Drogas, moral e hipocresía social

El viernes pasado propuse hablar en la tertulia de Onda Cero sobre la legalización de la marihuana. Al acabar el programa un oyente escribió en el muro enfadado por las palabras que yo había dicho. Expuso frases con palabras cambiadas. Por ejemplo, decía que yo había dicho que "prefería que alguien se tomara una raya de coca que diez cubatas" cuando yo dije "me parece más perjudicial tomarse en una noche siete cubatas que una raya de coca". El verbo preferir (yo no prefiero nada) y la cantidad hacen ver que esta persona ya estaba ciertamente predispuesta a no escuchar. En todo caso, independientemente del desacierto que tuve de ponderar diferentes unidades de dos drogas que enseguida señaló mi interlocutor hay que decir que la frase en sí no es descabellada. En una persona sana y bajo parámetros normales siete cubatas te pueden llevar a un coma etílico y la raya... pues creo que lo que hará es no dejarte dormir en mucho rato. 

Lo primero que me gustaría aclarar es que en el debate cada uno expone lo que considera oportuno. Nunca he recibido insinuaciones ni nada que se le parezca para decir una u otra cosa. Por tanto, Onda Cero ni mis compañeros tienen la más mínima responsabilidad sobre lo que yo pueda decir. Es responsabilidad exclusivamente mía. 

El debate siempre ha tenido un tono adulto y expositivo, no divulgativo, con lo que no se considera que siente cátedra sino que aparecen posiciones diversas de las que uno puede ir cogiendo lo que le sirve y tirar lo que no le sirve. El debate no pretende enseñar ni dar ejemplo de nada. 

Respecto al tema en cuestión me gustaría fijar mi opinión sobre el tema y el ánimo con el que acudí al programa. Sobre otros temas a veces no me da tiempo a documentarme. Sobre este me he documentado durante años. Aún así puedo equivocarme.  
Las sustancias evasivas que alteran la percepción con fines recreativos son tóxicas. No son saludables. Su consumo reiterado y abusivo conduce a una destrucción personal, profesional y familiar. No emito mi opinión sobre las sustancias que alteran la percepción con fines terapéuticos como los antidepresivos y los ansiolíticos. Me refiero exclusivamente a las sustancias que alteran la percepción con fines recreativos. Entre esas sustancias hay algunas legales y otras ilegales. El alcohol y el tábaco son legales. Las marihuana y la cocaína son ilegales. En el programa se trataba de la legalización de la marihuana que ocupa un espacio limítrofe. Según la información que yo manejo los efectos de la marihuana se asemejan a los del alcohol y el tábaco cuando el consumo es abusivo, reiterado y a largo plazo. En el debate traté de señalar esas incongruencias de tener efectos parecidos y regulaciones dispares sin entrar en debates morales. No entro en debates morales porque me parecen cínicos ya que en todas las culturas, en todos los tiempos se han utilizado sustancias evasivas. Por tanto, me parece que entra en la libertad de un adulto (no de un menor) el uso de la marihuana sin ser perseguido legalmente. Esa legalización del consumo evitaría el negocio de las mafias y permitiría un consumo más seguro y con más información. 

Yo no fumo. No me gusta la marihuana pero si un día decido hacerlo no me gustaría que me detuvieran ni me multaran. 

En todo caso sugiero a Onda Cero que haga un apartado específico en el que profesionales de la materia divulguen y sean un ejemplo a seguir por todos los oyentes. 

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