¿Cómo actúan los terroristas financieros en banca?

El terrorismo es el uso sistemático del terror1 para coaccionar a sociedades o gobiernos, utilizado por una amplia gama de pseudoorganizaciones políticas en la promoción de sus objetivos
Esta es la definición de terrorismo que nos da la wikipedia. Por lo que lo determinante será determinar si hay uso sistemático del terror para coaccionar sociedades en el ámbito financiero. 
Viñeta de El Roto


El primer paso para sembrar el terror que usan los terrositas financieros es la creación de un ente exterior, anónimo y vengativo: los inversores o los mercados según el estilo de cada terrorista financiero. Se atribuye a los inversores y los mercados cualquier acción ventajosa destinada a sembrar el terror con el objetivo de obtener beneficios para el grupo de poder para el que trabajan los sicarios financieros que ocupan la élite dirigente. 

Creado el ente vengativo superior se establecen una serie de estrategias basadas en la economía como hecho incontrovertible creando marcos cognitivos que se asientan en axiomas que causan miedo. Son básicamente dos: la caída de los bancos produciría un proceso de medievalización económica (casi volviendo al trueque) y para las plantillas de banca se envía el mensaje "podéis perder vuestros amados trabajos". Eso se podría llamar sembrar el terror. 

Analicemos algunos de los axiomas que manejan los terroristas financieros en banca: 

  • Para que los inversores confien en los bancos deben tener un ratio de eficiencia del 50%. La ratio de eficiencia es el dinero necesario para producir. O sea, una ratio de eficiencia del 50 quiere decir que con 50 euros de costes conseguimos producir 100. La primera pregunta que nos surge es por qué los inversores necesitan un margen de beneficio del 50 (someramente y por encima) y por qué no aceptan un 40% o un 30% que son márgenes habituales en muchos negocios. ¿Cuál es la voracidad de esos inversores? ¿Cuáles son sus intenciones exclusivamente especulativas que obligan a un sector determinante en el capitalismo a trabajar con esos márgenes?. La segunda pregunta fundamental es por qué nuestros bancos o mejor dicho cuáles de ellos están expuestos a esta "extorsión" de los inversores. Nuestro sistema bancario estaba poco expuesto a "los inversores"; las cajas de ahorro y cooperativas de crédito no cotizaban en bolsa por lo que no estaban sometidos a "los inversores". Hay experiencia de mala gestión en cajas de ahorro y experiencia de una excelente gestión en cajas de ahorro. Meter a todas las cajas de ahorro en el mismo saco fue otro axioma del terrorismo financiero. ¿Quién decidió que todo nuestro sistema bancario estuviera expuesto al capitalismo salvaje de casino en bolsa? 
  • ¿Cómo se gestiona esa ratio de eficiencia? Indudablemente el peso del gasto de personal en un sector tan intensivo en mano de obra como es el de servicios financieros es muy importante pero no es el único. Las decisiones de tamaño, ubicación y diseño de las sucursales de banca son decisiones del ámbito de los directivos que ahora hay que recalcular en su justa dimensión. Muchos de ellos metieron la pata y ahora disfrutan de maravillosos regalos del banco en forma de prejubilación o indemnización, sin embargo los ajustes afectarán a los trabajadores de banca que tuvieron poco que ver en aquellas decisiones. Las decisiones sobre adquisición de tecnología para controlar a los trabajadores mediante tablets y teléfonos frente a los mantenimientos o la tecnología al servicio del cliente, son decisiones directivas con altos costes; la retribución variable se queda mayoritariamente en manos de los directivos cuya afectación a la ratio de eficiencia es también importante. Pero la "casta" bancaria nunca cae porque es invisible. La ratio de eficiencia hay muchas manera de gestionarla. El axioma de los terroristas es decir que solamente hay una. La solución única ha sido el gran invento del neoliberalismo que ha convertido la economía en una religión de libro sagrado. Un único libro. 
  • Los parámetros económicos nacieron para medir y gestionar la función socioeconómica de cada unidad actuante en el mercado. La ratio de eficiencia nació para medir la sostenibilidad del trabajo de un banco. Pero todas estas unidades de medida nacieron para servir a la sociedad como indicadores de gestión. Porque esa es la finalidad última de un banco o de cualquier empresa: ofrecer un servicio socialmente útil a la sociedad en la que está insertada. De nada sirven bancos rentables que no hacen su trabajo como está ocurriendo en la actualidad cuando no canalizan el crédito hacia las mejores unidades más eficaces de gasto/inversión. 
  • Otro de los axiomas básicos de los terroristas financieros es decir que no existe demanda. En realidad ellos quieren decir que no hay demanda solvente pero esconden el apellido solvente. Y lo hacen deliberadamente porque ya saben que el análisis del riesgo ha cambiado de parámetros. Los sistema de análisis del riesgo anteriores a la crisis fallaron. Eso resulta más que evidente. Y hay que establecer nuevos parámetros especialmente para conceder riesgo a startups y drenar sectores productivos. Así pues, demanda hay, eso se puede comprobar fácilmente en las sucursales y en cualquier portal de crowdlending o banca alternativa. Y sobre si es solvente o no quizá haya que examinar más los métodos que los que clientes. Además analicemos los precios a los que se está prestando el dinero. El BCE prácticamente regala el dinero, los clientes lo están dejando en el banco por debajo del 0,5% sin embargo los préstamos dificilmente bajan del 10% y con un montón de productos de seguro adosados. Y hablemos también del foco. ¿Donde van los esfuerzos de captación de negocio de las sucursales? Básicamente ahora se canaliza mucho esfuerzo hacia la banca frikie (electrodomésticos, seguro de tercera categoría, vajillas, motos y resto de productos del Gran Bazar Bancario actual). Esas energías no van a captar activo/pasivo que son el motor principal de la banca. 
  • El último axioma de este post es el ejemplo de Bankia. Se propone el ejemplo de Bankia como espejo en el que mirarse. Bankia es una entidad rescatada con dinero público que ha hecho ERES salvajes y cerrado sucursales en pueblos pequeños y barrios humildes. Ha remodelado todas sus sucursales en diseño (con dinero público) y ahora aparece como el modelo privado (con fondos públicos) a seguir. Un banco intervenido que crea paro y exclusión financiera y que engañó a numerosos preferentistas mientras gastaba en tarjetas black. Ese es el ejemplo. Otro mísero axioma que no soporta ningún análisis. 

Los actuales directivos de banca carecen de imaginación para afrontar un escenario de bajos tipos de interés con lo que se han convertido en los nuevos dinosaurios de la era postindustrial. El problema es que arrastrarán a sus plantillas. No saben cómo hacer banca del siglo XXI porque aprendieron banca en el siglo XX y la nueva sociedad en red no perdona la falta de creatividad y de colaboración. Solamente el tardocapitalismo y el oligopolio impuestos por la troika que romperá a través de Internet permite aún hoy sobrevivir a la casta bancaria. Eso sí, con métodos de terrorismo financiero. 


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