El Gran Nicolás Gump

Supongo que todos recuerdan a Forrest Gump. El mecanismo de Forrest Gump se sitúa en el ámbito de lo que se ha dado en llamar en comunicación Story Telling. Consiste en contar una historia para tratar un tema o hilvanar una época. En concreto se usa un personaje al que le pasan todas las historias posibles de una época. A Forrest Gump le pasaba de todo y siempre estaba en el lugar justo. Es un método bastante sencillo que también ha usado otro reciente éxito de cine "El abuelo que saltó por la ventana..". Ese método se basa en que el cerebro humano está preparado para una linealidad y una historia. Estamos preparados para que nos cuenten cuentos, narraciones y eso nos permite fijar más la atención y además retener más información. A veces se le llama populismo por su simplificación. De ahí salió también la niña de Rajoy, por ejemplo.

En algún lugar de España si España fuera Hollywood ya habrá  un productor comprando los derechos de la historia de Francisco Nicolás. Ya ha sido apodado el "pequeño Nicolás" con esa tolerancia habitual que tiene la cultura ibérica con los pillos y traviesos desde el mismo Lazarillo de Tormes. A pesar de suponer un gran peligro y un gran fraude se le apoda el "pequeño" porque así parece menos peligroso.

Otra de mis películas favoritas es El Gran Lebowsky que inauguró el tránsito contemporáneo de los antiheroes por la gran pantalla. Un hombre al que le pasaban demasiadas cosas sin querer y se resistía a vivirlas. El Gran Nicolás es todo lo contrario. Hace que le pase de todo y aparece como Forrest Gump en todas las fotos importantes de los últimos años, junto a los personajes más influyentes de nuestro país. El Gran Nicolás era la perfecta foto polaroid recién revelada de este país que se pregunta quién es este que nos gobierna que perdió dos elecciones seguidas. Ah sí.. era amigo de Aznar.

La historia del Gran Nicolás somos nosotros en el espejo cóncavo y convexo de Valle Inclán. Son nuestras nuevas luces de bohemia. Somos nosotros sentados al lado de un desconocido que aparentemente pinta algo a nuestro lado. El país en el que te hacen presidente de una compañia por ser amigo de y sentarte en el mismo pupitre. El que se cuela en una boda para beber gratis. El que consigue invitaciones porque conoce al dueño. El que paga con la tarjeta de empresa cosas que no son del trabajo.

Las empresas ya han puesto nombre a la habilidad de Nicolás. Se llama "valor relacional" y mide la cantidad de buenos contactos comerciales que eres capaz de tener en tu agenda. Las empresas no podían dejar escapar una sociopatía como esta para traducirla en beneficio.

El Gran Nicolás  es un grandísimo... guión perfecto. Un zoom continuo de la moral española. Un travelling de la picardía. Un plano secuencia de la vergüenza que hubiera firmado Berlanga. El Gran Maestro. 

El meninfotisme és un mite

Revisant a Fuster. 



El nacionalisme valencià d'arrel fusteriana es va inventar un país que mai no va existir ni existeix. A tal efecte també va crear els seus personatges "ficticis". Convindria revisar les tesis fusterianes des del punt de vista ideológic perquè hi ha noves premises. És una zona cega que no convé mirar però està ahí. Viva. Evident. 

És dificil constituir un país sense precedents. Les doctrines nacionalistes tendeixen a exarcebar fets identitaris col·lectius preexistent i idealitzar-los en base a elements nostàlgics. Ho han fet tots els nacionalismes i la major part d'ells amb raó. La dificultat del nacionalisme valencià sempre ha sigut la impossibilitat de exacerbar res o poca cosa preexistent. Per això Fuster es va inventar un país nou amb premises noves i per això el valencianisme té dificultats d'arrelament. Perquè ha de vore's en un espill que no el reflecteix sinó que és una finestra al futur que mira al nord. 

Entre els personatges de l'obra de "ficció" de Fuster hi havia el "meninfot". El meninfot és un personatge valencià al qui li dona tot un poc igual sempre que tinga la panxa plena. Tanmateix les últimes realitats desmenteixen l'existència predominant o paradigmàtica sociològicament parlant d'este personatge. És evident que el paradigma valencià més preeminent l'ha descobert Xavi Castillo: el capità moro. 

El meninfotisme és un mite. No dic que no hi haja passivitat social valenciana. Dic que no hi ha més que a d'altres llocs. El que sí que hi ha més que en altres llocs és "capitans moros". Eixa persona falsa, hipòcrita, amant de l'ostentació, nou ric indiscret, pervers, individualista, egoista, criticón, de visió curta, materialista, covard i interesat. D'eixos en tenim un fum. I tots agrupats al mateix partit. 

Cada escàndol de corrupció té una vessant valenciana. Els valencians han perfeccionat la corrupció per convertir-la en un art, en un sistema de govern, el favoritisme és una regla general comunment acceptada, el nepotisme. Evidentment esta sintomatologia no és unànim. Hi ha un fum de gent honrada, honesta, austera, salubre, crítica, creativa... Però no han aconseguit dominar el paradigma ideològic i cultural en sentit sociològic. 

El meninfotisme és un mite. Ací la gent no passa del tema. Ací la gent se n'aprofita del tema tant com pot, a les fosques, per darrere, alimentant caciquismes. Eixe ha sigut el personatge valencià més indígena, endèmic, autèntic, genuí. Ha sigut la nostra forma d'oferir noves glòries a una Espanya del mateix nivell. 

El peor candidato posible


Una de las razones de mi alejamiento de la política activa fue la agenda temática. Cuando estás dentro de un partido tu agenda -los temas sobre los que piensas y opinas- es muy limitada. Los límites de esa agenda vienen determinados por el espacio (política local), por la ideología (izquierda, derecha, nacionalismo) y por el electorado. Hoy me gustaría ocuparme de este tercer límite.

El electorado limita. Uno de los problemas de la democracia es la votación y las decisiones del electorado. El propio sistema es perverso y está pervertido. Para persuadir a un electorado amplio de que te vote hay que simplificar el mensaje a tal nivel que sea para todos los públicos. Y eso en temas complejos acaba convertido en engaño o en populismo. Es más, para conseguir que la gente te vote nunca puedes ir a contracorriente. Puedes nadar de lado pero nunca contracorriente. Por ejemplo, puedes hablar de capitalismo de casino como crítica o de urbanismo salvaje como límite, puedes hablar de la Casta para desplazar el núcleo de poder pero no puedes decir "el crecimiento del PIB es inviable e ilógico" porque nadie te seguirá. Todo el mundo concibe el progreso como una línea creciente del PIB. Así todo los políticos siguen hablando de más turismo, más industria, más de todo.. a pesar de que está demostrado que es inviable científicamente. Y por último el electorado te limita en el tono y en el análisis porque nadie quiere escuchar agoreros o previsores de desgracias. El presentismo es la nota predominante de la politica. El largo plazo murió hace tiempo. En política el pasado se olvida y el futuro se obvia. Y todo eso es responsabilidad de un electorado poco formado, olvidadizo y optimista patológico. Por eso yo dije un día que hubiera sido el peor candidato posible. 

Los ricos existen


Pocas cosas quedan por decir ya de las tarjetas de Caja Madrid. De ese tema lo que más me ha sorprendido ha sido el escándalo generalizado sobre el tipo y cuantía de algunos gastos. Estamos hablando de miembros del Consejo de Administración de una Caja de Ahorros que en ese momento quizá fuera la cuarta o quinta entidad financiera del país. Sí, esa gente gana una pasta. A mi lo único que me sorprendía de ese tema era su falta de preparación, valía y trayectoría profesional y personal para estar ahí. Eso sí que era preocupante. 

Los ricos existen, señores y señoras. Y se gastan doscientos euros en una botella de vino. Y esa no es de las más caras. Y en una noche se pueden gastar dos mil euros en una discoteca. Una buena cena puede costar quinientos euros así sin respirar. Los ricos existen. Tienen mucho dinero. La mayor parte por vía hereditaria como dice un tal Pikety. Y una minoría a base de mucho trabajo y algún peloteo que otro especialmente político. 
¿Que sopresa no? Los ricos existen y se gastan el dinero en lencería y algunos en sexo de peaje. Y sí, protegen sus patrimonios, quieren pagar pocos impuestos. Y quieren que sus empleados trabajen por el menor dinero posible para poder ganar todavía más dinero. 
Los ricos existen. Y van ganando. Cuando en la tele dicen que "suben los índices de desigualdad" en realidad te están diciendo que cada vez son más ricos. Cuando en la radio dicen que "hay un proceso de concentración de la riqueza" significa que cada vez tienen más poder y más pasta. 
Y sí, los ricos existen. Y un conocido broker decía que para que unos ganen otros tienen que perder. Pues la izquierda teórica, la izquierda ideal (de ideas e ideales) intenta que unos pocos no ganen tanto para que otros muchos no lo pierdan todo. 

Neomachismo y masculinismo


El radioblog nació para contar historias de otra manera. A la manera de la radio pero a la manera del blog. Y el blog tiene un imperativo íntimo. Hay que poner de uno mismo, hay que poner de lo propio, hay que desnudarse. Las noticias más importantes están en tu casa, en tu familia, en tu mundo más cercano. Son también las de la tele, la radio, los periódicos pero hay que ponerse las gafas de cerca.

Creo que entre las pocas personas a las que no he levantado todavía la cortina radiofónica está mi hermana.

La loteria generocional es un sorteo sin papeletas doble. Por un lado de generación. Por ejemplo, mi hermana llegó un pelin más tarde que yo al mercado inmobiliario y cuando llegó todo era carísimo. Llegó tarde a un endeudamiento razonable. Por otro lado de género, mi hermana es mujer. Estudió Psicología, después dos masters, uno en recursos humanos y otro educativo.

¿Por qué les cuento esta historia? Mónica Oriol es una representante de los empresarios españoles que hace poco dibujaba la "maternidad" como "el problema". Y ayer leí una noticia en la que Facebook y Google van a financiar las congelaciones de óvulos de sus empleadas. Y yo además por deformación profesional sé como se las gastan las empresas con estas cosas de la maternidad.

Hace años hicimos una encuesta en La Caixa entre las empleadas. Me sorprendió que muy pocas chicas se sentían discriminadas en ningún sentido. Habían estudiado lo que habían querido, habían hecho la vida que habían elegido.... Eso sí, el resultado cambiaba drásticamente con las que habían sido madres. Las madres sí que sentían mecanismos de discriminación en sus carreras profesionales.
El neomachismo es sutil y sabe como ordenar estrategías de dominación. Ahora el sistema patriarcal se esconde tras la estigmatización de la maternidad.

Y vuelvo por donde solía. Mi hermana ya tuvo que cuestionarse el concepto de éxito profesional cuando le pedían jornadas de sol a sol en una conocida ETT. Entonces fue por pura salud. Un concepto que definitivamente creo que ha asentado con el nacimiento de Pau y Neus. Esta vez por pura resiliencia. Ahora tiene un trabajo que la hace feliz pero dificilmente permitiría llevar adelante una familia si su marido cobrara exactamente lo mismo. Un trabajo que le permite ser lo que ha decidido ser sin desequilibrios.

Lo que nunca sabremos ustedes y yo es cuanto influyó en su decisión de estudiar Psicología el peso del rol asistencialista que solía ser asignado a las mujeres universitarias de los noventa. Lo que le llevó a un sector de alto paro y precarización. Mi hermana ha sacado las mismas buenas notas que yo siempre a lo que hay que añadir una inteligencia emocional superior. Seguramente en uno de los dos masters podría ofrecer a la sociedad mucho más de lo que ofrece. Pero el neomachismo ofrece pocas vías de escape. Para la señora Mónica Oriol mi hermana tiene "un problema" o dos diría yo. Se llaman Pau y Neus, sus hijos, mis sobrinos y los nietos de mis padres.

El otro día vendió su piso. El piso de soltera que se compró con aquella instrucción de vida de nuestro padre de ser independientes y la traducción inmobiliaria de la época que era la propiedad. Y me contaba como se le habían difuminado los dos signos de "éxito" más tangibles de aquella estudiante de psicología. El piso y una indeterminada y -seguramente- idealizada carrera profesional. Desorientación de valores que pocos hombres hemos tenido que afrontar.

Dijo un profesor de epidemiología que la especie humana morirá de estupidez y no de ébola, como demuestra nuestra actualidad diaria. Y es la estupidez la que nos lleva por el camino machista.
Y somos los hombres los que ya tenemos que abandonar la visión cómoda desde la barrera. Y no por justicia o solidaridad estricta sino también porque nos irá mejor con una  sociedad más igualitaria.

Semánticamente el equivalente de machismo es hembrismo. Semánticamente lo idéntico a feminismo debería ser masculinismo. Una nueva visión de la masculinidad y el igualitarismo. Las batallas que ahora libran las mujeres casi en solitario son nuestras batallas. Y las tenemos que librar desde nuestra perspectiva igualitaria masculina. Quizá sea diferente pero intentando llegar a nuevos puntos de destino que superen los actuales.
Porque llega un momento en que el machismo pesa tanto como se esconde y ellas solas no lo van a levantar. Y no hay que hacerlo por ningún ente abstracto ni por ninguna teoría. Hay que hacerlo por tu hermana, por tu hija, por tu nieta o por tu sobrina pero con la misma razón.... por ti mismo.

Tarjetas A, tarjetas B y tarjetas rojas

Mejor esperar a que baje la espuma para subirse a la ola. Desde que existen las redes sociales el aforismo "el que pega primero pega dos veces" no es tan verdad como solía. Lo cierto es que las "oleadas" de Twitter son cada vez más un problema mediático a resolver. 

Esta semana le ha tocado al sindicalismo bancario, el que le ha tocado pasar por el pelotón de fusilamiento que se monta desde el inicio de la crisis cuando algo huele a malgastar dinero. Esas dinámicas lapidatorias se han fomentado desde la izquierda así que ahora no es momento de quejarse sino de explicar.

Como siempre Twitter y la prensa en general (algún día habrá que revisar el paradigma de la brevedad en Internet donde no hay límite de maquetación) esconde los matices y la pedagogía.

Los sindicatos estaban presentes en los Consejos de Administración. Ahí surge la primera pregunta ¿por qué? Pues porque en banca las plantillas tienen estudios superiores y tienen una visión alternativa de la empresa y de como afrontar el negocio y especialmente la "función social". La función social de un maestro es enseñar, la función social de un médico es curar, la función social de un banco es canalizar con eficiencia el ahorro y el crédito hacia las mejores unidades de gasto. O sea, prestar el dinero a quien mejor lo va a utilizar y remunerar bien a quien lo ahorra. Los sindicatos estan en los Consejos de Administración lógicamente también para controlar esos consejos desde el punto de vista laboral. Por si alguien no lo sabe, en banca se hacen miles de horas extras que nadie paga ni cobra. Un fraude a la seguridad social como un piano que todo el mundo parece consentir. La mejor manera de resolver problemas de las plantillas es ir al Consejo de Administración y plantear allí los problemas. El sindicato intenta influir en todas partes y el Consejo de Administración es el mejor lugar para hacerlo.

Una vez estás presente de pleno derecho en el Consejo de Administración (en otros países es lo más frecuente y además ayuda a la supervivencia y viabilidad de la empresa) te surge un interrogante. En los Consejos de Administración de todas las empresas del mundo se cobra por decidir, preparar la decisión y asumir responsabilidades incluso penales. Sí. Así es. La gente que va al Consejo tiene una alta reponsabilidad. Otra cosa es que hayan puesto a cualquiera pero de inicio un consejero es una persona que se tiene que estudiar muy bien los temas y por ello recibe unas dietas y un sueldo. Un trabajo, un salario.

Siguiente pantallas. ¿Y qué hacen los sindicatos con ese dinero (alto) que se paga a los miembros del Consejo? Pues en principio debería revertir en el trabajo sindical. En banca el trabajo sindical tiene dos complicaciones: la primera que las plantillas son muy conservadoras ideológicamente y la segunda que los centros están muy dispersos así que hay que cogerse coche para ir a verlos. Y eso, cuesta dinero. La única comunicación posible entre centros dispersos se llaman hojas sindicales que llegan por correo interno y eso costaba dinero en la época que nos ocupa. Ahora no porque llega por correo electrónico. Y reunir a personas y delegados que viven a cientos de kilómetros también cuesta dinero. Aunque hagas pocas reuniones. En definitiva, ser delegado sindical en banca no tiene que incluir ningún sobresueldo pero tampoco ningún gasto extra.

Siguiente pantalla. ¿Cómo se pagan esas dietas, manutenciones, hoteles, reuniones e informes que un consejero de administración necesita? Pues tenemos tres métodos. Primer método: el reembolso. El consejero (sindical) paga lo que necesita y el banco le reembolsa el dinero. Si necesitas un informe de un auditor externo para contrarestar las "omisiones o falsedades" de una contabilidad ese profesional cobra y hay que pagarle. Segundo método: Se paga una cantidad fija o subvención y allá se apañe el consejero-sindical con sus gastos. Tercer método o método mixto. Se le da una tarjeta con un límite de crédito. De esta manera se controla absolutamente cada gasto por ordenador. El auditor que debe controlar la tarjeta ve donde se ha hecho el gasto, la cantidad y la finalidad de forma inmediata. Cuando hacemos la declaración de hacienda de hecho aparecen unos cuadritos donde están las dietas (algunas exentas) etc... es decir que es un mecanismo de remuneración previsto en instituciones públicas, privadas, empresas y asociaciones sin ánimo de lucro.

Y hasta aquí nada ilegal ni amoral. Muchos comerciales llevan tarjeta de la empresa precisamente para controlar en qué se gastan el dinero. Es una praxis empresarial habitual. Lo digo por todos los comentarios que se están haciendo sobre tener tarjetas en general. Tener tarjetas A de la empresa es incluso bueno porque permite mucho más control que la donación en efectivo para gastos.

Entonces ¿donde está el problema de las tarjetas de Bankia? Pues fácil, por un lado en las cantidades asignadas que son vergonzantes. Pero especialmente porque no se declaraban como lo que eran. Que eran opacas. Y que no se controlaba su uso ni sus finalidades y que igual servían para un roto que para un descosido. Eso sí es moralmente reprobable en una entidad que fue a la quiebra y que nos ha costado un dineral y dice bastante de sus directivos y de como llevaban las dos cajas de ahorros que conforman Bankia. La falta de control y la falta de vergüenza de quienes gastaban defraudando.

Pero todo lo demás, estar en un Consejo, cobrar del banco por estar y tener una tarjeta A, no parece que sea ningún motivo de ir al paredón. Que el Pisuerga pase por Valladolid no quiere decir que pasen todos los rios.

El problema no era tener una tarjeta A sino tener una Tarjeta B. Y ya de paso tener alguna tarjeta roja a muchas personas que se suben con la tablet a las olas olvidando los matices. 

Podemos i el final del nacionalisme valencià

Les expecatatives de vot de Podemos al País Valencià han deixat amb cara de sorpresa els membres de Compromís. Compromís ja tenia escrit el conte de la lletera del sorpasso valencià al més pur estil BNG quan el xic de la "coleta" ha banyat totes les cartes escrites. 

¿I que té Podemos que no tinga Compromís? És dificil de precisar conceptualment perquè Compromís ja havia donat el pas de trencar l'esquema de partit tradicional per deixar pas a una fòrmula mixta. Tan mixta que és molt complexa de gestionar però en tot cas molt indie i alternativa: la cooperativa política d'afiliats de partits i militants d'idees. L'oratòria monologuista de Oltra havia aconseguit fins i tot superar els límits de l'esquerra per endinsar-se en la irreverència transversal. I el laboratori d'idees de Compromís continua en forma i situant-se en l'avantguarda ideològica. Per tant, és quasi impossible que la diferència siga de base exclusivament indeològica a pesar de la importància del nou relat polític de Podemos.

¿Què passa doncs amb Compromís que no arriba on arriba Podemos? Bàsicament són les barreres d'entrada lingüístiques baix el meu punt de vista. Quan el Bloc Nacionalista Valencià va començar la seua traició de Wendy de fer-se major adulterant alguns ideals no podia imaginar que eixe abandó tinguera el trajecte que encara té. Pel que puc observar en gent próxima hi ha un col·lectiu ampli de persones que encara pensen que el valencianisme polític/nacionalisme valencià contínua viu encara que emmascarat. Crec que estan molt equivocats. Des de fa temps el vector principal de Compromís no és el nacionalisme i el valor afegit de Compromís no és identitari. A pesar d'això encara rau a la base de Compromís una idea de no sucursalisme polític de Madrid que li resulta suficient. Bé, això i un monolingüisme que és la seua barrera d'entrada més forta i serà la base del regal d'electorat a Podemos.
El major valor afegit de Podemos és la identificació. Fent ús d'instruments de comunicació potents com ara la telegenia i la construcció d'un nou relat comunican en la llengua no conflictual: el castellà. La identificació valenciana continua sent diglòssica. Els valencianoparlant s'identifiquen pacíficament amb el castellà però els castellanoparlants no tenen la mateixa sensació.Davant dos missatges semblants hi ha més identificació amb el missatger no conflictualitzat.
Resulta, per tant, que el final del nacionalisme valencià serà invisible i fruit del dumping amb Podemos. Si Compromís vol competir amb Podemos pel "segon espai" haurà de fer-ho amb armes més potents. I el canal lingüístic ho és. Aleshores la proposta política de Compromís ja no tindrà ni vestigis de valencianisme polític. L'entrisme tan criticat d'altres èpoques es predicava del peix gran (entrar en el PSOE) i no del menut (entrar en Iniciativa). Ara per ara hem tornat al model de valencianisme cultural i lingüístic que circula paral·lel a la política. Segurament és suficient per a un país que no és una pàtria.
El camí de formar Compromís va fer amagar el vector identitari del valencianisme taronja transversals de principis de segle XXI per deixar-lo al magatzem i posar uns altres valors en l'escaparat. El problema del futur serà si algú serà capaç de comprar una cosa que no veu. 

Adultescentes


Estamos entre vosotros. Eternamente jóvenes como cualquier buen vampiro. De aspecto indeterminado, sin capa pero con los colmillos afilados. Adultos con vidas adolescentes. Adultescentes. Adultos con trabajos serios y vidas de broma.
Algunos solteros sin hijos que disponemos de tiempo y algo de dinero para gastar. En pareja o sin pareja. Otros familias monoparentales que son solteros y solteras fijos discontinuos. Una semana adultos y otra adultescentes. Que todavía a veces notan algo en el estómago que antes hubieran llamado mariposas y ahora ya no se atreven ni a pensarlo.  Sobre todo cuando conocen a alguien nuevo y especial que quizá se convierta en un espejismo o quizá en un espejo que te devuelve una nueva visión de ti mismo. Subidos a una montaña rusa donde cada día parece el prólogo del siguiente.

Vemos poco la tele porque sabemos que es mentira y para ver mentiras con calidad preferimos el ordenador y las series bajadas o visionadas on line. Retratamos los instantes en fotos constantes, como si quisiéramos parar el tiempo y vivir ese momento varias veces. Cada uno a su estilo para compartirlas con el mundo como el que lanza un mensaje en una botella al mar de la compañía. Selfies imperativos de pura supervivencia fotográfica. Los sábados por la noche todavía son sábados por la noche tanto vivir su ausencia como para conservar una liturgia de ropa, perfume, alguna copa y un barullo de miradas perdidas que buscan unos ojos de los que enamorarse. Porque todavía creemos en aquellos días de gloria en que una camisa nueva nos convertía en un personaje diferente. Adultescentes de domingo por la tarde escondidos en una manta mirando Divinity. Viajeros intrépidos a lugares incómodos persiguiendo los colores de cada país. Impares de butaca de cine. Jueves reprogramados que se convierten en sábados falsos. Gimnasios para levantar pesas sociales. Monólogos de risas de renta variable que la misma noche acaban en llanto de whatsapp. Móviles que te hacen compañía. Reencuentros con gente a la que recuerdas vagamente. Canciones solitarias de carretera con las ventanas abiertas. Bajones de lágrimas demasiado cargadas en la barra de un bar. Cubitos de hielo por la espalda en el último "no" que te llevaste a casa. Cafés que se alargan hasta el infinito. Planes que se deshacen como un ovillo. Improvisaciones de arquitectura clásica.
Adultescentes que han aprendido a ser mitad adultos y mitad adolescentes. Que todavía se dan besos en los parques aunque los parques ya no te den besos. Que todavía compran entradas para festivales los primeros aunque ya no ocupan las primeras filas. Que saben que la resaca puede llegar hasta el lunes. Que duermen menos pero sueñan más. Adultescentes que esperan que mañana les rescaten del naufragio. Que se ciñen a modas que un día odiaron en una carpeta. Adultescentes que viven en la letra de una canción de un grupo indie y siguen rompiendo ventanas de edificios abandonados. Que siguen creyendo que vivir es un verbo transitivo.

Ahí tienen ustedes negocio. Háganlo. No sea cosa que maduren. 

Dermatitis utópica


Mi primer contacto ideológico serio fue aquella Línia d'Ensenyament en Valencià de la Facultat de Dret. Fue allí donde oteé las primera utopías y fue allí -casi al final de la carrera- donde decidí que tenía una especie de deber cívico de intentar propagar una serie de valores que había respirado durante cinco grandes años.
Fue allí en la cafetería del bar de Derecho donde asistía a interminables debates de la gente de mi clase sobre muchos y variados temas. Fue allí donde me pasaron las primeras lecturas sobre desarrollo sostenible o la primera ponencia política que leí de la Unitat del Poble Valencià. Fue allí donde soñé mis primeras utopías. 
Veinte años después aún conservó la mayor parte de ellas aunque es cierto que se han ido apagando algunas y encendiendo otras. Pero en esencia sigo siendo un joven gruñón utópico. 
Y veinte años después sin embargo hay una pregunta que crece y me sobrepasa. ¿Cuál es la utopía del lado oscuro? ¿Cuáles son las utopías de derechas? ¿Cuál es su sociedad ideal? ¿Es una sociedad donde la gente trabaja de sol a sol por un poco de dinero que le permite sobrevivir? ¿Una sociedad donde todo el mundo gana tanto dinero trabajando tantísimo que se pueden comprar cada vez más cosas y más caras? ¿Una sociedad donde la sanidad la tiene el que se la puede pagar y el que no puede morirse sin asistencia? ¿Una sociedad donde estudia quien se lo puede pagar y el que no puede pagar vive condenado a que sus hijos sean lo mismo que ellos? 
Todavía no he leído ni una sola frase, ni una sola reflexión, sobre las utopías de "los otros". Quizá porque la derecha vive en el pasado y las utopías pertenecen al futuro. Quizá porque solamente de pensar en utopías; les salga dermatitis. 

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