Diagnósticos de hierro y diagnósticos errados

Todos fallan. Aunque parezca increíble. Todos fallan el análisis y el diagnóstico. Hay tanta paja entre la realidad y la visión de la política de largo recorrido que nadie acierta a ver la viga en el propio.

El PP se equivoca si piensa que tiene un problema de ideas y de comunicación. Tiene un problema de personas. Más concretamente de golfos políticos. De una enorme cantidad de golfos y golfas políticos que tiene entre sus filas y es incapaz de separar de las manzanas sanas.
El PSOE se equivoca si cree que tiene un problema de personas. El PSOE tiene un problema de ideas. La socialdemocracia europea tiene un problema de ideas. No tiene un modelo que superponer al liberal más allá de las cuestiones postmaterialistas. Se equivoca al pensar que cambiando las caras saldrá del pozo sin cambiar las ideas.
UPyD se equivoca si cree que es un problema de populismo. UPyD tiene un problema de definición. Que digan que son de centro de una vez y ocupen el espacio que les toca.
Izquierda Unida se equivoca si cree que tiene un problema de unidad de la izquierda. Izquierda Unida hace mucho que tiene un problema de impermeabilidad. Es una organización rígida y cerrada a pesar de presumir de lo contrario. Y su negativa constante a las primarias es un gran ejemplo de lo que digo.
Y Podemos se equivoca si cree que no tienen ningún problema por haber sido un éxito electoral. Y se equivoca porque tiene un problema de densidad. Podemos es un partido líquido que todavía tiene que demostrar músculo más allá de la macrocefalia y del discurso virtual y mediático.
Y Compromís se equivoca también si cree que tiene  un problema de objetivos. Compromís tiene un problema de expectativas. Tan altas que la frustración puede ser mayor y puede sacar todo el fuego por la boca de las dos cabezas de dragón que todavía entienden que comparten un cuerpo.
Todos fallan pero unos más que otros. Sin diagnósticos no hay esperanza. Nadie se preocupa de pensar que el veneno también está en la relación y no en los participantes. 

El surfing de Krugman


Dice Paul Krugman -que es un tio que sabe mucho mucho- que la economía capitalista ha derivado en dos estados básicos: euforia y depresión. La economía se basa cada vez más en estados psicológicos.
Uno de los procesos psicológicos más curiosos que han puesto de moda las redes sociales y en concreto Twitter es el concepto de oleada. Fue un invento de las tertulias que Twitter ha sublimado. No hace mucho que les dije que en el mundo virtual pasan cosas de verdad. Pues así es. Las oleadas de Twitter consisten en que todo el mundo se pone a hablar sobre el mismo tema como si no hubiera un mañana y al día siguiente nadie se acuerda de ese tema. Al principio el hashtag era una manera de ordenar la visibilidad. Ahora el hashtag ya es una ola. El mar mediático se compone de olas que se adentran en la playa. Arramblan con todo lo que pillan y vuelven al mar donde otra ola vuelve a salir hacia la costa y sustituye a la anterior. La gestión de los mercaderes de la persuasión del presente y el futuro consistirá en analizar todos esos datos (se llama Big Data) y especialmente como subirse a la ola. Hacer surfing mediático.

Y todo esto tan complicao que les estoy contando ¿a qué viene? Pues yo se lo explico gracias a mi álbum de Aprenda usted a jugar al futbol con Johan Cruyff que era un album muy chulo que poca gente en el Puerto tiene.

Hace unos días el Junior de Barranquilla disputaba la final de la liga Postobón en Colombia. Perdieron el partido de ida. Pero durante la noche aparecieron varios tweets en un perfil de Twitter llamado Todo sobre Futbol que tiene ya 32.000 seguidores. En los tweets se informaba de unas irregularidades del equipo rival como hacer cuatro cambios y jugar con doce durante parte del partido. Lo que hacía que las autoridades deportivas del país le otorgaran el título al Junior de Barranquilla.

Inmediatamente los hinchas del Junior se echaron a la calle a festejar el título. Hicieron una gran caravana de banderas e incluso se acercaron al estadio a celebrar el título. Algo así como ir a Cibeles o Canaletas. Tras una larga fiesta se descubrió que el tweet era falso. Todavía no se sabe si fue una suplantación o una broma. La cuestión es que el título no es para Junior.

Supongo que les parecerá absurdo, grotesco, extraño, pintoresco.... supongo que les habrá hecho gracia y se habrán reído.

Pues ahora sustituyan el tweet del título por una previsión del FMI y a los hinchas por inversores y verán como ya no les parece tan gracioso.

Y finalmente quizá ustedes se pregunten.. y quién gana con algo tan absurdo... fácil... el que vende las bebidas de la celebración. A ese.. que le quiten lo bailao.

Pasen un buen fin de semana. 

Las nuevas tendencias "pop" de la izquierda.

El destape de Podemos da para muchos análisis. Ha destapado reacciones de todo tipo. Uno de esos análisis es la aparición de nuevas o renovadas actitudes más "pop" de la política, especialmente de la izquierda. 
La ecología de izquierdas se puebla de nuevas tendencias "pop". 
La política  "pop" se parece a la musical. Pocos acordes, letras cortas con estribillos fáciles, melodías más ligeras y se deja seducir por la mitomanía de carpeta y el "left style". Quien lo iba a decir. 

Con la profundidad que puede abarcar un post en un blog -o sea poca-  hasta ahora tenía detectadas diversas top trendy de izquierdas. La militante enfadada-resistencialista, la gauche divine elitista exclusivista, la identitaria comunitarista, la ambientalista, la analítica marxista.... No es el día hoy de profundizar en todas ellas pero son especies de la ecología izquierdosa. Cada persona de izquierdas tiene alguno de esos ingredientes. Algunas hasta todos. 

La crisis y la aparición de las redes sociales ha hecho aflorar nuevas tendencias con fuerza. Puede que siempre hubieran estado ahí pero ahora emergen con visibilidad.

El BigBrotherFun que entiende el campo ideológico como un espacio de diversión. Es la sublimación del Divertirse hasta morir. Llevar el placer y la diversión a cualquier lugar incluso la solemnidad y la formalidad. Este votante lo hace a fuerzas que incentiven el espectáculo político. Las redes sociales se nutren de comentarios jocosos con lo que se hace necesaria la presencia de actores nuevos en el circo. La intencionalidad del voto no es el futuro ni el pasado. Es el presente. La introducción de un elemento nuevo hace variar a todos los demás lo que hace que el relato recobre atención y se haga más interesante. La política es un reality, un Gran Hermano,  donde manda la audiencia y ordena sacar o meter nuevos concursantes para mayor espectáculo. 

El FreeRyder Es un producto de la atomización del pensamiento y por tanto de la disgregación ideológica. No mira a los lados. Vota lo que siente, lo que piensa, lo que testimonia su situación. En otras épocas el votante de izquierdas era muy proclive al concepto voto útil que se construyó en el Regimen del 78. El miedo a la derecha hacía que el votante de izquierdas pensara de manera muy reflexiva y colectiva su voto.  El votante de testimonio olvida la utilidad de su voto, no la cuestiona, vota lo que visualiza como propio en una relación bidireccional con el partido (por oposición a lateral con otros votantes). 

El KillBill. Era tradición entre la izquierda la apuesta de futuro. Por ejemplo, la obsesiva repetición de Programa programa por parte de Julio Anguita era una de esas muestras. El programa simbolizaba un compromiso de futuro. El votante de ajuste de cuentas es un producto de la crisis moral, política y económica de España. Es un voto de venganza que busca aquel actor político que mejor representa la revancha. Es un voto para hacer daño a otro. Ni siquiera un voto de oposición firme, ni siquiera un voto anti. Es un voto perverso porque busca el antagonista que más daño hace. El revanchismo electoral es la traducción a voto de la rabia política. Como derivada colectiva de la revancha sufragista aparece otra de las tendencias: la transición desde el partido causa al partido protesta. El partido causa es un partido de causa única (animalista, feminista... ). El paso siguiente ha sido ampliar la causa hasta la protesta. El partido protesta sirve para protestar, para dar un toque de atención al resto. 

El AirForceOne Hacía mucho tiempo que el carisma (quizá desde Felipe González) del candidato no influía tanto en el voto. Los liderazgos de seducción masiva surgen en entornos de desorientación colectiva (1981 Golpe de Estado militar- 2011 Golpe de Estado Económico). Cuando las ideas se diluyen las caras y los ojos encarnan la seguridad. En Estados Unidos saben mucho de esto porque ya hace tiempo que se fomenta la figura del liderazgo de salvación. El ejemplo más paradigmático es el Air Force One, el avión que salva al Presdiente para que el Presidente pueda salvar al mundo. Confiar en ideas es más difícil que confiar en personas. La izquierda española hacía tiempo que no se dejaba seducir por ninguna cara al estilo de la izquierda latinoamericana que pondera tanto el líder como la idea. Es una renovedad. 

Son las nuevas tendencias de primavera-verano. Veremos si en las pasarelas políticas aparece alguna otra novedad. Estaremos atentos. 






Radiografia de marqueting político de Podemos


Hace unos días hacía un análisis del marqueting político de campaña electoral. El éxito de Podemos ha dejado bastante cojo ese análisis ya que le dedica muy poco espacio. La sorpresa de más de un millón de votos hace necesario analizar este fenómeno que entronca con el movimiento 15M. Para mi es fundamental el uso que ha hecho del marqueting político para ese éxito muy por encima de las propuestas programáticas concretas. Creo que hay varios factores que determinan la aparición de un nuevo tipo de izquierda basado en una nueva manera de vender la propuesta.

El marqueting político de Podemos -inconsciente y consciente- se basa en popularizar el mensaje. La popularización de la propuesta requiere una simplificación del mensaje para convertirlo en viral (Twitterización del pensamiento)  y el dominio de mecanismos inconscientes a la hora de crear marcos referenciales. Las redes y la telegenia son determinantes. Pero vayamos punto por punto.

Logo. Podemos opta por una fotografía de su líder. La veneración al líder hacía muchos años que no campaba por España en la izquierda. Podemos fija claramente como valor principal el de su líder alejándose de su "horizontalidad" programática (círculos para funcionar, ni siquiera asambleas). Es una gran novedad en la izquierda que asume sin problema un caudillismo político que bebe directamente de los movimientos de izquierda latinoamericanos (Correa, Castro, Chavez.... ). Es más, tanto es ese hiperlink latino que el logo recuerda mucho a la foto del Che. Y eso no se hace por casualidad. La imagen más clásica. Cualquier estudiante de Historia del Arte sabe que esa foto tiene un toque mesiánico ya que recoge la tradición del retrato de Jesucristo (barba+pelo largo). De esa manera, al ver el logo de Podemos uno no puede dejar de relacionarse con un toque salvador.

El nombre. Podemos es un verbo. Un verbo de acción. Hasta ahora todos los nombres de partidos eran adjetivos, descripciones. Podemos usa un verbo lo que le otorga una sensación de acción directa no reflexiva. Es más, el concepto incluye el verbo "poder" y tal como ha explicado Iglesias nada más conocer el resultado ese es el objetivo de Podemos, asaltar el poder. El empoderamiento del pueblo es un arma ideológica de primer nivel en Latinoamérica donde la oligarquía es más obscena. Podemos ha sido el lema de muchas campañas allí.
Además, es un verbo en primera persona del plural lo que genera mentalmente un "nosotros". Y un nosotros ideológico requieren inmediatamente después un "ellos". No hay un nosotros sin un ellos en política. Por otro lado, Podemos esconde su ideología (no dice si es de derechas o de izquierdas en su nombre) y eso en un partido nuevo es petróleo ya que el electorado profundiza poco cuando no hay nivel de rechazo (ataques desveladores de incoherencia). En el nombre se marca profundamente las dos O lo que refuerza la creación del "nosotros" cerrado (círculo) frente al ellos. El corro de la hoguera tiene una simbología todaviá muy fuerte en la mente humana.

Iconografía. Podemos ha usado fotos de grupo y fotos desenfocadas de colectivo. Una tradición de la izquierda. La difuminación colectiva contrasta con el liderazgo tan fuerte de Iglesias pero favorece la segmentación. Y la segmentación es la base de la identificación amplia. El liderazgo se nota en el uso destacado de la camisa blanca que confiere más peso visual a Iglesias y su situación central y desafiante (brazos cruzados). Dos mujeres y tres hombres. Los hombres de diferentes generaciones. Se usan las profesiones vinculadas con cuestiones públicas pero no la edad. El cartel se une a otros carteles de concentraciones de gente (el pueblo unido jamás será vencido) difuminada (masa enfurecida). Los marcos referenciales son buenos.

El color. Aciertan también con el color. Y no era fácil porque casi no quedan (ver UPyD que se ha tenido que quedar con el magenta) Han usado también el verde pero finalmente se decantan por el morado marcando dos toques. Por un lado el color de la bandera republicana con el se imbrican en el tercer espacio (política actual=casta vs Podemos) pero además el color morado es un color de limpieza espiritual presente en rituales católicos. Un color místico.

El canal. Para el canal y dado prematuro del parto recurren a dos canales de persuasión de primera magnitud. Su cultivo de redes sociales ha mordido al resto de la izquierda fuertemente. Coste cero e insistencia. (Twitterización del pensamiento) Pero no olvidemos que el principal canal ha sido la televisión. Iglesias parece sacado de un casting. El nombre perfecto para alguien de izquierdas como el fundador del PSOE. La estética cuidada. Resulta muy curiosa la corbata despasada y negra (hipster) combinada con un pelo largo pero siempre recogido (hippy) y una barba a veces descuidada y a veces no. Camisa blanca por los codos (una tradición estadounidense de liderazgo). A destacar especialmente la voz de toque grave (de las que atraen a las mujeres) y el tono impasible constante. Ese tono que convierte a Iglesias en el Gran Gladiador de las tertulias. La gente estaba deseando votar para ajustar cuentas y para revanchismo lo mejor es ensalzar a quien mejor se ha enfrentado en el circo de la tele contra las huestes romanas. Votar a un Ben Hur. La trayectoria de Iglesias en televisión es peculiar como mínimo. Empieza en La Tuerka un fanzine televisivo de izquierda (no voy a poner adjetivo) y luego da el salto a Intereconomia. Stop. Ir a Intereconomia supone aceptar un coro de ogros de extremaderecha que te usan de muñeco de pimpampum. Y allá que se va Pablo y aguanta con total impasibilidad todo lo que allí se dice pero cuando le toca dice todo lo que le pasa por la cabeza. Finalmente, un productor de la Sexta decide que el lugar de Pablo es la Sexta Noche donde se convierte en la pesadilla de Marhuenda. La mosca cojonera de la derecha española. El anterior caso de mosca cojonera fue Mónica Oltra pero ella estaba en las instituciones. Pablo tiene todo el día libre para resultar telegénico. Y allí se consagra. En la oratoria televisiva. Sin alterarse nunca. Sin complejos. Dice lo que quiere. No tiene electorado que perder. No tiene incoherencias grupales que cohesionar o explicar. Allí es él en plena esencia. Alguien nuevo, fresco y sobre todo... contundente.

Las ideas fuerza.
Podemos construye un neolenguaje. Y lo hace a la perfección.
La Casta. Podemos construye un mensaje diluido y nuevo que totaliza. Construye conglomerados. Batiburrillos que casan perfectamente con el ambiente callejero. El primero es el uso repetido de "La Casta". En ambientes de izquierda "la casta" se refiere a un segmento politico de dominio pero en términos más generales es la traducción de la "clase dominante". Ya no hay lucha de clases, ahora hay una lucha por derrocar a "la casta".
Izquierda-derecha. Arriba-abajo. Otro giro copernicano que ha calado bien en la evolución ideológica española que ya sentía de manera muy vaga esa diferenciación fruto básicamente de la desorientación de los partidos socialdemocratas en toda Europa. Podemos incluye un nuevo vector. Arriba-abajo. Y es lógico pensar que si ese es el precipicio es más fácil sentirse entre los de abajo. Básicamente porque lo de arriba acaba por caer y lo de abajo solamente puede subir.
Ilusión. La emoción como pulsión básica. Podemos tira de emociones para soliviantar a su electorado. ¿Cuando fue la última vez que votaste con ilusión? Mete en una frase dos potentes ingredientes mágicos: la nostalgia y la ilusión. El pasado y el futuro, lo que obvia el presente y pretende puentearlo.
La novedad. La novedad es un valor de marqueting extremo. O sale muy bien o sale muy mal. Lo nuevo permite aparece como inmaculado. No hay incoherencias en el pasado, no hay bagaje, no hay experiencia. Darle riesgo a una empresa de nueva creación es el ejercicio bancario más complejo. Solamente puedes comprobar si el proyecto es sólido. La novedad te permite ser una marca blanca. No hay trayectoria. Eso permite un voto limpio, con el que no te ensucias. No te encasillas, no hay fidelidad, mantiene tu libertad intacta. Es un... vamos a probar.
La transversalidad. Podemos juega a un juego difícil. La transversalidad de clases sociales. Una especie de vuelta a la revolución francesa que simplifica la compleja realidad social de las sociedades postindustriales. Usa el término oligarquia personificándolo (hace tiempo que esa oligarquia es corporativa). Esa transversalidad, por poner un ejemplo, se ve directamente en los carteles donde aparece una de las candidatas bajo el lema "autónoma en paro". Un análisis semántico de esa expresión permite concluir que no puede existir una autónoma en paro. Si está en paro no es autónoma. Y si es autónoma no puede estar en el paro. Si se refiere a que fue autónoma puede dejar de serlo salvo que busque trabajo solamente de autónoma en cuyo caso solamente tiene que darse de alta. Este pequeño lío es para comprobar hasta que punto la búsqueda de la transversalidad y el frentismo político es un objetivo de Podemos.

En este post no he entrado a valorar el programa político de Podemos. Por dos motivos. El primero porque es un programa que recoge del banco de ideas de la izquierda una especie de copiar y pegar que circula entre varios partidos. Partido X, Equo, Compromís e Izquierda Unida llevan elementos muy parecidos. Y en segundo lugar porque el grado de influencia del programa electoral en el voto emitido es residual. Son mucho más importantes otros elementos de marqueting.

Dicho esto, todo podría haber fallado. En marqueting político no hay magía. Todos los elementos deben confluir. Y después tener suerte y caer bien. Aunque para tener suerte hay que estar en el lugar en el que la reparten y llegar hasta allí ya es dificil. Así que, enhorabuena al equipo de marqueting de Podemos.




Podemos busca alguien que se parezca a Pablo Iglesias para presentarlo como candidato en Sagunto

Tras el éxito del resultado de las elecciones europeas los círculos de Podemos en la ciudad se han puesto a buscar alguien que se parezca físicamente a Pablo Iglesias para poder presentar candidatura a las elecciones locales del año que viene. Así pretenden fomentar la identificación así como aprovechar el logo de la organización. Se ha abierto un hashtag #meparezcoaPablo para ponerse en contacto. También se ha habilitado un correo electrónico para hacer llegar las fotografías. Se valorará el hecho de estar empadronado en el municipio de Sagunto así como tener un tono de voz parecido aunque esto último según fuentes de la organización "podría entrenarse".

Diez mandamientos de estrategia de las elecciones europeas


  1. Las elecciones sirven para ajustar cuentas con el pasado y no para construir el futuro. El voto de hoy es revanchista. Focaliza bien la revancha contra otro y gestiona bien tu nivel de rechazo para que movilice a tu electorado sin conflictualizarte.  
  2. Lo nuevo vende más que lo viejo. La renovación debe tener cara. 
  3. Trabaja en la calle, trabaja en las instituciones pero sobre todo trabaja en los mass media y en las redes. Allí se coloniza el pensamiento. 
  4. Comunica con emociones.
  5. La campaña es siempre. 
  6. Crea un nicho de mercado invisible a la agenda setting y persevera en cuidarlo. 
  7. Rompe los complejos de restricción de lenguaje y posicionamiento. La linea ideológica está en constante movimiento. Se desplaza y polariza. Tu plaza se puede quedar vacía. Muévete. 
  8. Escucha, navega, lee. Big Data cualitativo. No solo mires estadísticas. Las estadísticas gritan lo que dice la mayoría silenciosa pero no los votantes. 
  9. Maneja la moral de tu tropa con realismo. Ten en cuenta que las expectativas crean estados de ánimo. Generan fracasos psicológicos y éxitos ficticios. 
  10. Sé claro pero ambiguo. 

20 ideas clave del resultado de las europeas



  1. Las elecciones han sido estatales y no europeas. Las tendencias pueden interpretarse en clave estatal clarísimamente como una radiografia de aviso. El electorado no entiende lo que vota a Europa. Entiende que vota siempre para lo mismo. Para sí mismo. 
  2. El bipartidismo languidece lo que favorece la diversidad y la desaparición del voto útil. 
  3. El electorado se radicaliza. Frente Nacional en Francia. Bildu es primera fuerza política en  Euskadi. Esquerra en Catalunya. Todas las fuerzas a la izquierda del PSOE suben. Podemos emerge. 
  4. El norte de Europa vota más derecha y el sur de Europa vota más izquierda. Ya veremos si Europa no se rompe. 
  5. El voto de protesta ha protestado contra el modelo social y contra la manera de atacarlo de la izquierda. El voto a Podemos es un toque de atención general para el sistema y particular para que la izquierda clásica se renueve. 
  6. El PP sigue acaparando la ultraderecha. 
  7. El PSOE no tiene umbral mínimo. Está en caida libre aún estando en la "limpia" oposición. 
  8. El no votante crece y ya no se puede interpretar que sostiene el sistema y el votante de petición de ruptura también. Las bases del sistema se rompen. 
  9. La campaña no sirve para nada. Las encuestas tampoco. Las ideas son un submarino. No sabes el tamaño hasta que emerge. 
  10. Las redes sociales y el mundo virtual emerge como vector político. Allí la gente forja su pensamiento. 
  11. Las expectativas anímicas de resultado son malas consejeras políticas. Tanto para los que esperaban bajar más como para los que esperaban subir más. 
  12. Nunca minusvalores a la tele como instrumento de persuasión. Es el más grande creado a lo largo de la historia. 
  13. En España hay más de cuatro millones de fanáticos que dan cobertura a las políticas del PP pase lo que pase. 
  14. Gobernar contra la gente nunca sale gratis. Robar en España sí. 
  15. Cuando te ponen el foco de rechazo dificilmente saldrás limpio. Sin foco de rechazo es más fácil vivir. 
  16. El factor ambientalista pasó a la historia de las europeas que era el único sitio donde tenía visibilidad. Lo verde da más igual cuando hay crisis económica. 
  17. Las épocas de crisis de ideas son épocas de brújulas personales. El caudillismo político no es patrimonio de la derecha.  
  18. La diversificación electoral obligará a cada partido a marcar más diferencias para señalarse como opción verdadera lo que dificultará pactos postelectorales en las autonómicas y en las generales.  
  19. Europa se suicida lentamente como opción política y sobrevive únicamente como opción económica.
  20. La ultraderecha cala en una Europa envejecida. El refugio del odio ha germinado. 

Podemos ¿oportunidad o amenaza?


La gran sorpresa electoral en todas partes ha sido Podemos. ¿Es Podemos una tabla de salvación? ¿Una reovolución democrática? ¿El populismo de izquierdas es izquierda o es populismo? 

Alguna gente me ha preguntado qué me pasa con Podemos. En mi caso manejo tres ejes de análisis. Mi paso por la política, mis estudios de Comunicación y mi condición de articulista y tertuliano.

Doy por descontado que no es una cuestión programática. Dudo mucho que el votante de Podemos sepa distinguir las propuestas de Izquierda Unida de las de Equo o Podemos. Los programas hace tiempo que son intercambiables. Los valores y los sueños no. Se trata de otra cosa. El éxito no está en las ideas porque las ideas se mueven con vasos comunicantes en la izquierda. El éxito surge de otra cosa. De un aroma.

La oratoria no es política. En mi paso por la política aprendí que hay una diferencia muy sensible entre la política en los medios y la política de verdad. Dominar la política mediática requiere un manejo del relato. En el momento en que pude acceder a la política institucional di un paso atrás porque no me veía capacitado para esa política de verdad. Sin embargo, en la oratoria del discurso mediático siempre me he considerado capaz. Hablar en la tele requiere un guión narrativo, un personaje, la elaboración de discursos emotivos (cuando fue la última vez que votaste con ilusión?) próximos, duros, intensos porque el lenguaje de la tele lo requiere. En realidad es guionizar un personaje. La tele es un espéctaculo, espectaculariza todo. La política no lo es ni lo debería ser. La política no es una tertulia. Es un debate.
Me preocupa que la tele tenga tanto poder. Un tertuliano monta un partido en cuatro meses. Un juez mediático en uno.
Yo soy el primero que reclamo un mejor "relato" de la izquierda con mejor guión y mejores personajes. Incluso reclamo un "ejército" virtual y mediático de izquierdas pero creo que eso debe ser el escaparate de un movimiento de trabajo contundente. Almacen, tienda y escaparate deben ser trabajados.

La izquierda es un debate de ideas. Una propuesta de análisis. Un propuesta de trabajo colectivo. El caudillismo chavista es populista y popular pero agudiza el frentismo y el revanchismo. La adicción a la novedad de la izquierda es un problema ideológico considerable. La fanatizacion del líder no es propia de un discurso crítico. Ya fui y soy bastante crítico con el 15M por ambiguo. En realidad soy crítico con todo, Lo que resulta bastante molesto. Para mi también. Los de arriba contra los de abajo queda mucho chulo pero desconoce que los de abajo quieren estar arriba y no se abandona la división.

El lenguaje frentista (la Casta) mola para la protesta. Es un partido hipster. Un partido de causa. De causa amplia pero de causa. Su agenda (cantidad de temas que maneja) es corta. Muy reducida. Es un partido especialista en sistema económico. El tema más importante pero no el único. Ahora veremos qué piensa Podemos como gran éxito en Catalunya sobre el independentismo y ya veremos qué piensan los votantes de Podemos de otras partes de España sobre lo que piensa Podemos en Catalunya. Ya nada será tan bonito.

El día que Segregación Porteña (populismo porteño) consiguió cuatro concejales Manolo Civera dijo aquello de que el Puerto había votado la opción "más bestia". Eso ha influido en la política saguntina durante décadas. Ha servido de coartada para un montón de cosas. Ninguna buena. Dominar la interacción es tan importante como dominar tu casa. Podemos va a ser la coartada perfecta para el ejército bipartidista. La razón principal para alinearnos en el centro. Haber votado otras opciones de perfil más "clasico" como IU o Compromís  (llamadme abuelo) hubiera permitido una especie de relevo en lugar de ruptura.
Votar Podemos crea un precipicio conceptual. Sé que es lo que algunas personas quieren -romper con todo- pero a mi me obsesiona la interacción política, la capacidad para relacionarse una vez se ha votado. Pero Podemos contribuye poco a esa interacción. El mensaje es claro, un partido nuevo, sin nivel de rechazo, sin bagaje. Es un voto limpio. Nunca te ensucias con él. Es un toque de atención bastante mejor que la abstención pero es un toque de atención. Nada más.

Podemos permite muchas salidas a la derecha. El tradicional "estos no se aclaran entre ellos", "son unos radicales". Es más, tapa otros resultados. Permite a UPyD seguir como marca blanca de la derecha sigilosamente hasta que sea decisiva para gobernar. Y no tardará mucho.

En fin, son unas europeas. Tampoco es ningún drama. Lo dramático es que el PP sigue ganando y no esto. Ahora iremos viendo si Iglesias va a Bruselas en Ryanair. Y qué pasa con Podemos cuando la audiencia de alguna tertulia ya no sea tan chula o un productor piense que meterse con Marhuenda ya no le da para la publicidad que quiere. Eso sí, la jugada de Intereconomia -que fue el primer sito serio donde salió Iglesias después de la Tuerka- es magistral.

Cualquier productor de televisión hubiera votado lo mismo. Pelo largo, camisa blanca hasta los codos, corbata suelta, voz varonil, discurso impasible pero duro tipo Gary Cooper y el nombre perfecto. No me digas que no. Tiene factor X. El de casting lo ha hecho perfecto.

Carteles y eslóganes de las europeas

Como cada vez que hay elecciones y me da tiempo me parece divertido hacer un análisis de lo que es el marqueting político más visible y cercano de las campañas electorales: los carteles y los eslóganes. 

Las europeas son unas elecciones de voto duro. La abstención es alta lo que deja desnudo el voto más fiel de cada partido. Esos que votan como el que ficha. También por tanto son las elecciones en las que menos esfuerzo se hace en cuánto a estrategia comunicativa. Y eso se nota.

Partido Popular. Para el dinero que tiene el cartel y el eslogan son poco congruentes con el objetivo. El PP debería intentar crear confianza y proximidad con la sociedad que quiere liderar pero yo creo que ya han tirado la toalla. Al menos la comunicación dice eso. Sitúa un busto de tamaño medio sobre un fondo azul . Cualquier publicista sabe que el marco referencial del azul sobre piel humana tiene dos vertientes: la aldea de los pitufos y la enfermedad (ponerse azul). Es más, según en qué generación el hiperlink visual lógico es el cartel de Ghost con lo que no puedes evitar ver una especie de aparición. Es más, la fotografía ha quedado casi imitando el dibujo. Ese tipo de dibujos que había en los diccionarios de los sesenta cuando se hacía ilustraciones de las biografías. Con esa sensación casposa ni siquiera han tenido cuidado con el tipo de letra. Usan una de palo alto pero sin cuerpo y todo en mayúsculas (en Internet las mayúsculas son de mala educación). Parece casi la que coge por defecto cualquier programa. Ese tipo de letra "desnuda" (fina y alargada) podría pasar inadvertida en alguna palabra breve pero tampoco. han puesto una frase de tres lineas. Se han decidido por un eslogan de perfil bajo: Lo que está en juego es el futuro que podría servir para esta y para todas las elecciones y todos los países del mundo. Si lo que querían era demostrar que viven la realidad, pues el publicista les ha tomado el pelo. Es más, la verdadera idea fuerza aparece abajo a la izquierda escondida. En la buena dirección es el único salvavidas estratégico que tiene el PP ahora mismo. El uso de la flechita sería una genialidad de no ser porque a alguien se le ocurrió poner el logo del PP ahí. En la buena dirección es ir hacia el PP? Grave error conceptual. Era mucho más sencillo poner "en la buena dirección" y una buena flecha ascendente que los símbolos fálicos no fallan casi nunca como símbolo de vigor y optimismo. El tamaño del candidato es congruente con el personaje y el proceso. Nombrado a última hora el PP esconde (incluso bajo su color) al candidato todo lo que puede. Y es exactamente lo que ha hecho durante toda la campaña. Y Cañete ha demostrado que con razón.

PSOE. El PSOE al menos es congruente con su estrategia. Coloca a uno de sus valores (al menos ellos lo creen) más consolidados y se la juega. Y como se la juega colocando un "as" la pone en primer plano y ocupando todo el cartel con la cara que es el símbolo mayor de conocimiento personal (la cara es el espejo del alma). Lo que no tengo claro es porque el estratega mediático ha decidido darle un aire infantil con el pañuelo y la ausencia de arrugas y una sonrisa que es dificilmente explicable si ves las expectativas de voto y la situación de España y Europa. Pero bueno, alguien le habrá dicho que la sonrisa vende. A quien le gusten las sonrisas claro. También el estratega me tendrá que precisar la aparición de tonos negros mezclados con rojos que remiten a un marco referencial anarquista en España. Eso me cuesta de entender. En cuanto al eslogan como partido mayoritario siempre tiene que optar por marcas de perfil bajo para no generar rechazo. No pueden arriesgar así que el verbo "mover" Europa es una gran elección y el destacado del "tú" (segunda del singular) es bastante señalador de una estrategia de intentar evitar la abstención. Coherente todo con la intencionalidad.

Izquierda Unida. Los minoritarios ya tienen que tirar de novedades y alguna jugada digamos tangencial. Por ejemplo, la aparición del candidato territorial (Marina Albiol) en combinacón con el estatal. Difuminar la marca delata siempre inseguridad. ¿Qué aporta Albiol que no aporte Meyer? Fácil. Izquierda Unida necesita competir con Compromís así que ha convertido a Albiol en un eje identitario. Así que con IU nos salen dos caras y además siempre el cartel de marca con gente difuminada. En términos de izquierda siempre me ha parecido un error el uso del concepto "gente". Creo que ha quedado más que demostrado que la "gente" vota cosas muy diversas (básicamente bipartidistas). Esa patrimonialización de la masa genérica (gente difuminada sumergida en un rojo vermellón) no creo que sea saludable desde el punto de vista comunicativa. Aunque es muy tradicional y congruente con el ideario. Sin embargo, un pequeño apellido "gente rebelde" ya sería otra cosa. En todo caso, la voluntad está clara con el uso de la palabra "poder" (El poder de la gente). Es congruente con los objetivos de Izquierda Unida de empoderar a la clase dirigida frente a la clase dirigente. Izquierda Unida suele complicarse poco la vida. Saben que su color es el rojo y ahí se quedan. Un fondo blanco para esponjar visualmente y acudir al texto que es una de las pasiones de la izquierda. Como gran mérito son los únicos que han puesto un código QR porque a nadie se le ha ocurrido poner el Twitter por ejemplo de los candidatos. No sea cosa que los sigas.

UPyD opta por una foto de conjunto y casi de comedor. La sensación de grupo difumina al candidato. Resulta extraña la foto porque da una sensación de fotografía de ir por casa sin ni siquiera un filtro de Instagram. Casi hubiera preferido un selfie. Tanto UpyD como Ciudadanos como Podemos usan fotos de grupo cada uno con un estilo. Es congruente con su escasez de notoriedad en personas. UpyD tiene que poner a Rosa Diez hasta en la sopa para identificarse. Tampoco se han calentado mucho la cabeza con el eslogan "La unión hace la fuerza". Lo de calentarse la cabeza lo digo porque Unión es el eje semántico de todo. La sensación de equipo es congruente con su estrategia política de intentar señalar nuevos liderazgos. Lo que no está tan clara es esa sensación de comedor de casa que parece política de salón con retrato de la nobleza. No lo veo. El color magenta es obligatorio y su combinación con el azul europa (no es fácil combinar el magenta) es visualmente sólido. La tipografía es amable. Sin complicaciones.

Compromís. Compromís pagó un diseño hace seis años y lo está amortizando. Vale el mismo cartel hasta para las elecciones de la comunidad de vecinos. Es un cartel sobrio típico de fondo blando y busto. Cuerpo medio girado para dar sensación de dinamismo. Uso del color naranja (color del cambio y la evolución) y el verde (apuesta ambiental). Compromís no tiene el problema del doble careto porque el candidato ya es valenciano así que ha podido optar por otro clásico bastante congruente con su praxis política: el uso del emoticono de la sonrisa con guiño. La sonrisa de Sebastià está ligeramente más matizada que la de valenciano pero también acaba por preguntarse uno ¿y este por qué sonrie? Es más, la candidatura se llama Primavera Europea pero Compromís pega sus carteles con Coalició Compromís. Espero que en las papeletas salga Compromís por alguna parte porque la confusión puede ser grande. Lo de "Per una Europa de les persones" también parece de perfil bajo si no fuera por venir de donde viene. Es relevante recordar que hasta anteayer el Bloc iba con Convergència i Unió en las europeas y se vanagloriaba de aspirar a una "Europa dels pobles". Iniciativa pelea por encima de su peso (que diría Obama) en casi todo lo que hace Compromís. No hay más que ver las soflamas rebeldes de Morera que ya fue eurodiputado con CiU. La hemeroteca es muy cruel.
De Compromís también destacar una cosa. Es congruente con el mensaje "happy flower" (la Economia del Bien Común es una propuesta muy poco madurada y sólida por ejemplo) con el uso de muchos colorines diversos (ver papeleta que llega a casa). Obviamente pretenden dar sensación de diversidad cultural y política. No en vano se consideran una cooperativa política. Por tanto, es coherente con la estrategia pero si yo fuera el comunicador de Compromís no metería más peso al "happy flowerismo" y optaría por una propuesta de mayor consistencia cromática con poca variedad de colores apostando solamente por naranja y verde. No obstante, está claro que es una apreciación personalísima (el resto hasta ahora eran solamente personales).

Ciudadanos debería consultar con un astrólogo que es lo que va a hacer UpyD. Si las dificultades para diferenciarlos eran pocas el esloga en casi calcado "La fuerza de la unión vs La unión hace la fuerza". Y el cartel electoral parece el de una película en el que colocan como base las letras situan tres bustos (por qué tres y no cinco? tienen expectativas de sacar tres?) tirando de punsetismo en formato "estoy suspendido en el aire luego debo ser un angel".

Podemos es mi pasión analítica porque me sorprende todo. Visualmente tenía curiosidad por saber como iban a traducir su estrategia caudillista de adoración al líder. Alguien me tendrá que explicar por qué presentan a su único valor visible ya directamente a las europeas. Que pasará en las generales con Podemos? Dimitirá (fraude electoral) como eurodiputado y se presentará a las generales? Pues lo han hecho arrogándose también el "poder de la gente". La gente, esa trama difusa que cogemos como coartada para todo. Y la traducción visual es un Pablo Iglesias adelantado y una gente "difuminada" detrás. El desenfocado de la "guardia pretoriana" de detras del candidato es bastante indicativo de que el movimiento muy horizontal y en red tampoco es. Su experimento en redes sociales ya veremos como queda. Tengo mucha curiosidad. Lo que sí me parece un gran acierto es acudir a las emociones para reclamar el voto. La izquierda tiene un comportamiento mediático excesivamente racionalista así que el uso de "la ilusión" para reclamar el voto en un momento de absoluto desencanto creo que tiene mucho gancho. Instalar la izquierda en la protesta da votos pero instalarla en la esperanza creo que da más.

Esquerra Republicana. Lo más destacable es la presencia de la candidata valenciana casi más que el candidato real. Cosa extraña teniendo en cuenta que es Terricabras y que tiene un prestigio académico. Pero bueno, supongo que la chica es guapa y también sonrie mucho más que Elena Valenciano. Del eslogan llaman la atención dos cosas. La primera es el uso de la almohadilla. Junto con Compromís son los dos únicos que traducen el mundo virtual. Los demás parecen ignorarlo. Lo segundo es que es un eslogan partido. En realidad el mensaje es "Comencem el nou país, ara a Europa". Lo dividen para focalizar el contagio independentista. Los valencianos no pueden votar en la consulta así que ERC incluye algun hiperlink inconsciente para que estas elecciones sean también una consulta preconsulta. Me llama la atención el articulo "El". Lo normal hubiera sido "Comencem un nou país". El mensaje queda más claro. Supongo que quiere dar sensación de proximidad temporal "un" es artículo indeterminado (no se sabe) y "el" es un artículo determinado (próximidad).

Creo que me queda Vox. Su estrategia ha sido presentar una top-model política y conseguir con eso algún eco mediático. Y lo han conseguido. Vox nace como un partido-causa basado en el terrorismo lo que no deja de ser curioso porque en España ya no hay terrorismo. Veremos en qué queda este partido.

En conclusión, no sé quien asesora a los partidos pero creo que falta algo de innovación y creatividad. Los carteles electorales evolucionan demasiado poco. Además, creo que no ajustan sus estrategias ni al contexto  económico en que se producen las elecciones (severa recesión económica) ni al contexto político (desmotivación electoral vs sonrisas) ni al contexto histórico (donde están los Twitters o algun hashtag? una web quizá?) ni tampoco a su propia estrategia consciente (la inconsciente siempre acaba por salir). Todo ello me induce a pensar que las decisiones seguramente se toman siguiendo el criterio de "pues a mi me gusta". Un criterio como otro cualquiera. Exactamente eso.

Beatriz y su lugar en el mundo


Seguramente nunca formará parte de una estadística de "movilidad exterior" a la búsqueda de un empleo convencional en Londres o Alemania. No quiere mejorar su ingles. Seguramente rompe con todos los estereotipos de su generación. Tritura todas las etiquetas. Seguramente nunca aparecerá sonriente en un capítulo de Españoles por el mundo. Quizá solamente aparecerá un día entre las personas que formaron parte del equipo de Gente del mundo para el mundo. 

Beatriz. Venticuatro años. Licenciada en Ciencias del Mar. Una licenciatura por exigencias del guión social cuyo papel interpretó de manera brillante durante toda su trayectoria académica. Pero ya de pequeña se le encendió una luz. Se abrió una puerta que llevaba oasis más utópicos en medio del desierto del futuro para una generación desorientada. Los ventipocos son una época de incertidumbre salvo para Beatriz que pronto fue encontrando certezas como migas de pan que fue dejando para sembrar el futuro.

La luz de la antorcha de la inquietud social fue siempre circulando paralela al guión establecido. Participó activamente desde los quince años de la labor de proximidad del voluntariado de la mano de los Salesianos de Valencia. Y algo empezó a moverse en su interior para acudir cada verano ya al voluntariado más internacional. En la universidad la semilla acaba por germinar durante las clases de Antropología. Alli imagina como convertir un concepto en una experiencia de vida.

De la mano de los más humildes encuentra un rompecabezas con sentido. Se enamora de Latinomérica como concepto de vida. Escucha los cantos de sirena de la sencillez, las olas de la tranquilidad y la acogida del abrazo colectivo de aquellos lugares.

Acabado el guión empieza la película. Decide dar a sus estudios un toque social y mezcla sus dos grandes pasiones: hace las prácticas en Colombia. Sus raíces se tornan tentáculos que se pegan como ventosas a la nueva tierra. Se convierte en inmigrante sin más papeles que una hoja de ruta. El beso de la película, ese momento en que sube la música de violines en la cabeza de cualquier persona,  llega durante el voluntariado de 2013 en Ecuador. Viaja a Guayaquil a un barrio a colaborar en un proyecto salesiano de ayuda a los chicos de la calle. Un centro de acogida donde se ofrece un camino nuevo, una segunda oportunidad. Es un barrio de afroresidentes. Se llama Nigeria. Un barrio inseguro. Donde poca gente entra. Beatriz cuenta que sus guardaespaldas eran los niños. Si vas con niños -dice- puedes moverte con cierta seguridad.

Beatriz ha vuelto a España hace poco. Es su manera de subirse al trampolín antes de dar el gran salto. Desde allí mira a su alrededor. Sus amigos y amigas hace tiempo que saben que está "un poco loca" de esa locura deliciosa que consigue cambiar pequeños mundos. Los adultos -dice- son los que más prejucios tienen. Los adultos suelen tener más miedo al futuro. Una paradoja que invierte el sentido del futuro a su cantidad.

"Un lugar en el mundo" es una película sobre utopías. Beatriz parece haber encontrado su lugar en el mundo. Convence a cualquiera con el brillo en los ojos con el que habla de su próximo proyecto. Sobrepasa tus prejuicios. Vuela raso sobre ellos. Sin miedo a tocar tierra. Es difícil decirle a una hija que no siga su corazón así que su padre se limita a admirarla desde cerca aunque se vaya muy lejos.

Se marcha al Sur de México en breve. Al pie de la sierra. Trabajará con comunidades indígenas. Ha comprado un billete hacia sus sueños. Planeara hasta aterrizar del todo. En mitad de un campo de agricultura y piscicultura sostenible. En un lugar donde lo sostenible es la única esperanza.

Niega ser una cooperante. Ella no coopera. Convive. Comparte. No entiende de proyectos ni de eficacias. Parece querer encontrar su propio sentido, querer a los que nadie quiere, ofrecer una vida de servicio. Esta vez es México. Mañana puede ser un lugar donde nadie la espera pero hay que llevar algún tipo de esperanza.

Bancarización y Bunkerización


Es imposible desligar los análisis de los procesos realmente existentes. La realidad social no es un laboratorio. Solamente puede analizarse lo que realmente sucede. El resto de alternativas desestimadas son hipótesis de trabajo, puntos de referencia. Lo digo por si alguien quiere acogerse a su derecho a la comodidad y prejuciar que ha sido la crisis económica y financiera la que ha creado una única salida de emergencia para la banca. También le puede servir esa coartada a los que crean que el proceso de deterioro de calidad empresarial de las Cajas convertidas en bancos -la "nueva banca"- es fruto del mismo proceso. Pensar eso es cómodo. Ojalá yo pudiera hacerlo. Todo sería más fácil. 

Lo cierto es que el proceso de bancarización de las Cajas de Ahorro ha sido también un proceso de bunkerización bancaria. Las Cajas han hecho un copiar y pegar de praxis bancarias. Lo que no está claro es que ese patchwork de culturas empresariales vaya a salir bien.

Todo empezó con el trasvase de profesionales de la banca a la Cajas y la identificación de misiones empresariales de los 90. Ahí empezó un proceso de enfermedad que ha sido la fuente de la mayor parte de los males de la banca española. Para bancarizar del todo las Cajas se usaron las preferentes y la deuda subordinada. No digo más.  El objetivo se ha cumplido pero se han llevado por delante un montón de gente. Clientes y trabajadores.

Pero ¿En qué consiste ese proceso de bancarización bunkerizada de las Cajas de Ahorro? Y es más ¿Por qué incluye una degradación de cultura empresarial y un descenso de calidad colectiva? La bunkerización de las Cajas es un proceso de introversión, una autofagocitación, un cambio en la mirada, un ejercicio de ombliguismo desmesurado que aleja las entidades de la gente. Y la gente al final son clientes.

Las características diferenciales del antes y el después en esta dieta de adelgazamiento donde se gana grasa y se pierde músculo podrían ser estas:


  1. Cantidad vs calidad. La obsesión por lo cuanttitavo. Los directivos de las entidades se obsesionan por lo cuantitativo y abandonan lo cualitativo. Sus pantallas se llenan de cifras y letras y tiran los valores por el retrete. La disyuntiva es falsa. No hay mayor negocio que la generosidad decía el Presidente Mújica (Uruguay). Los valores son la base del negocio. Tener que elegir entre lo cuantitativo y lo cualitativo es un error. Los retos recogen exclusivamente aspectos cuantitativos. La "nueva banca" pone una barrera de números ante sus  plantillas y ante los clientes. 
  2. Captación vs fidelización. El esfuerzo empresarial dedicado a la captación del cliente se va por el sumidero de la falta de fidelización. Esto genera una rotación de clientes constante propia de mercados oligopolísticos. La lealtad del cliente y con el cliente se quiebra. Los intangibles de marca pierden peso. El precio es más determinante lo que influye en la política de costes. Sin marca no hay valor añadido. Sin fidelización no hay marca. La rotación abre la puerta del desarraigo. 
  3. Corto plazo vs largo plazo. La bunkerización es un escondite del presente. Es pan para hoy y dieta para mañana. La instalación en el corto plazo constante es una enfermedad de las corporaciones en crisis. Cada día el mundo parece acabarse al día siguiente lo que repercute en la salud de las entidades que viven al borde del infarto empresarial. 
  4. Universalidad vs exclusividad. Las Cajas de Ahorro tejían una red bancaria de solidaridad en el servicio. La inclusión financiera formaba parte de la misión empresarial, de la función socioeconómica para la que fueron diseñadas. Inclusión de barrios, de personas y de territorios. La bunkerización bancarizada se basa en la exclusividad y la exclusión financiera. La rentabilidad individual y directa vence a la rentabilidad colectiva. Elitismo financiero. 
  5. Producto vs cliente. Colocar no es vender. Y vender no es colocar. En las Cajas de Ahorro había clientes a los que ofrecer productos. En la banca bunkerizada hay productos a la caza de clientes. Es un giro copernicano donde al Sol se le obliga a girar sobre la tierra a la fuerza. Se trata de un proceso de infantilismo económico que conduce al narcisismo y la soberbia. Pensar que los clientes siempre aceptaran productos convenientes para el banco es inmaduro profesionalmente. En la colocación el cliente se siente incómodo y alerta, en la venta el cliente se siente cómodo y confiado. La venta se basa en la cobertura de necesidades. La colocación se basa en la fuerza y la posición de superioridad comercial. 
  6. Gestión social vs Gestión Oligarca. Ahora que el colonialismo ideológico neoliberal ha condenado ya a las Cajas uno se siente libre para decir que el concepto de gestión social era mucho más elevado que el concepto de gestión oligarca. Las Cajas estaban gestionadas por entidades colectivas. Una agrupación de intereses colectivos representados. Es cierto que la partitocracia que diseñó el Regimen del 78 ha contaminado el concepto de representación y de colectividad pero la esencia era correcta. Mucho más correcta que la gestión oligarca desde la cumbre por accionistas ricos que viven en paraísos conceptuales alejadas de las sociedades a las que sirven. 
  7. Dividendo social vs dividendo económico. Unido a la gestión iba el resultado. El resultado social de las Cajas ha sido sustituido por el resultado económico. De los tres antiguos balances: económico, social y ambiental prácticamente ya solamente una variable es considerada. Dificilmente accionistas egocéntricos permitirán que sus dividendos vayan a la Obra Social. La sociedad habrá perdido un espacio de capitalismo social. El cambio de stockholders afecta a la anatomía empresarial. 
  8. Silencio vs palabra. Las entidades esconden la cabeza como una avestruz. Lo hacen porque no tienen valores nuevos que aportar para una situación nueva. A día de hoy la banca no hace de banca. Y esa sensación de culpabilidad se transmite en forma de silencio. Cuando la banca ha tenido valores que ofrecer ha gestionado la palabra con iniciativa. La "nueva banca" sigue escondida expiando los pecados. 
  9. Halcones vs palomas. El cambio de dinámicas internas origina un desplazamiento de talento desde la serenidad a la ansiedad. La hiperactividad exige resultados urgentes con lo que los halcones se adueñan de la situación. Las palomas pasan a un segundo plano. Se buscan profesionales agresivos, urgentes. 
  10. Estabilidad vs inestabilidad. La fractura de los pilares de la banca que supone la bunkerización (discreción/visibilidad, confianza/engaño, prudencia/riesgo, serenidad/prisa) crea una permanente interinidad de la situación. La rotación de profesionales es constante pero también de departamentos, ideas. Una centrifugadora de iniciativas genera un ataque de ansiedad colectivo que traslada la imperiosa necesidad de estabilidad del negocio bancario hacia una inestabilidad constante. Nadie sabe donde va la nave. 
Huelga explicar que antes una parte del sector financiero ya era así. La banca bunkerizada ya existía pero casi la mitad del sector competía en otras ligas. Ahora se practica la banca monocolor. La banca completamente bunkerizada. Echaremos de menos a las Cajas. O quizá ya estén surgiendo pero no se llamaran así. 

Un poster de cien pesetas



Desde que escribo el radioblog hace ya más de cinco años miro la realidad de otra manera. Tanto que a veces construyo un mensaje místico y la gente me mira raro. La gente que me conoce desde que nací -como mi hermana- bromea sobre el hecho de que veo poesía donde solamente parece haber desobediencia de mi sobrino de dos años. Es verdad. Me he vuelto loco. Soy un insensato. Veo espejismos. Deberían internarme pronto porque en ocasiones veo muertos como el niño de El Sexto Sentido. En ocasiones, leo sombras, huelo recuerdos y escucho perfumes.

El sábado fui a casa de mis padres. Mi madre me había dicho que arriba había una caja con recuerdos de ex novias. Soy fetichista. Me da miedo tirar lo bonito del pasado. Aunque no se preocupen. Ya he aprendido a hacerlo. También me dijo que había unos pósteres. Era el día que el paquete de acciones del Valencia se tenía que vender al mejor postor. Mi Valencia entraba en pública subasta. Es así de cutre.

Los que me conocieron de niño sabrán que yo era un fanático del Valencia. En aquella época del año 86 no era fácil conseguir material del Valencia. Conseguir una bufanda, un banderín, un poster, una camiseta era difícil. Yo era un niño aplicado. Empollón. Y mi único vicio era el Valencia. Ni siquiera las golosinas. El Valencia. Un compañero de clase tenía un poster gigante de la Supercopa del 80. Sempere, Carrete, Tendillo, Arias, Botubot, Subirats, Saura, Morena, Castellanos, Kempes y Pablo. Negocié con él por 100 pesetas. En aquella época era toda mi paga semanal. Y me lo quedé. Ocupaba un lugar privilegiado en una habitación llena de posters por todas partes excepto el techo. Era casi un templo valencianista. Supongo que asustaba un poco al entrar.

Con 15 años me dejaron sacarme mi primer pase de media temporada. Era una época en la que la liga se acababa en diciembre. Quiero decir que el Valencia ya no pintaba nada en diciembre. Me costó 4.500 pesetas. Pero me permitió ir a Mestalla sólo. Un niño de 15 años que iba sólo al fútbol. ¿Se lo imaginan ahora? No me lo prohibían porque sabían que era mi única ilusión. No me gustaba salir. Solamente estudiaba, leía, jugaba al fútbol y era del Valencia.

El sábado aparecieron por arte de magia todos los posters y banderines de mi habitación. Todas las carpetas que me hice para ir al instituto. Algunos recortes de periódico. Todo. El Valencia era tan mi vida que un día después de una eliminación de copa contra el Mallorca dije que no cenaba. Lo que me valió una buena bronca por idiota.

El sábado se me cayó encima toda mi ilusión. Saben esa sensación de que una estantería se te cae encima llena de libros? Pues a mi se me cayeron encima mi pañuelo de los Yomus, mis bufandas, mis muñequeras.. pero sobre todo se me cayó encima la ilusión de aquel niño que miraba la luz de Mestalla como el que mira la nave nodriza de un ataque extraterrestre. El niño que vencía la timidez para que le firmaran autógrafos. El niño que construyó un ídolo y que acababa de mirar hacia abajo y ver el barro.

Después crecí y me desvinculé. Me decepcioné como en casi todo. La vida se ha convertido en una pérdida de hojas del árbol de la ingenuidad. Todavía busco cosas nuevas con las que me decepcionaré en el futuro. Me da igual. Necesito idealizar para seguir vivo.

El sábado vendieron mi adolescencia. Por eso encontré los posters. Para saber que habían vendido mis sueños. Mi adolescencia pasó en Mestalla. No sé quien es Peter Lim. No tengo ni idea. Pero sé que no es del Valencia como yo lo era. Mi parte racional y lógica culpa a la afición del Valencia. Siempre dimitida. Con el dinero de mi comunión compré las primeras acciones del Valencia. Yo, un niñato de veinte años. Mientras los ricos y hamburguesados de Valencia hacían el ridículo en sus compras accinoariales. Y después cuando me volvieron a pedir que comprara, volví a comprar sabiendo que tiraba el dinero y cuando hacía años que no iba a Mestalla.

Han comprado al Valencia. Incluso deberíamos alegrarnos porque podía haber sido peor. Caer en manos de fondos buitres. Pero no van a poder comprar mi caja de pósters. Aquel poster me costó 100 pesetas. Todo lo que tenía. Ahora no tiene precio. Bueno, quizá sí. Ahora ya no sé de qué equipo soy. Me he quedado huérfano. Seré del que  recomponga mi sentido de un campo de fútbol. Un lugar en el que interpretar la vida.

Mestalla, el palco de una época


El Valencia se vende. Cualquiera que haya tenido una infancia sin sociedades anónimas deportivas es incapaz de entender el significado completo de esa frase. No se puede vender un patrimonio colectivo. No se puede vender una ilusión compartida. Pero se vende. Porque el dinero ha corrompido todo. Ha entrado en todas partes. Especialmente en las emociones. Saben que las emociones son rentables porque implican un gasto superior al lógico. Saben que comprar una ilusión vale mucho más de lo que cuesta. 

Hay pocos estudios serios sobre el fútbol como metáfora de la vida. El más serio quizá sea Futbol contra el enemigo de Simon Kuper. Hay más pero no son suficientes. En nuestro ámbito más cercano apenas algunos datos se pueden encontrar en el libro de Vicent Flor "Noves Glòries a Espanya". El fútbol siempre es un espejo social, el lugar en el que se construye la gran metáfora. Y así se ha comportado Mestalla, como el gran palco de una época. El lugar donde surgía la caricatura exagerada de una época que acaba esta misma semana.

Siempre lo fue. En la República el Levante gana una competición que nadie le reconoce. En Valencia se juega con el sonido del himno de Riego. Lo que pasa en los estadios de fútbol siempre fue un espejo social. Pero Valencia tiene sus matices. Mestalla no hizo transición democrática. Mestalla no se democratizó. Se apaciguó solamente. Es uno de los caracteres básicos de la afición valencianista: su perfil conservador y fácilmente acaudillable. El fichaje de Roberto y su posterior conversión a Robert explica mucho más que algunos resultados electorales de lo que pasaba en la Valencia de la Batalla. Aquel Valencia anterior de Ramos Costa que llevó al Valencia por Europa de la mano del mejor jugador del mundo. El que había ganado un campeonato en un país donde se torturaba a gente a menos de un kilómetro de los estadios. Llamar "matador" a Kempes en ese contexto resultaba grotesco cuando no ambiguo. Pero Mestalla es exigente con resultados y poco exigente con los valores.

El proceso de "champan y mujeres" de estilo rusoniano -no de Rosseau sino de Rus- que culminaba con la Supercopa del 80 llevó al Valencia a descender a segunda división unos años después. Allí surgió la generación del desencanto. Una generación de valencianistas que crecieron entre el sacrificio y la lealtad. Se aferraron a un industrial de la Vall d'Uixó que inició la reconversión industrial del Valencia. Era una época donde gobernaba el PSOE y la derecha panxaplenista vivía en un segundo plano. Dejaron Mestalla para que el Valencia lo salvaran desde las comarcas. La capital dimitía. Un industrial de la Vall cogía las riendas mientras los espectadores aplaudían cada vez que se decía la recaudación exacta por taquilla. Mestalla ya era el palco de una época.

Los años noventa son época de giro económico en  V de Valencia. Tuzón deja de servir a una afición que quiere a Romario. Un jugador tan metafórico como el sonido de la grada. No corría mucho pero era efectivo. Golfo y figura hasta la sepultura. Así gustan en Mestalla. La filosofía de la época era otra. Así que "la mejor afición del mundo" necesitaba a los mejores jugadores del mundo. Y aparecen los primeros arribistas. Los arribistas huelen el éxito y se abalanzan sobre él para saborearlo y apropiarlo. Pero desconocen la regla básica de cualquier buen negocio bursátil, el último euro que se lo lleve otro.

Empieza la vorágine. Allí se puso la S de Se vende. La primera letra del cartel de la inmobiliaria de Mestalla. A la primera emisión de acciones de la Sociedad Anónima Valencia CdF acude poco accionista minorista. La gente entiende el valor de una entrada pero no el valor de un entramado civil. La burguesía valenciana nunca se ha caracterizado por su lealtad económica con su entorno. Son más bien avaros. Muchos pequeños accionistas de las clases populares que compran lo justo para que el precio del pase sea más barato. Aún así el Valencia sigue siendo de los valencianistas. Miran de reojo a Madrid y Barcelona que no fueron obligados a ser sociedades anónimas. Pero poco. La afición del Valencia es más de calentar el asiento que la cabeza. Fue la primera dimisión de la "mejor afición del mundo".

El Valencia se sanea. Sanear tiene un punto de sacrificio pero también de éxito. El club se viene arriba deportivamente. Algunos escarceos conceptuales aparecen. El speaker ahora ya habla en valenciano sin que pase nada. Ya no se dice la recaudación. Probablemente porque tampoco se dice el sueldo del presidente por megafonía. Aparece el pantalón negro como revisión histórica. Para entonces el Valencia ya se ha transformado en algo diferente. La traición de Judas el Montenegrino se sube a lomos de una agresión a Paco Roig en el  Bernabeu. Mestalla ya no recibe al Madrid como antes. Tampoco al Barcelona. Hay una cierta simetría extraña. De nuevo cuño. El pantalón negro ha cambiado el color de los atributos valencianistas.
El Valencia llega a la final de la Copa del Rey en el Bernabeu y se encomienda a Noé para sobrevivir al diluvio universal. Solamente se salvó una pareja de cada especie de aficionado valencianista. El Valencia ya no volvió a ser el mismo. Y no para mal deportivamente pero socialmente ya tal que diría Rajoy ante una pregunta incómoda.

Empieza la década prodigiosa del ladrillo y empieza la década prodigiosa del Valencia. Mestalla bulle. Su palco es el lugar de paso obligatorio para cualquiera que quiera ser importante en Valencia. Gürtel debió tener un pase fijo. Una zona de acampañada en Mestalla. Llanera se deja la pasta en publicidad en su efímera existencia. Llegan los títulos. La fiebre sube. El aficionado valencianista es fácil de euforizar. Se emborracha con facilidad, con un par de copas. Tiene la memoria de un pez tropical. Apenas una década desde el sufrimiento. El síndrome de los nuevos ricos. Se amplia el estadio para dejar pasar a los nuevos valencianistas. Los que huelen la pólvora de la mascletá de títulos. Los de Tuzón siguen ahí. Pero callados. Los pañuelos blancos suenan los mocos de los entrenadores pero nunca limpian los asientos de los dirigentes. Por la presidencia pasan lustrosos -más que ilustres- personajes. Todavía quedan vestigios de seriedad de raiz tuzoniana. Pero Rafa Benitez es demasiado soso para la "nueva mejor afición del mundo".
La nueva afición quiere más. Como los yonkies del crédito quieren más. Quieren repoblar todo el litoral de apartamentos. Quieren convertir el Pais Valenciano en el Pais de Vacaciones. Y así es la única manera en la que se entiende que un señor mayor le compre a su hijo un club para que juegue. Y al mismo tiempo que Fabra inventa un aeropuerto sin aviones, Soler inventa un estadio sin partidos.

No podía ser un estadio cualquiera. Toda la afición lo entendió. Básicamente porque todos estaban haciendo negocio con sus casas. Sus casas les gustaban pero querían tener una mejor. El crédito blando se la ponía dura a toda la casta dirigente valenciana. No podía ser un estadio cualquiera. Tenía que ser el mejor estadio del mundo para albergar a la mejor afición del mundo. Y ahí lo dejaron. Sin más afirmaciones subsiguientes. Un estadio con techo en un lugar donde la pluja no sap ploure (la lluvía no sabe llover). Con un parking para más gente de la que va en coche al fútbol.
Bajo la sociedad anónima se empezaba a esconder gente que venía a hacer negocio. La ciudad deportiva de Paterna y el emblemático Mestalla. Entonces era un estadio pretendidamente desgastado que no hace ni un mes albergaba la principal competición en campo ajeno, la final de la Copa del Rey. El campo que no servía. El campo que había que superar.

Para entonces Mestalla ya no era un espejo sino una lupa de la realidad valenciana. La aumentaba y la deformaba. Los palcos de las empresas llenaban de personajes funestos cada título. Soler hijo jugaba con su club como un niño con un equipo nuevo. Jugaba a contentar a una afición de poco criterio que acudía en masa a aplaudir a jugadores con fichas estratosféricas que salían poco tiempo después a precio de saldo. Pero el negocio era otro. Se compró una casa sin vender la otra. Una obra a medio acabar. Así es Levante, ese lugar feliz donde la luz y el amor dejaron un montón de obras a medio acabar. Llanera quiebra como quiebra todo el andamiaje. La afición del Valencia nunca fue paciente. Los nuevos valencianistas no van al campo a aburrirse. Quieren lo que compraron. Pero hasta que llegue el dia de la cremà Camps paseaba sus trajes por el palco. Y Rita miraba al Cabañal desde el otro lado de Blasco Ibañez. Cada título era el marco perfecto para la Valencia de los eventos. Cada título es la comprobación de que somos una referencia para toda España. El eje de la prosperidad funciona. No somos buenos. Somos los mejores. Mestalla se enfervoriza con el mensaje. Los precios de los pases suben. El mercado negro de las acciones es una pequeña burbuja en el jacuzzi de la deuda del club. Usted haga como yo y no se meta en política que dijo el dictador. Y así era Mestalla, un lugar donde nadie se metía en la política del club. Ampliaciones de capital que demostraban que el aficionado seguía dimitido. Nadie quería ocuparse de la parte aburrida. Mejor llegar a tribuna y criticar a Quique Sanchez Flores que mirar al palco y sentarse a evaluar un presupuesto.

Con todo el humo vendido se acabó la fiesta. Bancaja se convierte en Bankia y la deuda parece un poco menos nuestra. Pero es nuestra. Mestalla miraba con cara de pena hacía Madrid pidiendo perdón por haber sido malos. No fue culpa nuestra. Nos dieron el crédito. Pero no hay deshaucio. Fútbol es fútbol. La Plataforma de Afectados de la Hipoteca nunca hará un escrache en Mestalla. No hace falta. En otra gran metáfora social del austericidio, la Generalitat asume la deuda como avalista. Convertimos deuda privada en deuda pública. Y después business as usual. Aquí paz y allí gloria. Nunca mejor dicho. El Valencia entra en liquidación. Se vende por parcelas. Se vende como sea. Se va Silva, Villa, Jordi Alba. Solamente Albelda nos recuerda que algo va mal. Que no es normal que a David le reviente la cara un Goliath holandés que vino como tantos otros a expoliar al asediado.

El Valencia está de rebajas. Cada año un goteo inagotable que se va sosteniendo con un cierto efecto memoria del tuzonismo más radical. Pero los asientos de Mestalla también se vacían. Los hooligans de la diversión ya no se divierten. Y prefieren verlo en casa. O no verlo. El futbol es así.

Capítulos finales. Masclets que retumban en la plaza del Ayuntamiento como el eco de la acampada del 15M. Un país en quiebra. Un club quebrado. Un banco es dueño del club. Primero lo gestionaron los inmobiliarios y ahora un banco malo. Fotografías con polaroid de la época. Presuntos planes de secuestro para cobrar entre "amiguitos del alma". Valencia is different. Se desconcha el calatravismo futbolístico que lleno de magnos espacios vacíos la ciudad.

Mientras tanto aquí no se enteraba ni Peter del asunto. Bueno, Peter sí. Peter sí que se enteraba. Sabía que en España los precios han bajado mucho de la mano de los salarios. La fórmula de la competitividad es trabajar más por menos. España es un país de oportunidades y saldos. Los mercados asustaron a la prima de riesgo y ahora ya nos tienen donde querían. Metidos en nuestro campo y corriendo detrás de la pelota. Peter sí que se enteró. Pero desde Singapur es difícil oír la melodía de una banda de música antes del partido. En Singapur dan miedo las tracas de fallas. En Singapur se hacen negocios. Y eso es lo que ha cambiado. Ahora el Valencia es un negocio como una franquicia de la NBA. Los sentimientos no cotizan en bolsa. Ahora ser del Valencia empieza a ser como ser de Apple. Una fiebre comercial. Volverán las oscuras golondrinas pero tendrán que ir al Nou Mestalla. Allí tienen más sitio para anidar.

Se acaba una época y empieza otra. Los negocios se hacen en el palco mientras los tifos se hacen en la grada. Todo bien separadito para que no hayan contagios. Los valencianos y los valencianistas son un colectivo capaz de perderlo todo sin inmutarse. Sin sistema financiero, sin autonomía política real y sin equipo de fútbol propio. La valencianista es una sociedad anónima, tan anónima que nadie es capaz de reconocerla. Tan anónima que es incapaz de responsabilizarse. Una sociedad anónima y bastante limitada.

El baile de las princesas


Desde que había aprobado el título de Trovador Oficial quiso dedicarse a la consultoría poética. Personalizando versos low cost y regalándolos sin el IVA de producto de lujo. Pero se ganaba la vida organizando grandes eventos como las guerras de almohadas y las olimpiadas de burbujas. También componía canciones infantiles para adultos caducados. Siempre bajo presupuesto previo que acababa desviado en miles de sueños.

Afrontaba el nuevo proyecto con ilusión. Organizar un baile de princesas. Sin embargo, había algo que le preocupaba: se enamoraba de sus clientas y acababa por regalar siempre su talento.
Estudió detenidamente la lista de invitadas para evitar los inconvenientes derivados del amor platónico en el ejercicio de la profesión.

La primera de la lista era la Princesa del Guisante. Era capaz de descubrir un guisante bajo siete colchones. Desconfiaba de los trovadores y de la poesía en general. Era caprichosa al extremo y despiadada con el error. Su habilidad para encontrar defectos la convertía en una princesa inaccesible aunque tan bella como un ángel pálido caído del cielo.
La Princesa Sin Espejo dudaba tanto sobre su belleza que necesitaba cada semana un espejo nuevo que la reafirmara en su convicción. A pesar de que el paso del tiempo hacía cada vez más difícil la respuesta siempre había un espejo mágico dispuesto a decirle la respuesta que ella esperaba. También asistiría al baile.
La Princesa Cenicienta. Desde que perdió el zapato sale descalza cada fin de semana a encontrar un príncipe que la lleve a palacio y la convierta en la reina de un reino sin horizonte.
La Princesa Prometida que acudía al baile a pesar de haber sido desposada con el Rey de la Lógica. Aprovechaba que era un baile de disfraces para lucir máscara.
La Princesa Destronada también acudiría al baile. Odiaba tanto a los príncipes como a los vasallos desde que su prometido se marchara con una campesina y renunciara a todo por locura. Castigaba a todo el que se acercara a ella y lo torturaba en el potro de los deseos.

Eran demasiadas princesas en un solo baile. El proyecto era ambicioso. Debía preparar juegos y bailes para que todas estuvieran contentas y abrieran sus corazones a los caballeros que quisieran cortejarlas.

Preparó una pista de baile, una zona spa con un estanque y un laberinto de Espejos. Bueno, también compuso una canción acústica.

Por fin llegó el día del baile. Y llegaron todas con su disfraz de princesa.  Subidas a unos tacones para ver el mundo desde más arriba. Disfrazadas de estrella fugaz. Peinadas con caprichos. Perfumadas de halagos. También llegaron príncipes venidos de todos los reinos vecinos. Algunos de azul desteñido, otros en un añil pretencioso, todos con rayos violeta en la piel para parecer más principescos.

El Laberinto de los Espejos confirmó lo que el trovador ya sabía. Ninguna de las princesas se paró en el espejo neutro. Todas se quisieron mirar en el que las hacía más delgadas, más gordas, más altas o más bajas. El espejo neutro fue ocupado por los príncipes ensímismados en su propia belleza.

Sin embargo, las princesas y los príncipes parecían felices mientras escuchaban electrolatino. Algunas acudían al estanque a relajarse y se dormían con el croar de las ranas. Y así quedaban, dormidas durante horas. Como si fueran adictas a ese sonido. Como si prefirieran las ranas a los príncipes. Como si ya fueran incapaces de distinguirlos.

El Trovador, por su parte, había logrado su objetivo. No se había enamorado de ninguna princesa y ya tenía preparada la factura al completo. Había preparado un conjuro. Llevaba un guisante en el bolsillo, un trozo de espejo roto, las llaves de una calabaza, un as en la manga y una pluma robasecretos en la bolsa.

Eran casi las doce y las princesas se empezaron a descalzar para llenar la estancia de zapatos. Las ranas bostezaban preguntando la hora. Solamente quedaba la canción.

El trovador se calzó su guitarra y empezó a tocar. Los príncipes se hacían fotos en el espejo del baño. Solamente una de las sirvientas se acercó a escucharle mientras las princesas seguían escuchando el croar de las ranas en el estanque. Se sentó frente a él. Escuchó toda la canción. Aplaudió al acabar. Y así los dos solos se miraron un momento antes de que la Princesa Cenicienta la llamara.

Le dejó su tarjeta antes de irse. Decía más o menos así.

Hada Madrina. 
Grandes Eventos, Personal Shopper, Experta en protocolo y relaciones públicas, Master en igualdad. Teléfono... 





Soy inconstitucional

Nací antes de la Constitución luego soy inconstitucional. Nunca voté la Constitución luego soy inconstitucional. Creo que un déficit público por encima del 3% puede resultar positivo para la economía según las circunstancias luego soy inconstitucional. No acepto la legitimidad del Senado como órgano democrático por su acreditada inutilidad política luego soy inconstitucional. La Ley Electoral me parece un fraude electoral al introducir sesgos favorables al bipartidismo luego soy inconstitucional. La Monarquía me parece una institución anacrónica luego soy inconstitucional. La preferencia masculina en la herencia de la Monarquía me parece una estupidez luego soy inconstitucional. Ya no me creo la separación de poderes en España luego soy inconstitucional. El Tribunal Constitucional me parece un órgano paralizante de la vida ideológica de este país luego soy inconstitucional. Las reformas constitucionales que se han hecho en menos de 30 días cada una me parecen una burla en nuestra cara luego soy inconstitucional. Estoy a favor del ejercicio en votación del derecho de autodeterminación de los pueblos luego soy inconstitucional. Exijo un papel activo más allá de la participación cada cuatro años con una papeleta luego soy inconstitucional. Pido responsabilidades morales y éticas en lugar de legales a los políticos corruptos luego soy inconstitucional.
La Constitución me expulsa de sus contenidos. Que luego no se queje. Si soy inconstitucional tendré que ejercer de lo que soy. Y yo no necesito decir "por imperativo legal".

La trampa de la cabeza de caballo


Jack Woltz es un productor de Hollywood que se niega a darle un papel protagonista al cantante Johny Fontane. Eso disgusta profundamente a Don Vito Corleone que elige un método muy visible para advertirle de su error y del futuro que le espera si persiste. Woltz amanece entre sábanas de seda, con la cama llena de sangre y una cabeza de caballo cortada en la cama. 

La lógica de la carga de trabajo y el ahogo tiene como finalidad la fatiga del pensamiento. En realidad el truco es viejo. Se ha usado con los animales de carga de todos los tiempos. Tapar los lados de los ojos para evitar la lateralidad de opciones y ofrecer un impacto frontal lo suficientemente adictivo. En banca la carga de trabajo es adictiva porque se mezcla con responsabilidad y dinero. La evitación de la lateralidad es fundamental hoy en día aunque sea precisamente el mayor error de una gran organización tenga la misión estratégica que tenga.

¿Por que asumir la carga de trabajo de manera responsable en el presente en realidad es comportarse de manera irresponsable en el futuro? Básicamente porque con el ahogo actual y el enfoque de la "nueva banca" están robando el futuro de las plantillas desde varios puntos de vista.

  1. Menos carrera profesional. Te roban el futuro porque asumir un ritmo tan frenético en términos deportivos reduce la capacidad de carga temporal. Dicho más claramente a este ritmo no se puede aguantar más de diez años. Los humanos no somos como las máquinas. Los humanos envejecemos y perdemos agilidad aunque ganemos otras virtudes. En la banca frenética el esfuerzo es de tal magnitud que acorta mucho la carrera profesional. El período productivo que manejan las entidades hoy en día es absurdo porque solamente abarca de los 30 a los 50 (y soy prudente porque podría argumentar que se acerca a los 35 y los 45). Este estrechamiento de itinerario profesional es absurdo e inhumano. No tiene lógica empresarial ni lógica económica ni sentido común. Sin descansos es imposible correr una maratón a ritmo de 1500. Esto solamente se puede basar en la subasta de salarios y la rotación laboral. Pero así la banca se convertiría en una trituradora de profesionales. 
  2. Más errores. Te roban el futuro porque trabajar a esta velocidad te expone a una posibilidad de error máxima que la entidad puede usar en cualquier momento mediante una auditoria en tu contra. Trabajando así de rápido la "cagaras" varias veces y eso queda ahí. Todo lo que hagas mal puede ser usado en tu contra en una auditoria injusta. 
  3. Menos empleabilidad. Te roban el futuro porque están vaciando la profesión de contenido con la obsesión por la "parabanca". La focalización del esfuerzo comercial en productos de parabanca es pan para hoy y hambre para mañana en términos empresariales pero en términos profesionales es una pérdida de bagaje y de contenido profesional. Dicho de otra manera, un empleado de banca pierde empleabilidad de manera que si ahora saliera de la banca lo lógico es que fuera a presentar su currículum en un hipermercado (planta de hogar) o en una empresa de seguros. 
  4. Menos versatilidad. Lo anterior sirve para la red de oficinas a la que mantienen en banca generalista "capada", banca retail de piedra dura a la que le han quitado todas las fuentes de ingreso rentables y de acceso a productividad (empresas, instituciones y grandes patrimonios). La pérdida de versatilidad es grande pero los especialistas de departamentos centrales no lo tienen mejor. La segmentación y especialización es una decisión de itinerario profesional de difícil retorno. Es difícil recorrer el camino de vuelta hacia la oficina cuando te has hecho especialista en algo. La especialización te convierte en imprescindible, tu te lo crees y trabajas más, hasta que una moda de Recursos Humanos convierte tu departamento en un área superflua. 
  5. Menos negocio. La banca frenética cuestiona la viabilidad de las propias empresas bancarias tradicionales que resquebrajan los pilares de la banca. La banca frenética rompe los principios de confianza (clientes más desconfiados) y prudencia (colocación de productos a clientes manifiestamente inadecuados). La banca frenética atenta contra el sentido común y solamente permite sobrevivir a una empresa a corto plazo en entornos de oligopolio. Todo eso cuestiona la viabilidad de la empresa. El problema no es la supervivencia del sector -que un negocio de intermediación siempre asegura si se hace bien- sino la supervivencia de tu entidad y por tanto tu futuro profesional. Y yendo mucho más allá la función económica que realiza el banco en la sociedad: la búsqueda de las unidades de gasto y ahorro más eficientes para generar riqueza colectiva. Si la banca convencional pierde esa misión final carecerá de sentido y otra banca vendrá a sustituirla. 


En realidad lo que ocurre es que ahora mismo los empleados de banca estamos organizando nuestro propio secuestro del presente pero además nos estamos presentando voluntarios como rehenes del futuro. No es inteligente asumir el ritmo frenético actual sin ningún matiz y de manera acrítica (estamos todos igual, esto es lo que hay, la banca está cambiando). Acumulamos tantas posibilidades de error que el día que digamos que no queremos que el cantante sea el protagonista de la película nos aparecerá una cabeza de caballo en la cama. Y entonces nos asustaremos mucho. Pero fuimos nosotros los que compramos el caballo por no levantar la cabeza. 

Las soluciones pasan de la mano de la creación de instrumentos de defensa de los profesionales de banca, tanto códigos éticos como colegios o asociaciones profesionales que velen por la integridad y la dignidad de los cirujanos del dinero. La banca es una profesión digna y socialmente imprescindible. Si te dejan hacerla bien. 

¿Por qué no hay una revolución en España?


Parece que no pasa nada. Al menos nada perceptible. Siempre pasa algo pero en España parece que no pasa nada. ¿Cómo han conseguido ese milagro? ¿Cómo han conseguido que España acepte con tanta docilidad las políticas de austericidio? ¿Donde está la rebeldía? ¿Por qué no hay una revolución en España? 

Recuerdo la segunda vez que leí Nosaltres els valencians de Joan Fuster. La segunda lectura de un libro no es igual que la primera. En la segunda no me dejé invadir por el shock catalanista sino por el atrevimiento de Fuster en diversas materias. Todas sus teorías resultaron superadas pero era la primera vez que en aquella época alguien se atrevía a abordar algunas materias que después diversas tesis doctorales fueron actualizando o desmintiendo o simplemente ampliando. Descubrí un Fuster más atrevido y racionalista que beligerante y nacionalista.

Me atrevo hoy a realizar un ejercicio que no me corresponde pero no encuentro hecho. Seguro que en círculos académicos ya hay sesudos ejercicios parciales de explicación. Yo en Internet no los he encontrado. Y me atrevo para poder explicarme a mi mismo lo aparantemente inexplicable. ¿Por qué en España no hay una revolución? 

Lo primero sería dirimir las diferencias entre revolución (un vuelco social y político organizado y sostenido) de una rebelión (una revuelta social organizada, exitosa y parcial). Ejemplos de rebeliones existosas hay unos cuantos (Gamonal o Sanidad en Madrid son las más recientes). A efectos de este artículo hay que diferenciar. La revolución es abstracta. La rebelión es concreta. La revolución es global. La rebelión es territorial.  La Revolución es difícil de ganar porque crea un nuevo todo. La rebelión es fácil de ganar porque solamente cuestiona una parte.
Revolución no hay. Rebeliones muchas.

El Efecto Memoria. 

Históricamente España tiene un efecto memoria evidente. España hizo muy rápidamente su proceso de alfabetización. En poco tiempo formó muchas generaciones. Cada una a su ritmo. El salto más espectacular vino con la democracia y la educación universal. El efecto memoria es determinante para cada generación que recuerda como no hace tanto se vivía de una determinada manera. Los cambios vertiginosos son de digestión lenta. El efecto memoria es un recuerdo de una época peor demasiado reciente que permite asumir costes y sacrificios con más facilidad porque sigue ahí en la mente el momento en que se hicieron esos o unos parecidos y no hace tanto. El Efecto Memoria del español medio atraviesa cualquier análisis socio político del resto de factores que enumero. Siempre queda una sensación de que podemos volver atrás sin problemas porque ya fuimos capaces de superarlo. Es el síndrome del nuevo rico que recuerda que hace poco fue pobre y se acostumbra rápidamente a serlo.

Revolución invisible. Rebeliones evidentes. 

Los períodos de cambio son lentos y la realidad es vertiginosa. Nuestra sensación de transcurso temporal es urgente y ansiosa. El ritmo narrativo de la vida actual es muy alto lo que impide el balance. Pasan cosas y muy importantes pero vividas minuto a minuto y sin balance social de trayectoria carecen de sentido. La simple acumulación de vivencias sin hilo conductor es la que permite seguir adelante sin revolución pero con abundantes microrebeliones. Ningún apartado por sí solo es motivo de revolución pero sí de rebelión. Se aíslan las noticias y los hechos en muchos vagones y ningún tren. Y la memoria ideológica no llega más allá de dos meses. Vivimos en un hoy permanente. Las oleadas de Twitter son una muestra de ello. Se produce un acelerón y una vuelta a la normalidad como si fuera un episodio de Érase una vez el hombre. El dominio del acelerón es el arte de la sumisión. Los movimientos son pues subterráneos. Las rebeliones son el humo de las colillas que demuestran que aquí han fumao. Todo va sucediendo mientras parece que no sucede nada. Suceden pequeñas cosas que van minando el subsuelo y los pilares. Todo caerá a su debido tiempo. Los movimientos son invisibles salvo que los mires con lupa. Por ejemplo, el poder se ocupa de dominar los cuerpos en la calle (contador de manifestantes) y las mentes en la televisión. Pero miles de personas han desaparecido de los dos sitios y hacen política en otros lugares lo que traerá cambios sustanciales pero ahora imperceptibles. Hay revolución invisible y rebelión llamativa.

Estructura social. 

Hay un problema de sujeto activo revolucionario. El crecimiento tan rápido de la economía española se alimentó básicamente de jóvenes, mujeres que no se habían incorporado al mercado de trabajo e inmigrantes. Es de suponer que los primeros en salir también hayan sido los mismos. Por tanto, el sistema patriarcal de mercado laboral (papá que trabaja con buen sueldo) permite mantener las redes de asistencia familiar (mami deja de trabajar, el nene o la nena se va a Londrés y ya volverá). Eso evita una explosión o la hace controlada. De nuevo el efecto memoria (no pasa nada si la mami no trabaja) funciona como atadura atávica española. Ninguno de los tres colectivos está cohesionado ni tiene a su alcance recursos (agenda +contenido + dinero) para llevar a cabo una rebelión. El patriarcado permite subsistir al sistema sin grandes desmanes.

A esto debemos añadir la fractura generacional y la fractura socieconómica. La crisis ha afectado básicamente a los colectivos vulnerables: hombres de baja formación, mujeres, jóvenes e inmigrantes. Y no a todos ellos, evidentemente hay gente trabajando de todos los colectivos. No tengo cifras pero me atrevería a situar en el entorno del 30% a los muy afectados por la crisis. Sin embargo, el 70% de la población española (pensionistas + trabajadores con contrato indefinido) siguen con una vida "normal". Es cierto, un 30% de la población se ha empobrecido mucho. Ha aumentado la desigualdad pero las bases que sustentan el día a día siguen ahí. Y nadie se rebela cuando tiene más cosas que perder que cosas que ganar. Quienes tienen motivos para montarla no pueden hacerlo por falta de medios y de ideas. No tocar las pensiones en un pirámide de población como la actual es una clave fundamental del estatismo social. Aseguran que una parte de la población que ya no está parada pero está quieta.

Aún así ha quedado ampliamente demostrado que la no existencia de una revolución no implica la inexistencia de una rebelión. Rebelión existe, desde muchos sectores y desde muchas actitudes. España es una de los países que más se manifiesta en las calles y que más corriente crítica genera. El problema no es de cantidad de protesta sino de calidad de la protesta y especialmente de liderazgos. Los liderazgos surgen de posiciones sólidas y no endebles. Eso sí, dentro de la solidez surgen del atrevimiento. España tiene un problema de liderazgos. El Régimen del 78 todavía no ha abandonado las esferas de poder y ese Régimen sigue teniendo miedo al disturbio callejero. Su mayor obsesión fue la transición pacífica y para ello sacrificaron un montón de cosas. De nuevo el Efecto Memoria surge para delimitar el perímetro de la rebelión. Tenemos liderazgos agotados, incapaces de tensionar, incapaces de entender una nueva realidad que ha surgido en muy poco tiempo. Y son liderazgos de todo tipo, empresariales, políticos, sindicales, culturales, mediáticos. La generación del 78 lo tapa todo porque no sabe retirarse a tiempo. La transición no está acabada, siguen controlando que no haya un estallido. La calle es de ellos como dijo Fraga. Los liderazgos de izquierda son determinantes en esta historia. Sindicatos y partidos de izquierda siguen gestionados por la generación del 78. Vivimos en los últimos episodios de Cuéntame y así nos va. No hay rebelión posible sin líderes que la entiendan, la expliquen y la compartan. Asistimos a una especie de artritis ideológica de nuestros ancianos líderes.

Estructura Económica

El sistema económico no ayuda. España parece condenada a ser España d'Or, país de vacaciones. El sol constante de algunas zonas crea sombras económicas. El tejido productivo real (industrial) tiene músculo reivindicativo pero sectorialmente es débil. La estructura de sectores en España sigue dejando un amplio lugar para el sector servicios intensivo en mano de obra lo que obliga a mantener salarios a raya para ser competitivos. Si queremos que vengan de vacaciones tenemos que ofrecer un producto en buena relación calidad precio. El sol viene de serie. No esperemos que los agricultores monten una revolución pero también es difícil que lo hagan la legión de parados sin formación que forman las listas del INEM. Una revolución, un vuelco social, requiere contenidos, organización, estrategia, coordinación y todo eso requiere contenido intelectual. Los que tienen eso tienen mucho que perder y los que no tienen nada que perder no tienen eso.
Me atrevo a asegurar que esos sectores (servicios en general de atención al público) son los que más economía sumergida tienen después de los autónomos. La tradición de economía sumergida en España se incluye dentro del Efecto Memoria. Es fácil volver a negro cuando se sabe cómo se hace. Mantener una economía de subsistencia en  España es fácil si se domina el Know-how. Y en una sociedad donde el ahora es primordial, tener pan para hoy manda lejos el mañana.

Estructura política

Más allá de los liderazgos el Regimen del 78 se preocupó muy mucho de introducir mecanismos de control de la revuelta. Fue una de sus mayores preocupaciones, prevenir estallidos incontrolados. Así estableció una legislación electoral muy preocupada por la agrupación ideológica en pocos frentes. La Ley Electoral intenta evitar la dispersión ideológica y prioriza pocas opciones mediante mecanismos perversos. La Ley Electoral intenta que haya pocas opciones para facilitar el dominio de la gestión social.
El sistema no se quedó ahí también estableció controles judiciales de la disidencia. Especialmente cuando se cuestionan los axiomas del Regimen del 78 como: unidad indisoluble (Tribunal Constitucional como origen de la consulta catalana) o memoria histórica (caso Garzón). Cualquier persona que cuestione el orden establecido es juzgada rápidamente y lapidada socialmente para ejemplarizar. Van cortando barbas de vecino constantemente.

El Regimen del 78 estableció un control férreo de los partidos como organizaciones. Hasta el punto que tenemos partidos enfermos que se comen a sus componentes. El aparato controla todo: el dinero, las ideas, los puestos. Toda la arquitectura política se construye sobre el eje del partido político. Hemos creado un monstruo que ahora lo tapa todo y nos impide movernos, llevamos un traje de buzo que nos hace torpes en la revuelta. Toda la rebeldía actual prácticamente está fuera de los partidos. Y lo mismo o parecido se puede aplicar al movimiento sindical. El paradigma dominante -con muchas y honrosas excepciones- es una especie de empresa de servicios laborales cuando no en una cadena de favores. El sindicalismo se siente cómodo en la negociación (gestión de la realidad existente) e incómodo en la tensión (transformación de la realidad existente)

Es más, la democracia representativa defiende sus privilegios. La democracia mediada tiene miedo de la democracia real. Ese choque hace que los integrados en la democracia representativa tengan miedo del ejercicio de otro tipo de democracia. Básicamente por el privilegio de mediar da mucho rédito. Tienen miedo al descontrol de las ideas pero más a la patente exclusiva de su gestión. Tienen demasiado que perder. Por eso practican el gatopardismo.

Y a todo esto además la arquitectura orgánica ha incluido nuevos interlocutores desconocidos y un poco bunkerizados. Aparece la instancia europea como algo nuevo y las comunidades autónomas como algo viejo. Europa resulta incomprensible. Nadie sabe en qué consiste por más que lo intentan explicar gentes de buena voluntad. Además es una muralla infranqueable, un padre estricto (Lakoff "No pienses en un elefante") que te obliga a hacer los deberes sin misericordia. El sacrificio es fácil de vender en un país educado en el dolor. Por otro lado, las comunidades autónomas, el equilibrismo identitario del café para todos hasta que alguien pidió té. Las comunidades autónomas surgen para resolver dos problemas y han creado diecisiete. La irresponsabildad de gestión (nadie atribuye culpas autonómicas sino que todas van al gobierno central incluso sin competencias en la materia) y el dumping político (a ver quien la tiene más larga) son un problema enorme para planificar un país serio. La planificación de infraestructuras ha sido mala por la visión parcial y autonómica del tema. Esta arquitectura tan difusa donde no existe un único interlocutor dificulta una revolución y facilita la rebelión. Sabes contra quien rebelarte en cada tema  pero es imposible coser las rebeliones en una revolución. La cuestión es que cada vez es un interlocutor diferente. Es difícil hacer una revolución global y es fácil hacer una rebelión en El Álamo.

Estructura mediática.

Me dejo para el final a los controladores de mentes. La televisión pasará a la historia como el medio que mejor interpretó el sistema capitalista. Democracia, mercado y televisión parece que han crecido juntos. Sin duda el medio que mejor ha practicado el hedonismo de la diversión y el entretenimiento. La televisión te mete en casa y te enseña el mundo por una ventana. Solo que esa ventana da a un lugar dirigido. Platón ya sabía de televisión en su mito de la caverna. Los medios de comunicación son empresas con acciones. Esas acciones son propiedad empresas de todo tipo. Esas empresas están interesadas en tu consumo y no en tu información o formación de pensamiento. Por tanto, las televisiones tratan de crear buenos consumidores y no buenos ciudadanos. Un consumidor bueno -el mejor consumidor- es un ciudadano que trabaja, gana dinero y después se lo gasta en lo que le dice la tele (eso básicamente son los anuncios). Vacaciones, ropa, muebles, coches.. la cuestión es conseguir que el mundo se divierta y se entretenga y además pague por ello.
Ninguna revolución es divertida, requiere pensar y requiere algo de desobediencia. En resumen requiere tiempo y estar en contacto con otra gente. Por eso la televisión tiene tanto interés en colonizar y criminalizar Internet. No verás una noticia buena en la tele que hable de Internet. Saben que son competencia. El consumo se asocia a la calma, al placer y eso no tiene nada que ver con una rebelíón por más que la Sexta quiera retransmitir una revolución en directo o Wyoming sea el bufón de la izquierda. Te quieren en casa (no en la calle) y viendo algo que te divierta (para que no pienses). Y lo hacen bien porque repasa los anteriores puntos y veras que tampoco hay tanta gente deseando pensar.

Mención aparte merece el dominio de la violencia por los medios. La criminalización permanente de los brotes de gamberrismo (llamarle violencia es excesivo salvo la última del 22M que ya sí es violencia) de las protestas tiene que ver con el Regimen del 78, con el efecto memoria (ETA) y con el dominio de la calle. Dedican mucho tiempo a poner la violencia en un lado aún sabiendo que el día que eso sea verdad las cartas serán muy distintas. Ponen el miedo a la revuelta en el otro lado aunque el miedo lo tienen ellos. Le dicen a los pobres que tengan cuidado con la revuelta cuando quienes tienen algo que perder son los ricos. Curiosa gestión mediática. El capital tiene miedo a tener miedo de verdad. Por eso necesitan controlar el gamberrismo porque el día que suba de grado hasta violencia tendrán que replegar posiciones. No se atreverán a esta ofensiva contra todo el sistema de bienestar ganado en cincuenta años. No hablaran igual. Con la violencia perdemos todos pero unos más que otros. Especialmente el capital.

Así que sin líderes que dirijan el cotarro, con más cosas que perder que cosas que ganar, con recuerdos de cuando todavía éramos pobres, con controles políticos, judiciales y policiales férreos, con televisiones que controlan las mentes hacia la diversión, con economía sumergida, con un pais de vacaciones, con un 70% de personas quietas y un 30% paradas. Así, no hay país que organice una Spanish Revolution. Como mucho una rebelión catalana. 








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