Bancarización y Bunkerización


Es imposible desligar los análisis de los procesos realmente existentes. La realidad social no es un laboratorio. Solamente puede analizarse lo que realmente sucede. El resto de alternativas desestimadas son hipótesis de trabajo, puntos de referencia. Lo digo por si alguien quiere acogerse a su derecho a la comodidad y prejuciar que ha sido la crisis económica y financiera la que ha creado una única salida de emergencia para la banca. También le puede servir esa coartada a los que crean que el proceso de deterioro de calidad empresarial de las Cajas convertidas en bancos -la "nueva banca"- es fruto del mismo proceso. Pensar eso es cómodo. Ojalá yo pudiera hacerlo. Todo sería más fácil. 

Lo cierto es que el proceso de bancarización de las Cajas de Ahorro ha sido también un proceso de bunkerización bancaria. Las Cajas han hecho un copiar y pegar de praxis bancarias. Lo que no está claro es que ese patchwork de culturas empresariales vaya a salir bien.

Todo empezó con el trasvase de profesionales de la banca a la Cajas y la identificación de misiones empresariales de los 90. Ahí empezó un proceso de enfermedad que ha sido la fuente de la mayor parte de los males de la banca española. Para bancarizar del todo las Cajas se usaron las preferentes y la deuda subordinada. No digo más.  El objetivo se ha cumplido pero se han llevado por delante un montón de gente. Clientes y trabajadores.

Pero ¿En qué consiste ese proceso de bancarización bunkerizada de las Cajas de Ahorro? Y es más ¿Por qué incluye una degradación de cultura empresarial y un descenso de calidad colectiva? La bunkerización de las Cajas es un proceso de introversión, una autofagocitación, un cambio en la mirada, un ejercicio de ombliguismo desmesurado que aleja las entidades de la gente. Y la gente al final son clientes.

Las características diferenciales del antes y el después en esta dieta de adelgazamiento donde se gana grasa y se pierde músculo podrían ser estas:


  1. Cantidad vs calidad. La obsesión por lo cuanttitavo. Los directivos de las entidades se obsesionan por lo cuantitativo y abandonan lo cualitativo. Sus pantallas se llenan de cifras y letras y tiran los valores por el retrete. La disyuntiva es falsa. No hay mayor negocio que la generosidad decía el Presidente Mújica (Uruguay). Los valores son la base del negocio. Tener que elegir entre lo cuantitativo y lo cualitativo es un error. Los retos recogen exclusivamente aspectos cuantitativos. La "nueva banca" pone una barrera de números ante sus  plantillas y ante los clientes. 
  2. Captación vs fidelización. El esfuerzo empresarial dedicado a la captación del cliente se va por el sumidero de la falta de fidelización. Esto genera una rotación de clientes constante propia de mercados oligopolísticos. La lealtad del cliente y con el cliente se quiebra. Los intangibles de marca pierden peso. El precio es más determinante lo que influye en la política de costes. Sin marca no hay valor añadido. Sin fidelización no hay marca. La rotación abre la puerta del desarraigo. 
  3. Corto plazo vs largo plazo. La bunkerización es un escondite del presente. Es pan para hoy y dieta para mañana. La instalación en el corto plazo constante es una enfermedad de las corporaciones en crisis. Cada día el mundo parece acabarse al día siguiente lo que repercute en la salud de las entidades que viven al borde del infarto empresarial. 
  4. Universalidad vs exclusividad. Las Cajas de Ahorro tejían una red bancaria de solidaridad en el servicio. La inclusión financiera formaba parte de la misión empresarial, de la función socioeconómica para la que fueron diseñadas. Inclusión de barrios, de personas y de territorios. La bunkerización bancarizada se basa en la exclusividad y la exclusión financiera. La rentabilidad individual y directa vence a la rentabilidad colectiva. Elitismo financiero. 
  5. Producto vs cliente. Colocar no es vender. Y vender no es colocar. En las Cajas de Ahorro había clientes a los que ofrecer productos. En la banca bunkerizada hay productos a la caza de clientes. Es un giro copernicano donde al Sol se le obliga a girar sobre la tierra a la fuerza. Se trata de un proceso de infantilismo económico que conduce al narcisismo y la soberbia. Pensar que los clientes siempre aceptaran productos convenientes para el banco es inmaduro profesionalmente. En la colocación el cliente se siente incómodo y alerta, en la venta el cliente se siente cómodo y confiado. La venta se basa en la cobertura de necesidades. La colocación se basa en la fuerza y la posición de superioridad comercial. 
  6. Gestión social vs Gestión Oligarca. Ahora que el colonialismo ideológico neoliberal ha condenado ya a las Cajas uno se siente libre para decir que el concepto de gestión social era mucho más elevado que el concepto de gestión oligarca. Las Cajas estaban gestionadas por entidades colectivas. Una agrupación de intereses colectivos representados. Es cierto que la partitocracia que diseñó el Regimen del 78 ha contaminado el concepto de representación y de colectividad pero la esencia era correcta. Mucho más correcta que la gestión oligarca desde la cumbre por accionistas ricos que viven en paraísos conceptuales alejadas de las sociedades a las que sirven. 
  7. Dividendo social vs dividendo económico. Unido a la gestión iba el resultado. El resultado social de las Cajas ha sido sustituido por el resultado económico. De los tres antiguos balances: económico, social y ambiental prácticamente ya solamente una variable es considerada. Dificilmente accionistas egocéntricos permitirán que sus dividendos vayan a la Obra Social. La sociedad habrá perdido un espacio de capitalismo social. El cambio de stockholders afecta a la anatomía empresarial. 
  8. Silencio vs palabra. Las entidades esconden la cabeza como una avestruz. Lo hacen porque no tienen valores nuevos que aportar para una situación nueva. A día de hoy la banca no hace de banca. Y esa sensación de culpabilidad se transmite en forma de silencio. Cuando la banca ha tenido valores que ofrecer ha gestionado la palabra con iniciativa. La "nueva banca" sigue escondida expiando los pecados. 
  9. Halcones vs palomas. El cambio de dinámicas internas origina un desplazamiento de talento desde la serenidad a la ansiedad. La hiperactividad exige resultados urgentes con lo que los halcones se adueñan de la situación. Las palomas pasan a un segundo plano. Se buscan profesionales agresivos, urgentes. 
  10. Estabilidad vs inestabilidad. La fractura de los pilares de la banca que supone la bunkerización (discreción/visibilidad, confianza/engaño, prudencia/riesgo, serenidad/prisa) crea una permanente interinidad de la situación. La rotación de profesionales es constante pero también de departamentos, ideas. Una centrifugadora de iniciativas genera un ataque de ansiedad colectivo que traslada la imperiosa necesidad de estabilidad del negocio bancario hacia una inestabilidad constante. Nadie sabe donde va la nave. 
Huelga explicar que antes una parte del sector financiero ya era así. La banca bunkerizada ya existía pero casi la mitad del sector competía en otras ligas. Ahora se practica la banca monocolor. La banca completamente bunkerizada. Echaremos de menos a las Cajas. O quizá ya estén surgiendo pero no se llamaran así. 

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