El sorprendente carisma de Mr Pablo

La comunicación política es una disciplina conservadora. La comunicación de masas siempre exige un acomodo lo más universal posible y para eso hay que manejar tanto el nivel de adhesión como el nivel de rechazo. Gran parte de la comunicación política se ha basado en reducir el nivel de rechazo y buscar un perfil neutro de adhesión dentro de cada marco ideológico y cada contexto temporal. Iglesias ha arrasado con todo. 



Precisamente por eso sorprende la irrupción de la comunicación política de Pablo Iglesias que ha creado escuela entre el resto de podemistas. Un nuevo tipo de comunicación política que algunos se afanan en describir como cuidadosamente cultivado. Yo me atrevería a decir que ha sido el fruto de una gran espiral de casualidades que solamente podían pasar ahora.

En cualquier otro momento la oratoria peculiar de Pablo Iglesias no hubiera traspasado al Gate Keeper. Ningún vigilante de opinión pública hubiera dejado pasar al coletas a la parrilla del prime time. Sin embargo, el nacimiento y la incógnita de portavoces del 15M facilitó la entrada en el castillo de un personaje que se correspondía con las expectativas de ese movimiento que sorprendió a todos.

El carisma de Pablo Iglesias es sorprendente porque transgrede todos los anteriores mandamientos de comunicación ideológica. Lo más sorprendente es que los asesores de imagen de izquierdas intentaban siempre sujetar al personaje y su lenguaje. Hasta que llega Iglesias, se quita la camisa de fuerza y empieza a soltar por la boquita sin complejos.

Veamos algunos de esos pecados capitales de Iglesias que se han convertido en su mayor éxito:


  • La coleta. Cualquier manual de comunicación política exige un aspecto neutro, que no llame demasiado la atención para concentrar la atención en el mensaje y restar dispersión subliminal. Iglesias aparece con pelo largo y siempre coleta. Antes se le conoció como el coletas de la Sexta que como Pablo Iglesias. Ha sido precisamente la coleta lo que ha viralizado su aspecto. Tanto que apareció como logo de Podemos, algo impensable en Pedro Sanchez por ejemplo cuya guapura se presume pèro cuyo aspecto convencional impide amortizarlo. 
  • La ropa. El look casual de camisa arremangada, pulseras e incluso se permite el lujo de corbata hipster sigue en la linea de destruir el aspecto neutro o el miedo a que el aspecto empañe el mensaje. Errejón viste casi igual. Es un look universitario, urbano, medio-alto, informal que es precisamente el target de Podemos. El look del chico joven, dinámico, sobradamente preparado para tomar el timón. 
  • La soberbia. La ortodoxia comunicativa dice que no hay que ser especialmente beligerante, ni menospreciar al adversario y que el lenguaje corporal ha de permitir los planos de escucha activa. Sin embargo, Iglesias alterna la soberbia de la expresión con el encogimiento de espalda (nunca lleva la espalda recta) que denota inseguridad y timidez. La ortodoxia comunicativa dice que todo debe ir alineado e Iglesias se salta otra norma. Anda encorbado pero se sienta casi tumbado cuando habla en una tertulia. Sin embargo, es capaz de inclinarse hacia delante totalmente y mantener la mirada en una entrevista desafiante con Ana Pastor o TVE. 
  • Puño en alto. La simbología de la izquierda se fue diluyendo durante los noventa y apenas ningún comunicador la recomendaba por ser demasiado impactante visualmente. Iglesias recupera el puño en alto como símbolo de visibilidad y de poder y la gente lo compra. 
  • La serenidad agresiva. La ortodoxia comunicativa exige una cierta formalidad, solemnidad y asertividad. Un lenguaje políticamente correcto. Sin embargo, Iglesias se mantiene con gesto imperturbable diciendo cosas tremendamente duras. Tanto que su primera fama surge de ser el azote de Marhuenda e Inda en la Sexta. Es una mosca cojonera completamente hierática. 
  • El kamikaze. Cada vez que se hace un debate entre candidatos en las elecciones españolas se nos ofrece un amplio catálogo de recursos discursivos y de escenarios. Uno de ellos es intentar que el plano y el entorno te favorezcan. Iglesias aceptó ir a las tertulias de Intereconomía que es el territorio más hóstil que se pueda encontrar. Y le funcionó el atrevimiento de ir de Kamikaze. 
  • Las metáforas. La ortodoxia comunicativa también dice que el lenguaje debe ser sencillo y adaptable a cualquier edad. Las única metáforas permitidas podrían ser el story telling de la niña de Rajoy de aquel debate de presidenciales. Sin embargo, Iglesias construye metáforas ideológicas e incluso conceptos nuevos que la gente entiende rápido (la "casta" que se ha instalado en el ático del sistema donde "casta" es un concepto completamente nuevo y "ático" funciona como elemento referencial de la cultura española). 
  • El lenguaje común. La ortodoxia comunicativa exige un lenguaje políticamente correcto. Sin embargo, Iglesias dice tacos sin problemas y con naturalidad porque es capaz de alternarlos con metáforas visuales o pensamientos complejos. 
  • Argumentario propio. La ortodoxia comunicativa ha creado todo un harén de asesores para cada discurso creando un laboratorio de opciones y previsiones. Iglesias construye su propio argumentario de manera natural, sin mediaciones, sin asesores, de manera compartida pero mediante diálogo, de manera deliberada pero propia. 
  • Sin complejos. La ortodoxia comunicativa dice que se debe intentar evitar al enemigo beligerante. Se llama nivel de rechazo y es mejor tenerlo bajo porque te conflictualiza y te desgasta en energía reactiva. Iglesias presinde de esa teoría y busca el nivel de rechazo para generar primero notoriedad y luego cohesión interna. El hashtag #suodionuestrasonrisa es quizá una de las mayores genialidades en este aspecto. 
  • La abuelita feroz. Y tras todo esto Iglesias es capaz de mantener su carisma tras salir a relucir todas las contradicciones de sus programas de La Tuerka o sus participaciones en actos diversos de la izquierda. Incluso su pasado como asesor de Izquierda Unida. Es capaz de esconder la etiqueta de "la izquierda" y sin embago ofrecer las ideas de la izquierda de manera cruda como el denominador común de "una mayoría social" o del "sentido común". 

Es absolutamente apasionante volver a comprobar como la única manera de evolucionar es romper las reglas que todo el mundo da por sentadas. 







copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com