El electorado como problema

La visibilidad de un problema arraigado en España como el populismo, iniciado por el PSOE en 1982, continuado por el PP y ahora cultivado por Podemos nos permite poder hablar por fin del electorado como un problema democrático. No es políticamente correcto ponerlo encima de la mesa pero todos sabemos que el electorado es un problema democrático porque toma decisiones de poca base ideológica, intuitivas, emotivas, sensitivas. 



La esperanza de la ilustración izquierdosa de la Cultura de la Transición de ciudadanos interesados en la política e informados sobre ella se cayó directamente en el lodazal de las televisiones privadas. La televisión como nadie ha sabido desinformar y llevar todo al espectáculo. El entretenimiento (Divertirse hasta morir) lo puebla casi todo y coloniza incluso los espacios de debate político.

Admitámoslo, España se divide en dos facciones de ocho millones de fanáticos cada una que vota siempre lo mismo. Así que España la gobiernan el resto. Y el resto son los indecisos que por vocación no saben qué decidir y deciden cada vez una cosa básandose en los mismos criterios por los que compran una casa o un coche: una sensación, una imágen mental, una emoción.

Decía Pablo Iglesías en una entrevista que ellos tenían claro desde el principio que el debate político ya no se hacía en el Parlamento, se hacía en las televisiones. Por eso iniciaron La Tuerka y por eso tanto esfuerzo en dominar la telegenia.

It was a long time ago. 

Todo empezó en la primera retransmisión de radio de una sesión del parlamento inglés. Un Lord inglés a la salida de esa primera retransmisión se quejaba de que los intervinientes habían cambiado el tono, habían actuado, habían adornado de manera innecesaria el discurso. Era como si hubieran dejado de hablar para el parlamento y hubieran empezado a hablar para alguien abstracto y etéreo, la masa, el electorado.

Muchos años después Kennedy y Nixon se enfrentaban en el primer debate televisado por la presidencia de los Estados Unidos. Nixon partía con mucha ventaja. Al debate llegó algo tocado por una indisposición. Las encuestas dieron datos para la reflexión. Quienes habían escuchado el debate por la radio dijeron que Nixon había ganado. Sin embargo quienes vieron el debate por la televisión abrumadoramente dieron ganador a Kennedy quien se ganó al país mirando a cámara mientras hablaba.

La televisión dio el giro más importante para convertir al electorado en un problema. Porque el electorado se ve invadido por la imagen. Y la imagen no es exactamente la belleza del candidato. Es su gesto, su lenguaje corporal, su capacidad oratoria, su ingenio en sacar una sonrisa, su mirada al infinito. Pero también es la marca generada por su partido que también se construye mediáticamente. Todo se pone al servición de la seducción de masas.

La dicatura fascista en España dejó paso a un pequeño puente de pedagogía política. La gente se acercó a la novedad, la novedad que salía en la tele claro (donde se gestó el discurso oficial de la Cultura de la Transición). Y en pocos años se abrazó a su primer amor de adolescencia política: Felipe González. El asalto institucional de toda una generación que buscaba "el cambio" (¿de que me sonará a mi esta canción?) dejó sin "maestros de política" a las calles. Los recién movilizados de pronto se encontraron con cargos institucionales ante la caída del antiguo régimen al más puro estilo de la escena final de "El club de la lucha". Sin maestros no hay alumnos ni escuelas así que la política dejó de enseñarse en las calles y pasó a enseñarse en las instituciones y la televisión. Sobre las instituciones poco tengo que contarles de como ha ido. Sobre la televisión estoy en ello.

En el camino, cualidades enormemente importantes como la capacidad de análisis, la visión a largo plazo, la pedagogía o la capacidad para soportar amplias cargas de trabajo quedaron subyugadas al carisma social, la sonrisa, la poesía ideológica o el descaro según el momento. El imperio de la imagen enterraba la inteligencia o la adornaba tanto que suponía un disfraz. Y aún así la gente volvía a votar con el estómago para tirar a González gracias al bigote y gesto serio de Aznar que prometía poner algo de orden al "cachondeo" de país que había dejado el PSOE. Fue la primera época de las tertulias (memorable repasar la que organizaba Jesús Hermida).

Y ustedes se preguntarán que hace un tonto como Rajoy en esa historia. En realidad Rajoy pasaba por allí mientras la televisión mandaba al foso de los leones a Zapatero. Se le cayó el cetro real y Rajoy se lo encontró como si fuera el anillo de poder.

El electorado vota lo que le da la gana. Lo que pasa es que le suele dar la gana según las tecnologías disponibles. Y la televisión es dueña y señora todavía como fuente de información política (miren las encuestas del CIS).

Y el problema es que para hacer política de verdad hay que ganar las elecciones. Y para ganar las elecciones hay que tener votantes. Y para seducir votantes hay que decir cosas que les gusten. Y para decir cosas que les gusten no siempre puedes decir la verdad. Intentando gustarle al electorado dedicas una energía que no dedicas a pensar en los problemas. Porque sin electorado no hay política. Un político es un esclavo del electorado. Sin votos no sobrevive. Los votos lo son todo. No se te ocurra llevarle al contraria al electorado. El electorado escribirá tu programa mediante encuestas. El electorado es ya un problema.

El electorado no sabe lo que quiere, escoge entre lo que hay. Es la política del mando a distancia. Cuando no me gusta lo que me ponen cambio de canal pero sigo viendo la tele. Siempre escoge entre lo que hay y lo que hay es monopolio de la televisión. Sin televisión no existes. El resto de medios de información van a rebufo, chupando rueda. El electorado es seducido en base a un espectáculo de la política de gladiadores. La política se está quedando reducida a un videojuego de persuasión masiva donde el mensaje es el medio. 

¿Eres buen vendedor o eres comercial?

En banca se unen dos procesos convergentes. Por un lado la exigencia de titulación hace que entre buena parte de los titulados universitarios en materias empresariales acaben trabajando en los bancos. Las pruebas son exigentes para entrar, así que se presume su inteligencia no solo académica sino especialmente social y adaptativa. Por otro lado, las exigencias comerciales son muy altas con lo que los rendimientos exigidos son también muy altos para justificar unos salarios igualmente altos.



Hago esta advertencia previa para singularizar un proceso que se está produciendo en todo el sector servicios de ventas: la separación cada vez más distante entre el buen vendedor y el simple comercial.

La palabra comercial ha experimentado un cambio en las últimas décadas. En banca se hablar de "es muy comercial", una expresión sin sentido si nos atenemos a la semántica. Pero es que ser comercial ahora tiene un significado nuevo, significa tener un determinado perfil. Ese perfil se aleja del vendedor y se asienta sobre nuevas bases.

En términos conceptuales un buen vendedor es aquella persona que es capaz de identificar las necesidades del cliente, que es capaz de detectar varios productos que pudieran cubrirlas, que explica esos productos de manera exhaustiva porque los conoce bien y que finalmente se ocupa de las consecuencias de esa venta sobre el cliente en el futuro con la finalidad de mantener una relación estable y rentable.

Este concepto de vendedor en banca ha sido progresivamente sustituido por el concepto de comercial. Un comercial es un sicario de la empresa que va matando comercialmente a los clientes. El comercial se distingue del vendedor clásico porque rompe todos los vínculos del silogismo de venta:


  • El comercial no detecta necesidades sino víctimas propiciatorias. Tiene productos a la búsqueda de un cliente incauto o infeliz a quien colocarlos. Aprovechará cualquier situación de superioridad como "deudas morales" o situación de necesidad del cliente para endosar el producto. Las entidades bancarias son conscientes de estas prácticas aunque miran hacia otro lado. 
  • Un comercial no ofrece varios productos sino uno sólo: el que está en campaña. Ya no existe un abanico de soluciones sino un solo producto. Las entidades potencian este tipo de venta con rankings de venta y retribución variable asociada a producto y no a cliente. 
  • Un comercial no explicará todo el producto. La formación que se proporciona en ventas y la cultura de venta imperante hace que se omitan aspectos del producto menos beneficiosos. Además una explicación larga hace que el cliente sospeche dado el clima de desconfianza reputacional. La explicación del comercial será corta si llega a existir. A veces, es un simple, firma aquí. El comercial, por tanto, no necesita conocer en profundidad el producto ya que probablemente nunca lo explique por completo. 
  • El comercial no se ocupará de las consecuencias de su venta porque seguramente ya no estará tratando con el mismo cliente. Las entidades se encargan de forzar una alta rotación laboral para que el rendimiento de los comerciales no baje. 
  • El comercial no desea tener una relación estable con el cliente. Las entidades favorecen la captación como valor primordial mediante retribución variable. La fidelización no es compensada ni remunerada con lo que el comercial tendrá poco interés en sostenerla. 

Reitero que no es un fenómeno exclusivo de la banca aunque en la banca su función dentro de la sociedad haga que el problema sea más grave. Si un vendedor de libros vende muchos libros mediante las nuevas praxis comerciales lo más que pasará es que alguien tendrá una libreria sin leer. Si un banco comete estas nuevas praxis comerciales el problema es más grave porque como bien aseguran los gurús del liberalismo el dinero es la sangre del capitalismo. Y los bancos -aunque resulte paradójico- son el corazón. 

La Policia Local de Sagunto persigue a los músicos (Carta abierta a Francisco Villar... concejal de Policia Local)

Estimado Señor Villar:

Ayer me quedé perplejo. Hace tiempo que creo que a la policía en general hay que reeducarla y que leyes como la Ley Mordaza son un mal ejemplo para cualquier policía. El ejercicio despótico de la autoridad es otra forma de corrupción que socava la credibilidad de una institución que debe generar confianza en la gente a la que sirve.

Mejor cuento directamente lo que sucedió aunque solamente sea para que la injusticia sea visible. La lástima es que no conozco el nombre del agente en cuestión.
Anoche teníamos concierto. Para llevar las cosas a los conciertos usamos nuestros cinco coches. No tenemos dinero para alquilar una furgoneta así que usamos los nuestros. No es fácil encontrar un sitio para aparcar cerca de los pubs donde tocamos así que nos toca buscarnos la vida. Descargamos lo más rápidamente posible y nos vamos a buscar un sitio para aparcar. Siempre lo hemos hecho así. El coche siempre se ha quedado perfectamente aparcado porque -entre otras cosas- somos un grupo de personas muy formales.

Para que la gente se haga una idea de porqué tenemos que aparcar cerca diré que los amplificadores de guitarra o del bajo y los altavoces pueden pesar más de 150 kg, hay que llevarlos entre dos personas. Así que aparcar a doscientos metros o a dos metros para nosotros es relevante. No nos ganamos la vida con esto pero intentamos llevar música en directo a una noche como la del Puerto que lo necesita.

Así que anoche al acabar el concierto a eso de las tres, fuimos a por los coches. Uno de ellos (solamente uno) se quedó encima de la acera en la Plaza de La Marina con las luces de emergencia puestas. Es precisamente el coche que lleva todo el peso porque es el más grande. Tiene que llevar dos torres y una tarima de madera de 2x2.

Entonces aparece la Polícia Local de Sagunto. Entiendo que si alguien ha dejado el coche ahí encima y está dentro tomándose una copa se le multe, casi que por listo. Pero el coche no afectaba a ningún peatón ni a la circulación porque no había nadie ni en coche ni andando a las tres de la mañana por la calle. Y nosotros necesitábamos que estuviera cerca para trasladar rápidamente todo al coche y llevarlo al local de ensayo. Aparece la Polícia Local y multa el coche a pesar de todas las explicaciones y obviedades que estaba viendo. Vio salir al dueño del coche con la tarima, nos vio cargarlo con cosas bastante pesadas. No solo eso, además nos amenazó con multarnos por desobediencia a la autoridad e hizo comentarios que no forman parte del comportamiento aceptable de un servidor público. Fue déspota y maleducado. Era una obviedad que nos estaba multando por sus santos cojones.

Así que anoche básicamente todo el dinero que conseguimos tras dos horas de montaje, dos horas de concierto y una hora de desmontaje será para pagar esa multa de la Policia Local de Sagunto. Enhorabuena, supongo que lo que querían era penalizar la música. Hoy en día todo molesta. Y la policia anda crecidita. Tanto que se permiten cometer fechorías como esa.

Por suerte o por desgracia estudié Derecho y una de las primeras cosas que aprendes es que no siempre lo legal es justo ni lo ilegal injusto. Anoche un agente de la Policia Local de Sagunto cometió una tremenda injusticia. Y yo no puedo con las injusticias. La policia está para muchas cosas y una de ellas no es maltratar a ningún ciudadano. Él lo sabe. Espero que haya dormido bien esta noche. Nosotros hemos acabado muy cansados de cargar, tocar y descargar. Y tenemos las conciencia muy tranquila.

Primàries poc primàries

Ja tenim tres procesos de primàries al País Valencià que es poden analitzar. El primer va ser el PSOE, després Esquerra Unida i finalment Compromís l'afrontarà a finals de Gener. 
Les primàries passen, per tant, de ser un concepte teòric a ser un exercici polític pràctic. La manera que cada partit té d'afrontar-les marca un estil de política i de segur marcarà el camí del futur. 



De primeres cal dir que el concepte "primàries" està de moda com a concepte d'increment de la qualitat de la democràcia. La major part de la gent les interpreta com a positives i són benvingudes. Formen part dels "greatest hits" del moment. Jo no hi estic del tot d'acord. Depén de la manera en la qual es facen. 

Com a concepte les primàries personalitzen l'opció política, fan que l'elecció siga més directa i determinen uns determinats paràmetres com a criteri bàsic del lideratge polític que no sempre són els millors. 

Però anem per parts. Les primàries personalitzen la política i atenuen el poder al partit. Eixe és el princpi teòric. I de fet, s'ha complit amb Compromís perquè Mònica Oltra ha lluitat per damunt del propi pes d'Iniciativa i ha aconseguit personalitzar Compromís. Vorem on porta Compromís eixe desequilibri cada vegada més evident. 

El cas del PSOE i el de Esquerra Unida són diferents. La personalització de la política va unida al carisma del candidat. Eixe carisma va definitivament apegat a la seua capacitat d'anàlisi i la seua capacitat d'oratòria. En el cas del PSOE, en canvi, l'aparell del partit ha acabat per imposar al candidat amb menys carisma i menys capacitat d'oratòria. El cas d'Esquerra Unida és ideològicament biaxat perquè la major part dels afiliats d'Esquerra Unida han crescut en una cultura on el personalisme és subordinat al missatge. Per tant, les primàries han passat sense pena ni glòria. Això sí, ha guanyat el personatge que més viralitat sembla capaç de tindre per la seua habilitat mediàtica. Per tant, esta personalització només s'ha produït en Compromís en estat pur. 

La segona qüestió seria determinar si les eleccions primàries encerten amb millors polítics que les eleccions internes. Això és molt debatible. El fet de parlar cap a fora per ser triat afavoreix la demogàgia com a element cridaner. I més en un moment d'emotivitat política com l'actual. Això bandeja valors d'intel·ligència política molt importants. Polítics amb poca oratòria però molt de pensament i reflexió o simplement més tímids tenen menys oportunitats de ser triats. El cas de Compromís, que ha exagerat les primàries fins a quasi qualsevol lloc de la llista, és una bona mostra de les errades que pot portar un procés de primàries desbocades. 

Les primàries afavoreixen el carisma entés com telegenia i discurs, afavoreixen la intel·ligència social davant l'emocional o acadèmica. I no està clar que tot això faça trobar millors candidats. La comunicació política no pot ser el centre de l'activitat política. La política aspira a governar i governar és fer, és decidir i no opinar o dir. 

Partis i persones. 

El Règim del 78 es va decidir per partits forts i democràcia representativa. No ens amaguem. Qualsevol estudiant de Ciències Polítiques sap que al llarg de la història els electorats voten de manera disparatada. El cas valencià és paradigmàtic votant i renovant candidats i polítics manifestament deshonrats i corruptes. Això és sabut, no és despotisme il·lustrat però és democràcia il·lustrada La manera de filtrar les decisions d'una massa desinformada era la democràcia representativa dominada per èlits de partit. El cas actual de Podemos és el mateix sistema. I Podemos està dirigit per politòlegs. Saben perfectament que no poden dominar la seua pròpia massa. 
Les primàries i altres instruments de democràcia directa venen a desgastar estes idees de partits forts i democràcia representativa. I depenent de com es facen podem estar conreant les malalties del futur. Les primàries, per fer una lectura exagerada i dramàtica, per exemple poden ser la millor manera de deixar entrar el "cabdillisme" polític, una berlusconització de la política. No ha de ser tot tan bonic com ho pinten. 

Les primàries del PSOE van ser unes primàries obertes i de nucli reduït, és a dir, es triava només al candidat a la Generalitat Valenciana. És el sistema més americà i sota el meu criteri el més pràctic en tant que combina les virtuts de l'elecció externa amb les virtuts de l'elecció interna. Els simpatitzants -ja no sols els afiliats- voten a qui creuen que millor encarna les seues idees i després eixe candidat tria l'equip que creu que millor el pot acompanyar. 

Les primàries de Compromís al remat semblen molt primàries i molt hiperdemocràtiques però quan les poses sota la lupa no ho són tant. Compromís ha triat un sistema d'elecció per a tots els seus candidats estiguen en el número que estiguen. Això per a estar en l'oposició és un sistema ideal perquè et garanteixen els millors oradors, els millors protagonistes. El problema és que molt probablement Compromís haurà de governar en la pitjor de les possibilitats de governar possibles: amb la caixa buida i en coalició ampla i diversa. I Compromís ja és una coalició, o siga, que podem imaginar el guirigai que es pot arribar a formar en una candidatura d'estreles i protagonites, plena de galls i abelles reïna. En el cas de Compromís no solament es tria el candidat o candidata sinó que també se li tria tot l'equip. Qualsevol persona que ha tingut un càrrec de responsabilitat en qualsevol faceta de la vida sap que els ingredients bàsics d'un equip de treball són la confiança, la corresponsabilitat i la complicitat. Això en Compromís serà directament una casualitat si no un miracle. I precisament passarà quan més necessària siga la cohesió interna. Esperem que l'efecte "los otros" (referint-se a la resta de partits governants) faça que la cohesió interna siga forta. No hi ha res que enfortisca més que un adversari comú. 

A més, en una visió crítica de les primàries de Compromís queda clar que han sigut cuinades a foc lent. Un procés de negociació d'un reglament de primàries que dura tant de temps indica una cuina intensa i unes lluites de poder per condicionar el resultat. Això afeblix el concepte de qualitat democràtica que volen aportar les primàries. Les primàries de Compromís tenen restriccions que es podrien dir "trampes". Només pots votar als candidats de la teua província i el teu poble. Eixa és una limitació evident i comparativament amb el PSOE fan que les socialistes siguen més reals. Després les primàries de Compromís t'obliguen a triar 7 candidats amb compensació de gènere per a Les Corts Valencianes. No cal ser molt llest per saber que cap votant accedeix en igualtat de coneixements i informació per a les candidatures secundàries. Parlant clar, és impossible conèixer tanta gent per tindre criteri per votar-los. Jo mateixa no sabria posar set noms que em donaren garanties i he sigut militant durant molts anys. Això obliga a una "fontaneria" de relacions socials i públiques soterrànies d'enormes dimensions que estableix biaixos segons la comarca o el poble on t'has criat políticament. 

La cuina ha sigut de tal nivell que es pot dir que realment els simpatitzants de bona fe de Compromís només triaran com aquell que diu als personatges secundaris. A la província de València per exemple, només hi haurà un candidat al número 1 i al número 2. Ahí ha hagut cuina i putxero. Després actuen les quotes pactades per cada partit. A la Ciutat de València dificilment hi haurà algú diferent de Joan Ribó. Per tant, són unes primàries poc primàries. Hi haurà lluites personales, està clar, però no afecten a l'hegemonia col·lectiva. 

En definitiva, les primàries plantejadas fins ara al País Valencià han sigut poc primàries. El PSOE va imposar el mateix candidat que haguera triat el "aparato". Esquerra Unida ha fet unes primàries formals i ha complert per pur contagi però no creu en la personalització de les idees. I Compromís ha plantejat un algorisme de primàries amb tantes restriccions i tantes regles ocultes que deixa les primàries en minúscules i a més el sistema pot tornar com un boomerang a l'hora de fer pactes i governar. 

El procés de primàries era determinant per configurar el futur. Ara estem sembrant els problemes del futur. I este procés ens ha dut a un plantejament d'hipotètics pactes com a mínim complicat. Les primàries diuen el següent: el pitjor PSOE de la història estarà dominat per l'aparato de dinosaures, Esquerra Unida "ni siente ni padece" per estes qüestions i anirà a la seua inèrcia de fer el de sempre. Compromís ha deteriorat la seua cohesió interna amb una disfressa de hiperdemocràcia però les ferides suren i el pes personal de Mònica Oltra ha pujat davant la segona fila de nous valors del Bloc. I ja els anticipe que Podemos presentant a qualsevol "granera" traurà suficients vots per centralitzar-se al tauler com ells volen. 

Menudo jaleo. Que tinguem sort que va dir Lluís Llach. 






Pornografía y política: el increíble hombre medio

La pornografía sigue siendo de consumo mayoritariamente masculino. En esa pornografía mayoritaria la necesidad de identificación es prioritaria tal y como sucede en política. El espectador y el votante deben sentirse identificados con el candidato-actor.
La evolución de los personajes masculinos en las películas pornográficas ha sido evidente en las dos últimas décadas. De aquel personaje friki, feo y a veces incluso gordito de los ochenta que obtenía los favores sexuales urgentes y rápidos de las enfermeras de hospital se pasó a un fornido aunque todavía peludo galán irresistible en los noventa. La búsqueda de la identificación sigue y ahora se sitúa en un hombre de estatura media, más guapo que feo, rasurado, siempre con un miembro considerable pero propocionado y con músculos marcados. Un increíble hombre medio que pueda representar tanto el jefe de la oficina, como al monitor del gimnasio o al barman del pub de la esquina.

Lo cierto es que una de las cosas que más llaman la atención es que el actor porno crece en valor con la escasez. Cuando uno observa el casting de ese tipo de cine observa la amplia variedad de personajes y actrices femeninas frente a una repetición y permanencia de los actores masculinos. Así se regenera el mito del esparcimiento de la semilla tan típicamente masculino, una especie de harén mediático donde el consumidor de pornografía puede verse reflejado. La repetición, en este caso, es la que construye el mito. La posibilidad de ser el "increible hombre medio" es lo que nos la pone dura.



La lucha por encarnar al "increible hombre medio" es una lucha compartida entre la pornografía y la política. La nueva generación de liderazgos -solamente el PP queda por nombrar a su representante- es también una lucha a mitad de camino entre la guapocracia y la sapiosexualidad. Pedro Sanchez, Albert Rivera, Pablo Iglesias, Alberto Garzón -no necesariamente por ese orden- intentan encarnar al "increible hombre medio" que pueda identificar a un conjunto amplio del espectro electoral. Quiere ser el espejo de cualquier aspiración. La lucha -es fácil de detectar- se establece en término de testosterona y de macho alfa. La lucha entre primates masculinos siempre es de predominancia.

En las encuestas de autoconcepción el noventa por ciento de la población cree situarse en la "clase media". La clase media constituye el mejor secuestro de la lucha de clases. Es dificil una lucha de clases al solamente existir una clase. Los ricos siempre piensan que no son suficientemente ricos para salirse de la clase media. Los pobres necesitan pensar que forman parte de la clase media. Eso lo es hace más felices y algunos bienes de consumo -tecnológicos especialmente- le permiten pensarlo. Tener un trabajo de mierda y vivir en casa de tus padres pero tener I-phone y hacer muchos selfies te convierte en clase media. Y la clase media necesita un "increible hombre medio" ante el que medirse. Un miembro con el que compararse. Una aspiración de promiscuidad líquida que le permita permutar a cualquier persona como el penúltimo bien de consumo.

El increíble hombre medio habla como la clase media. Se le entiende cuando habla porque habla como tú. A veces hasta se le escapa un taco. El increíble hombre medio tiene un punto encantador, es el amigo que le presentarías a tu hermana. A veces es el empollón de la clase. Otras es el delegado de clase y otras el alumno brillante que no le da la gana esforzarse. Es tu amigo Cyrano cuya oratoria te embelesa. Un flautista de Hammelin que viene a acabar con las ratas del pueblo y que puede acabar matando a todos los niños del pueblo ante el desencanto generalizado. El increíble hombre medio es el profeta de la próxima travesía del desierto hacía la tierra prometida de la independencia o de la dependencia. El increíble hombre medio viste como el hombre medio. Se compra la ropa en franquicias y suele llevar una camisa blanca porque Obama en el 2008 pensó que el hombre medio la llevaba. Se sube las mangas para ser el hombre medio que se pone manos a la obra en cualquier momento. El increíble hombre medio mantiene  un tono comedido en la escucha activa porque le han dicho que la clase media quiere ser escuchada. Cada nicho de mercado tiene a su increíble hombre medio. El increíble hombre medio rebelde, el increíble hombre medio formal y responsable, el increíble hombre medio clásico y tradicional, el increíble hombre medio minoritario. La escena, el guión y el dinero marcan al increíble hombre medio aunque la historia siempre es la misma. El increíble hombre medio acude a programas familiares porque la televisión es emoción y sabe que la clase media vive muy emocionada últimamente. El increíble hombre medio cobra un salario medio y debe presumir de ello porque el tamaño importa y no podemos vivir por encima de nuestras posibilidades. El increíble hombre medio anda como todo el mundo. Es una persona normal, nada especial, ni peculiar, ni singular, ni extraño. Nada raro. El increíble hombre medio eres tú metido en su piel.

Nobody does it better. Nadie como Naughty America ha sido capaz de entender el concepto del increíble hombre medio en la pornografía. Ahora nos queda conocer el increíble hombre medio de la política española, saber quién es ese amante ideológico que aparece cuando cierras los ojos. El increíble hombre medio que se te folla una vez cada cuatro años cuando consigue meterte en una urna. 

La gestión de la disidencia y el mobbing ideológico

Una de las características del Régimen del 78 es su apuesta clara por partidos y sindicatos controlados por élites dirigentes estables. En aquel contexto tenía sentido buscar organizaciones muy cohesionados a base de lo que se ha dado en llamar "disciplina de partido". En ese sistema organizativo, que afecta tanto a partidos políticos como sindicatos y organizaciones empresariales, nace el concepto "aparato". El "aparato" es la infraesctructura de poder, el colectivo hegemónico que domina todos los aspectos del funcionamiento de la organización (nombramientos y dinero). Aquella voluntad de simplificar y disciplinar las masas ante la disgregación ideológica tenía mucha lógica en un momento de algo que podía "descontrolarse" y la cultura de la transición estaba tremendamente preocupada por cualquier "desenfreno" que hiciera perder el control de la situación. Para todos parecía una cuestión de cierta supervivencia cualquier teoría del control de las masas y producir partidos y sindicatos dirigidos y controlados por élites era fundamental. 



Sin embargo, con la putrefacción del Régimen del 78 que ahora empezamos a oler las mismas intenciones en contextos diferentes están enjaulando la posibilidad de avances conceptuales y ideológicos para el concepto de partido, de sindicato o incluso de país. Los aparatos se han instalado en la portería de cada organización y guardan las llaves de todo a buen recaudo impidiendo cualquier tipo de renovación. Esa imposibilidad de renovar desde dentro es la que está haciendo surgir nuevos movimientos sociales, nuevos partidos políticos como Podemos, Ciudadanos o Equo y nuevos experimentos políticos como Guanyem o Compromís o sindicales como Somos.

Esos nuevos movimientos surgen de la impermeabilidad de la que dota el Regimen del 78 a partidos políticos y sindicatos de cualquier signo ideológico. Cuando la cúpula se blinda es casi imposible de desalojar. Es más, en ese momento se inicia un proceso de "mobbing ideológico" que deriva en una diáspora de evasión que a veces cristaliza fuera. Es el caso de Podemos donde varios de sus miembros salen rebotados organizativamente de Izquierda Unida aunque ya venían rebotados ideológicamente de la falsedad de la socialdemocracia española y la rigidez del comunismo latente.

Por eso creo que es importante para una organización detectar sus caso de "mobbing ideológico" dado que habitualmente se producen sobre personas con la capacidad para generar alternativas. Si el mobbing ideológico de los aparatos es exitoso se quedará en el plano individual y el afectado simplemente huirá pero a veces los excluidos acaban por conocerse y así surgen escisiones que conflictualizan y desgastan o nuevas alternativas que directamente pueden acabar con el proyecto.


Así pues ¿existe el mobbing ideológico? Es evidente que sí aunque tradicionalmente se ha asociado como simplemente uno de los daños colaterales de toda lucha de poder entre "primates politicos". En un entorno como el actual convendría analizar el fenómeno desde una perspectiva nueva ya que las nuevas tecnologías y la nueva sociedad en red facilitan el contacto entre disidentes y la crisis de representatividad abre la puerta a nuevas alternativas.


  • Todo mobbing ideológico empieza con una captación de talento.  La organización detecta una célula que puede ser aprovechada (o saqueada según se mire). La organización intenta aprovechar la energía proporcionada por la célula sea en tiempo, en notoriedad o en capacidades. 
  • La nueva célula alcanza su nivel de intolerancia. Cualquier persona que llega a un colectivo para "cambiar las cosas desde dentro" choca con intolerancias y rechazos a dejar de hacer "lo de siempre". Ese choque se consiente mientras la energía proporcionada es superior y sobre todo mientras el estatus de la célula no pone en peligro el poder del aparato organizativo. Pongan aquí los nombres que quieran. Cuando la nueva célula entra en órganos y estamentos de la organización donde la difusión de su mensaje puede romper el equilibrio actual y generar un nuevo equilibrio el aparato se pone en marcha. 
  • Empieza la fase de guerra subterránea. Si el mensaje de desequilibrio es consistente y puede tener adeptos el aparato no suele ofrecer resistencia directa sino indirecta. Usará las redes informales (conversaciones privadas) para tejer una tela de araña de desacreditación personal y argumental del disidente. 
  • La guerra subterránea no dejará de funcionar hasta llegar al estado de "la pluralidad". El aparato ya ha estigmatizado al elemento disidente con diversas etiquetas. De esa manera cualquiera de sus intervenciones y actos está condicionado por esas etiquetas (friki?radical? utópico? idealista? loco?). Se le sigue permitiendo la expresión libre pero se le sitúa en el ámbito de "la pluralidad". Está bien que haya diversas opiniones siempre que ninguna de ellas ponga en cuestión el discurso dominante precocinado. 
  • Se espera el momento oportuno para hacer un "click". Tras ese click la guerra subterránea deja paso al vaciado de funciones y la espiral de silencio. El elemento disidente es desplazado de los centros de la organización a la periferia y sus opiniones son apagadas eliminando su aaudiencia Al estigmatizar y conflictualizar al disidente (traidor, mala imagen externa, falta de corporatividad...) se rompen sus redes de apoyo. Se vacían sus círculos concéntricos desde fuera hacia dentro hasta llegar al centro. Los aparatos políticos dominan la presencia en las listas, los presupuestos y la asignación de asesores. Los aparatos sindicales dominan la asignación de presupuestos y las horas sindicales. Te ahogan sin dinero, sin horas o sin presencia. 
  • Finalmente llega la fase de aislamiento y liquidación. Cuando el disidente ha sido estigmatizado, aislado y cauterizado se le liquida. Se procede a la estirpación. Para esa época la organización es inmune al intento renovador. El valor refugio para el resto de componenentes es la lealtad y la instalación en lo corporativo. El "efecto bystander" hará el resto. Nadie se pone en peligro a sí mismo para salvar a alguien en organizaciones ideológicas en fase de supervivencia. 

La lucha final del disidente es un juego bidireccional de estrategia. Aceptar la caridad del aparato o romper con la organización con los costes personales que eso comporta. Y una vez tomada la decisión de romper hacer un estudio de energía disponible para determinar si se mantienen suficiente batería para tejer una organización nueva. Sabiendo que el Régimen del 78 quiso que los partidos y sindicatos fueran controlados por élites dirigentes la única opción es romper con el Régimen del 78 y construir organizaciones horizontales donde los equilibrios se renueven constantemente y sea tremendamente complicado aplicar procesos de "mobbing ideológico" que no estén basados en el poder conservado sino en el poder adquirido. 

Vota a Teresa García #primàriescompromís

La meua relació amb Compromís es una relació bipolar. D'una part representa clarament la meua ideologia i visió del món i de l'altra el conec suficientment per dins com per conèixer les seues misèries. Probablement per això sóc molt més exigent amb Compromís que amb altres opcions perquè no m'agrada que idees a les quals tinc tanta devoció siguen maltractades en segons quines ocasions. I probablement per això necessite dir quina persona em dóna totes les garanties de que les meues idees estiguen representades a Les Corts Valencianes. 



Ara és un moment on és molt important encertar amb les persones. De fet, en la nova política que necessita superar l'esquerra clàssica han de tindre un paper molt important les persones, quasi al mateix nivell que les idees.

Tinc una visió crítica de les primàries de Compromís -supose que com amb gairebé tot- però és el moment d'encertar amb les persones. Les persones són la materialització de les idees.

Conec a Tere des que "va nàixer" políticament. Jo formava part d'aquell grup polític que va donar un pas endavant per intentar que el valencianisme a Sagunt es fera d'una manera més formal, més ferma, més convençuda, més estratègica. Va ser l'època on Quico va fer-se endavant i tant Teresa com jo -després altres persones- el vam acompanyar. És una època de consolidació i maduració d'un projecte de valencianisme progressista a una ciutat mitjana com és Sagunt tremendament complexa políticament.

La qüestió és que Teresa i jo pràcticament ens vam criar com a "germans polítics". Independentment de la trajectòria posterior de cada ú -millor dit de la meua- vos puc assegurar que Tere té un cap privilegiat per a la política. Per exemple, és un cas paradigmàtic de "porta giratòria inversa". Ara que els polítics de la "casta" eixen fugint com a rates a l'empresa privada Teresa va fer en el seu dia el pas contrari. Era una brillant cap d'equip en una empresa de caràcter ambiental. Ningú no sap com l'haguera tractat la crisi però conec les capacitats intel·lectuals, emocionals i socials de Teresa i això en el sector privat es paga i molt bé. Siga com siga es va deixar dur per la seua passió. La seua passió segurament no és la política. Crec que la seua passió és la seua gent i el seu país. La política és només un instrument per fer que la gent siga més feliç i el seu país també.

Podria fer una llarga llista de qualitats i simbolismes pels quals Teresa és el millor vehicle per a les idees de Compromís. La seua lleialtat lingüística que és ferma però flexible. Teresa és bilingüe sense ser diglòssica. Només cal llegir els seus cognoms per saber que el seu origen és un gran simbolisme. És la millor metàfora de l'eclecticisme valencià. En eixa llista ens hauríem de detindre en la seua interpretació del que és l'esquerra. He passat moltíssimes hores de treball amb ella i puc assegurar que és rigorosa, perfeccionista i incansable. Quan té temps per llegir i pensar és capaç de produir la millor literatura política pràctica, realista i factible que jo he vist mai. I això en un partit d'esquerres és petroli.

No m'allargaré massa -com diria un vell militant de Sagunt que tardava dos hores en cada discurs: "estic acabant"- però no vull passar per damunt de les altres dues intel·ligències que falten. Teresa simbolitza un lideratge femení que jo personalment admire. I no anem sobrats de lideratges femenins. Quan passava més temps al seu costat admirava enormement la paciència per vore madurar idees col·lectives. Una paciència que jo no tinc. També la seua capacitat per empatitzar amb els grups. Té també una intel·ligència emocional per damunt de la mitjana pel que fa a la reacció en situacions de crisi o urgència. Té serenitat però també caràcter.

Respecte a la tercera intel·ligència que jo li reclame a un representat del meu estimat vot: la intel·ligència social, Teresa ha sigut capaç de pertànyer a un col·lectiu tan peculiar i lliure com el de Sagunt i anar guanyant-se el respecte dins i fora de la seua comarca. Sense entrar en conspiracions o intrigues però amb lleialtats i afectes, sabent caminar pel seu camí de la mà de qui volia fer un mateix camí. Ha donat el seu temps i les seues capacitats sense esperar res a canvi. I ara és el moment de tornar-li tot això que ens ha donat a tots.

Teresa té un handicap en un procés de primàries com el que ha plantejat Compromís: és d'una comarca molt menuda i damunt fronterera. Per això m'he decidit a fer este post. Perquè necessita de la teua ajuda per arribar on es mereix i on la necessitem.

Per cert, evidentmennt també té defectes...però el balanç polític entre virtuts i defectes puc assegurar que fa de Teresa la meua millor representant de les meues idees en Les Corts Valencianes.

Endavant, bon vent i barca nova. 

No te compres un unicornio sindical

"No te compres un unicornio sindical" era el título de un folleto sindical que propuse. No cuajó evidentemente ante la extravagancia del contraste entre la comunicación sindical habitual (hoja sindical + revista sindical + a veces vídeo sindical) de contenido formal, rígido y serio. No creo que haya que abandonar la linea sería y rigurosa de análisis y propuestas en ningún caso pero quizá habría que incluir nuevos contenidos y lenguajes. 



En realidad "No te compres un unicornio sindical" hubiera sido un experimento sobre el titular como gancho. Sostengo de manera reiterada y hasta cansina que necesitamos titulares atractivos, prescriptivos que actúen de gancho frente a los habituales descriptivos y análiticos.

Bajo la primera capa de extravagancia "No te compres un unicornio sindical" era congruente con su finalidad. La finalidad era intentar hacer pedagogía sindical respecto a las posibilidades que un sindicato tiene dentro de la empresa. No sé en el resto de sectores pero en banca se ha creado una especie de mística sobre el poder del sindicato al que se le atribuyen a veces hasta una especie de poderes sobrenaturales. Una parte de esa mística está basada en el "conseguidor sindical" pero otra está basada en un desconocimiento amplio sobre las posibilidades de influencia de un sindicato cualquiera sobre aspectos como la determinación de la cantidad de gente necesaria para afrontar la carga de trabajo. Este es el problema central de todas las empresas y también lo es en banca.

Así que diseñé un texto en el que se exponían cuáles eran los campos de influencia y negociación de un sindicato en banca. Lo que puede y lo que no puede hacer según el marco normativo sindical vigente. Una de las ideas fuerza del texto era "un sindicato trabaja pero no hace magía". El siguiente paso era buscar un gancho. Y así surgió el titular. Se trataba de remarcar que en banca no existen unicornios sindicales, que nadie hace magia, que lo que hay es trabajo, contactos, presión, análisis, información, transparencia... pero magia no se puede hacer.

"No te compres un unicornio sindical" responde al principio básico de Lakoff de creación de marcos referenciales. El primero mecanismo mental que desencadena es el mismo de "No pienses en un elefante". Nadie puede evitar pensar en comprar un unicornio sindical y traerlo a la mente, tan rosita como el de la foto. El unicornio es una criatura fantástica, mítica e incluso infantil según el toque gráfico que le des lo que genera un marco referencial perfecto para introducir una lección sindical. Genera un estado de ánimo y predispone a la mente para recibir un mensaje. Otra cosa sería saber si el mensaje cala pero al menos el índice de lectura aumentaría. También habría que manejar el nivel de rechazo (lo que dicen las demás opciones sobre una comunicación creativa de ese tipo). Pero en todo caso me servía maravillosamente para identificar una determinada versión del sindicalismo en banca. Una versión basada en la promesa infundada pero también en la expectativa infundada. Era el gancho perfecto para hacer pedagogía sindical.

Nunca salió a la luz ese folleto. Yo tampoco insistí mucho en que saliera porque no tenia ni el entorno, ni la agenda ni el contexto para que pudiera salir.   Soy consciente de que se trata de una estrategia comunicativa más propia de un nicho de mercado con target creativo que de una propuesta generalista o de seguidor de líder pero la verdad es que pienso que cada vez habrá que acudir a ciertas innovaciones creativas para sacudir la atención de los destinatarios de comunicación persuasiva.

Sin embargo, siempre me he preguntado si el gancho hubiera sido efectivo así que lo he usado de títular para este artículo. El experimento continua. Comprobaré si un gancho como ese funciona mejor que cualquier otro titular viendo las lecturas en mis estadísticas.


Mendicidad inversa


Begoña no era un colegio religioso pero tenía una iglesia dentro. Los días que llovía y no podías salir al patio te quedabas en las escaleras y el patio de la iglesia. Las escaleras tenían una barandilla que servía de tobogán y era la única diversión.

A la iglesía entrábamos poco. Pero había un día al año en el que todos los niños entrábamos. Era por Navidad. Nos decían que lleváramos una bolsa con alimentos no perecederos. Así que yo llegaba a casa y le decía a mi madre que tenía que llevar alimentos para los niños pobres. Nos poníamos en fila con la bosla y al llegar al niño Jesús le dábamos un beso y dejábamos la bolsa.

No es que yo fuera rico. De hecho estamos hablando de una época de España y del Puerto de Sagunto bastante pobre comparada con el resto de Europa. Yo era el hijo de una familia media del Puerto de Sagunto. Mi padre trabajaba en la Fábrica que ya languidecía y años después se desmantelaría. Mi madre... en fin.. yo siempre ponía en el concurso de dibujo que hacía "sus labores" para decir que básicamente se dedicaba a cuidar de mi padre, de mi hermana y de mi. Esas eran sus labores. Era una época del Puerto de Sagunto donde las jeringuillas aparecían en la playa, los yonkis en el sanatorio y pasar por Baladre todavía daba mucho miedo. Los wichiteros quedaban con los de Churruca para pegarse. Pero entonces no había cámaras para grabar la dureza. Y años después todo lo recordamos como más auténtico aunque el mismo recuerdo ya es falso.

Así que yo no era rico y allí estaba sintiéndome el niño más solidario del mundo porque llevaba una bolsa de plástico con arroz, turrón, alubias, lentejas.... no sé qué ponía mi madre... no lo recuerdo.

El sábado pasado se hizo un llamamiento para aportar alimentos a los bancos de alimentos. Y seguramente un montón de gente colaboró pensando lo mismo que pensaba yo de pequeño. Un pequeño gesto, tota pedra fa paret, es lo menos que se puede hacer. Las conciencias individuales están limpias.

Sin embargo, la conciencia colectiva es sucia. La desigualdad en España avanza profundizando en la tragedia. No puedo entender que siga siendo necesario llevar una bolsa de alimentos no perecederos. No puedo entender que los centros de las ciudades se llenen de jóvenes que intentan abordarte por la calle para que dones dinero a una ONG. Hemos privatizado hasta la solidaridad. Celebramos el día de la Constitución justo al lado de la Purísima por algo. A la Constitución solamente le queda la fé. Un Estado Social y Democrático es aquel que procura colectivamente cubrir todas las necesidades de sus habitantes. De los deseos que se ocupe cada uno. Pero de las necesidades nos deberíamos ocupar todos. No cada uno. Todos. Treinta años después me niego a llevar una bolsa de alimento. Y me niego a besar al niño Jesús. Me niego a que hagan programas de televisión donde se hace espectáculo de la mendicidad, de pedir dinero por necesidad. Y me niego a resignarme a un sistema que esclaviza a una parte para pagar los caprichos de los ricos. Me niego a vivir en un país low cost donde muchos pierden todo para que pocos ganen mucho.

No a las bolsas de alimentos, sí a la renta básica. 

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