Varón, negro, sin identificar


Le pusieron la etiqueta de efecto llamada. La derecha social llamaba efecto llamada a una legislación que recolocaba el fenómeno migratorio dentro del perímetro social. Aquellas regularizaciones se llamaban "efecto llamada". Lo llamaban "efecto llamada" como si la legislación fuera  una alambrada o un puente a la supervivencia. El único efecto llamada era todo el dinero que la burbuja inmobiliaria estaba creando y que no se lo han quedado los inmigrantes ni sus familias sino los sinvergüenzas que nos gobernaban y los granujas que todavía lo hacen.
El migrante acude donde se puede ganar la vida. Los jóvenes españoles viajan a Inglaterra, Alemania o Brasil. Los de Malí acuden a España o Italia.

Yo tengo un amigo que es de Malí. Llegó a España con el efecto llamada de la supervivencia. Lo conocí porque un empresario español y muy español me lo mandó a hacer un trabajo en casa y después no le pagó. Yo sabía que el sinvergüenza español iba a hacer eso así que me quedé con su teléfono y le llamé para preguntarle si le había pagado. No lo hizo. Lo hice yo a pesar de que el sinvergüenza español de nombre Manolo ya había cobrado. Desde entonces tenemos una amistad que consiste en que yo hago lo que puedo para ayudarle y él me ayuda también en lo que puede cuando se lo pido. Es de mi talla así que muchas veces le doy mi ropa. La que para mi se pasó de moda como si la moda importara. Vino a España en una patera. Le pedí que me contara la historia. Ahora ya habla bastante bien el castellano. Antes por teléfono no le entendía. Llegó a Canarias en una barca de madera. Hacía tanto frío que tuvieron que encender fuego en una barca de madera. La madera arde. La de la barca también. Pero no ardió. Llegó muy cansado y con mucho frio a la costa de Canarias donde lo internaron y lo tuvieron retenido hasta que lo enviaron a la península.
Desde entonces es vecino nuestro. Vive en Sagunto. Con usted y conmigo. Yo lo conozco bastante. Es muy trabajador aunque como no tiene papeles en regla solamente puede trabajar en cosas que no requieren formación. Si no tienes papeles nadie te da formación. Es ahorrador y guarda dinerito para cuando lo necesite. Es formal. Acude siempre puntual a sus citas. Es muy risueño. Sonrie mucho. No me resisto a hacer el chiste de que siendo tan negro la sonrisa se ve mucho más. Le gusta divertirse y hablar de chicas.

Un día le acompañé a mirar la posibilidad de conseguir los papeles para residir legalmente y estuvimos hablando. Se me ocurrió preguntarle algunos tópicos habituales. Le pregunté si iba mucho al médico. Tiene 28 años si su pasaporte está bien que tengo mis dudas. Ha ido dos veces al médico desde que está en España hace ocho años. Hace tres semanas vino a casa y estaba muy constipado así que le dí paracetamol. Quizá eso sí lo pueda comprar pero nadie se lo recetará porque no tiene papeles.

Este pasado verano su madre empezó a enfermar en su país. Fue una enfermedad muy grave que la llevó a la muerte pocos meses después. Y no pudo ir a ver a su madre enferma ni a acompañar a su familia en el entierro. Porque no tiene papeles y si sale no vuelve a entrar.

Es un chico pacífico y bonachón. Muy fuerte y muy obediente. No digo su nombre porque no tiene papeles y tengo miedo de que le pase algo.

La semana pasada un grupo de inmigrantes intentaba entrar en España buscando su futuro. La Guardia Civil los recibió a tiros con balas de goma. De momento han aparecido 13 muertos. Todos ellos tenían una madre y un padre, hermanos, amigos del colegio, quizá novia, quizá algún hijo. Algunos serían risueños y otros antipáticos. Algunos serían listos y otros tontos.Todos querían un futuro mejor. Todos querían seguir vivos.

El último cadaver apareció unos días después que el resto. Ha sido sepultado en el nicho 160 del cementerio de Ceuta. Bajo una lápida que dice "varón, negro, sin identificar".

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