El personaje bancario

He tardado muchos años en escribir este post aunque debí hacerlo mentalmente hace más de 15 años cuando empecé a trabajar en La Caixa. He tardado tanto porque como dijo Perez Reverte en una entrevista solamente los años te aseguran algunas certezas y la mirada adecuada para algunas cosas.

Entre mis aprendizajes bancarios se encuentra la figura del "personaje" bancario. Yo pasaba por una época de crisis abierta respecto a lo que hacer con mi vida. Eso me hacía estar bastante triste, nervioso e inestable y en la oficina se notaba con los clientes. Mi Director me inició en la figura del "personaje" bancario. Insistía en que cuando él entraba por la puerta cambiaba de personalidad y que se dejaba fuera todo lo que le preocupaba o sus limitaciones. Interpretaba un papel de ejecutivo comercial.

En el proceso de robotización bancaria  el "personaje" bancario cuadra a la perfección. Recuerdo también cuando participé en la última moda financiera de los 90: la división de e-business. Allí se nos explicaba con absoluta naturalidad que el futuro sería una especie de "patriotismo corporativo". Sí, se refieren a que uno no sería español o italiano sino de Nestlé o de Microsoft y por tanto trabajaría allí donde estuviera en el mundo su corporación. Si no me equivoco fue la época en que se gestó el proyecto de la Ciudad del Santander por ejemplo. Una ciudad donde residirían los empleados alejados de molestos vecinos y vidas normales para poder centrarse en lo realmente importante: rendir al máximo en el trabajo. Esa desnaturalización y desarraigo que buscan las dementes y psicópatas personas jurídicas también forma parte del "personaje" bancario.

Leave all your worries behind y entra a la oficina despojado de todo. En The Wolf of Wall Street  el secreto del éxito es un buen guión. En los bancos ya tenemos guiones comerciales escritos que podemos leer en pantalla como también los tienes las empresas de Telemarqueting. El guión del personaje bancario. El proceso de inhumanización interno y de transformación en personajes robotizados es una paranoia más de las empresas

He tardado quince años en asegurarme de lo que digo. Es imposible entrar por la puerta y convertirte en un "personaje" y aunque fuera posible sería tóxico. El "personaje bancario" es tóxico porque se desvincula de la sociedad a la que sirve. Interpretar un papel es externalizar la culpa, renunciar a la responsabilidad. Si yo no soy yo sino un papel puedo ser capaz de hacer cualquier cosa: engañar, mentir o lo que sea. Y esto choca con la dignidad personal y profesional.

Cuando salía a jugar al futbol mis estados de ánimo me acompañaban, en los exámenes de la facultad mis estados de ánimo me seguían y ahora en el escenario cuando canto no siempre estoy igual aunque intento que siempre salga algo con calidad. Cuando entro a la oficina no es diferente. Mis circunstancias gassetianas me acompañan.

El personaje bancario no existe. No es posible interpretar un papel de comercial. No es posible abstraerse de tus momentos vitales, de tus crisis, de tus estados físicos y psicológicos. Y aunque fuera posible, sería inhumano. Por más que lo intenten seguimos siendo personas y no personajes.

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