Trencatimons: ¿La nueva falla es una falla?


La aparición de la Falla Trencatimons en el Port de Sagunt ha levantado las faldas del resto de fallas. Ya hay gente que se pregunta si alterando todas las normas que rigen hoy en día una falla se puede formar una falla. Lo que más preocupa, por tanto, de la nueva falla es que deje al aire las contradicciones en las que incurre una fiesta cada vez más social pero menos popular. Pero Trencatimons empieza un camino que todavía está por construir. 

¿Qué es una falla? Una falla conceptualmente es la reunión de los vecinos alrededor de una hoguera. Para hacer la hoguera se usaban sobrantes de madera de las casas y se incluían comentarios satíricos para ser purificados por el fuego y que las cosas malas quedaran reducidas a cenizas. Es una ceremonia de purificación del fuego típica de la primavera donde todo se renueva. Eso y no otra cosa es una falla en su más pura esencia. Todo lo demás es una convención social,

La Falla Trencatimons disfruta del derecho de autoproclamarse falla. La ofrenda a una virgen católica es una convención social, el diseño del llibret, la competición entre fallas, la articulación bajo la tutela de una Junta Local o incluso la existencia de una fallera mayor son convenciones sociales que se han ido añadiendo posteriormente y que pueden ser alteradas sin destrozar la esencia de la fiesta.

Eso sí, la Falla Trencatimons no lo tiene fácil. Practicar la esencia de la fiesta y hacerlo en combinación con sus propios postulados de falla de izquierdas, popular, comabativa, asamblearia y de base no es tarea sencilla. Ya hubo otros intentos de cariz completamente diferente como fallas salidas de movimientos cristianos de base. Tampoco es nueva la existencia de "fallas rojas" en un pueblo donde Paquito El Chocolatero fue acompañado durante toda la transición del grito de "sense blau". Las calles se llenaban de senyeras cuatribarradas que ahora han prácticamente desaparecido ante la presencia prágmatica del emblema de la propia falla, de la asumida senyera coronada o de la omnipresente enseña española.

La Falla Trencatimons se declara igualitaria lo que hará bajar del trono a la institución de la Fallera Mayor. Unos de los ejes de la fiesta josefina siempre ha sido el culto a la belleza femenina que sin embargo aparece permanentemente denigrada en casi todos los monumentos. Indudablemente habrá falleras y falleros como hecho biológico pero los roles asignados los tendrán que repensar. En la indumentaria es donde todavía está por manifestarse. Las fallas han ido creciendo en voluptuosidad de vestimenta hasta el punto de aparecer los "falleros mayores". Falleros tan absorbidos por la moda fallera que alcanzan nuevos niveles de preocupación por la apariencia fallera.

Trencatimons se explica en un valenciano pulcro alejado de la dejadez -cuando no perversión- de la ortografía de las fallas convencionales de la ciudad. Se organiza en grupos de trabajo. En eso ninguna novedad. Cualquier colectivo humano se organiza en grupos de trabajo. Pero se declara asamblearia, una declaración quizá redundante para cualquier falla cuyo trabajo suele repartirse así.

La nueva falla debe consolidarse y tomar decisiones. Incurrirá en incoherencias que seguramente serán subrayadas por el resto de fallas que verán con enorme claridad la paja en el ojo ajeno. Trencatimons tendrá que plantar algún tipo de monumento que refleje su manera de enfocar la fiesta. Tendrá que hacer algún tipo de actividad que involucre a sus falleros y al barrio. También deberá afrontar su relación con el entorno ambiental un espacio que la mayoría de las fallas ha olvidado quemando materiales contaminantes y usando otros no reciclables para decoración de calle por ejemplo.

Nace Trencatimons como una falla de izquierdas y combativa lo que ya es una enorme indirecta para el resto del mundo fallero donde los esfuerzos localizados e individuales por hacer progresar la fiesta se quedan diluidos en un magno enjambre de abejas con miel de lentejuelas. En un mundo interactivo nada se está quieto. Falta saber cómo evoluciona el resto de fallas ante la aparición de algo que renueva completamente el horizonte fallero. A algunas se les verá mucho más las caspa y otras girarán hacia una fiesta más popular y de barrio.

Nace Trencatimons para decirle al mundo que otra falla es posible. 

copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com