Corporocracia

Ni Huxley ni Orwell pudieron adivinar quienes serian los seres invisibles que dominarían el mundo. Tampoco Blade Runner acertó con los replicantes. Todos pensaban en la dominación del hombre por el hombre o de la máquina al hombre. Error.
Cuando se decidió dar vida a esos seres inanimados en los que las personas se diluyen y se convierten en partes de un todo nadie podía pensar que serían las empresas las que dominarían el mundo. Lejos queda aquel ideal marxista de la lucha de clases y por tanto entre personas. Ahora se trata de las empresas/corporaciones contra las personas.
Y esa lucha se libra aquí lejos en Grecia. No podía ser otro lugar el elegido para defender la democracia. Grecia intenta hoy defender la dignidad de las empresas frente a las corporaciones escondidas tras la Troika, disfrazadas de organismos con la careta de alguna democracia indirecta. Grecia defiende hoy una economía para las personas frente a los que quieren una economía contra las personas. Los gangsters del mercado apuntan con la pistola de la deuda.
Pero levanten la vista y miren más allá. Ahora mismo una empresa puede estar cambiando sus contadores, pueden estar subiéndose el calibre, pueden estar subiéndoles la tarifa, pueden estar haciendo negocio con un bien de todos como es el agua sin que ninguna administración pueda rechistar.
El frankenstein de Mary Shelley no está hecho de órganos humanos sino de acciones. Un círculo perfecto. Puede que sea su propio plan de pensiones el que más daño hace a su país. A usted mismo. 

copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com