No te compres un unicornio sindical

"No te compres un unicornio sindical" era el título de un folleto sindical que propuse. No cuajó evidentemente ante la extravagancia del contraste entre la comunicación sindical habitual (hoja sindical + revista sindical + a veces vídeo sindical) de contenido formal, rígido y serio. No creo que haya que abandonar la linea sería y rigurosa de análisis y propuestas en ningún caso pero quizá habría que incluir nuevos contenidos y lenguajes. 



En realidad "No te compres un unicornio sindical" hubiera sido un experimento sobre el titular como gancho. Sostengo de manera reiterada y hasta cansina que necesitamos titulares atractivos, prescriptivos que actúen de gancho frente a los habituales descriptivos y análiticos.

Bajo la primera capa de extravagancia "No te compres un unicornio sindical" era congruente con su finalidad. La finalidad era intentar hacer pedagogía sindical respecto a las posibilidades que un sindicato tiene dentro de la empresa. No sé en el resto de sectores pero en banca se ha creado una especie de mística sobre el poder del sindicato al que se le atribuyen a veces hasta una especie de poderes sobrenaturales. Una parte de esa mística está basada en el "conseguidor sindical" pero otra está basada en un desconocimiento amplio sobre las posibilidades de influencia de un sindicato cualquiera sobre aspectos como la determinación de la cantidad de gente necesaria para afrontar la carga de trabajo. Este es el problema central de todas las empresas y también lo es en banca.

Así que diseñé un texto en el que se exponían cuáles eran los campos de influencia y negociación de un sindicato en banca. Lo que puede y lo que no puede hacer según el marco normativo sindical vigente. Una de las ideas fuerza del texto era "un sindicato trabaja pero no hace magía". El siguiente paso era buscar un gancho. Y así surgió el titular. Se trataba de remarcar que en banca no existen unicornios sindicales, que nadie hace magia, que lo que hay es trabajo, contactos, presión, análisis, información, transparencia... pero magia no se puede hacer.

"No te compres un unicornio sindical" responde al principio básico de Lakoff de creación de marcos referenciales. El primero mecanismo mental que desencadena es el mismo de "No pienses en un elefante". Nadie puede evitar pensar en comprar un unicornio sindical y traerlo a la mente, tan rosita como el de la foto. El unicornio es una criatura fantástica, mítica e incluso infantil según el toque gráfico que le des lo que genera un marco referencial perfecto para introducir una lección sindical. Genera un estado de ánimo y predispone a la mente para recibir un mensaje. Otra cosa sería saber si el mensaje cala pero al menos el índice de lectura aumentaría. También habría que manejar el nivel de rechazo (lo que dicen las demás opciones sobre una comunicación creativa de ese tipo). Pero en todo caso me servía maravillosamente para identificar una determinada versión del sindicalismo en banca. Una versión basada en la promesa infundada pero también en la expectativa infundada. Era el gancho perfecto para hacer pedagogía sindical.

Nunca salió a la luz ese folleto. Yo tampoco insistí mucho en que saliera porque no tenia ni el entorno, ni la agenda ni el contexto para que pudiera salir.   Soy consciente de que se trata de una estrategia comunicativa más propia de un nicho de mercado con target creativo que de una propuesta generalista o de seguidor de líder pero la verdad es que pienso que cada vez habrá que acudir a ciertas innovaciones creativas para sacudir la atención de los destinatarios de comunicación persuasiva.

Sin embargo, siempre me he preguntado si el gancho hubiera sido efectivo así que lo he usado de títular para este artículo. El experimento continua. Comprobaré si un gancho como ese funciona mejor que cualquier otro titular viendo las lecturas en mis estadísticas.


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