La meta volante de junio

Mucha gente sigue creyendo que trabajando en un banco se vive bien. Sin faltar al respeto al riesgo y dedicación de otras profesiones creo que esa afirmación no es cierta. 
Para los que no trabajan en banca una "meta volante" es un objetivo de producción a una determinada fecha. En mi banco tenemos una en junio de producción de seguros. Por tanto, estamos en la recta final de la campaña hasta junio que es donde los nervios florecen con más intensidad. 

Tener objetivos en cualquier materia de la vida es importante. Lo determinante es fijarlo correctamente según tus capacidades y tus posibilidades. Ese es el problema. En mi banco los objetivos para la meta volante de seguros de junio son desmotivantes por varias razones.
La primera sería la práctica de un cierto intrusismo profesional. Creo que nadie se siente cómodo vendiendo un producto parafinanciero con tanta intensidad. Estamos formados en la comercialización pero desconocemos el mundo de los seguros. Así que los seguros se comercializan en mitad de una maraña de malentendidos, posiciones negociadoras de superioridad o imposición directa. El seguro es un producto que después genera un trabajo extra (los siniestros) así que tras comercializarlo nos vemos abocados a dar servicio a los clientes. Ese trabajo extra no cuenta en ninguna parte para los jefes. Solo cuenta la comercialización.
La segunda razón sería que nadie saber por qué vendemos seguros. No sabemos por qué no estamos haciendo banca de verdad y dedicamos tanta intensidad a los seguros. Nadie lo explica. Se suponen muchas cosas pero a ciencia cierta nadie sabe porque todo el estrés comercial se pone en ese producto.
La tercera razón sería que ya llevamos vendiendo seguros (un cierto intrusismo comercial sí que es) varios años con lo que nuestros clientes empiezan a estar un poco "cansados" comercialmente y es más dificil vender ese producto. Sin embargo, los objetivos de ventas se van multiplicando cada año. Y este año directamente son una locura.
Y ¿qué ocurre cuando los objetivos no tienen en cuenta las capacidades (tiempo y plantilla disponible) o las posibilidades (clientes disponibles). Pues que hay que trabajar más tiempo para conseguir menos resultados. 

Y ¿qué ocurre cuando los resultados no salen? Mi entidad ha construido una pequeño ejército de fustigadores comerciales que marcan el ritmo a los remeros comerciales cada día. Cada día te fustigan la espalda con el látigo del Excel como en Ben-Hur. Cada día se envía lo que ha hecho cada persona. Así te sientes culpable o poco profesional cuando un día no has contratado un seguro. No te vas a gusto a casa aunque hayas trabajado muchísimo en otras cosas. Quizá morosidad o quizá un marrón de un cliente que no saldrá en las cifras que importa. Si te desvías del ritmo comercial que marcan los fustigadores te traen a fustigadores más importantes y te encierran en el despacho o te llaman personalmente por teléfono para asustarte. Y lo consiguen. Te convocan a reuniones de "pelotón de los torpes" para consumirte tu tiempo libre. Cuestionan tu profesionalidad y tu competencia. Y con esa sensación de desamparo, de soledad y de falta de reconocimiento llegas a casa e intentas dormir. Pero a eso de las cuatro de la mañana.... te despiertas... y ya no te vuelves a dormir. Así podrás ir a la oficina a las siete y como no hay nadie seguro que te da tiempo a hacer lo que no cuenta para nadie pero tú sabes que es tu responsabilidad. Y así un día tras otro cuando se acerca una meta volante o a un territorial le da por apuntarse una medalla o no querer salir mal en la foto.

Asi que, en estos momentos en mi entidad se está trabajando mañana y tarde para conseguir esos resultados a junio. A partir de las tres, esas horas son horas extra que nadie cobra. Horas en fraude a la seguridad social pero sobre todo son horas que le robas a tu vida, a tu familia, a ti mismo y a tu vida, a la misma duración de tu vida. Porque la vida es lo que pasa mientras estás vivo.

Igual piensas que son pocas. Solamente te diré que hoy en día... si un día quieres irte a la hora casi tienes que avisar con tiempo. Se oyen frases como "yo no soy de los que trabajan de ocho a tres" o "vengo antes porque así me da tiempo a todo". "Prefiero alargar un poquito para ir a por los nenes a las cinco". Diez horas diarias sin parar con una densidad alucinante y una velocidad de vértigo. Comer en la oficina una ensalada y seguir.
Pero no hay que preocuparse... "es lo que hay" al fin y al cabo "somos unos privilegiados por tener trabajo y que nos paguen". Modo ironía off.



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