Globalización sin falleras mayores


Salir con la lupa a investigar el mundo es una de mis mayores aficiones. Hubo una época que quise cambiar el mundo. Ahora me conformo con que el mundo no me cambie a mi. En todo caso me sigue apasionando describir el mundo y encontrar en mis jornadas de senderismo urbano restos palentológicos de civilizaciones anómalas del futuro.
Nos glosaron la globalización. Lo único bueno que tiene haber nacido hace más tiempo es que las mentiras del pasado parecen más evidentes. Lo recuerdo bien. Yo estaba en la Universidad cuando la "globalización" era lo más de lo más. Estar en la Universidad es estar acariciando la vanguardia de pensamiento. Y entonces la "globalización" era la última moda. Lástima que fuera un modelo teórico.

La globalización se ha basado en dos cosas: una horizontalización de derechos y un modelo energético insostenible. A nadie se le escapa que vamos perdiendo derechos laborales y salariales por todos los agujeros de esta sociedad. Eso forma parte del proceso de horizontalización. Era justo y necesario que los paises del sur pudieran acceder a mejores derechos y salarios. La cuestión es que mientras ellos suben lentamente las escaleras laborales nosotros bajamos por el ascensor a toda leche. El capitalismo usa la presión demográfica y migratoria para subastar a la baja nuestra prestación de trabajo.

Además para traer las cositas y los trapitos que compramos a precios "low cost" aquí hay que traerlos desde muy lejos donde alguien que cobra una miseria los ha hecho. Para traerlos hasta aquí se consume un montón de petroleo que ya no tenemos. El final del petroleo está previsto para dentro de unos 30 años. Nos habremos consumidos las reservas de petroleo en poco más de un siglo. Así es la especie humana. Y todo para sobrevivir? No... todo para gastar.

Discutía hace un tiempo con una "creyente y practicante" de los mandamientos capitalistas sobre la necesidad de abrir los comercios los domingos. Es Diplomada en Turismo así que veía imprescindible abrirlos. Las primeras cifras medias en toda la Comunidad Valenciana dicen que el consumo de los turistas ha subido un 13%. Para eso hemos abierto no sé cuantos comercios en no sé cuantas ciudades. Y me gustaría conocer el reparto del 13% y cuánto ha ido a grandes superficies. Aún así estoy seguro de que ella seguirá pensando que hay que abrir los domingos.

El trabajo dignifica. Lo que no es verdad es que dignifique más cuanto más se trabaja. Y tampoco es verdad que cualquier trabajo dignifique.

La Junta Fallera de Sedaví ha destituido a dos falleras de la Corte de Honor porque no asistían a los actos los fines de semana. Una de ellas se había preparado todas las vacaciones del año para poder ir a los actos principales pero trabaja en un restaurante globalizado de comida rápida y trabaja globalizadamente los fines de semana para atender a los globalizados turistas y globalizados vecinos. Cobrará un salario globalizado que le permite sobrevivir y pagar sus globalizados trajes de fallera. Le había puesto mucha ilusión.

Esto es lo que estamos consiguiendo. Trabajar más por menos. Y llegará un día en que todo el mundo trabajará tanto para conseguir tan poco que nadie podrá ser fallera mayor, ni ir al cine, ni ir al gimnasio, ni leer ni viajar

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