¿Cómo son realmente las reuniones de "lobos" en banca?


La primera reunión comercial a la que asistí me marcó profundamente. Yo venía de asistir a reuniones de muchos tipos, desde jugar en un equipo de fútbol pasando por ir a clase hasta pertenecer a una red de asociaciones. Las reuniones de empresa me sorprendieron porque eran muy básicas y simples. Las argumentaciones eran poco sólidas y acríticas, no se controlaban los tiempos de atención, el tono era permanentemente anodino y no existía ninguna participación ascendente.

Al ver el cortometraje de Lobos me he dado cuenta de que lo que ocurre en esas reuniones condiciona extraordinariamente nuestras vidas. Se trata de una liturgia semejante a la de ir a misa. Construye, reafirma y mantiene creencias limitadoras. Recuerda los pecados laborales y alimenta la culpabilidad de quienes no evocan los diez mandamientos laborales. Se construye una religión nueva: la de la empresa.

El cortometraje no refleja bien esas reuniones porque los métodos de diseño del pensamiento son mucho menos teatralizados y más subterráneos, menos obvios y más sutiles. Manejan resortes psicosociales propios de la mayor parte de los grupos. Simplemente el tema puede acabar en patología en función de la intensidad y la frecuencia. Para comprobar cómo un grupo entra en patología sugiero el visionado de la película La Ola que explica bien como un grupo adquiere vida propia y supera lo inesperado.

Casi todas las reuniones de grupos de persuasión (ideológicos o comerciales) son parecidas y mueven resortes emocionales sencillos y básicos como los siguientes:

  • Todo lo hacemos bien. La siguiente anécdota es cierta. Al ser el que más dominaba el tema tecnológico de maquetación me encargaron diseñar la presentación de un Plan Estratégico. El Plan incluía un análisis DAFO. Diseñé las páginas para cada apartado. Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades. Mi Jefe de Area me hizo quitar la D y la A. Efectivamente, en nuestra empresa todo lo hacemos bien. No hay ni debilidades ni amenazas. Toma ya. Nuestros productos son mejores que los de la competencia, nuestras oficinas más acogedoras, nuestra tecnología la última esperada, nuestros planes son los más innovadores. Todo lo hacemos bien. Publicitamos lo bien que lo hacemos, fotografiamos a quienes mejor hacen lo que todos hacemos bien. Porque somos los mejores y eso es indiscutible. Es el paradigma dominante. Todo lo hacemos bien. Somos grandes. 
  • Los demás son el enemigo. Es la teoría de Canción Triste de Hill Street (Escucha la sintonia vengaaaaa...) . Tengan cuidado ahí afuera. Es la concepción de lo externo como conspiración. No estreches lazos con los clientes, son un caladero de peces. La competencia es peor que nosotros. Disponen de peores productos. Es incomprensible que no seamos los mejores. Se usa la fuerza de lo externo para crear un estado interno. En El jefe de todo Esto Lars Von Trier explica bien el proceso. Externalizar la responsabilidad de manera que la creación de un laberinto permita un cúmulo de irresponsabildades. Se ofrece una versión sesgada del mercado o de la realidad diseñada en favor de los intereses del conductor. Así se oyen frases como "el mercado lo demanda" o "el futuro va por ahí". Dos frases históricas y dignas de un análisis más profundo. La cuestión es que hay un ente externo - un Dios por decirlo de alguna manera- que señala el camino hacia la tierra prometida aunque claramente veamos que estamos en el desierto. Todo lleno de arena alrededor. Fuera no tenemos ayuda. Todo el mundo está en nuestra contra. 
  • Tu vida soy yo. Funciona como un amor enfermizo y celoso. Tu empresa debe ser tu prioridad absoluta. No hay nada más prioritario que lo actual, lo vigente. Para ello destruyen tu agenda constantemente con reuniones poco pertinentes. Surge el control pero especialmente el chantaje emocional. Si yo te hago regalos por qué no me haces tú. Si yo me quedo hasta las nueve porque tu compromiso es menor. Te anulan los lazos sociales (deja de ir al gimnasio.. esto es urgente, ya veremos a que hora nos vamos a casa hoy, que te cuide los hijos una chica... yo tengo el teléfono de una agencia, el domingo estoy cansado.. mejor nos quedamos en casa). Para ello invaden también tu vida con tecnología. En cualquier momento, en cualquier lugar acabarás pensando en el trabajo porque tu vida soy yo, la empresa. 
  • Las cosas son así. Existe una sola versión inquebrantable. Si entiendes eso crecerás en la organización. Si no lo entiendes sufrirás. Hay una versión oficial, recién pintada. Todo va bien (hasta el día que va tan mal que no se puede arreglar). En las cajas de ahorro con ERE saben bien de estas cosas. Todas las cajas intervenidas tenían balances saneados hasta un año antes de ser intervenidas. Todas las cajas quebradas tenían directivos brillantes que presentaban ideas geniales ejecutadas por subalternos acríticos. Hay una versión única de la verdad y es indiscutible. Cualquier salida crítica es considerada alta traición porque o bien estás jugando con la cohesión del grupo (imprescindible) o bien juegas con la imagen del colectivo. Bruto, tu también hijo mío? 
  • Fatiga. La inconsistencia de algunos argumentos (sí.. porque sí) se compensa con la reiteración. Ello conduce a una fatiga mental que impide cualquier mecanismo de participación y cualquier aportación de talento. Simplemente estás deseando que acabe la reunión. Se vencen los ritmos de concentración y atención hasta que tu cerebro simplemente se rinda. La escena de la rehabilitación de Alex en la Naranja Mecánica es una exageración narrativizada del proceso pero básicamente consiste en automatizar un resorte de docilidad y obediencia. Subrayo que los ejemplos son narrativos y a modo de ilustración caricaturizada. 
  • Todos estamos igual. El control individualizado responde a un intento de control de cohesión. Miran tus cifras. Comprueban los rezagados y los exitosos. Surgen los rankings. No puede haber rebeldes porque pueden marcar caminos alternativos. Todos estamos igual luego esto debe ser la normalidad. La estrategia de la rana hirviendo implica que todas las ranas deben hervir a la misma temperatura. Si una rana hierve antes los demás las verán morir y pueden saltar. El reparto de la presión, la fatiga y el miedo debe ser equilibrado. 
  • Todo es prioritario. Esto es una novedad reciente. La aparición del ejército de lo prioritario. Todos los departamentos exigen prioridad en el paso lo que construye un enorme atasco de prioridades. Cuando todo es prioritario en realidad nada es prioritario. 
  • El futuro puede ser peor. Cuando la motivación es extrínseca, es decir, uno hace las cosas porque le obligan al no acertar a entender ni la finalidad ni los medios, el miedo al futuro es un agente básico. Hay dos tipos de miedo al futuro. El miedo a que vaya peor y el miedo a que no vaya mejor. El segundo consiste en un tráfico de expectativas. Se trafica con el miedo a un estancamiento laboral. Para ello se promocionan y se premian actitudes correctas. Así se marca el camino. Si cumples las normas de la reunión (todo lo hacemos bien + tu vida soy yo + no te fatigues + todo es prioritario) crecerás. Si no las cumples quedarás marginado con lo que eso significa en cualquier grupo. El otro miedo sale a pasear de manera más sutil. El miedo básico a que vaya peor es la perdida del puesto de trabajo. Esto se hace con reflexiones del tipo: "todos tenemos gente cerca que lo está pasando muy mal", "el futuro de la empresa está en juego", "en esta campaña nos jugamos el pan de nuestros hijos". El miedo es un gran impulsor de actuaciones inconscientes y poco meditadas. Así ha acabado pasando lo que ha pasado. 

A mi me llamaron la atención todas estas. Habrá más porque una empresa mueve todos los resortes para que tu rendimiento se optimiza mientras tus costes se minimizan. Una empresa nace para sobrevivir y crecer indefinidamente, sin límite, y eso es un dinosaurio que necesita mucha comida. Así que hará que todas sus células entiendan el concepto supervivencia y muevan los impulsos eléctricos para que el cuerpo siga creciendo. No nos equivoquemos, esta sintomatologia se da en otros grupos, podría poner ejemplos desde fallas hasta una simple cena de ex alumnos de un colegio. La patología surge siempre de la frecuencia y la intensidad. Todos los grupos necesitan unas normas de cohesión pero hay grupos que se vuelven locos porque la frecuencia y la intensidad se disparan. 

Cojan la temperatura de las reuniones comerciales de banca porque tienen mala pinta. Se construye una imagen de una autopista preciosa y recién asfaltada que te ha de conducir al éxito. El problema es que acaba en el infierno. La temperatura comercial ya quema. 

copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com