Podemos ¿oportunidad o amenaza?


La gran sorpresa electoral en todas partes ha sido Podemos. ¿Es Podemos una tabla de salvación? ¿Una reovolución democrática? ¿El populismo de izquierdas es izquierda o es populismo? 

Alguna gente me ha preguntado qué me pasa con Podemos. En mi caso manejo tres ejes de análisis. Mi paso por la política, mis estudios de Comunicación y mi condición de articulista y tertuliano.

Doy por descontado que no es una cuestión programática. Dudo mucho que el votante de Podemos sepa distinguir las propuestas de Izquierda Unida de las de Equo o Podemos. Los programas hace tiempo que son intercambiables. Los valores y los sueños no. Se trata de otra cosa. El éxito no está en las ideas porque las ideas se mueven con vasos comunicantes en la izquierda. El éxito surge de otra cosa. De un aroma.

La oratoria no es política. En mi paso por la política aprendí que hay una diferencia muy sensible entre la política en los medios y la política de verdad. Dominar la política mediática requiere un manejo del relato. En el momento en que pude acceder a la política institucional di un paso atrás porque no me veía capacitado para esa política de verdad. Sin embargo, en la oratoria del discurso mediático siempre me he considerado capaz. Hablar en la tele requiere un guión narrativo, un personaje, la elaboración de discursos emotivos (cuando fue la última vez que votaste con ilusión?) próximos, duros, intensos porque el lenguaje de la tele lo requiere. En realidad es guionizar un personaje. La tele es un espéctaculo, espectaculariza todo. La política no lo es ni lo debería ser. La política no es una tertulia. Es un debate.
Me preocupa que la tele tenga tanto poder. Un tertuliano monta un partido en cuatro meses. Un juez mediático en uno.
Yo soy el primero que reclamo un mejor "relato" de la izquierda con mejor guión y mejores personajes. Incluso reclamo un "ejército" virtual y mediático de izquierdas pero creo que eso debe ser el escaparate de un movimiento de trabajo contundente. Almacen, tienda y escaparate deben ser trabajados.

La izquierda es un debate de ideas. Una propuesta de análisis. Un propuesta de trabajo colectivo. El caudillismo chavista es populista y popular pero agudiza el frentismo y el revanchismo. La adicción a la novedad de la izquierda es un problema ideológico considerable. La fanatizacion del líder no es propia de un discurso crítico. Ya fui y soy bastante crítico con el 15M por ambiguo. En realidad soy crítico con todo, Lo que resulta bastante molesto. Para mi también. Los de arriba contra los de abajo queda mucho chulo pero desconoce que los de abajo quieren estar arriba y no se abandona la división.

El lenguaje frentista (la Casta) mola para la protesta. Es un partido hipster. Un partido de causa. De causa amplia pero de causa. Su agenda (cantidad de temas que maneja) es corta. Muy reducida. Es un partido especialista en sistema económico. El tema más importante pero no el único. Ahora veremos qué piensa Podemos como gran éxito en Catalunya sobre el independentismo y ya veremos qué piensan los votantes de Podemos de otras partes de España sobre lo que piensa Podemos en Catalunya. Ya nada será tan bonito.

El día que Segregación Porteña (populismo porteño) consiguió cuatro concejales Manolo Civera dijo aquello de que el Puerto había votado la opción "más bestia". Eso ha influido en la política saguntina durante décadas. Ha servido de coartada para un montón de cosas. Ninguna buena. Dominar la interacción es tan importante como dominar tu casa. Podemos va a ser la coartada perfecta para el ejército bipartidista. La razón principal para alinearnos en el centro. Haber votado otras opciones de perfil más "clasico" como IU o Compromís  (llamadme abuelo) hubiera permitido una especie de relevo en lugar de ruptura.
Votar Podemos crea un precipicio conceptual. Sé que es lo que algunas personas quieren -romper con todo- pero a mi me obsesiona la interacción política, la capacidad para relacionarse una vez se ha votado. Pero Podemos contribuye poco a esa interacción. El mensaje es claro, un partido nuevo, sin nivel de rechazo, sin bagaje. Es un voto limpio. Nunca te ensucias con él. Es un toque de atención bastante mejor que la abstención pero es un toque de atención. Nada más.

Podemos permite muchas salidas a la derecha. El tradicional "estos no se aclaran entre ellos", "son unos radicales". Es más, tapa otros resultados. Permite a UPyD seguir como marca blanca de la derecha sigilosamente hasta que sea decisiva para gobernar. Y no tardará mucho.

En fin, son unas europeas. Tampoco es ningún drama. Lo dramático es que el PP sigue ganando y no esto. Ahora iremos viendo si Iglesias va a Bruselas en Ryanair. Y qué pasa con Podemos cuando la audiencia de alguna tertulia ya no sea tan chula o un productor piense que meterse con Marhuenda ya no le da para la publicidad que quiere. Eso sí, la jugada de Intereconomia -que fue el primer sito serio donde salió Iglesias después de la Tuerka- es magistral.

Cualquier productor de televisión hubiera votado lo mismo. Pelo largo, camisa blanca hasta los codos, corbata suelta, voz varonil, discurso impasible pero duro tipo Gary Cooper y el nombre perfecto. No me digas que no. Tiene factor X. El de casting lo ha hecho perfecto.

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