¿Es Podemos el nuevo PSOE?

La memoria política es corta. La del elector y también la del observador político que de tanto hacer observación participante olvida que su punto de vista cambia a lo largo del tiempo. De lo poco que podemos saber con solamente encuestas y unas elecciones parece claro que Podemos recoge voto básicamente del PSOE y en menor medida de otras fuentes como la abstención y la izquierda militante excluida por los aparatos de los partidos de izquierda. Llama poderosamente la atención esa fuente de votos que proviene del PSOE y que es aparantemente contradictoria con el corpus ideológico de Podemos de corte más tajante aunque con puentes conceptuales claro de propuesta transversal o para todos los públicos. 



¿Se parece Podemos al PSOE del 82? Yo diría que sí en unos cuantos aspectos.

Oratoria. El PSOE del 82 bebía directamente de la capacidad oratoria de Felipe González y constituyó un liderazgo seductor personalista semejante al de Pablo Iglesias. Simplemente hay que aislar estéticas y discursos pero el modelo abstracto es bastante parecido.

Ilusión. El PSOE del 82 sembró ilusión mediante promesas que luego fueron incumplidas. Se puede decir que aquel PSOE era "populista". Recordemos los 800.000 puestos de trabajo para la primera legislatura. Aquella izquierda vencedora -como cualquier izquierda vencedora- se dedicó a sembrar ilusión. El eslogan de Podemos en las europeas fue ¿Cuando fue la última vez que votaste con ilusión? Y el primer discurso entusiasmado de Pablo Iglesias en la Eurocámara tenía ese tono, el tono de lo que no se puede detener, del torrente imparable, del asalto de ideas.

El origen de la nada. La sorpresa. Cuentan los más viejos del lugar que nadie sabe de donde salió aquel PSOE de los inicios de la democracia. La lucha contra la dictadura había sido llevada por el Partido Comunista y sin embargo la gloria de la democracia se la llevó el PSOE. Es curioso que nadie haya visto venir a Podemos por ninguna parte. Sin embargo, con el tiempo sí que se ha sabido de donde venían los cuadros de aquel PSOE. Vinieron de la universidad y de los movimientos sociales. Y voilà, de donde vienen los cuadros de Podemos: de la universidad y de los moviimientos sociales de nuevo cuño.

Revisión ideológica. Lo que parecía una traición en una época y lugar como la transición que fue la renuncia al marxismo del PSOE en realidad fue la revisión ideológica que les empujó hacia la posibilidad de interpretar la realidad en el contexto exacto. Se subieron a la ola de una nueva socialdemocracia europea y recibieron complicidades externas. Podemos es el movimiento que ha reconsiderado la Cultura de la Transición y el Regimen del 78 con más acierto y éxito intelectual. Y son los que mejor han sabido interpretar la sociedad en red que surge a nivel español así como diagnosticar los problemas más graves. Y además todo eso lo han hecho en directo. En la tele. No han hecho una nueva propuesta. Han roto el eje de las propuestas y han hecho que los demás muten. Eso es una revolución conceptual. Quizá invisible en el goteo de alarmas diarias pero perfectamente clara sin las gafas de cerca.

Superación de un precedente decrépito. El PSOE del 82 constituyó el epitafio de un precedente decrépito de dictadura y una generación que se ahogaba en el conservadurismo y autoritarismo. La derecha no tuvo más remedio que adaptarse a una nueva situación ante el tsunami de fuerza en avances de libertades e infrastructuras. Dejar atrás un pasado putrefacto es también un elemento común. De ahí el éxito del término Casta. Casta es esa generación que lleva desde la transición en el poder y que usa el poder en beneficio propio y de sus amigos ideológicos humanos y corporativos. Superar la decrépita Cultura de la Transición es un imperativo urgente para la sociedad española.

Frente amplio. La opción transversal, la voluntad de llegar a todos los públicos, el producto político multisegmento era una de las señas de identidad de aquel PSOE que quería gobernar. Traspasaba clases sociales y en ocasiones ideologías. Casi cualquier persona podía sentirse cómoda votando aquella opción plural. Curiosamente este también es uno de los axiomas de Podemos que evita siempre que puede el concepto "izquierda" y el concepto "clase" para no encasillar ni limitar su discurso.

Dominio mediático y simbólico. Aquel PSOE del 82 tiene aforismos que retratan su concepto. Aquel "el que se se mueve no sale en la foto" de Alfonso Guerra en realidad es la metáfora perfecta de un partido que supo aprovecha la telegenia y la agenda mediática para situarse en la parcela central de la política. El PSOE del 82 cambió el eje de las conversaciones de la calle exactamente igual que está haciendo Podemos. Todo el mundo habla de lo que Podemos quiere cuando no está hablando directamente de Podemos como eje central del futuro político. Eso retroalimenta cualquier encuesta.


Es un intento de aproximación a lo que para mi siempre es una incógnita: saber por qué la gente escoge una opción política y no otra semejante. Soy un observador activo de la realidad política desde hace años. Especialemente de la izquierda. En términos de profundidad de ideas y programática Podemos no aporta nada que no aportara Compromís (especialmente) o Izquierda Unida y sin embargo las encuestas sitúan a Podemos por encima de estas dos fuerzas políticas. ¿Por qué? ¿Qué ocurre en la mente de la gente si no son las ideas? Siga rascando. Hay miles de premios.


copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com