Digestiones bancarias


El proceso de fusión de entidades bancarias en España está prácticamente acabado. Ya queda menos para el oligopolio financiero hacia el que caminamos. Es pues el momento en el que se puede hacer análisis de cuáles son los efectos de estos procesos dentro de las entidades. En España ha habido bancos sin ninguna fusión o con fusiones de mínimo impacto y fusiones decididamente nucleares que afectan a su personalidad como empresas.

¿Qué ocurre durante un proceso de fusión? Generalmente las direcciones bancarias están muy preocupadas por los procesos de integración de datos y cuentas. Es un aspecto fundamental, no cabe duda. Es imprescindible que el cliente no perciba la posibilidad de errores con su dinero. Y desde el punto de vista de operativa y jurídicocontractual es tremendamente relevante. No obstante, con todos los respetos, es una cuestión informática salvable con recursos.

Sin embargo, existe una zona ciega en estos procesos de fusión, que no sale en prensa y que no parece tampoco importar demasiado a las direcciones de los bancos en la construcción del discurso interno. Esta zona ciega está compuesta por un conjunto de situaciones invisibles que afrontan las plantillas en una guerra de guerrillas poco recomendable que afecta por grados según la gravedad de la integración.

Vayamos por partes:

  • Las integraciones afectan a la clientela. Siempre existe una cultura empresarial preponderante. Pero esta cultura empresarial tarda en prevalecer y la clientela se refugia en su anterior cultura empresarial. Aspectos como el uso del autoservicios, las comisiones bancarias o el tipo de gestión del tiempo de las plantillas respecto a los clientes tarda mucho tiempo en ser asimilado. Y cuánto más alejadas están las culturas empresariales más tarda en producirse la adaptación. Esto genera enormes agujeros negros de tiempo invertido que nadie recompensa y nadie quiere ver. Especialemente si la cultura preponderante no dedica recursos a hacer entender rápidamente las nuevas consignas. 
  • Las integraciones afectan a las plantillas. Toda una nueva plantilla tenga la edad que tenga debe aprenderse una normativa nueva y una operativa informática nueva. Esto lastra tanto a los aprendices como a los maestros que deben dedicar un tiempo a superar la lentitud inicial. Lo que antes se tardaba un minuto ahora se tarda diez durante el proceso de aprendizaje. Es un tiempo que se acumula de nuevo sobre las plantillas. En segundo lugar, los equipos de trabajo tardan en cuajar. No todo el mundo se lleva bien con todo el mundo. Encontrar equipos complementarios es un esfuerzo de meses o años. Especialmente cuando las piezas del rompecabezas son limitadas. Finalmente, las adecuaciones territoriales de plantilla lastran el arraigo y con el arraigo el compromiso con la entidad. Personas desplazadas lejos de sus familias rinden menos que otras que viven felices en su entorno. 
  • Las integraciones afectan a la carga de trabajo. De todo lo escrito se infiere que aumenta la carga de trabajo. Pero hay un aumento directo y específico. El trabajo basal de cada oficina es el trabajo que se debe de hacer para ponerla en marcha. Por poner un ejemplo gráfico, al comprar una casa nueva amueblada todavía faltan un montón de detalles pequeños que aumentan el trabajo basal de entrar en ella (toallas, utensilios de cocina, ropa de cama...). En una oficina de banco es igual. Hay todo un trabajo de armonización  y puesta en marcha que aumenta con una integración. Y también se lo cargan las plantillas a sus espaldas porque las direcciones de los bancos suman dos oficinas de cuatro empleados en una sola oficina con cinco personas. 
  • Las integraciones afectan a los inmuebles. La elección de inmuebles obliga a repensar su ubicación, distribución y decoración corporativa. Esto genera obras que ralentizan el trabajo y molestan a los clientes. De nuevo se cargan sobre las espaldas de las plantillas pudiéndose planificar la elección de la oficina y la obra en momentos separados. 
  • Las integraciones afectan a la logística-jurídica. Los archivos se mueven a lo bruto y desaparece el "yo sé donde está". Cada entidad archiva y conserva de una manera y a la hora de ejecutar una deuda por ejemplo, la aparición del contrato firmado es lo determinante. 
  • Las integraciones afectan al ritmo de crecimiento. He dejado para el final la parte seguramente más invisible y más importante. El proceso de digestión de una entidad es exactamente igual que el proceso de digestión en un mamífero. Genera un estado de pesadez, la sangre se concentra en unos órganos concretos e impide hacer otras actividades. Así sucede con las digestiones bancarias, mientras otros bancos que no hacen digestión continúan a velocidad de crucero, el banco digestivo se enfrenta a un proceso de ralentización y parálisis en cuánto a formación (hay que formar a los nuevos y lo hacen los antiguos), innovación y liderazgo. Todas esas cuestiones parecen invisibles. 
  • La integración afecta a la estrategia empresarial. Las integraciones son el momento para definir el rol (lider, seguidor del lider o nicho de mercado) y para definir la exposición territorial. En un determinado momento dos entidades españolas apostaron por crecer en mercados latinoamericanos. El resto de entidades han permanecido en España. El futuro parece obligar a decidir entre unas economías de escala europeas o hispanomericanas. Es un dilema típicamente español. Lo que está claro es que el principio financiero de "no poner todos los huevos en la misma cesta" ha funcionado para algunas entidades y es una seria amenaza para otras. 

Las digestiones bancarias son como los ERE de Banca: un mundo invisible. Ni las direcciones ni la clientela parecen querer verlas pero suponen un sufrimiento para las plantillas. Gente que está trabajando de sol a sol en las oficinas de cada banco para sacar de la alfombra toda la "suciedad invisible" que la "casta bancaria" no quiere iluminar y la clientela no parece reconocer. 

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