongo que todos ustedes recordaran cuando la prima de riesgo salía cada día en los informativos. La prima de riesgo es ni más ni menos que el coste que están dispuestos a asumir los inversores bursátiles por invertir en España conociendo el riesgo de posibilidad de que puedan perder el dinero. Ahora tenemos seis millones de parados con la inestimable colaboración de las dos últimas reformas laborales que iban a crear empleo. Acuérdense. Sin embargo, la prima de riesgo está en los doscientos. Más o menos donde solía. 
Y ahora quizá se pregunten quién es el primo de riesgo. Pues mírese al espejo, el primo de riesgo es usted. 

Los pilares de la banca y las oficinas discoteca

No hace mucho que se puso de moda en mi entidad un tipo de oficina de diseño tan ultramoderno que cuando entrabas parecía más un garito de copas que una oficina de banco. Ahora me he enterado que siguiendo la estela de las nuevas tendencias del marqueting se están imitando las tiendas de Apple Store donde los productos se exponen, se pueden probar, el espacio es diáfano para favorecer la socialización directa y no hay despachos. Una especie de catering comercial de pie.

El diseño de oficinas ha ido variando en función de las épocas y como metáfora de ellas. Siempre siguiendo modas expuestas por gurús que convencen a directivos para comprar sus ideas. En la década prodigiosa del ladrillo la teoría más extendida era la de la capilaridad y la red de proximidad de oficinas pequeñas. Se compraron locales adecuados para dos o tres personas, un tipo de oficina "ultramarinos" que igual te vendía una tarjeta que una promoción o los impuestos del Ayuntamiento en cuestión. Y ahora cambiamos el concepto de oficina pero seguimos en los mismos inmuebles O peor trabajamos con un modelo mixto según en que inmueble entres.

Con mis estudios de comunicación terminados me siento más seguro para decir que las oficinas hablan. Los edificios y los inmuebles se comunican. Sí, dicen cosas. Y mi impresión es que a los grandes directivos no han entendido eso. Aunque exigir visión de largo plazo en España es como pedir peras y manzanas al olmo.

La banca desde que es banca se basa en la prudencia, la discreción, la confianza y el rigor. Y las oficinas no se pueden hacer peor para estos menesteres. La Apple Store está preparada para hablar de características del producto que además otorga prestigio social. Por eso es abierto, transparente, porque todas las conversaciones de venta giran en torno a la adquisición del prestigio de marca. Uno al entrar en esa tienda se asocia con un determinado segmento social. Por eso la transparencia es un valor tan positivo.

Sin embasrgo en banca los profesionales tenemos que hablar de dinero. De dinero que se debe en situaciones límites cuando nuestra entidad desaloja a alguién de su hogar. De dinero que se invierte en cantidades diversas, algunas bastante importantes. Es dificil ser confidente cuando a menos de un metro hay una persona en cola, es dificil manejar una situación de tensión cuando aunque cierres la puerta del despacho los gritos se oyen en toda la oficina. Es difícil sentirse cómodo cuando todo el mundo te está viendo. Algunos dicen que se busca una sensación de transparencia como en el restaurante que se puede ver la cocina. La transparencia está bien siempre y cuando no se pelee con la discreción.

Sin embargo, las oficinas discoteca siguen por ahí. Hace poco estuve en una. Fueron el último coletazo de la década prodigiosa. Cuando pensábamos que la banca sería para siempre una barra libre de crédito y una borrachera de hipotecas. Las discotecas cierran al amanecer. Y aún seguimos de resaca.

Mientras tanto seguimos hablando de cobrar deudas por teléfono mientras tenemos a diez personas a menos de dos metros, seguimos hablando de invertir en acciones en voz baja cuando preguntamos la cantidad, seguimos teniendo que vender a susurros. Y todo porque alguién compró una idea que chocaba de frente con los pilares de la banca.

Manifest antinacionalista

El nacionalisme és una exageració excelsa de les virtuts d'un determinat col·lectiu humà. És un relat per tant. Serà tan perillós com allunyat estiga eixe relat de la realitat històrica vista des d'una perspectiva desapassionada. Els intents de descriure les característiques d'una nació son històrica i filosòficament massa importants com per afegir res però bàsicament es basen en una sèrie de trets objectius diferenciats i un fet subjectiu: la consciència de pertinença.

La pertinença i la adhesió identitària nacional seràn tan fortes com ben definides estiguen eixes característiques i com més estesa estiga la consciència de formar part d'alguna cosa. Territori, llengua, tradicions son fets importants però no decisius. Per a mi allò decisiu és una massa crítica suficient per determinar que hi ha gent que se sent part d'una nació.

En tot cas, aquesta introducció serveix de base per a dir que és impossible construir cap nacionalisme contra les persones que el podrien formar. I al revés és impossible també construir un nacionalisme sobre un poble sense virtuts que es puguen exagerar.

Este és el cas valencià. Al llarg de la meua vida he llegit suficient literatura nacionalista valenciana com per a saber que no existeix cap nació valenciana. És un invent, un somni, una il·lusió. Els nacionalistes valencians de totes les èpoques han construït un desig, una protonació o millor dit una antinació. Per a ser nacionalista valencià cal ser tot el contrari del que és un valencià mitjà. I així és ben dificil buscar la identificació.

Per això la única manera de mantindre la dignitat valenciana es ser antinacionalista. Defensar la antinació valenciana. El poble valencià ha donat suficients mostres al llarg de la història de pobresa moral, intel·lectual i social. Mai no ha tingut consciència de ser poble més enllà d'una visió superficial i poc lúcida. La major part dels llibres que he pogut llegir fan una recerca de fils conductors al llarg de la història de minories ilustrades que servien de transmissors d'una herència que mai va arribar a ser ni popular ni populista.

Per això Fuster s'inventa una nació. Perquè sap que no ha existit mai. Per això s'afegeix com a part d'una altra nació, perquè els valencians som una antinació. Tot el contrari del que hauria de ser una nació. Tenim llengua pròpia i no l'estimem, tenim territori, tradicions, economia i no ens l'estimem. Dimitim del nostre futur, ens agrada la deriva, ens adherim constantment a paradigmes culturals aliens. És dificil exagerar les virtuts dels valencians perquè primer caldria trobar-les.

Mentrestant alguns encara considerem que la millor manera de buscar una certa diginitat és fer una antinació. Si eres molt valencià no pots ser nacionalista perquè és contradictori. Els valencians som una antinació. Si algú vol formar una nació a partir d'arrels valencianes se l'haurà d'inventar perquè mai no ha existit.
I no és un mal projecte de vida. Perseguir un somni col·lectiu minoritari. 

El muro de la miseria


El Mundial de Argentina del 78 es un emblema de la mentira y la maldad. Investigando ese mundial de futbol aparecen casi todas las metáforas de la miseria humana. Argentina fue regalada con la organización de un mundial de fútbol a principios de los setenta. En el año 1976 el ejército dio un golpe de estado. Los militares quisieron aprovechar el mundial para matar y dormir al pueblo. A algunos los torturaban y mataban a escasos metros de los estadios. Acaballaban así las voces de la disidencia. A los otros los dormían con fútbol. Kempes era el relajante muscular de la época. Ese mundial es la cortina perfecta para abrir las ventanas de la bajeza de la clase dirigente histórica. Mirando tras ellas descubres que se construyeron estadios enormes que admitían casi más espectadores que las propias ciudades que los albergaban. Los generales se congratulaban de que todos los argentinos se cobijaran bajo la bandera y la patria argentina tras cada victoria de su equipo. Dibujaron los efectos balsámicos de la marihuana deportiva del pueblo. Construyeron una ficción. Fue tal mentira que se dice que pudieron comprar el partido contra Perú.
La construcción de ficciones es la base de la corrupción y la explotación. Desde la caverna de la Platón hasta el mundial de Argentina. La casta dirigente construye un relato mítico-heroico al que la clase dirigida se adhiere emocionada.
Tal fue la obsesión de los generales argentinos que en la carretera que llevaba a Rosario construyeron un muro que tapaba las bolsas de miseria que había detrás. En ese muro pintaban fachadas de casas bonitas. Tras el muro la gente vivía en la pobreza más absoluta. La pobreza invisibilizada.
Años después alguién descubrió que construir un muro apenas generaba negocio para sus amigos y decidió que era mejor organizar grandes eventos, aeropuertos, monumentos, auditorios gigantes y otras cosas. Mientras tanto los españoles se dividían en dos españas para decidir qué plataforma digital debía tener los derechos del fútbol. 

Cobarde

Por no perseguir tus sueños
Por no seguir el rastro de besos que te deje.
Por no saltar a la piscina que te llene de pétalos de rosa.
Por esconder un año bajo la alfombra.
Por convertir lo extraordinario en un simple recuerdo.
Por robarme un deseo.
Por nombrar embajadoras de la tristeza.
Por esconderte tras el silencio.
Por perder tu mirada.
Por ocultar el secreto de las tortugas.
Por extrañarme al reino del olvido.
Por evaporarte entre la nada.
Por apagar la luz e irte.
Por matar las mariposas.
Por no creer en Amanda.
Por sentarte a huir.
Por condenarme a tu recuerdo.
Por borrar los pasos que dimos.
Por rendirte a la lógica.
Por olvidar la magia.
Por no explicar lo inexplicable.
Por sumergirte en lo cotidiano.
Por no recitar tus propias palabras.
Por no dibujar garabatos bonitos.
Por refugiarte en el miedo.
Por no saltar los obstáculos.
Por mentirte a ti misma.
Por arrastrarte por el suelo en lugar de poner los pies en la tierra.
Por negarme hasta las palabras.
Cobarde

Amores incompletos

La mayor parte de los barcos de papel a la deriva se derrumban cuando llueve y tienen que esperar a secarse para poder seguir navegando. Salen a navegar con el arco iris por los charcos de las calles y viajan a toda velocidad por los bajos de las aceras. La mirada del resto siempre es apasionante. Mirar en círculo a tu alrededor siempre asusta. Mirar supone añadir componentes propios. Idealizar. Idealizamos lo que no nos sucede. Ansíamos nuestras perdidas futuras.

Sonrío cuando alguien idealiza la vida de los solteros, los de la marca singles. Aquellos que tienen una vida suelta, descosida y derivada. Cada estado emocional tiene su sentido. El estado sólido, el estado líquido y el estado gaseoso. Sólido tejido de certeza, líquido sumido en la adaptabilidad y gaseoso mecido en la efervescencia.
En ese entorno de admiración idealizada surgen los amores incompletos. Maslow mentía cuando construyó la pirámide. Al menos escondió un jeroglífico en el que decía que el amor está justo debajo de las necesidades primarias.

En la búsqueda de la Gran Belleza y del Gran Amor anidan los amores incompletos. Son amores que no acaban de explotar, amores de corto recorrido o amores diesel. No sabes por qué, no sabes lo que falta, no sabes lo que sobra. Son amores que nunca acaban de zarpar porque el ancla es más grande que sus velas. Son puzzles en los que siempre faltan piezas. Amores que llegan enjaulados. Amores líquidos que no son ni sólidos ni gaseosos. Amores niños a los que les gustaría crecer y hacerse mayores. Amores con paredes de cristal llenos de circunstancias.  Amores a tiempo parcial. Amores fijos discontinuos. Amores con despido improcedente. Amores nulos de pleno derecho. Amores incompletos que les gustaría ser completos.

La soledad te obliga a parcelar tu alma, cultivando espacios que una vez estuvieron juntos y ahora se marcan con surcos tan profundos que solamente la ilusión es capaz de derribarlos. Riegas los campos de deseo mientras recolectas los frutos de los secretos. Aras el campo de la admiración mientras echas abono en las tierras de la nostalgia.

Construyes un laberinto interior donde cualquiera puede acabar perdido. Incluso quien viene a rescatarte. Las dudas, las circunstancias, los tiempos, las agendas vitales consttituyen un observatorio astronómicos sin armonía que solamente cobra sentido al encontrar la estrella del norte.

El amor es un terremoto devastador cuya escala deseas que sea casi constructiva. Deseas que destruya todas las paredes que tuviste que construir para sobrevivir. Los tabiques que dividían en habitaciones la lujuria y la ternura, la complicidad y el secreto. Deseas que se vengan abajo todos los cimientos de tu vida. Quieres enamorarte hasta perder el sentido, hasta convertir la generosidad en un acto de supervivencia, hasta sentir que eres feliz a través de ella, hasta soñar junto a ella.

Y mientras eso ocurre sigues viviendo amores incompletos, insatisfechos, mundanos, ordinarios, realistas, lógicos, racionales. Se parecen mucho a los amores completos. Siempre puedes rellenar los huecos que faltan y no mirar hacia ese lado. Sin embargo, duermes el sueño de los despiertos con un ojo abierto por si un día amanece más temprano y todo se viene abajo. 

Cuerpos y publicidades

Esta semana aparecía un stand de Fitur donde una discoteca de Gandía situaba dos mujeres en bikini para promocionarse. También lo hacía Melilla; esta vez con dinero público e institucional.

Soy un gran amante de la belleza y como hombre heterosexual lo soy inexcusablemente de la belleza femenina. Pero la belleza en mi caso se sitúa en un lo sutil y no en lo obvio. Cualquier belleza se sitúa en el ámbito de la latente y no de lo manifiesto. Es más, soy un gran amante de la belleza artificial, la creada por la imaginación, la creada por la fotografía, el cine y cualquier método creado por las personas. También, en consecuencia, soy un gran amante de la belleza publicitaria.

La publicidad se basa en el deseo. La publicidad surge como un mecanismo más del capitalismo decadente para continuar la espiral de consumo más allá de la necesidad. Así surge la pirámide de deseo. Todo se convierte en producto y todo se convierte en mercancía. También el cuerpo humano. No se trata aquí de tratar aspiraciones estéticas de pintores o escultores sino de la conducta finalista de usar el cuerpo humano para vender productos. El primer cuerpo humano asaltado por el dinero siempre fue el de la mujer pero ya poco a poco surge el del hombre. En una sociedad tan asentadamente patriarcal seguramente el primer lugar de asalto masculino no vendrá del lado femenino sino del lado masculino homosexual. También me llama la atención poderosamente la presencia de mujeres bellas en la publicidad destinada a público target femenino (depilación por ejemplo) lo que desvía claramente el móvil sexual exclusivo y excluyente. La publicidad busca una identificación inmediata, una asimilación en espejo.

Un sistema económico basado en el deseo requiere de la presencia de la belleza. Le resulta imprescindible. El uso del aspecto físico en el sector comercial y de ventas es clásico. La "buena presencia" de tantos y tantos anuncios de empleo es una de sus expresiones. Vendes más si eres guap@. Las azafatas de vuelo, las azafatas de congresos, las presentadoras de televisión (a diferencia de los presentadoras). El reclamo del aspecto físico ha estado presente en todas las culturas. Desde la misoginia derivada del pecado original hasta el inconsciente de las botellas con forma de busto femenino. Mientras el sistema económico se base en el deseo insatisfecho la creación de deseo vendrá de la mano de las pulsiones básicas. El deseo sexual es uno de los más básicos. Y además se mezcla con la adoración de la juventud como valor sacrosanto del modelo vital. Una mujer joven y bella es un icono al que parecerse. Por tanto, creo que la lucha dentro del capitalismo decadente por la no utilización del cuerpo humano (especialmente el femenino) es una lucha perdida pero hay que librarla. Eso sí, por pura concentración estratégica la lucha hay que centrarla en el nivel, frecuencia e intensidad. No es igual que una mujer baje una escalera vestida con un traje de noche negro y se meta en un coche que lo soez y lo ordinario de la casi pornografía. Ambos casos usan un reclamo corporal pero lo hacen de distinta manera.

Dos chicas en bikini para anunciar playas es algo que yo nunca haría. Tampoco haría un chico y una chica en traje de baño. Seguramente como publicitario haría diez mil cosas diferentes para decir algo parecido. Pero la cuestión es que hemos banalizado tanto todo que lo obvio, lo directo y lo inmediato forma parte de cualquier éxito. 

La gran belleza


De vez en cuando algo te rescata del naufragio. Parece increíble que una película como La Gran Belleza se haya llegado a poder hacer. Cada plano es un estudio fotográfico. Cada mirada es fruto de la paciencia. Cada localización es un trabajo exhaustivo. Mientras tanto rescata la ilógica narrativa. Consume diálogos densos hasta la decadencia. La cámara lenta tiene otro sentido. Otra lógica. La historia se cuenta sin contarla, a veces sin palabras. Te paras ante un escaparate donde suceden cosas que giran como una noria hasta que se posan ante ti y tienen lógica.
La luz artificial se come a la natural hasta convertirse en la luz genuinamente cinematográfica. Convierte una ciudad en un personaje. Roma aparece solitaria, alejada de los turistas, alejada de la muchedumbre, nocturna y elevada. Roma es una ciudad a la que hacerle el amor cada noche. Hace que los escenarios encojan a los actores. El vestuario es una música de fondo. Nadie jamás interpretó tan bien las miradas de la locura plácida de la noche. La caricatura se mezcla con el hiperrealismo. Y lo superficial se superpone a la filosofía.
Siempre he criticado las películas en las que parece que no pase nada. En esta película uno sabe que no está pasando casi nada. Se suceden las escenas descriptivas pero crean enlaces de imaginación a cosas que sucedieron y a cosas que todavía no han sucedido.
La música te sacude el tórax desde la piel del ritmo de una noche hasta lo sagrado de la opera.
La Gran Belleza es una película bella. Una oda al fracaso generalizado. Una burbuja en el aire que explota nada más soplarla. Un abordaje más a la concepción mundana de la felicidad artificial, una escalera hacia arriba en la incoherencia, una mirada salvaje desde la senectud. Cuando ya nada te sorprende algo te sorprende. Una mirada nueva a la Dolce Vita desde una perspectiva nueva. Roma no paga traidores, paga a leales servidores de la belleza. La Gran Belleza. Que no es más que el recuerdo de algo que buscas y que ya encontraste. 

MMI: 6 manías mías que te sacaran de quicio


  1. Me voy a otros mundos. De pronto no te sigo la conversación. Tengo pensamientos intrusivos constantes. Pensamientos que no controlo. Y me despisto y me voy. Lo siento. Luego vuelvo y sigo con la conversación. 
  2. Mirar a otra mujeres. En realidad miro todo lo que me parece llamativo. Coches. Gente curiosa, Edificios, Ropa. Miro una tele en un bar, y miro un niño jugando. Miro en general pero a ti te molestara que mire a otras chicas. Trataré de evitarlo pero va con el código genético de buscador de sensaciones. 
  3. Analizarlo todo. No puedo evitarlo. Mi mente está programada para analizarlo todo sin querer. 
  4. Planificarlo todo. Me encanta planificarlo todo. Disfruto con ello. Imagino lo que sucederá. Lo programo para que suceda. 
  5. Interrumpir a la gente cuando habla. Lo siento. Eso lo hago muy mal. Pero a veces tengo tantas ganas de decir y argumentar que me precipito. 
  6. La precipitación. Me precipito constantemente. Soy impaciente y quiero que todo se produzca rápido, que las decisiones sean rápidas. Eso es bueno a veces porque soy muy eficaz, y otras veces soy un desastre porque hay cosas que duran lo que duran. Ni más ni menos. 

MMI: El aburrimiento

No hace mucho que me preguntaron si alguna vez algo no me aburre. Soy muy crítico con la enorme mediocridad creativa. La cultural industrial, la que se fabrica en serie, me aburre y solamente la artesanía y un cierto grado de locura o de magia me rescatan del aburrimiento. La diversión previsible también me aburre. Siempre parecen las mismas películas, los mismos chistes disfrazados, la misma canción. Todo es bastante repetitivo. Las noches devienen clónicas. Me muestro bastante crítico con la mediocridad innovadora ideológica. Con aquellos que repiten consignas. Crítico con lo repetitivo. Analítico hasta la saciedad. Casi todo resulta previsible.  Desconfío de la pereza mental humana. En determinadas cuestiones soy capaz de advertir y manejar cien claves al mismo tiempo. En otras sin embargo soy un incapaz. Mi capacidad de aburrimiento es genética. Y enorme. Desde pequeño huyo del aburrimiento. Es lo que más hago. Y esa huida es la que me lleva por la vida. Odio aburrirme y cuando algo o alguien me aburre me voy. Mi diversión además no tiene nada que ver con la diversión de la gente. Mi diversión es la búsqueda de lo sublime, de lo sútil. Me aburre lo obvio, lo consciente y lo visible. Y me divierte lo invisible, lo mágico y lo ilógico. Me aburro yo mismo y me resulto insoportable. Y eso me hace transformarme en otra persona. Cambio cuando me aburro de ser quien soy.
No hace mucho me preguntaron si algo me conmueve y qué sucede entonces. La respuesta es que floto. Floto en el lugar en el que eso ocurre. Entro en trance. Disfruto. El corazón me late muy intensamente pero yo apenas lo noto porque me he salido de mi mismo. Esa sensación de que mi alma no está atrapada en mi cuerpo sino que deambula por la sala. Dejo de pensar y siento. Escucho. Mis ojos circulan inquietos por todo el paisaje de la pantalla. Dejo de oírme. Mis pensamientos se aceleran y procesan toda la información que pueden. La atrapan. Intentan retenerla. No me gusta que se escape nada a mi memoria.
Lo que más me conmueve es la belleza. Y curiosamente la belleza artificialmente creada. La belleza que es capaz de crear una persona con su imaginación, con sus palabras, con su actitud vital, con sus cualidades. Cuando algo así de bello sucede. Ya no me aburro.

Desconfianzas y laberintos organizativos


Uno de los hechos más destacados de la reconversión financiera ha sido la creación de un laberinto organizativo. Las primeras medidas que se tomaron se han ido reforzando. Se han creado más protocolos, instrucciones más complejas, se ha segmentado más los departamentos y se han creado nuevas figuras de control. Todo esto ralentiza a cualquier organización y se traduce en ineficiencias que acaban por convertirse en falta de productividad y competitividad.

Pero ¿en qué se basa el laberinto? El laberinto surge tras introducir el factor desconfianza en una organización. Ya no se trata de una desconfianza entre personas sino una desconfianza institucionalizada. Departamentos que no se fían de otros departamentos, segmentos que no se fían de otros segmentos e incluso cargos que surgen para controlar a otros cargos.

La introducción de la desconfianza obliga a recentralizar las decisiones lo que genera embudos y nudos organizativos por todas partes. Se hace con naturalidad como casi todo. El efecto es parecido al de guardar unos auriculares sin cuidado. Después cuando quieres usarlos tardas casi diez minutos en deshacer la madeja. Algo así pasa en banca.

En banca la desconfianza principal siempre ha sido entre el departamento de riesgos y la linea comercial. Esta desconfianza tiene base lógica y sentido común. Siempre dependiendo de la intensidad. La borrachera del crédito se basó en un desequilibrio hacia la linea comercial. La situación actual es un desequilibrio hacia la linea de riesgos. Ambas cosas constituyen desequilibrios. Ese vector horizontal de desconfianza ahora se cruza con otro vector de desconfianza vertical: entre la planta de arriba (directivos) y la planta de abajo (plantilla). Este segundo vector aisla lo que debería ser una continuidad y separa las intenciones y las visiones. Dicho de otra manera, los directivos han perdido la noción de la realidad y las plantillas ya no se fían de ellos. Eso provoca que fijen retos imposibles que la plantilla ya no entiende como propios, por ejemplo.
Esta situación contrasta con la realidad del futuro de la sociedad en red. La sociedad en red está basada en una atomización social basada en relaciones de colaboración y confianza. Ese será el paradigma dominante surgido de la nueva tecnologia (Internet) que revoluciona el mundo a mayor velocidad que la imprenta. La banca en general está perdiendo el tren y su velocidad. Las organizaciones y corporaciones que mejor interpreten ese mecanismo de atomización colaborativa serán las triunfadoras en esta selva llamada capitalismo avanzado o envejecido según se mire.

Sin embargo, los bancos están prefiriendo optar por un sistema de desconfianza basado en la tendencia al oligopolio. Como todas las entidades trabajan con los mismos nudos y embudos si se constituye un oligopolio el precio y el beneficio no se resenterian porque no hay diferencias ostensibles de productividad. Valiente estrategia para los defensores de las esencias liberales.

Devolver la confianza a la red ahorraría un montón de costes, aumentaría la potencia comercial y permitiría que los bancos empezaran a hacer de bancos y se dejaran de actuar como ferias comerciales.
Sin laberintos la linea recta es el camino más rápido, más certero y con menos costes. Pero no lo harán. Porque la desconfianza surge del miedo. Y el miedo es sin duda el paradigma organizativo dominante en todas las organizaciones y colectivos de la actualidad. El que primero pierda el miedo ganará la partida. 

Alarmistas

Formación Alarmante

¿Por qué no pasa nada? Pero sí pasa en Burgos

¿Por qué no pasa nada? ¿Por qué los españoles aguantan todo lo que les echen? ¿Por qué no hay una explosión social? Sin pretender convertirme en sociólogo creo que en Burgos hay algunas claves.

  • La gente se vincula más con causas concretas que abstractas. Egipto, Turquía o Burgos, el inicio siempre es un impacto vinculado a un problema concreto fácil de entender y de explicar. Tan evidente como visible, tangible, entendible. Algo concreto que genera  un cambio de panorama, visualizado y visualizable. Un parque que desaparece, un bulevard. Sin embargo, la macroeconomía no resulta atractiva para la rebelión. Es farragosa y dificil de entender. Los derechos futuros incluso los derechos presentes parecen no tener cuerpo, son gaseosos. 
  • Tal y como desmostró el 15M hay una crisis de liderazgo en la desobediencia. Los liderazgos habituales (sindicales y políticos) han perdido legitimación. Y esto no se debe a ninguna campaña orquestada de desprestigio. Es una crisis en toda regla. La gente busca espejos donde reconocerse realmente y ya no se encorseta fácilmente en marcas. Sin liderazgos organizados solamente existen rebeliones de pequeño espacio y corto recorrido. La guerra de guerrillas es llamativa pero corta. 
  • La estigmatización violenta ya no funciona. Estamos empezando a hacer un recorrido de consideración de un cierto grado de violencia de baja intensidad como derecho a la legítima defensa. En términos comparativos la violencia ejercida por los gamberros políticos en Burgos representaba ocho millones de euros mientras que la de los gamberros callejeros poco más de unos miles. 
  • Al mismo tiempo para visibilizar tu causa hay que dosificar la alarma. No pasa nada por el nivel de impactos comunicativos que recibimos que atontan la percepción y el entendimiento. Cuando esos impactos son crecientes (algo arde) nuestra percepción y entendimiento se ponen en marcha. La gestión adecuada del nivel de alarma empieza a ser tristemente determinante. 
  • Las rebeliones funcionan en oleadas. La frecuencia de las oleadas es cada vez más cercana. Como la proximidad del rayo y el trueno que anuncian que la tormenta está cada vez más cerca. 
  • Todo arde con la chispa adecuada especialmente si está muy seco y se tira combustible. La situación social es tensa aunque sorda. La tensión puede explotar por cualquier motivo por nimio que sea. Un barrio degradado, antiguo y con altos índices de paro que se pretende desnaturalizar. Vestir con un abrigo de visón a quien no tiene ni ropa interior. 
  • Ya existen éxitos de resistencia. El caso de la huelga de basura de Madrid es una muestra de camino exitoso donde se superan las prácticas tóxicas habituales del poder (son unos pocos, no tienen razón, son violentos, molestan a los ciudadanos). Cuando se superan estos obstáculos con permanencia, unidad y explicación las cosas suceden. Burgos es el tercer peldaño de resistencia exitosa. El primero fue la plataforma de la hipoteca con sus escraches que sirvieron para visibilizar su causa justa. 

Creo que son suficientes claves para advertir a la clase dirigente de la clase dirigida está harta. La situación social en España es muy tensa y explotará por el motivo menos sospechado. Y la derecha espera controlar esto con represión violenta judicial y policial. Pues eso... que vayan ampliando las cárceles. 


La Teoría del Punto de Venta y la dignidad profesional


Las lecturas a largo plazo siempre son secundarias. Quedan para los historiadores. Nadie suele elaborarlas para el presente o el futuro y si lo haces te conviertes en literatura. Los que hacen la real politik se ríen de tí y siguen con su business as usual.

A los bancarios nos están robando la dignidad profesional. Y esa lectura no la quiere ver nadie en las estructuras. Todo el mundo cierra los ojos o no le da tiempo ni a pensar. La meritocracia es un juego prohibido y el nepotismo consigue instalar a los miembros más dóciles, dedicados y ciegos en la escala del triángulo bancario. Nadie desobedece. Y nadie cuestiona. Y una de las órdenes más evidentes que nadie cuestiona y que nos está robando la dignidad profesional es la Teoría del Punto de Venta.

La Teoría del Punto de Venta se ha instalado con naturalidad con la coartada de la crisis. La crisis vale para todo. Igual para un roto que para un descosido. Esta teoría vendría a decir que la oficina bancaria es un punto de venta con fuerza comercial infinita con lo que puede vender de todo y en abundancia. Puede vender pisos, sartenes, televisores, viajes, alarmas, relojes, seguros, planes de pensiones. Una especie de bazar turco donde regatear para conseguir el mejor precio. Se traza una estrategia de márgenes sobre un producto. Y el producto se coloca sí o sí por la red comercial más potente: la bancaria. Los profesionales lo abordamos desde la pura resiliencia. La adaptación al cambio de manera lo más gozosa posible. Sin embargo desde un punto de vista colectivo no es más que una devaluación profesional y un abandono absoluto de la función social del profesional de banca.

Repito mil veces que la función de un profesional de banca es la de ser el agente canalizador de los recursos financieros disponibles hacia las unidades más eficientes. Fuera de eso, el banco no es más que una parafarmacia que vende cremas porque no tiene medicamentos.

Esta devaluación profesional de supervivencia corre el riesgo de quedarse y formar parte de "lo normal". La formación financiera en un mundo financierizado y en un capitalismo monetario requiere profesionales sensatos, lógicos, formados y serenos que conozcan con abundancia los productos financieros. Nada más lejos de la realidad. Los profesionales financieros son sometidos a una presión que les hacen tener conductas ilógicas, insensatas y tensionadas. La formación ya no la pueden asumir por el nivel de trabajo y la falta de tiempo. Nadie tiene tiempo para pensar. Y si alguien se le ocurre hacerlo le dan más trabajo para que deje de pensar.

Desnaturalizar la actividad bancaria en cuanto a la venta de productos trivializa la imagen del banco. El cliente que recibe llamadas vendiendo productos de "bazar" cambia su percepción respecto al banco. Y no se le escapa a nadie que andamos escasos de reputación últimamente. Es como fumar para tranquilizarse. A corto plazo te tranquilizas. A largo plazo aumentas diez veces la posibilidad de infarto.

Más allá del riesgo sistémico de abandonar el eje de nuestra función en el capitalismo, la teoría del punto de venta es un riesgo evidente de devaluación profesional. Para vender esos productos no se requiere la formación universitaria exigida en los últimos años para trabajar en un banco. Estaremos sobrecualificados y eso implica descensos de productividad por excesos salariales. Dicho de otro modo para ese viaje harán falta menos alforjas. Y el burro tendrá que cobrar menos.

Los bancarios necesitamos algún tipo de protección para recuperar la dignidad profesional. Insisto en la necesidad de códigos éticos profesionales y no códigos éticos empresariales. Indudablemente que los sueldos justifican rendimientos comerciales pero los rendimientos comerciales no justifican actitudes ni órdenes que a largo plazo serán irrecuperables.

Nosotros vendemos lo que nos dicen. El problema últimamente siempre está justo ahí. En lo que nos dicen. 

Yo soy de esos amantes a la antigua

Decía la canción de Roberto Carlos que "yo soy de esos amantes a la antigua, que suelen todavía mandar flores". Yo soy de esos amantes de la política a la antigua que suelen todavía mandar flores a sus adversarios ideológicos. Recuerdo perfectamente algunas reacciones al artículo que escribí en el que alababa algunos aspectos de Alfredo Castelló. Algunas de esas reacciones se me han quedado grabadas para siempre. No se suele entender en España la alabanza del dispar pero mi visión del mundo se hizo en un campo de fútbol. El rival hace cosas bien. El rival siempre hace cosas bien. Si queremos ganar nosotros lo tenemos que hacer mejor.
Supongo que esta vez tampoco será fácil de entender pero sigo siendo uno de esos amantes a la antigua. Por fin, Toni Gaspar se ha decidido a dar el salto. Por fin. Toni Gaspar es una de las mejores figuras políticas que ha dado esta comarca. No es un político con proyección, no es una promesa, es una figura política de primera magnitud. Toni Gaspar tiene discurso. Y cuando digo discurso no me refiero a que habla sin tartamudear, quiero decir que es capaz de elaborar un discurso propio, tiene una visión del mundo y de su partido. No soy sospechoso de afinidad con el PSOE ni de palmero de nadie ni de pesebrismo político. De hecho me parece que la socialdemocracia forma parte del problema productivista que no entiende el mundo a largo plazo. Pero alguien debe jugar en ese equipo. Y prefiero que sea bueno. Prefiero que sea Toni. No solo por su absoluta lealtad lingüística que la tiene; manejando con naturalidad pero con conviccion las dos lenguas que conoce y preferentemente el valenciano. Sino porque además Toni Gaspar pertenece a mi generación. Y ya he dicho en más de una ocasión que nos toca coger el volante. Que tenemos que deshacernos de la generación política de la transición del 78. Toni tiene la formación, la convicción y la procedencia. Procede de un pueblo pequeño donde sus resultados demuestran que más allá de las ideas hay humanidad y proximidad. Que la sensatez es siempre una atenuante del fanatismo de las siglas.
No diré que conozco bien a Toni Gaspar pero sí que me atrevo a decir que conozco a Toni Gaspar. Seguramente no le votaré nunca pero si tengo que tener un rival en el campo prefiero que sea de los buenos. La política tiene algo de competición y cuanto mejores son los jugadores mejor es el juego y mejores se hacen los jugadores. Y quizá se hayan dado cuenta de que no vamos sobrados de buenos jugadores.

Si el PSOE quiere sobrevivir o triunfar debe deshacerse de las anclas y empezar una navegación hacia otra parte. Si sigue haciendo lo mismo obtendrá los mismos resultados. Si se sienta a esperar su turno se quedará sin turno. Y eso solamente se consigue con gente como Toni Gaspar.

Así que mucho ánimo Toni. Endavant amic. 

La Delegación de Juventud fletará un autobús para ir a las entrevistas de Ikea

Noticias que parecen increibles pero son totalmente inciertas
La apertura del nuevo centro comercial de Ikea en Alfafar ha congregado cientos de solicitudes de trabajo. La demanda de la comarca es tal que la Delegación de Juventud ha abierto un plazo de inscripción para fletar un autobús que lleve a los jóvenes de Sagunto a las entrevistas y pruebas para trabajar en la multinacional sueca. También se impartirá un curso de sueco para principiantes en el Casal Jove. La idea es intentar que los candidatos tengan el apoyo de una psicológa que les acompañará en el trayecto hasta el hotel de Valencia donde serán las entrevistas. La inscripción se realiza por Internet y en el Casal Jove solamente por las mañanas. 

Piden Biblioteconomia y Documentación para doblar ropa

Noticias que parecen increibles pero son totalmente inciertas

En una oferta de empleo de una tienda de ropa de la comarca piden Biblioteconomía y Documentación para doblar ropa. La empresa publicó una oferta de empleo en la que requiere experiencia y formación. Para la Empresa de Trabajo Temporal que gestiona la oferta la decisión es lógica ya que la colocación de ropa en las estanterías es una función cada vez más delicada y compleja. Requiere conocimientos amplios sobre archivos históricos e interpretación de documentación y albaranes así que como destreza en el manejo del cutex. De momento dicen haber recibido más de 280 solicitudes. 

El nuevo colegio de Albalat se llamará Aulario Provisional Golf Resort

Noticias que parecen increibles pero son totalmente inciertas

La promesa de la Consellera de construir un colegio nuevo en  Albalat empieza a ser realidad. Pronto se pondrá la primera piedra con una inauguración por todo lo alto. El Alcalde de Albalat quiero recuperar las viejas glorias de la década prodigiosa del ladrillo cuando se iba a construir en Albalat una urbanización. Por eso el nombre que se ha decidido para el nuevo colegio es Colegio Público Aulario Provisional Golf Resort que auna las dos épocas del PP, la de las glorias y la de los recortes.


Un gimnasio de la comarca ofrece el servicio de animador personal

Noticias que parecen increibles pero son totalmente inciertas

El Camp de Morvedre siempre ha sido tierra de emprendedores y gente creativa. La última novedad para ampliar los servicios de los gimnasios en nuestra comarca es la creación del "Animador personal". Los gimnasios quieren dar el salto del cuerpo a la mente y también hacer entrenamiento mental. El animador personal es una persona que te acompaña una hora al día en tus actividades mientras va animándote con frases del tipo "que buena compra estás haciendo", "con tu capacidad seguro que mañana encuentras trabajo". El servicio se ofrece dentro del Pack "Cuerpo y mente" y de momento es un servicio premium solamente para clientes VIP.

Sacan a licitación la Comisión de Gobierno

Noticias que parecen increibles pero son totalmente inciertas
Tal y como advertíamos desde Morvdrelly Mirror el contenido de los Plenos era cada vez más vacío y sin sentido. La medida estaba a punto de llegar y hacía meses que se venía cociendo. La Comisión de Gobierno del Ayuntamiento saldrá a licitación para que una empresa privada asuma sus funciones. El coste de esta privatización de la Comisión de Gobierno podría ser muy inferior al coste de los actuales concejales miembros con lo que se ahorraría un dinero al contribuyente. Diversas empresas y gabinetes jurídicos han hecho pública su intención de presentar oferta y conseguir mejorar la calidad de servicio que actualmente presta la Comisión de Gobierno.

Las empresas tendrán que cumplir la ley para optar a contratos con el Ayuntamiento

Las empresas tendrán que cumplir la ley para poder realizar contratos y servicios con el Ayuntamiento de Sagunto. Así de tajante se ha mostrado el Alcalde ante los últimos escándalos derivados de los casos de corrupción. Se creará un equipo de técnicos que verifiquen que las empresas cumplen la ley y se han constituido legalmente así como que funcionan de manera regularizada en las diferentes instancias administrativas. La medida ha causado estupor en las asociaciones de empresarios de la comarca que consideran que se puede ver reducida su competitividad y la facilidad de acceso a contratos respecto a otros municipios. 

La cabalgata transcurre sin incidentes

Noticias que parecen increibles pero son totalmente inciertas
La Cabalgata de los Reyes Magos transcurrió por las calles de nuestra ciudad sin incidentes. Según la Policia Local apenas asistieron un reducido grupo de personas mientras que para los organizadores fue todo un éxito de participación.
Durante el recorrido y en un determinado momento sí que se encontraban los habituales grupos de padres violentos infiltrados que provocaron alguna lucha por los regalos que se lanzaban. Estos disturbios no trascendieron y no requierieron la intervención de los antidisturbios.
Recordemos que la Asociación de Niños sin Regalo había pedido que la concentración no se permitiera al considerar que los Reyes Magos de ahora no son más que una sucesión de los Reyes Magos de otras épocas. La Asociación también aducía que el eslógan era falso y creaba falsas expectativas y pidió la disolución inmediata de los Reyes Magos. 

La vida secreto de Walter Mitty


Anoche fui al cine. Siempre me parece mágico que las cosas pasen en un determinado momento y no en otro. Hace casi justo un año que fui por última vez a Kinepolis. Y recuerdo perfectamente porqué. Es insoportable estar con adolescentes, niños o personas mayores, en defnitiva, con otras personas en el cine. El cine ha pasado a ser un lugar de diversión donde se permite hablar, comer, beber, mirar el móvil, contestarlo y supongo que también el tradicional sexo de cine. Sea como sea, hacía un año que no iba a Kinepolis desde los Amantes pasajeros de  Almodovar.
Elegimos La vida secreta de Walter Mitty a la que entré sin saber casi nada. Ese es el mejor estado para ver una película. Y pasé un rato agradable. Es una película que hubiera permitido muchos matices de no ser por la puñetera manía de los americanos de hacer historias para tontos para así abarcar más público y vender más entradas. El cine industrial tiene esta rémora. Permitía muchos matices a pesar de tener un argumento endeble pero original. Le sobran escenarios y gastos. Los productores de Hollywood hace tiempo que confundieron el espectáculo con la espectacularidad. Hay gastos de producción injustificables, planos superfluos para una historia que podría tenido tintes de mágica. Eso sí, saben manejar el azúcar como nadie y envidio su manera de colocar la música entre mi mente y mi nariz, justo a la altura de los ojos. La música de esta película es un diálogo más. La sensación de antiheroe absorto de Ben Stiller está muy lograda pero las referencias a Forrest Gump son demasiado evidentes y las de cualquier novela de viaje iniciático (El Alquimista por ejemplo) son demasiado ausentes. Le falta elaboración narrativa y le sobran fotografías y escenarios. Las etapas del héroe se respetan a medias pero el cierre es bueno.

Hay películas que vistas en un momento dado se convierten en un guiño del universo para entender tu pequeño mundo. Walter Mitty es un personaje que de vez en cuando se queda parado y sueña despierto. Imagina cosas que él vive como reales. Durante la película sus sueños le van empujando a hacer cosas a las que se ve abocado sin ningún tipo de alternativa. Una especie de visión en túnel mal hilada por el guionista que abandona la verosimilitud y llena la historia de guiños (monopatines por ejemplo) que se estiran demasiado siendo originales. Los silogismos del tubo de narración están mal enlazados pero al final es una película más que entretenida y visualmente atractiva por los paisajes y el ritmo narrativo que alterna la paz con el estruendo.
Walter Mitty sueña despierto y la vida se va mezclando con sus sueños hasta que se confunde totalmente. En la película tiene 42 años. Una edad para seguir soñando despierto? O una edad para despertar?

Harto de ser feliz


Las películas argentinas brillan por sus diálogos. A veces dejan perlas exquisitas llenas de cinismo, ironía o reflexión. En el Secreto de tus ojos el personaje de Darin a llegar a la escena del crimen responde a un "qué tal?" con un maravilloso y esplendoroso "Harto de ser feliz". Esa expresión de dejó pensativo por su aparente contradicción pero desprende un compendio sobre la felicidad.

No seré yo ahora el que consiga deconstruir la fórmula de la felicidad pero últimamente me ocupa bastante el tema en las conversaciones. Intento saber cual es la versión de la felicidad de los demás e intento saber cuál es la mía para compararlas. Creo que nunca me había pensado a parar sobre la felicidad de los demás y cómo la configuran y en qué consiste. No deja de ser una versión más de "mis problemas son más importantes porque son los míos" (Ally McBeal dixit). Además si tenemos en cuenta que no me gusta el cine que le gusta a "los demás", ni la música, ni la ideología mayoritaria, ni la manera de enfocar la vida dificilmente me va a gustar su concepto de la felicidad. Pero me sirve quizá para teñir y reconsiderar mi versión no sea cosa que tenga una versión tan distorsionada que me esté haciendo daño. 

En realidad las últimas conversaciones van sobre el enamoramiento pero se relacionan con la felicidad. El enamoramiento y el amor romántico tienen mucho que ver con la felicidad. Mi impresión es que ambos conceptos se interrelacionan y que la concepción del amor y de la felicidad circulan paralelas. 
En mis últimas conversaciones trato de sacar a colación cómo se enamora la gente. Mi versión del enamoramiento ha sido siempre un terremoto, un flash seguido de un creciente entusiasmo y curiosidad, sin dejarme el deseo físico. Una erupción volcánica que ha ido reduciendo su intensidad hasta convertirse en algo sólido pero a menos temperatura. La gestión de ese enfriamiento supongo que es la que determina mi situación actual. También la versión de la búsqueda de un tipo de felicidad que empecé con 28 años se parece. Esa felicidad que busqué se basaba en un cierto entusiasmo, una cierta euforia que incluye siempre tanto la novedad como el atrevimiento. Indudablemente conseguí lo que quería aunque no sin heridas y cicatrices. Ahora sé que me atrevo a muchas cosas que jamás pensé y he conseguido puntas de felicidad que otras personas no han conseguido o ni siquiera aspiran a conseguir porque no forma parte de su modelo de vida. 

No ocultaré que este tipo de felicidad tiene sus hipotecas. De alguna manera existe en el trasfondo una necesidad de destacar y de búsqueda de la perfección. La necesidad de destacar cuando se tiene una autoestima voluble es un problema enorme. No sé de donde viene esa necesidad, un freudiano diría que se necesita una admiración como compensación de la falta de cariño en la infancia o algo así. No recuerdo mi infancia pero dudo mucho que fuera así. Respecto a la búsqueda de la perfección es una versión parcial. En realidad lo que busca un buscador de sensaciones no es la perfección sino lo extraordinario, lo sublime. No quiere encontrar la perfección solamente quiere buscarla. Y es la búsqueda permanente la que le produce satisfacción aunque el resultado final le produzca frustración. Recuerdo perfectamente mi estado de satisfacción al acabar Derecho. Fue una pregunta continua... como un "ya está" tanto rollo para esto.. y ahora qué?". 

Lo cierto es que quienes entendemos la felicidad como un estado de entusiasmo, un estado de flujo en que perdemos la noción del tiempo y el espacio, un atrevimiento, una chispa,  un incendio, una erupción estamos abocados a la frustración la mayor parte del tiempo porque todos ellos son estados efímeros. 

A pesar de que soy capaz de racionalizar la toxicidad de algunos comportamientos no soy capaz de resolverlos. Desde que recuerdo he huido del aburrimiento. Es lo que más ha marcado mi vida. No hacer cosas que me aburrían. La huida del aburrimiento probablemente sea la protagonista de la mayor parte de mis pesadillas. Sueño frecuentemente que me persigue alguién y lo más probable es que sea el aburrimiento. La creatividad, la tendencia a la originalidad, el gusto por lo nuevo, las nuevas tecnologías choca abundamentemente con mi negativa a probar alimentos nuevos con cuatro años. No es coherente. Quizá si algún día me hipnotizan podría saber por qué dejé de probar esos alimentos. 

Frente a esto aparece una versión diferente del amor y de la felicidad como un estado de calma. La felicidad entendida como tranquilidad. Es una versión que descubrí intentando hacer ver a alguién muy importante para mi que la ausencia de problemas no era felicidad ni era amor. Que levantarte, comer, beber, dormir, no sentir dolor y no discutir es muy calmado pero no es ser feliz. Si solamente tenemos una vida vivamosla con magía si es posible. Estas dos versiones de la felicidad desde lo ordinario y desde lo extraordinario tengo que encontrar la manera de equilibrarlas. 

Lo extraordinario es un plato que frecuentemente se cocina con secretos y los secretos ocupan demasiado espacio dentro del alma. Te restan aire para los pulmones y cierran los intestinos para hacer las digestiones. Lo ordinario tiene mucho de tranquilidad, de descanso, de lentitud, de vivir despacio. La gestión de lo ordinario permite un enamoramiento lento,  un amor creciente y no explosivo, una amistad profunda sin aleteos de mariposa. Supone la muerte del flechazo como método de viaje en la vida. Supone el desvanecimiento del instanteismo en favor del momentismo. 

Alguién podrá decir que las diferentes versiones del amor y la felicidad se producen en evolución y que una va dejando paso a la otra. Por tanto, la anomalía reside en la resistencia al cambio de modelo. Primero se participa de lo extraordinario y luego de lo ordinario. De manera que quienes viajamos hacia lo extraordinario no somos más que seres poco evolucionados o inmaduros. No sé en qué consiste la madurez pero no puede ser una renuncia. Si alguién nunca tuvo sueños es normal que no haga renuncias de algo que nunca tuvo pero si alguién vivió cosas extraordinarias refugiarte en lo ordinario tiene costes muy altos. En todo caso si es así y dada mi trayectoría vital de llegar tarde a todas las etapas supongo que me quedan unos años de "adolescencia". 

El viaje a lo extraordinario tiene altos peajes. A veces de dolor cuando pones las luces largas y descubres lo extraordinario de un camino y la persona que debería acompañarte ni siquiera abre los ojos para mirar. El viaje a lo extraordinario es un viaje con paradas y acelerones. 

Ya tengo 41 años, 28 de ellos los pasé gestionando lo ordinario y creyendo que eso era lo único que había. En estos 13 años he descubierto que existe la pasión, que existen viajes extraordinarios, amores extraordinarios, sensaciones extraordinarias. Supongo que en el algún momento pronto me tocará gestionar lo ordinario porque lo extraordinario requiere un estado de satisfacción incorformista. Y especialmente viajar a lo extraordinario requiere que tus circunstancias te lo permitan (salud y dinero). 

Ahora tengo miedo a conformarme pero también tengo miedo a sufrir por la falta de contagio. El mundo en general está preparado para la versión calmada casi vegetal de hacer una bonita fotosintesis cada día. Para ellos la felicidad es una ausencia de preocupación, y el amor un ausencia de conflicto entendido en términos sociológicos como choque de intereses. Enamorarse de manera extraordinaria es posible pero poco probable. Pero cuando sucede es la sensación más inexplicable. Y yo la he vivido. 

No sé exactamente como reducir lo extraordinario desde muy extraordinario a poco extraordinario sin llegar a lo ordinario. Tampoco sé como definir lo extraordinario. Salvo por el elemento novedad lo que es realmente injusto con lo renovado. Siento que dar un paso atrás sería una traición, una deslealtad conmigo mismo. Me he hecho daño y he hecho daño en un trayecto que debería llevar a un lugar llamado certeza. La felicidad incluye la certeza. De eso estoy seguro. La certeza de saber que estás donde quieres estar o de saber hacia donde vas. La presencia de dudas es un indicador de ausencia de certeza. 

Lo más duro de todo esto quizá sea haber tenido algo extraordinario y haberlo perdido o malgastado. Eso sí es frustrante porque quien nunca tuvo desconoce pero quien tuvo y no retuvo llora. 

Por eso cuando me preguntan cómo estoy contesto razonablemente bien. Con la razón en la mano es dificil ser más feliz. Con el corazón en la mano es dificil decir que estoy mal. Lo más probable es que ahora mismo esté harto de ser feliz. Y si tengo que vivir en lo ordinario miraré permanentemente de reojo por si algo extraordinario sucede. 

Dolce far niente

La conquista del ocio fue una conquista de los primeros burgueses capitalistas. Hoy todavía hay muchos países donde no existe el concepto ocio. Trabajan o descansan. Día tras día. No disponen de ese espacio de tiempo en el que intentamos convertirnos en personas más audaces y extendemos nuestros propios límites saliéndonos de nuestra zona de confort. Ninguno de esos conquistadores del ocio podía sospechar que su concepto acabaría por ser una teoría sociológica imperante en España. 

Llámenme tiquismiquis pero observando la realidad actual tengo la sensación de que la teoría del dolce far niente se convertido en una religión. Y su profeta en la tierra es Mariano Rajoy. Ese hombre que tras perder dos elecciones consecutivas se presentó a unas terceras y ni siquiera las ganó. Las perdió Zapatero. Algunos admiran de este señor su infinita paciencia. Para mí confunden la paciencia con la indolencia, y la sabiduría con la apatía. España se está llenando de zombies ideológicos, una especie de Walking Dead político en el que el "nada hacer" es visto de manera positiva. Los psicólogos han acuñado el término resiliencia como la capacidad de adaptarse a las nuevas situaciones sobrevenidas. A nivel individual me parece un concepto muy saludable. A nivel colectivo me parece un riesgo enorme porque te aboca a una pasividad gozosa. Empuja la rebeldía hacia el perímetro de tu personalidad. 

Y la cosa no se ha quedado en la política. Cada vez en las relaciones laborales, de amistad incluso sentimentales se instala la teoría del "no te muevas". Cada vez más observo una pereza social. Parejas que no abordan sus problemas, amigos que gestionan el silencio, familias que saltan sus conflictos, grupos que se aíslan en la comodidad de la ceguera de un futuro. No hacer nada se ha convertido en el principal método de resolución de problemas. Las empresas se aferran a lo de siempre que es no hacer nada, los trabajadores nos aferramos a la invisibilidad para no salir despedidos que es lo mismo que no hacer nada. La cobardía viaje en primera clase disfrazada de prudencia y de paciencia. 

Parece que hayamos aprendido una especie de apología del inmovilismo. Ignoramos las preguntas esenciales para no encontrar las respuestas complicadas. Disociamos las realidades, rompemos las conexiones, nos convertimos en amnésicos selectivos. Cuando algo desagradable o complejo debe afrontarse la primera intención es no hacer nada pensando que nada pasará y nada tendrá consecuencias. 

Lo cierto es que ambas cosas tienes conexión. Aquella conquista del ocio, la conquista del dolce far niente como la posibilidad de vivir de manera ociosa, nos ha convertido en seres que tratan de conservar esa posibilidad hipotética a pesar de que nuestras vidas van en sentido contrario. Y para conservar una teoría nos hemos instalado en una práctica.  

Pero no hacer nada es hacer algo. Hay momentos en que no hacer nada es una complicidad. No hacer nada es ser parte del problema. No hacer nada es retroceder y no quedarse en el mismo sitio. Y eso vale para todo en la vida. A veces hay que hacer algo nuevo para que suceda algo nuevo y hay que dejar de hacer lo mismo para que deje de suceder lo mismo. 

El otro día mi sobrino de dos años tenía miedo del perro de mi prima que andaba por casa el día de Reyes. En un momento dado el perro se abalanzó sobre él para jugar. Él se quedó quieto y cerró los ojos. Supongo que pensó que no haciendo nada y cerrando los ojos el perro desaparecería. Al menos ya ha aprendido la teoría del dolce far niente. 

Visión de futuro


Acabo de ver a un amigo del colegio cuando venía de casa de mis padres. Era la misma hora de entrar al colegio así que no he podido evitar irme a aquella época un rato. La verdad es que lo que imaginaba ser de mayor y lo que soy no se parece en nada. 

De adolescente pensaba que sería un profesional -probablemente abogado- prestigioso, serio, formal, responsable, recto y exitoso. Tendría mucho dinero, una casa grande y una familia a la que atender y proteger. Seguramente me veía de abogado aunque a veces me imaginaba de periodista. La visión más persistente era la del abogado de traje y corbata. Menudo acierto. Durante un tiempo fingí ser algo de eso pero era evidente que mi zona ciega era descomunal. Proyectaba hacia el futuro un camino socialmente reconocido que no tenía nada que ver con mis características. Vale, sacaba buenas notas, era formal y obediente pero ya en aquella época había indicios de como acabaría siendo. 

Mi único notable en toda la EGB me lo pusieron en quinto textualmente porque era demasiado "soberbio". Tenía nueve años. No sé a qué llamaba soberbia pero lo que hacíamos en aquella clase era demasiado fácil. Supongo que a eso llamaba soberbía. Me aburría. Si dices que haces algo mal todo el mundo te llamará humilde. Si dices que haces algo bien te llamarán soberbio. Yo ya conozco muchas cosas que hago mal y hago bien. La arrogancia me persigue supongo. No siempre es arrogancia, a veces es vehemencia, a veces es seguridad y a veces es inseguridad compensada. En todo caso la intento compensar con ternura, creatividad y generosidad. Y a veces con simple silencio. 

Pero en el fondo ya se iban gestando algunas características que han determinado mi vida. La creación de un pensamiento colectivo nació jugando y viendo fútbol. La persecución de fines comunes surgió ahí. Yo lo sé. La necesidad de  unir personas en torno a una causa común ha marcado mi vida. Una lástima que ahora ya no la cultive. 

También de pequeño surgió un alto ideal de justicia y lucha. Sin duda, la lucha de los Altos Hornos me marcó al comenzar a escuchar intensamente un discurso de lucha organizada y pensada. Sin saberlo, estaba respirando mi futuro. 

Era un niño raro así que dificilmente podría vislumbrar un adulto normal. Leía a todas horas incluso con dificultades en la vista. Mis padres se dieron cuenta de que no veía cuando ya me había leído 17 tomos de Famosas Novelas. Después dejé de leer. Los libros no eran lo mismo. Famosas Novelas eran cómics. Ahí se gestó también una mente visual. Pienso en imágenes. No sé como piensa el resto del mundo. Yo lo hago en imágenes y después construyó el bocadillo que cada imagen me transmite. Leía cómics de todo tipo. Y tuve televisión en mi cuarto desde los nueve años lo que me hizo ver muchísima tele y crecer con una cierta épica narrativa. Lo que habitualmente alguien puede conocer como un peliculero. 

Asumir responsabilidades siempre fue algo que me acompañó. Siempre fui alguien destacado en mis primeros colectivos (equipos de futbol, peñas, fallas) en cuanto a la capacidad para organizar lo común. Siempre me presentaba voluntario. Organizaba el campeonato del recreo y cosas así. Así que no era dificil saber que acabaría sumergido en algún colectivo amplio. 

Crecí en un ideal de justicia e igualdad amplio. Precisamente por ser un niño raro que hacía algunas cosas muy bien (especialmente estudiar) entendía a los niños y personas que tenían otras características. No comía nada bien así que se me situaba en el rol de "niño raro" y eso me llevó a poder atreverme a ser raro en muchas más cosas. Y eso es claramente mucho más divertido. 

Esa rareza fue la que me permitió adentrarme en un montón de situaciones minoritarias. Nunca me han gustado las masas ni las muchedumbres y huyendo de ellas he encontrado espacios maravillosos en la música, la literatura, los estudios, el cine incluso las personas. No hay nada más aburrido que una persona normal. La gente rara es la que pone el acento en la vida. Así que me fuí adentrando en cada vez más rarezas políticas, laborales, de lectura o de música. Y me ha encantado ese trayecto. Gracias por decirme raro desde pequeño a todo el mundo que lo hizo. 

Este dibujo tampoco es tan claro como debería ser. Era muy competitivo, muy disciplinado y muy testarudo-perseverante. Cualidades que eran propias de la sociedad de los ochenta y principios de los noventa. Esas cualidades se irían desdibujando porque ahora me rindo bastante fáiclmente, soy rebelde y no soy nada competitivo. Las perdí en el camino. Y están bien ahí. 

Últimamente escribo para casi todo. Supongo que escribir me permite hablar conmigo mismo. Y también combatir la soledad. Supongo que podría quedar con alguién pero cuando lo he hecho en la mayor parte de las ocasiones me han acabado por decir que pienso demasiado. En ese camino la conversación está muerta porque está claro que sí, que pienso demasiado, pero creo que la mejor manera de arreglar es un interlocutor que argumente a niveles parecidos. En todo caso, lo sigo haciendo, sigo quedando y verbalizando. A veces me va muy bien para desdramatizar y deconstruir mundos imaginarios que suceden solamente en mi cabeza. Y sobre todo para colocar en el exterior, como un objeto de observación, mis propias absurdidades. 

Una de ellas sería esta. La que me ha ocupado hoy. Mi constante tendencia a proyectar un futuro y planificarlo. Es herencia de mi padre. Teniendo en cuenta el futuro que planifiqué y lo que soy ahora parece mentira que siga planificando. Pero planificar me calma. Y además he aprendido que los planes pueden desviarse sin llegar a salir mal del todo. 

Y así estoy yo... no estoy mal del todo. 

Drogas, moral e hipocresía social

El viernes pasado propuse hablar en la tertulia de Onda Cero sobre la legalización de la marihuana. Al acabar el programa un oyente escribió en el muro enfadado por las palabras que yo había dicho. Expuso frases con palabras cambiadas. Por ejemplo, decía que yo había dicho que "prefería que alguien se tomara una raya de coca que diez cubatas" cuando yo dije "me parece más perjudicial tomarse en una noche siete cubatas que una raya de coca". El verbo preferir (yo no prefiero nada) y la cantidad hacen ver que esta persona ya estaba ciertamente predispuesta a no escuchar. En todo caso, independientemente del desacierto que tuve de ponderar diferentes unidades de dos drogas que enseguida señaló mi interlocutor hay que decir que la frase en sí no es descabellada. En una persona sana y bajo parámetros normales siete cubatas te pueden llevar a un coma etílico y la raya... pues creo que lo que hará es no dejarte dormir en mucho rato. 

Lo primero que me gustaría aclarar es que en el debate cada uno expone lo que considera oportuno. Nunca he recibido insinuaciones ni nada que se le parezca para decir una u otra cosa. Por tanto, Onda Cero ni mis compañeros tienen la más mínima responsabilidad sobre lo que yo pueda decir. Es responsabilidad exclusivamente mía. 

El debate siempre ha tenido un tono adulto y expositivo, no divulgativo, con lo que no se considera que siente cátedra sino que aparecen posiciones diversas de las que uno puede ir cogiendo lo que le sirve y tirar lo que no le sirve. El debate no pretende enseñar ni dar ejemplo de nada. 

Respecto al tema en cuestión me gustaría fijar mi opinión sobre el tema y el ánimo con el que acudí al programa. Sobre otros temas a veces no me da tiempo a documentarme. Sobre este me he documentado durante años. Aún así puedo equivocarme.  
Las sustancias evasivas que alteran la percepción con fines recreativos son tóxicas. No son saludables. Su consumo reiterado y abusivo conduce a una destrucción personal, profesional y familiar. No emito mi opinión sobre las sustancias que alteran la percepción con fines terapéuticos como los antidepresivos y los ansiolíticos. Me refiero exclusivamente a las sustancias que alteran la percepción con fines recreativos. Entre esas sustancias hay algunas legales y otras ilegales. El alcohol y el tábaco son legales. Las marihuana y la cocaína son ilegales. En el programa se trataba de la legalización de la marihuana que ocupa un espacio limítrofe. Según la información que yo manejo los efectos de la marihuana se asemejan a los del alcohol y el tábaco cuando el consumo es abusivo, reiterado y a largo plazo. En el debate traté de señalar esas incongruencias de tener efectos parecidos y regulaciones dispares sin entrar en debates morales. No entro en debates morales porque me parecen cínicos ya que en todas las culturas, en todos los tiempos se han utilizado sustancias evasivas. Por tanto, me parece que entra en la libertad de un adulto (no de un menor) el uso de la marihuana sin ser perseguido legalmente. Esa legalización del consumo evitaría el negocio de las mafias y permitiría un consumo más seguro y con más información. 

Yo no fumo. No me gusta la marihuana pero si un día decido hacerlo no me gustaría que me detuvieran ni me multaran. 

En todo caso sugiero a Onda Cero que haga un apartado específico en el que profesionales de la materia divulguen y sean un ejemplo a seguir por todos los oyentes. 

UTE Sacyr Reyes Magos


Queridos Reyes Magos.

Me pongo en contacto con vosotros porque el día de Reyes me surgieron algunas cuestiones que creo que deberíamos dirimir. A mi sobrino le trajistéis en mi casa un tren montable con sus vías y todo. Sin embargo al abrirlo descubrimos que con las vías que venían en la caja no era suficiente para montar el circuito completo. No sé si se debió a un deficiente estudio geológico pero la cuestión es que el niño se ve obligado a descarrilar el tren cada dos por tres y no creo que eso resulte edificante para un niño con los antecedentes que tenemos aquí con trenes y metro.

De momento, por tanto, hemos parado las obras a la espera de determinar cuál es el sobrecoste que debemos asumir. Estamos dispuestos a pagar pero nos gustaría recordaros que el presupuesto es el presupuesto. Seguimos esperando la visita de la Ministra de Fomento para arreglar el tema porque paralizar la obra así porque sí dejando a Pau a merced de Mickey Mouse y el imperialismo icónico yanqui no me ha hecho ni pizca de gracia.

Por cierto, el estudio de impacto ambiental de la instalación en el comedor de mi casa fue negativo. Tendremos que hacer uno nuevo para la casa de los papis o de los iaios. En mi comedor producía un gran impacto visual como el de la antorcha de Saggas tirando gas como si no hubiera un mañana.

También me surgieron algunas dudas más durante vuestra llegada. Me comentan que el barco en el que llegastéis estaba patrocinado por una empresa. No sé hasta que punto es ético para vosotros este tipo de identificación. Me gustaría que aclararáis si formáis parte de algún Consejo de Administración de esas empresas. No sé si cobráis dietas o derechos de imagen pero no me gustaría que los Reyes Magos también usaran la puerta giratoria. Que os veo colocados en una de las grandes. Espero que no os hagan poneros publicidad en las capas ni cosas de esas aunque en peores os he visto sentados frente a unos grandes almacenes.

También me gustaría que desmintierais los comentarios respecto a algunos pajes que podrían presuntamente haber tenido más fácil su aparición en la cabalgata por su proximidad a las autoridades municipales. Es que hay gente mala. Para evitar ese tipo de comentarios el año que viene sería conveniente abrir una bolsa de pajes con una baremación en base a las cartas y los comportamientos de los niños. Seguro que lo de la cabalgata no es así y todos los niños tienes las mismas posibilidades de ser paje.

Respecto al hecho de que fuera la Fallera Mayor Infantil la primera en subir al barco pues no sé... Igual hubiera sido mejor que subiera alguna niña destacada por sus habilidades intelectuales, deportivas, actorales o simplemente una niña normal por sorteo. Ser Fallera Mayor ya es suficientemente chulo y te da un protagonismo muy importante. Los Reyes Magos siempre han utilizado ese criterio de "portarse bien"... no? A mi me decían lo de ser obediente y sacar buenas notas.

Parece ser que sus majestades en algunas cabalgatas de la comarca tienen algún tipo de problema lingüístico porque en alguna cabalgata solamente habéis usado la lengua de Cervantes. Ya sabéis que los niños y niñas de aquí entienden perfectamente las dos lenguas sin ningún problema pero hombre... después de tantos años... un pequeño esfuerzo. Si hasta el Príncipe Felipe lo ha hecho alguna vez. No es tan dificil. Si es leer un poco y ya está.

Pero bueno.. ya sabéis que siempre he sido un niño muy raro, que pedía cosas raras.. libros de Famosas Novelas.. me sigue faltando uno.. os lo recuerdo...  un Geyperman cuando todo el mundo pedía MadelMan y Airgamboys cuando todo el mundo pedías Clicks de Famovil. Y además soy muy crítico con vosotros desde que me obligastéis a comer y beber cosas asquerosas para darme los regalos. No me gustan los chantajes.

En todo caso, apuntaos estos temas porque algunos quedan feos.

Respecto a mi, muy agradecido. Pedí mucho amor y mucho cariño y eso fue lo que recibí.


copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com