Asesinato en campaña


Creo que la tarde de ayer dio para muchas lecciones de periodismo y política. De todas esas lecciones me gustaría subrayar algunas claves importantes.

A media tarde aparece la noticia de la muerte a tiros de la Presidenta de la Diputación de León. Hay una detenida. Empieza el proceso.

  1. Escenario. Subonsciente político colectivo. Casi todo el mundo da como verosímil la teoría del asesinato fruto del estado de crispación política, tanto en la derecha como en la izquierda, a pesar de que no solo no había datos sino que no tenía ninguna pinta- una detención tan rápida- de que fuera algo organizado. Ese subconsciente político colectivo, ese pensamiento subyacente, deja bien a las claras que se dan las condiciones para un estallido de violencia real fomentado por la criminalización de la protesta y la falta de respuestas políticas a la situación de desesperación de una parte de la población española. Casi todo el mundo dio por sentado que los tiros eran la respuesta a la indignación -los de un lado y los de otro- y eso es un mal síntoma porque en cualquier momento puede haber tiros ideológicos y este país tiene una larga trayectoria al respecto. Mal rollo. Estamos en zona de peligro. Semáforo rojo. 
  2. Personajes. Instigadores, defensores, victimización. En cada caso los actores de la comunicación enviaban diferentes imputs pero todos eran convergentes: la situación económica y política había derivado en asesinato. Surgen instigadores rápidamente que parecían que tenían guardados los motivos en el congelador (culpabilizar a El Jueves por Luis Salom). Surgen legimitadores (culpabilizan a la víctima) y surgen pesamistas, aquellos que dan por sentada la causa y se adhieren al dolor incluyendo la causa y sobredimensionando por tanto la huella emocional. Casi nadie esperó a nada. Casi nadie esperó ni  un minuto a confirmar nada. Tenemos los ingredientes de un plato muy peligroso. 
  3. El poso de la sangre. Sin noticias comprobadas y sin datos contrastados los partidos deciden suspender los actos de campaña de la tarde-noche.Se genera una huella emocional de asesinato político sin que eso sea real. Se sigue dando por sentado que el asesinato tiene trascendencia política aunque ya hay dudas de sus causas. En primer lugar se transgrede la norma habitual de respeto y homenaje a las víctimas que es el minuto de silencio. No veo el sesgo ni de víctima ni de acto. Mueren mujeres víctimas de violencia y los partidos no paralizan nada. La única diferencia que observo es la pertenencia a la casta política dominante. Y la única explicación un acto de corporativismo semejante a cuando un colegio de abogados guarda luto por la muerte de uno de sus miembros y no lo hace cuando no forma parte de él. Todo el mundo se ve obligado a suspender para no ser incluido en el proceso de criminalización de la disidencia que mantienen los medios convencionales. En esto se sabe que el PP manda en la agenda setting. Nadie se atreve a no suspender porque el PP ha suspendido. El resto de víctimas de muerte violenta (niños que vuelven de jugar un partido de fútbol sala hace pocos días o mujeres por violencia de género constantemente) no reciben el mismo trato. Ya se sabe que una mujer vinculada con el PP mata a otra vinculada con el PP. Es lógico que el PP suspenda actos. Los demás un minuto de silencio respetuoso es lo que urge el protocolo en estos casos. 
  4. Argumentarios, políticas y desvíos de foco. Mi impresión es que el PP sobrereaccionó porque ha entrenado su desvío de foco hasta límites que ya no controla. Para no hablar de sus debilidades es capaz de cualquier cosa. Se precipitó porque su agilidad de desvío de foco de atención es patológica e inconsciente. Les resultó fácil creer que eran víctimas porque ya se sienten víctimas de acoso social al ser incapaces de interpretar la realidad y simplemente marcharse a casa avergonzados. De la preeminencia de los primeros mensajes pulcros y comedidos (pésame por fallecimiento) se pasó de frenada en la expresión individual. El PP necesita tanto desviar el foco que sobredimensiona cualquier hecho ajeno a sus debilidades. En Valencia desvían foco sobre el pancatalanismo .-por ejemplo. pero lo hacen constantemente en cualquier materia. Se lanzaron a desviar foco sin contrastar nada.  
  5. Domesticar Redes Sociales. Por otro lado, las oleadas de redes sociales son algo nuevo que debemos domesticar. Domesticar no es regular sino entender el funcionamiento y hacerlo doméstico. Domesticar es aprender a programar un vídeo para que grabe cuando nos interesa y lo que nos interesa. Domesticar es meterlo en casa y hacerlo menos peligroso. Debemos aprender a manejar la opinión después de la información. Y dejar la información para los profesionales. La opinión es libre pero la información es esclava de los hechos. Los profesionales de la información deben llegar primero. Los periodistas son imprescindibles en una democracia sana contrastando los hechos, interpretándolos y transmitiéndolos. Los periodistas primero o esto se convertirá en una selva donde no veremos ni el árbol ni el bosque. 

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